6. Cuida tus dientes

La diabetes puede hacerte propenso a infecciones en las encías. Cepíllate los dientes al menos dos veces al día, utiliza el hilo dental una vez al día y programa consultas con el dentista al menos dos veces al año. Llama al dentista en caso que tus encías sangren o se vean rojizas o inflamadas.

7. ¡Revisa tus pies!

Los altos niveles de glucosa pueden reducir el flujo sanguíneo y dañar los nervios de tus pies. No atender cortes y ampollas puede provocar infecciones graves. La diabetes genera dolor, hormigueo o pérdida de sensibilidad en los pies.

Para evitar problemas en tus pies:

  • Lávalos todos los días con agua tibia. Evita remojarlos, ya que esto puede ocasionar que la piel se reseque.
  • Seca tus pies con cuidado, especialmente entre los dedos.
  • Hidrata tus pies y tobillos con lociones o vaselina. No untes aceites o cremas entre tus dedos — la humedad excesiva puede causar infecciones.
  • Revisa tus pies a diario para callos, ampollas, llagas, enrojecimiento o hinchazón.
  • Consulta a tu médico si presentas llagas o cualquier otro padecimiento en los pies que tarde varios días en sanar.

8. Considera tomar una aspirina diaria

Tomar una pequeña dosis de aspirina al día reduce el riesgo de ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares. Consulta con tu médico si la terapia de una aspirina diaria es adecuada para ti, y qué concentración sería la mejor.

9. Si bebes alcohol, hazlo de manera responsable

El alcohol puede provocar altos o bajos niveles de glucosa, dependiendo de la cantidad de alcohol que consumas y si comes mientras lo haces. Si eliges consumir alcohol, hazlo con moderación y siempre acompáñalo con comida. Recuerda incluir las calorías de cualquier cantidad de alcohol que consumas en tu conteo diario de calorías.

10. Toma el estrés en serio

Si estás estresado, es muy fácil descuidar tu rutina habitual de cuidado para la diabetes. Las hormonas que tu cuerpo puede producir en respuesta a un estrés prolongado pueden evitar que la insulina trabaje de manera apropiada, lo cual sólo empeora las cosas. Para tener el control, es necesario poner límites. Prioriza tus tareas. Aprende técnicas de relajación. Duerme bien y lo suficiente,

pero sobre todas las cosas, mantente positivo. Los cuidados para la diabetes están bajo tu control. Si estás dispuesto a poner de tu parte, la diabetes no se interpondrá en el camino para tener una vida activa y saludable.

Dec. 18, 2014