Estatinas: ¿estos medicamentos para bajar el colesterol son los apropiados para ti?

Averigua si tus factores de riesgo de enfermedades del corazón te convierten en un buen candidato para la terapia con estatinas.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Estatinas y medicamentos que pueden bajar el colesterol. Funcionan como bloqueadores de una sustancia que el cuerpo necesita para producir el colesterol. Las estatinas también pueden ayudar al cuerpo a reabsorber el colesterol que se acumuló en las placas de las paredes de las arterias, y así prevenir una mayor obstrucción de los vasos sanguíneos y los ataques cardíacos.

Las estatinas comprenden los medicamentos como la atorvastatina (Lipitor), la fluvastatina (Lescol), la lovastatina (Altoprev), la pitavastatina (Livalo), la pravastatina (Pravachol), la rosuvastatina (Crestor) y la simvastatina (Zocor). También hay disponibles versiones genéricas de bajo costo de muchas estatinas.

Las estatinas, cuyas propiedades ya demostraron ser eficaces para bajar el colesterol, también podrían tener otros beneficios. No obstante, les falta mucho a los médicos para conocer todo acerca de las estatinas. ¿Son adecuadas para todas las personas que tienen colesterol alto? ¿Qué tipos de efectos secundarios pueden aparecer? ¿Las estatinas pueden ayudar a prevenir otras enfermedades?

¿Deberías tomar alguna estatina?

La necesidad de tomar una estatina dependerá de tu nivel de colesterol, junto con los demás factores de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

La mayoría de las personas debe mantener el nivel de colesterol total por debajo de 200 miligramos por decilitro (mg/dL) (6,22 milimoles por litro o mmol/L). El colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol «malo») debe ser inferior a 100 mg/dL (3,37 mmol/L).

Sin embargo, los números solos no explican toda la situación. El colesterol alto es solo uno de los varios factores de riesgo que provocan un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.

El factor más importante que se debe considerar es el riesgo a largo plazo que tiene una persona de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Si el riesgo es muy bajo, es probable que no sea necesario el uso de estatinas, a menos que el colesterol LDL sea superior a 190 mg/dL (4,9 mmol/L). Si el riesgo es muy alto —por ejemplo, alguien que tuvo un ataque cardíaco antes—, la persona podría beneficiarse con las estatinas, incluso si el colesterol no es elevado.

Herramientas de evaluación del riesgo

El médico podría sugerirte que uses una herramienta en línea para comprender mejor tus riesgos a largo plazo de padecer enfermedades cardíacas.

El American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología) y la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) han presentado recientemente una herramienta en línea para predecir las posibilidades de que una persona tenga un ataque cardíaco en los próximos 10 años. Para las personas menores de 50 años, la calculadora de riesgo de enfermedades cardiovasculares de Framingham podría ser una mejor opción, ya que proporciona una predicción del riesgo en 30 años.

Además de las cantidades de colesterol, estas calculadoras de riesgo también preguntan la edad, la raza, el sexo, la presión arterial y si tienes diabetes o fumas cigarrillos.

Nuevas pautas sobre el colesterol

Las nuevas pautas del American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología) y la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) se centran en cuatro grupos principales de personas que pueden recibir ayuda de las estatinas:

  • Personas que ya tienen una enfermedad cardiovascular. Este grupo consta de personas que sufrieron ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares causados por obstrucciones en un vaso sanguíneo, accidentes cerebrovasculares transitorios (accidentes isquémicos transitorios), enfermedad arterial periférica o antecedentes de cirugía para abrir o reemplazar arterias coronarias.
  • Personas que tienen valores muy elevados de colesterol LDL (malo). Este grupo comprende a adultos que tienen niveles de colesterol LDL de 190 mg/dL (4,9 mmol/L) o superiores.
  • Personas que tienen diabetes. Este grupo comprende a adultos que tienen diabetes y valores de LDL entre 70 y 189 mg/dL (1,8 y 4,9 mmol/L), especialmente si tienen evidencia de enfermedad vascular.
  • Personas que tienen un riesgo de ataque cardíaco de más de 10 años. Este grupo comprende a personas que tienen un valor de LDL mayor que 100 mg/dL (1,8 mmol/L) y cuyo riesgo de 10 años de ataque cardíaco es del 7,5 por ciento o más.

El estilo de vida sigue siendo crucial para prevenir las enfermedades del corazón

Los cambios en el estilo de vida son esenciales para reducir el riesgo de padecer una enfermedad del corazón, ya sea que tomes estatinas o no. Para reducir el riesgo, haz lo siguiente:

  • Deja de fumar y evita el humo de segunda mano
  • Sigue una dieta saludable, con bajo contenido de grasas saturadas, grasas trans, carbohidratos refinados y sal, y rica en frutas, vegetales, pescado y cereales integrales.
  • Haz actividad física, pasa menos tiempo sentado y haz ejercicio de manera regular
  • Mantén un contorno de cintura saludable: menos de 40 pulgadas (102 cm) en los hombres y menos de 35 pulgadas (89 cm) en las mujeres

Si sigues las conductas recomendadas para el estilo de vida, pero el colesterol —en particular, el colesterol LDL (malo)— sigue elevado, las estatinas podrían ser una opción para ti. Los factores de riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares son los siguientes:

  • Tabaquismo
  • Nivel de colesterol alto
  • Presión arterial alta
  • Diabetes
  • Sobrepeso u obesidad
  • Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, en especial si la enfermedad se manifestó antes de los 55 años en los hombres o antes de los 65 años en las mujeres
  • No hacer ejercicio
  • Manejo del estrés y control de la ira deficientes
  • Edad avanzada
  • Estrechamiento de las arterias del cuello, de los brazos o de las piernas (enfermedad arterial periférica)

Considera a las estatinas como un compromiso de por vida

Es posible que pienses que una vez que el colesterol baja, puedes suspender la toma del medicamento. Pero si los niveles de colesterol han disminuido después de haber tomado una estatina, probablemente tendrás que continuar con esta de forma indefinida. Si suspendes la toma de estatina, los niveles de colesterol probablemente volverán a aumentar.

La excepción puede ser si haces cambios significativos en tu dieta o bajas mucho de peso. Los cambios sustanciales en el estilo de vida pueden ayudarte a disminuir el colesterol sin continuar tomando el medicamento, pero no hagas ningún cambio en tus medicamentos sin hablar con tu médico.

Los efectos secundarios de las estatinas

Si bien la mayoría de las personas tolera bien las estatinas, estas tienen efectos secundarios, algunos de los cuales pueden desaparecer a medida que el cuerpo se adapta al medicamento.

Efectos secundarios frecuentes menos graves

  • Dolores musculares y articulares (el más frecuente)
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas

Efectos secundarios poco frecuentes, pero potencialmente graves

  • Problemas musculares. Las estatinas pueden causar dolor y sensibilidad en los músculos, especialmente si tomas una dosis alta. En casos graves, las células de los músculos pueden descomponerse (rabdomiólisis) y liberar una proteína llamada «mioglobina» en el torrente sanguíneo. La mioglobina puede dañar los riñones.
  • Daño hepático. Ocasionalmente, el uso de estatinas genera un aumento de las enzimas hepáticas. Si el aumento es leve, puedes continuar tomando el medicamento. Consulta con el médico de inmediato si tienes síntomas atípicos como fatiga o debilidad, pérdida de apetito, dolor en la parte superior del abdomen, orina de color oscuro, o piel u ojos de color amarillento.
  • Aumento del nivel de azúcar en sangre o diabetes de tipo 2. Cuando tomas estatinas, es posible que aumente el nivel de azúcar en sangre (glucosa en sangre), lo que puede provocar la aparición de diabetes de tipo 2.
  • Problemas cognitivos. Algunas personas han sufrido pérdida de memoria y confusión después de usar estatinas. Sin embargo, los estudios científicos no han podido probar que las estatinas realmente causen problemas cognitivos.

Es importante considerar los efectos de las estatinas en otros órganos del cuerpo, especialmente si tienes problemas de salud como enfermedades renales o hepáticas. Además, verifica si las estatinas interactúan con otros medicamentos o suplementos recetados o de venta libre que tomes.

Recuerda que, cuando comienzas a tomar una estatina, lo más probable es que tengas que tomarla de por vida. Los efectos secundarios suelen ser leves, pero si padeces alguno, es recomendable que hables con el médico sobre disminuir la dosis o probar una estatina diferente. No dejes de tomar una estatina sin hablar primero con tu médico.

¿Qué otros beneficios tienen las estatinas?

Las estatinas podrían tener otros beneficios además de reducir el colesterol. Un beneficio promisorio de las estatinas parece ser sus propiedades antiinflamatorias, que ayudan a estabilizar el revestimiento de los vasos sanguíneos. Esto tiene posibles efectos de gran alcance, desde el cerebro y el corazón hasta los vasos sanguíneos y los órganos de todo el cuerpo.

En el corazón, estabilizar el revestimiento de los vasos sanguíneos haría que las placas tengan menos probabilidades de romperse y, de ese modo, se reducirían las probabilidades de tener un ataque cardíaco. Las estatinas también ayudan a relajar los vasos sanguíneos, lo que disminuye la presión arterial.

Evaluar los riesgos y beneficios de las estatinas

Cuando pienses en tomar o no estatinas para el colesterol alto, hazte estas preguntas:

  • ¿Tengo otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular?
  • ¿Estoy dispuesto y soy capaz de hacer cambios en el estilo de vida para mejorar mi salud?
  • ¿Me preocupa tener que tomar una pastilla todos los días, tal vez por el resto de mi vida?
  • ¿Me preocupan los efectos secundarios de las estatinas o las interacciones con otros medicamentos?

Es importante tomar en cuenta no solo las razones médicas para una decisión, sino también los valores e inquietudes personales. Habla con el médico sobre el riesgo total de tener una enfermedad cardiovascular y analiza la importancia que tienen tu estilo de vida y tus preferencias en la decisión de tomar o no medicamentos para el colesterol alto.

June 13, 2018 See more In-depth