Estatinas: ¿estos medicamentos para bajar el colesterol son los apropiados para ti?

Averigua si tus factores de riesgo de enfermedades del corazón te convierten en un buen candidato para la terapia con estatinas.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Las estatinas son medicamentos que pueden reducir el colesterol. Funcionan como bloqueadores de una sustancia que el cuerpo necesita para producir colesterol. Las estatinas también pueden ayudar al cuerpo a reabsorber el colesterol que se acumuló en las placas de las paredes de las arterias y, así, prevenir una mayor obstrucción de los vasos sanguíneos y ataques cardíacos.

Varias estatinas están disponibles para su uso en los Estados Unidos. Por ejemplo:

  • atorvastatina (Lipitor)
  • lovastatina (Altoprev)
  • pitavastatina (Livalo)
  • pravastatina (Pravachol)
  • rosuvastatina (Crestor)
  • simvastatina (Zocor)

A veces, una estatina se combina con otro medicamento para la salud del corazón. Por ejemplo, atorvastatina/amlodipino (Caduet) y simvastatina/ezetimiba (Vytorin).

Cada vez hay más evidencia que sugiere que las estatinas no solo reducen el colesterol malo. Las investigaciones han revelado que los medicamentos pueden prevenir de manera segura la enfermedad cardíaca en algunos adultos de 40 a 75 años. Sin embargo, los beneficios no son del todo claros para los adultos mayores. Además, los médicos aún desean saber más sobre los efectos secundarios de las estatinas.

¿Deberías tomar alguna estatina?

La necesidad de tomar estatina dependerá de tu nivel de colesterol, junto con otros factores de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Tu médico considerará todos los factores de riesgo que puedan provocarte ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares antes de recetar estatina.

Sin embargo, conocer tus niveles de colesterol es un buen punto de partida.

  • Colesterol total La mayoría de las personas deben mantener el nivel de colesterol total por debajo de 200 miligramos por decilitro (mg/dL) o 6.22 milimoles por litro (mmol/L).
  • Colesterol de lipoproteína de baja densidad (LDL) El nivel ideal de este colesterol “malo” debe ser inferior a 130 mg/dL o 7.3 mmol/L. Si has sufrido un ataque cardíaco, tu objetivo es mantenerlo por debajo de 100 mg/dL o 3.37 mmol/L. Si tienes un riesgo muy alto de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, es posible que tu objetivo sea aún más bajo (inferior a 70 mg/dL o 3.9 mmol/L).

El factor más importante que el médico tendrá en cuenta al considerar un tratamiento con estatina es tu riesgo a largo plazo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Si el riesgo es muy bajo, es probable que no sea necesario el uso de estatina, a menos que el colesterol LDL sea superior a 190 mg/dL (4.9 mmol/L).

Si el riesgo es muy alto, por ejemplo si has tenido un ataque cardíaco, podrías beneficiarte del uso de estatina, incluso si el colesterol no es elevado. Sin embargo, cada persona es diferente. Habla con tu médico sobre los riesgos y los beneficios para tu caso particular.

Herramientas de evaluación del riesgo

Es posible que tu médico utilice una herramienta en línea o una calculadora para entender mejor tus riesgos a largo plazo de padecer una enfermedad cardíaca y para determinar si la estatina puede ser adecuada en tu caso.

Según la herramienta utilizada, el médico puede predecir tus probabilidades de sufrir un ataque cardíaco en los próximos 10 a 30 años. Esta herramienta puede considerar tus niveles de colesterol, así como la edad, la raza, el sexo, la presión arterial, los hábitos de fumar y los antecedentes de diabetes.

Pautas sobre el colesterol

No todas las personas con enfermedades cardíacas necesitan usar una estatina. Las pautas de U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los EE. UU.), American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología) y American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) se centran en cuatro grupos principales de personas que pueden beneficiarse de las estatinas:

  • Personas que no padecen una enfermedad cardiovascular, pero presentan factores de riesgo de padecerla y un riesgo a 10 años más alto de sufrir un ataque cardíaco. Este grupo incluye a las personas que tienen diabetes, colesterol alto, presión arterial alta o que fuman y cuyo riesgo de ataque cardíaco a 10 años es del 7.5 por ciento o mayor.
  • Personas que ya tienen una enfermedad cardiovascular relacionada con el endurecimiento de las arterias (aterosclerosis). Este grupo incluye a las personas que han sufrido ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares causados por obstrucciones en un vaso sanguíneo, apoplejías (ataques isquémicos transitorios), enfermedad de la arteria periférica o cirugía previa para abrir o reemplazar arterias coronarias.
  • Personas que tienen niveles muy altos de colesterol LDL (malo). Este grupo incluye a adultos que tienen niveles de colesterol LDL de 190 mg/dL (4.9 mmol/L) o más.
  • Personas con diabetes. Este grupo incluye a los adultos que tienen diabetes y un LDL entre 70 y 189 mg/dL (1.8 y 4.9 mmol/L), especialmente si tienen indicios de enfermedad vascular u otros factores de riesgo de padecer enfermedades del corazón, como presión arterial alta, fumar o tener más de 40 años.

El Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los EE. UU. recomienda comenzar con dosis bajas a moderadas de estatinas en adultos de 40 a 75 años que tengan uno o más factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (cardiovascular disease, CVD) y al menos 1 posibilidad de 10 de tener un episodio de CVD en los próximos 10 años.

Un estilo de vida saludable sigue siendo la clave para prevenir enfermedades cardíacas.

Los factores de riesgo para las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares son los siguientes:

  • Tabaquismo
  • Colesterol alto
  • Presión arterial alta
  • Diabetes
  • Tener sobrepeso u obesidad
  • Antecedentes familiares de enfermedades cardíacas, especialmente antes de los 55 años en familiares hombres o antes de los 65 años en familiares mujeres
  • No realizar ejercicios
  • Bajo control de la ira y el enojo
  • Edad avanzada
  • Estrechamiento de las arterias del cuello, brazos o piernas (enfermedad de la arteria periférica)

Los cambios en el estilo de vida son esenciales para reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, tomes o no estatina. Puedes realizar lo siguiente para reducir tu riesgo:

  • Dejar de fumar y evitar la exposición al humo de segunda mano.
  • Seguir una dieta saludable, baja en grasas saturadas, grasas trans, hidratos de carbono refinados y sal y rica en frutas, vegetales, pescado y granos enteros.
  • Realizar actividad física, sentarse menos y hacer ejercicios regularmente.
  • Mantener una medida saludable de la cintura: menos de 40 pulgadas (101.6 cm) en los hombres y menos de 35 pulgadas (89 cm) en las mujeres.

Si tu colesterol, especialmente el tipo LDL (malo), permanece alto después de hacer cambios saludables en el estilo de vida, la estatina podría ser una opción para ti.

Considera a las estatinas como un compromiso de por vida

Es posible que pienses que una vez que el colesterol baja, puedes suspender la toma la estatina. Pero si el medicamento ayudó a disminuir tus niveles de colesterol, probablemente tendrás que continuar con este a largo plazo. Si lo suspendes, los niveles de colesterol probablemente volverán a aumentar.

Existe una excepción: Si haces cambios significativos en tu alimentación o bajas mucho de peso, podrás disminuir y controlar el colesterol sin el medicamento. Pero no hagas ningún cambio en tus medicamentos sin hablar primero con tu médico.

Los efectos secundarios de las estatinas

Si bien la mayoría de las personas tolera bien las estatinas, estas tienen efectos secundarios. Algunos efectos secundarios desaparecen a medida que el cuerpo se adapta al medicamento. No obstante, habla siempre con el médico sobre cualquier signo o síntoma inusual que puedas tener después de comenzar el tratamiento con estatinas. Puede que tu médico quiera disminuir la dosis que tomas o probar una estatina diferente. No dejes de tomar una estatina sin hablar primero con tu médico.

Los efectos secundarios comúnmente informados de las estatinas son:

  • Dolores de cabeza
  • Náuseas
  • Dolores musculares y articulares

Sin embargo, varios estudios de investigación que compararon las estatinas con placebo (pastilla falsa) han encontrado una diferencia muy pequeña en la cantidad de personas que informaron dolores musculares. Aproximadamente 1 de cada 20 personas (5 %) tiene dolores musculares cuando se usan dosis altas de estatinas.

En raras ocasiones, las estatinas pueden provocar efectos secundarios más graves, tales como:

  • Aumento del nivel de azúcar en sangre o diabetes de tipo 2. Es posible que tu nivel de azúcar en sangre (glucosa en sangre) aumente levemente cuando tomes una estatina, lo que puede provocar la aparición de diabetes de tipo 2. Esto es posible sobre todo si tu nivel de azúcar en sangre ya es elevado. No obstante, el beneficio de tomar una estatina podría superar potencialmente el riesgo. Los estudios demuestran que las personas con diabetes que toman estatinas tienen riesgos mucho más bajos de padecer ataques cardíacos.
  • Daño de células musculares. Muy raramente, el uso de dosis elevadas de estatinas puede hacer que las células musculares se rompan (rabdomiólisis) y liberen en el torrente sanguíneo una proteína llamada mioglobina. Esto puede derivar en dolores musculares graves y daño renal.
  • Daño hepático. Ocasionalmente, el uso de estatinas genera un aumento de las enzimas hepáticas. Si el aumento es leve, puedes continuar tomando el medicamento. Las dosis bajas a moderadas de estatinas no parecen incrementar severamente los niveles de enzimas hepáticas. Consulta con el médico de inmediato si tienes síntomas atípicos como fatiga o debilidad, pérdida de apetito, dolor en la parte superior del abdomen, orina de color oscuro, o piel u ojos de color amarillento.
  • Problemas cognitivos. Algunas personas han sufrido pérdida de memoria y confusión después de tomar estatinas. Sin embargo, el Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de EE.UU. no ha podido probar que las estatinas realmente causen problemas cognitivos.

Además, pregúntale al médico si la estatina que tomas podría interactuar con otros medicamentos o suplementos recetados o de venta libre que tomes.

¿Qué otros beneficios tienen las estatinas?

Las estatinas podrían tener otros beneficios además de reducir el colesterol. Un beneficio promisorio de las estatinas parece ser sus propiedades antiinflamatorias, que ayudan a estabilizar el revestimiento de los vasos sanguíneos. En el corazón, un revestimiento de los vasos sanguíneos más saludable haría que las placas tengan menos probabilidades de romperse y, de ese modo, se reducirían las probabilidades de tener un ataque cardíaco.

Los investigadores también están estudiando si el tratamiento con estatinas puede prevenir una trombosis venosa, que incluye coágulos sanguíneos en los pulmones (embolia pulmonar) o en las venas profundas (trombosis venosa profunda o TVP).

Evaluar los riesgos y beneficios de las estatinas

No debes tomar estatinas si estás embarazada o tienes algún tipo de enfermedad hepática avanzada.

Cuando pienses en tomar estatinas para el colesterol alto, hazte estas preguntas:

  • ¿Tengo otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular?
  • ¿Estoy dispuesto y soy capaz de hacer cambios en el estilo de vida para mejorar mi salud?
  • ¿Me preocupa tener que tomar una pastilla todos los días, tal vez por el resto de mi vida?
  • ¿Me preocupan los efectos secundarios de las estatinas o las interacciones con otros medicamentos?

A la hora de elegir un tratamiento, es importante considerar los motivos médicos, los valores personales, las opciones de estilo de vida y cualquier inquietud que tengas. Habla con el médico sobre el riesgo total de tener una enfermedad cardiovascular y tus preferencias personales antes de tomar una decisión sobre el tratamiento con estatinas.

Nov. 20, 2018 See more In-depth