Náuseas y vómitos durante la quimioterapia: la prevención es la mejor defensa

No todas las personas tienen náuseas y vómitos durante la quimioterapia. Descubre si corres el riesgo de tener estos efectos secundarios para saber qué pueden hacer tú y el médico para prevenirlos.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Las náuseas y los vómitos son efectos secundarios comunes del tratamiento de quimioterapia para el cáncer. Pero en la mayoría de los casos, estos efectos secundarios se pueden controlar con medicamentos preventivos y otras medidas.

¿Quién se encuentra en riesgo de presentar nauseas y vómitos debido a la quimioterapia?

Puedes presentar náuseas y vómitos debido a la quimioterapia según lo siguiente:

  • Los medicamentos de quimioterapia que recibes y su dosis
  • Si recibes otros tratamientos oncológicos, como radiación, durante el tratamiento con quimioterapia
  • Si ya has presentado náuseas y vómitos en el pasado

Los medicamentos de quimioterapia se clasifican en cuatro categorías distintas según su probabilidad de causar náuseas y vómitos: de probabilidad alta, moderada, baja o mínima. Si recibes uno de los medicamentos conocidos por causar náuseas y vómitos, el médico probablemente te dará una medicación preventiva.

Si un medicamento causará náuseas y vómitos también depende de la cantidad que recibas. Es posible que algunos medicamentos tengan menor posibilidad causar efectos secundarios a dosis más bajas. Pregúntale a tu médico si es probable que tu plan de tratamiento provoque náuseas y vómitos.

Es posible que algunos factores personales aumenten este riesgo

No todas las personas reaccionan a la quimioterapia de la misma manera. Es posible que algunos factores te hagan más vulnerable a las náuseas y los vómitos relacionados con el tratamiento.

Es posible que seas más vulnerable si uno o más de los siguientes factores se aplican en tu caso:

  • Eres mujer.
  • Eres menor de 50 años.
  • Tuviste náuseas y vómitos con tratamientos previos, o tienes una antecedentes de mareos por movimiento.
  • Tienes un nivel alto de ansiedad.
  • Has presentado náuseas matutinas durante el embarazo.
  • Tienes una tendencia a vomitar cuando te enfermas.
  • Tienes antecedentes de beber poco o nada de alcohol.

Además, si crees que el tratamiento causará náuseas y vómitos, existe la posibilidad de que lo haga. Esto podría suceder si crees que todos los tratamientos oncológicos causan estos efectos secundarios, lo cual no es verdad. El médico te puede decir si es probable que el tratamiento que recibirás cause náuseas y vómitos.

¿Cómo hacen los médicos para evitar las náuseas y los vómitos?

La mayoría de las personas que se somete a quimioterapia recibe medicamentos contra las náuseas (antieméticos) para evitar las náuseas y los vómitos.

Existen muchos medicamentos que se utilizan para evitar las náuseas y los vómitos. El médico elije los medicamentos contra las náuseas en función de las probabilidades de que tus medicamentos de quimioterapia provoquen náuseas y vómitos. Puedes tomar de uno a cuatro medicamentos, según tu situación.

El médico te dará algunos medicamentos antes de la quimioterapia y luego te indicará qué medicamentos tomar de manera periódica durante los días posteriores a la quimioterapia y qué medicamentos tomar solo si sientes náuseas.

Los médicos adoptan este enfoque anticipativo para evitar las náuseas y los vómitos porque estos efectos secundarios pueden ser difíciles de controlar una vez que comienzan. Las náuseas y los vómitos pueden hacerte sentir abatido, se suman a tu fatiga y agotamiento, y te disuaden de seguir con tu plan de tratamiento.

¿Qué medidas adicionales puedes tomar para prevenir náuseas y vómitos?

Puedes tomar medidas para reducir el riesgo de tener náuseas y vómitos. Por ejemplo:

  • Ingiere comidas en porciones pequeñas. Intercala comidas más pequeñas varias veces al día en vez de comer grandes cantidades pocas veces. Si es posible, no saltees comidas. Ingerir una comida liviana unas horas antes del tratamiento también puede ayudar.
  • Come lo que se te apetece. Sin embargo, es mejor evitar alimentos dulces, fritos o grasos. Además, es posible que los alimentos fríos emanen menos olores molestos.

    Cocina y congela comidas antes del tratamiento para evitar cocinar cuando no te sientas bien. Otra opción es que alguien cocine para ti.

  • Bebe mucho líquido. Prueba bebidas frías, como agua, jugos de frutas sin azúcar, té o refresco de jengibre sin gas. Es posible que te ayude beber poca cantidad durante todo el día, en lugar de beber una cantidad mayor con menos frecuencia.
  • Evita los olores desagradables. Presta atención a qué olores te provocan náuseas y limita la exposición a olores desagradables. El aire fresco puede ayudar.
  • Busca la comodidad. Descansa después de comer, pero no te acuestes durante algunas horas. Intenta usar ropa holgada y distraerte con otras actividades.
  • Usa técnicas de relajación. Algunos ejemplos incluyen meditación y respiración profunda.
  • Ten en cuenta terapias complementarias. Las terapias complementarias y alternativas, como la acupuntura y la aromaterapia, pueden ayudar a que te sientas mejor cuando se utilizan en combinación con los medicamentos recetados por tu médico. Dile a tu médico si te interesa probar estos tratamientos. Tal vez te recomiende un profesional que trabaja con personas que se encuentran en tratamiento oncológico.

Estas medidas de cuidado personal pueden ayudarte a prevenir náuseas y vómitos, pero no pueden reemplazar la función de los medicamentos contra las náuseas.

Si sientes náuseas a pesar de los medicamentos, llama a tu médico. Los tratamientos pueden incluir medicamentos adicionales, aunque tu tratamiento individual dependerá de lo que causa tus signos y síntomas.

June 13, 2018 See more In-depth