6. Deja de fumar

Cada cigarrillo que fumes hará que tu presión suba por varios minutos después de que lo terminaste. Dejar de fumar te ayuda a que la presión vuelva a lo normal. Sin importar su edad, la gente que deja de fumar tiene un aumento sustancial en sus expectativas de vida.

7. Reduce la cafeína

Aún se debate el papel de la cafeína sobre la presión. La cafeína puede elevar la presión tanto como 10 mm Hg en la gente que la consume rara vez, pero su efecto es poco o nada en la de la gente que toma café habitualmente.

Aunque los efectos de la consumición crónica de cafeína no están claros, existe la posibilidad de que cause un pequeño aumento en la presión.

Para ver si la cafeína te hace subir la presión, tómate la presión dentro de 30 minutos de tomar una bebida cafeinada. Si tu presión aumenta entre 5 y 10 mm Hg, puede que los efectos de la cafeína te afecten. Habla con tu doctor sobre los efectos de la cafeína en tu presión.

8. Reduce el estrés

El estrés crónico contribuye de manera importante a la presión alta. El estrés ocasional también puede contribuir a la presión si reaccionas comiendo alimentos poco saludables, bebiendo alcohol o fumando.

Toma un poco de tiempo para pensar qué te estresa: factores como el trabajo, la familia, la situación económica, o las enfermedades. Una vez que sepas qué te causa estrés, considera cómo puedes eliminarlo o reducirlo.

Si no puedes eliminar todas tus causas de estrés, por lo menos puedes hacerles frente de una manera más saludable. Intenta:

  • Cambiar tus expectativas. Date tiempo para hacer las cosas. Aprende cómo decir "no" y cómo vivir dentro de límites razonables. Trata de aprender a aceptar las cosas que no puedes cambiar.
  • Piensa en los problemas que puedes controlar, y haz un plan para solucionarlos. Quizás puedas hablar con tu jefe sobre las dificultades en el trabajo, o con los miembros de tu familia sobre los problemas en casa.
  • Conoce qué desencadena tu estrés. Evita los desencadenantes que puedas evitar. Por ejemplo, pasa menos tiempo con la gente que te molesta, o evita manejar en el tráfico de hora punta.
  • Crea oportunidades para relajarte y hacer actividades que disfrutas. Tómate 15 a 20 minutos por día para sentarte en silencio y respirar profundamente. Intenta disfrutar lo que estás haciendo y no apresurarte a través de tus actividades de relajamiento a un ritmo que te estrese.
  • Practica la gratitud. Expresar tu gratitud a otros puede ayudar a reducir los pensamientos estresantes.

9.Controla tu presión en casa, y visita al doctor con regularidad

Controlar la presión en casa puede ayudarte a vigilar la presión, asegurarte de que los cambios en tu estilo de vida están funcionando, y alertarte a ti y a tu médico sobre posibles complicaciones de salud. Los aparatos para tomar la presión se consiguen con facilidad y sin receta. Habla con tu doctor sobre el control de la presión en casa antes de comenzar.

Las visitas regulares a tu doctor también son clave. Si tu presión está bajo control, puede que necesites visitar a tu doctor cada seis o doce meses, dependiendo de otras enfermedades que tengas. Si tu presión no está controlada, es posible que tu doctor quiera verte con más frecuencia.

10. Busca apoyo

El apoyo de tu familia y tus amigos puede mejorar tu salud. Quizás te animen a que te cuides, te lleven al médico, o comiencen un programa de ejercicios contigo para ayudarte a mantener la presión baja

Si necesitas un apoyo que vaya más allá de tu familia y amigos, considera unirte a un grupo de apoyo, lo que te pondrá en contacto con gente que puede darte un estímulo emocional o a la moral y consejos prácticos para hacerle frente a tu enfermedad.

May 30, 2015 See more In-depth