Tumores y adenomas pituitarios
    Síntomas y causas

    24 de septiembre de 2026

    Descripción general

    Los tumores hipofisarios son proliferaciones que se forman en la glándula pituitaria. Esta pequeña glándula del tamaño de una arveja (guisante) se encuentra detrás de la nariz, en la base del cerebro. Produce hormonas que ayudan a controlar muchas funciones corporales importantes. Algunos tumores hipofisarios hacen que la glándula pituitaria produzca demasiadas hormonas. Otros hacen que produzca muy pocas.

    La pituitaria se conoce como la glándula maestra. Esto se debe a que envía mensajes químicos que indican a otras glándulas del cuerpo cuándo comenzar a producir hormonas o cuándo dejar de hacerlo. De esta forma, ayuda a coordinar la proliferación, el metabolismo, la respuesta al estrés y la reproducción. Sin embargo, el hipotálamo, que es otra parte del cerebro, ayuda a dirigir la pituitaria. El hipotálamo controla los niveles hormonales y envía señales para mantenerlos estables.

    La mayoría de los tumores hipofisarios no son cancerosos. Se denominan tumores hipofisarios benignos. A estos tumores no cancerosos también se los llama adenomas hipofisarios o tumores neuroendocrinos hipofisarios. La mayoría de los adenomas permanecen en la glándula pituitaria o en el tejido cercano que la rodea y crecen lentamente. No se diseminan a otras partes del cuerpo.

    Una ínfima cantidad de estos tumores tienen cambios celulares que afectan la forma en que se desarrollan y la rapidez con que se dividen. Los tumores con dichos cambios celulares pueden hacer que el tumor crezca más rápido, invada las zonas cercanas o reaparezca después del tratamiento. Estos se denominan tumores hipofisarios agresivos. En casos muy poco frecuentes, un tumor hipofisario puede diseminarse a otras partes del cuerpo. Cuando esto sucede, se le llama cáncer hipofisario. No existen factores de riesgo claros que determinen la probabilidad de que un tumor hipofisario sea vuelva agresivo o canceroso.

    Los tumores hipofisarios pueden tratarse de diferentes maneras. El tumor se puede extirpar con brain tumor surgery. O se puede controlar su desarrollo con medicamentos o radiation therapy. Los medicamentos también pueden ser útiles para controlar los niveles hormonales. El profesional de atención médica puede sugerir una combinación de estos tratamientos. A veces, el mejor plan es usar un método de espera vigilante para controlar el tumor de cerca a lo largo del tiempo.

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    Tumor hipofisario

    Tumor hipofisario

    Los tumores hipofisarios se forman en la glándula pituitaria cerca del cerebro. Estos tumores pueden causar cambios en los niveles hormonales. En esta ilustración se muestra un tumor más pequeño, llamado microadenoma.

    Tipos

    Estos son los tipos de adenomas hipofisarios:

    • Funcionales. Estos tumores producen hormonas. Pueden causar diferentes síntomas en función del tipo de hormonas que generan. Los tumores hipofisarios funcionales se agrupan en categorías en función de las hormonas que producen, tales como:
      • Hormona adrenocorticotrófica (ACTH). Los tumores que producen la hormona adrenocorticotrófica se denominan adenomas corticotropos.
      • Hormona del crecimiento. Estos tumores se llaman adenomas somatotropos.
      • Hormona luteinizante y hormona foliculoestimulante. Estas hormonas se conocen como gonadotropinas. Los tumores hipofisarios que producen estas hormonas se llaman adenomas gonadotropos.
      • Prolactina. Estos tumores se llaman prolactinomas o adenomas lactotropos.
      • Hormona estimulante de la tiroides. Estos tumores se llaman adenomas tirotropos.
    • No funcionales. Estos tumores no producen hormonas. En su lugar, los síntomas que causan provienen de su tamaño. A medida que proliferan, pueden ejercer presión sobre la glándula pituitaria, los nervios cercanos o el cerebro.
    • Macroadenomas. Son adenomas más grandes. Miden un centímetro o más. Pueden ser funcionales o no funcionales.
    • Microadenomas. Estos adenomas son más pequeños. Miden menos de un centímetro. Al igual que los macroadenomas, pueden ser funcionales o no funcionales.

    Los tumores hipofisarios son diferentes de los quistes hipofisarios. Un quiste es un saco lleno de líquido que puede formarse en la glándula pituitaria o cerca de esta. En ocasiones, la cantidad de líquido puede aumentar y hacer que el quiste se agrande con el tiempo. Los quistes hipofisarios pueden requerir tratamiento o no.

    Síntomas

    No todos los tumores hipofisarios causan síntomas. A veces, estos tumores se detectan durante una prueba por imágenes, como una brain MRI o una brain CTque se hace por otro motivo. Si los tumores hipofisarios no causan síntomas, por lo general no requieren tratamiento.

    Los síntomas de los tumores hipofisarios pueden ocurrir cuando un tumor ejerce presión en el cerebro o las áreas circundantes. La causa de los síntomas también puede ser un desequilibrio hormonal. Los niveles hormonales pueden elevarse cuando un tumor hipofisario produce demasiada cantidad de ciertas hormonas. O bien, los niveles hormonales pueden disminuir si un tumor grande impide que la glándula pituitaria funcione como debería.

    Síntomas de presión ejercida por el tumor

    Los tumores hipofisarios grandes, llamados macroadenomas, pueden presionar sobre la glándula pituitaria, los nervios, el cerebro u otras zonas aledañas en el cuerpo. Eso puede ocasionar síntomas, como los siguientes:

    • Dolor de cabeza.
    • Problemas de visión, especialmente pérdida de la visión lateral y visión doble.
    • Entumecimiento facial o dolor.
    • Caída del párpado.
    • Convulsiones.

    Los mareos no son un síntoma frecuente de un tumor hipofisario, pero pueden ocurrir. El nivel bajo de cortisol proveniente de una deficiencia de la hormona hipofisaria puede causar presión arterial baja, lo que puede generarle aturdimiento. Algunos medicamentos utilizados para tratar los tumores hipofisarios pueden causar mareos al ponerse de pie.

    Síntomas de los cambios hormonales

    Niveles bajos de hormonas.

    Los tumores hipofisarios grandes pueden dificultar que la glándula pituitaria produzca hormonas. Cuando esto sucede, los síntomas pueden abarcar los siguientes:

    • Cansancio o debilidad.
    • Poca energía.
    • Pérdida de vello corporal.
    • Problemas sexuales, como dificultad para mantener una erección o disminución del deseo sexual.
    • Cambios en los ciclos menstruales.
    • Sensación de frío.
    • Pérdida o aumento de peso de forma no intencional.
    Niveles altos de hormonas.

    La mayoría de los tumores hipofisarios que producen hormonas generan demasiada cantidad de una sola hormona. Esto puede aumentar el nivel de esa hormona en el cuerpo y causar síntomas. En casos poco frecuentes, un tumor hipofisario puede producir más de una hormona. Los siguientes tipos de adenomas hipofisarios funcionales causan diferentes síntomas según las hormonas que producen.

    Tumores hipofisarios que producen la hormona adrenocorticotrófica.

    Los tumores hipofisarios que producen la hormona adrenocorticotrófica se denominan adenomas corticotropos. Esta hormona hace que las glándulas suprarrenales produzcan una hormona llamada cortisol. Cuando un tumor produce demasiada hormona adrenocorticotrófica, las glándulas suprarrenales generan demasiado cortisol. Esto causa una afección denominada enfermedad de Cushing. Esta enfermedad es una de las causas de una afección más amplia denominada síndrome de Cushing.

    Los síntomas de la enfermedad de Cushing pueden ser los siguientes:

    • Aumento de peso y depósitos de tejido adiposo alrededor del abdomen, el pecho y la parte superior de la espalda.
    • Cara redonda.
    • Estrías.
    • Depresión o ansiedad.
    • Piel fina, que es propensa a moretones.
    • Adelgazamiento de los brazos y las piernas con debilidad muscular.
    • Vello corporal más grueso o más visible.
    • Cicatrización lenta de heridas, picaduras de insectos e infecciones.
    • Zonas de piel oscurecida.
    • Acné.
    • Cambios en los ciclos menstruales.
    • Problemas sexuales, como dificultad para mantener una erección y disminución del deseo sexual.
    Síndrome de Cushing

    Síndrome de Cushing

    Si no se trata, el síndrome de Cushing puede derivar en un rostro redondeado, aumento de peso en la zona del abdomen y la parte superior de la espalda, brazos y piernas más delgados, aparición de hematomas con más facilidad y estrías.

    Los tumores hipofisarios que producen la hormona del crecimiento.

    Algunos tumores hipofisarios producen demasiada cantidad de la hormona del crecimiento. Estos se denominan tumores secretores de la hormona del crecimiento o adenomas somatotropos. En adultos, demasiada hormona del crecimiento causa una afección denominada acromegaly. Estos son algunos de los síntomas:

    • Cambios en los rasgos faciales, tales como labios, nariz y lengua más grandes; cejas prominentes; hueso maxilar inferior más largo o espacios amplios entre los dientes.
    • Manos y pies más grandes.
    • Ronquidos o apnea del sueño.
    • Piel más gruesa
    • Mayor sudoración y olor corporal.
    • Dolor en las articulaciones.
    • Presión arterial alta.
    • Nivel elevado de glucosa en la sangre.
    • Voz más grave.

    En niños y adolescentes, demasiada hormona del crecimiento puede causar crecimiento más rápido y estatura inusual. Esto se denomina gigantismo.

    Persona con acromegalia

    Persona con acromegalia

    Algunos síntomas de la acromegalia son el agrandamiento de la cara y las manos. Los cambios faciales pueden ser, entre otros, cejas y mandíbula más prominentes, así como nariz y labios más grandes.

    Tumores hipofisarios que producen la hormona luteinizante y la hormona foliculoestimulante

    Algunos tumores hipofisarios producen la hormona luteinizante y la hormona foliculoestimulante. Estas hormonas también se conocen como gonadotropinas. Los tumores hipofisarios que producen estas hormonas se llaman adenomas gonadotropos.

    No es frecuente que estos adenomas produzcan suficientes hormonas para causar síntomas. La mayoría de las veces, los síntomas se deben a la presión que ejerce el tumor. Cuando se presentan síntomas relacionados con las hormonas, afectan de manera diferente a hombres y mujeres.

    Los síntomas en las mujeres pueden abarcar los siguientes:

    • Cambio en los ciclos menstruales.
    • Problemas de fertilidad.
    • Ovarios agrandados y con dolor, causados por una afección llamada síndrome de hiperestimulación ovárica.

    Los síntomas en los hombres pueden abarcar los siguientes:

    • Agrandamiento de los testículos.
    • Niveles más altos de testosterona.

    Tumores hipofisarios que producen prolactina

    Los tumores hipofisarios que producen prolactina se llaman prolactinomas o adenomas lactotropos. Un exceso de la hormona prolactina disminuye los niveles de gonadotropinas en el organismo, lo que a su vez disminuye las hormonas sexuales estrógeno y testosterona. La prolactina alta afecta de manera diferente a hombres y mujeres.

    En las mujeres, el exceso de prolactina puede causar lo siguiente:

    • Períodos menstruales irregulares o ausentes.
    • Secreción de leche de los senos no asociada a embarazo.
    • Sensibilidad de mama.
    • Problemas de fertility.
    • Menos deseo sexual.

    En los hombres, un exceso de prolactina puede provocar una afección llamada male hypogonadism. Entre los síntomas, se encuentran los siguientes:

    • Problemas de erección.
    • Menos deseo sexual.
    • Crecimiento de tejido mamario.
    • Problemas de fertilidad.

    Tumores hipofisarios que producen la hormona estimulante de la tiroides

    Algunos tumores hipofisarios producen la hormona estimulante de la tiroides. Estos tumores se llaman adenomas tirotropos o tumores secretores de la hormona estimulante de la tiroides. Estos hacen que la glándula tiroides libere la hormona tiroxina en exceso. Esto puede derivar en una afección llamada hipertiroidismo, también conocida como enfermedad de la tiroides hiperactiva. El hipertiroidismo acelera el metabolismo del cuerpo y puede causar muchos síntomas. Algunos de los más frecuentes son los siguientes:

    • Pérdida de peso no planificada.
    • Latidos cardíacos rápidos o irregulares.
    • Nerviosismo, ansiedad o irritabilidad.
    • Deposiciones frecuentes.
    • Sudoración.
    • Temblores.
    • Problemas de sueño.

    Cuándo consultar a un médico

    Si nota síntomas que podrían estar relacionados con un tumor pituitario, consulte con el profesional de atención médica. El tratamiento suele hacer que las hormonas vuelvan a niveles saludables y alivia los síntomas.

    Los tumores pituitarios no suelen ser hereditarios, pero en casos poco frecuentes pueden ser comunes en una misma familia. En particular, la afección hereditaria de la neoplasia endocrina múltiple de tipo 1 puede aumentar el riesgo de tener tumores pituitarios. Si en su familia hay casos de neoplasia endocrina múltiple de tipo 1, hable con el profesional de atención médica sobre las pruebas que pueden ayudar a detectar un tumor pituitario de forma temprana.

    Causas

    La glándula pituitaria es un órgano pequeño de un tamaño similar al de una arveja (guisante, chícharo). Se encuentra detrás de la nariz, en la base del cerebro. A pesar de ser pequeña, la glándula pituitaria afecta casi todas las partes del cuerpo. Las hormonas que produce la glándula pituitaria regulan importantes funciones del cuerpo, como el crecimiento, la presión arterial y la reproducción.

    Se desconoce la causa exacta de los tumores hipofisarios. En casos excepcionales, es posible que la causa de los tumores hipofisarios sean genes hereditarios. Sin embargo, la mayoría no tiene una causa hereditaria clara. De todos modos, los científicos creen que ciertos genes pueden desempeñar un papel importante en la manera en que se forman los tumores hipofisarios.

    Glándula pituitaria y el hipotálamo

    Glándula pituitaria y el hipotálamo

    La glándula pituitaria y el hipotálamo se encuentran en el cerebro y controlan la producción de hormonas.

    Factores de riesgo

    La mayoría de las personas que tienen tumores pituitarios no tienen ningún factor de riesgo conocido. El entorno y el estilo de vida no parecen influir en el riesgo que tiene una persona de presentar tumores pituitarios.

    Aunque los genes parecen desempeñar una función, la mayoría de las personas con tumores pituitarios no tiene antecedentes familiares de esta afección.

    Los únicos factores de riesgo conocidos son afecciones hereditarias poco frecuentes que aumentan el riesgo de padecer muchas enfermedades, entre ellas, los tumores pituitarios. Entre estas afecciones se incluyen las siguientes:

    ¿Cuán comunes son los tumores pituitarios?

    Los tumores pituitarios son poco comunes, pero no son raros. Alrededor de 100 de cada 100 000 personas viven con un tumor pituitario que requiere atención médica. Cada año, entre 4 y 7 de cada 100 000 personas reciben el diagnóstico de un tumor pituitario.

    Muchas personas también tienen tumores pituitarios muy pequeños que se detectan por azar y nunca causan síntomas. Los estudios de autopsias y estudios por imágenes cerebrales indican que esto sucede en aproximadamente 1 de cada 10 personas.

    Complicaciones

    Por lo general, los tumores pituitarios no se diseminan a otras partes del cuerpo. Sin embargo, pueden afectar la salud de una persona. Los tumores pituitarios pueden causar lo siguiente:

    • Cambios en la visión, incluida pérdida de visión.
    • Presión arterial alta.
    • Nivel elevado de glucosa en la sangre.
    • Pérdida de masa ósea.
    • Problemas cardíacos.
    • Problemas con el pensamiento y la memoria.

    Convulsiones

    Si un tumor pituitario presiona la parte del cerebro llamada lóbulo temporal medial, a veces puede causar una seizure. Este tipo de convulsiones se conoce como convulsiones focales con alteración de la conciencia. Durante esta convulsión, puede parecer despierto, pero estar mirando a la nada sin responder de forma habitual. También puede no ser consciente de lo que sucede y no recordar la convulsión después del episodio.

    Niveles hormonales permanentemente bajos

    Si tiene un tumor pituitario o le extirpan uno quirúrgicamente, esto puede alterar permanentemente el suministro de hormonas del cuerpo. En consecuencia, es posible que necesite terapia de reemplazo hormonal de por vida.

    Apoplejía pituitaria

    Una complicación poco frecuente pero grave de un tumor pituitario es la apoplejía pituitaria, que es cuando se produce un sangrado repentino hacia el tumor. Estos son algunos de los síntomas:

    • Dolor de cabeza intenso, probablemente el peor que haya tenido.
    • Problemas de visión, como visión doble o pérdida de la visión en uno o ambos ojos.
    • Malestar estomacal y vómitos.
    • Confusión o problemas para pensar con claridad.

    La apoplejía pituitaria requiere atención médica inmediata. El tratamiento suele comenzar con corticoides para reducir la hinchazón alrededor del tumor. En algunos casos, es posible que necesite una cirugía para extirpar el tumor.

    ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de un tumor pituitario?

    Los tumores pituitarios en sí no causan efectos secundarios. Sin embargo, la presión que ejerce el tumor sobre el cerebro o los cambios hormonales pueden causar efectos secundarios, como los siguientes:

    • Los cambios hormonales pueden causar cambios en el ciclo menstrual, fuga de leche, niveles bajos de testosterona, cambios en el peso o la glucosa en la sangre, pérdida de masa ósea y cambios en la presión arterial.
    • La presión de un tumor grande puede causar dolores de cabeza, cambios en la visión o niveles bajos de hormonas pituitarias que pueden requerir terapia de reemplazo.

    ¿Cuáles son los efectos secundarios después de una cirugía para extirpar un tumor pituitario?

    A la mayoría de las personas les va bien después de endoscopic transnasal transsphenoidal surgery. Los efectos a corto plazo, como la congestión nasal, el dolor de garganta y los dolores de cabeza, son comunes y suelen mejorar en cuestión de días a semanas. El equipo de atención médica también vigila lo siguiente:

    • Cambios en el equilibrio hídrico durante los primeros días después de la cirugía. Es posible que elimine mucha orina y sienta mucha sed. Algunos días después, es posible que los niveles de sodio disminuyan. Estos son algunos de los motivos comunes de reingreso en el hospital. Estas complicaciones suelen ser temporales y se pueden tratar.
    • Niveles bajos de hormonas pituitarias que pueden requerir terapia de reemplazo, como hormona tiroidea o cortisol.
    • Los riesgos quirúrgicos menos comunes incluyen cerebrospinal fluid (CSF) leak, sangrado e infección, como la meningitis.

    Prevención

    No existe una forma conocida de prevenir los adenomas pituitarios, ya que estos tumores no se han vinculado con elecciones del estilo de vida. Sin embargo, tener un estilo de vida saludable contribuye con el bienestar general y puede ser útil para controlar las afecciones de salud que tenga.

    Si tiene una afección genética que aumenta el riesgo de tener adenomas pituitarios, someterse a exámenes de detección con regularidad puede ayudar a detectarlos temprano. La detección temprana de adenomas pituitarios puede aumentar las probabilidades de éxito del tratamiento y mejorar los resultados a largo plazo.

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    CON-20155122

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