Muchas personas tienen diabetes, pero no lo saben. Es por eso que la Asociación Americana de la Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) recomienda exámenes de detección de la diabetes para la mayoría de los adultos a partir de los 35 años. La Asociación Americana de la Diabetes aconseja a las personas que se hagan exámenes de detección de la diabetes antes de los 35 años si tienen sobrepeso y otros factores de riesgo de la prediabetes o la diabetes tipo 2.
Cualquier persona que tenga síntomas incipientes de diabetes también debe pedir que se le hagan exámenes de detección. No obstante, los síntomas no siempre son fáciles de detectar. De hecho, los síntomas pueden aparecer tan gradualmente que las personas pueden tener diabetes tipo 2 durante años antes de que se les diagnostique la enfermedad.
Si nota los siguientes síntomas, programe una cita para recibir atención médica:
- Tener mucha sed.
- Orinar con frecuencia.
- Sentir más cansancio de lo habitual.
- Tener visión borrosa.
- Tener pérdida involuntaria de peso.
Reconocer los posibles síntomas de la diabetes puede llevar a un diagnóstico y tratamiento tempranos, lo que puede ayudarle a prevenir las complicaciones de la diabetes y tener mejor salud para toda la vida.
A continuación, se incluyen más detalles sobre posibles síntomas de la diabetes:
Aumento de la sed y de la micción
Por lo general, tener mucha sed y orinar seguido son síntomas frecuentes de la diabetes. En las personas que tienen diabetes, un exceso de azúcar, también llamada glucosa, se acumula en el cuerpo. Esto obliga a que los riñones hagan un mayor esfuerzo para filtrar y absorber el exceso de azúcar.
Cuando los riñones no pueden hacer el trabajo, el exceso de azúcar pasa a la orina. y se lleva consigo líquidos de los tejidos del cuerpo. Esto causa deshidratación, que por lo general lleva a una sensación de sed. Beber más líquidos para saciar la sed causa una mayor micción.
Fatiga
La diabetes puede hacerle sentir mucho cansancio. Esto se denomina fatiga. Esto sucede porque el nivel alto de glucosa sanguínea afecta la capacidad del cuerpo de usar la glucosa como fuente de energía. Además, la deshidratación causada por un aumento de la micción puede hacer que se sienta cansado.
Pérdida de peso
Cuando pierde glucosa a través de la micción frecuente, también pierde calorías. Además de deshidratación, esto puede causar una rápida pérdida de peso. Esto ocurre sobre todo en personas con diabetes tipo 1, pero también puede darse en algunas personas con diabetes tipo 2. Las personas recién diagnosticadas con diabetes posiblemente suban algo de peso de inmediato como resultado de una mejor hidratación. Con el tiempo, al perder menos azúcar por la orina, el aumento de peso puede continuar, a no ser que se tomen medidas para evitarlo.
Visión borrosa
A veces, la diabetes afecta la visión. Los niveles altos de glucosa en la sangre sacan líquido de los tejidos del cuerpo, incluidos los cristalinos de los ojos. Esto afecta la capacidad de los ojos para enfocarse. Con el tratamiento para la diabetes y un mejor control de la glucosa en la sangre, la capacidad de los ojos para hacer foco suele restablecerse y la visión borrosa desaparece.
Si no se trata, la diabetes puede hacer que se formen nuevos vasos sanguíneos en la retina, la parte posterior del ojo, lo que puede dañar otros vasos sanguíneos. Para la mayoría de las personas, estos cambios tempranos no causan problemas de visión. Sin embargo, si no se detectan los cambios y empeoran, pueden llevar a problemas de visión y, con el tiempo, a una ceguera.
Llagas de curación lenta o infecciones frecuentes
Los niveles altos de glucosa sanguínea pueden causar un flujo sanguíneo insuficiente y perjudicar el proceso de recuperación natural del cuerpo. Debido a esto, las personas con diabetes pueden notar llagas de curación lenta, especialmente en los pies. Las mujeres con diabetes pueden tener candidiasis en la vagina y la vejiga con más frecuencia.
Hormigueo y entumecimiento en las manos y los pies
Aunque es un síntoma menos frecuente, el entumecimiento, que consiste en hormigueo y pérdida de la sensación, puede presentarse en personas con diabetes. Esto se debe a que demasiada glucosa sanguínea puede afectar el funcionamiento de los nervios. También es posible que ocurra una sensación dolorosa de ardor en los brazos, las manos, las piernas y los pies.
Encías rojas, hinchadas y sensibles
La diabetes puede debilitar la capacidad del cuerpo para combatir los microbios, lo que aumenta el riesgo de infección en las encías y en los huesos que mantienen los dientes en su lugar. Esto puede ocasionar otro síntoma poco frecuente de la diabetes, en el que las encías se separan de los dientes. Los dientes pueden aflojarse y pueden aparecer llagas o bolsas de pus en las encías.
Tómese en serio las señales del cuerpo
Si nota algún posible síntoma de diabetes, póngase en contacto con un miembro del equipo de atención médica. La diabetes es una afección grave. Cuanto antes se diagnostique, antes podrá empezar el tratamiento. Con la participación activa y el apoyo de un equipo de atención médica, las personas con diabetes a menudo pueden controlar con éxito la enfermedad y disfrutar de una vida activa y sana.