Usos de los alfabloqueantes

Los médicos recetan alfabloqueantes para prevenir, tratar o mejorar los síntomas de las siguientes enfermedades principalmente:

  • Presión arterial alta
  • Agrandamiento de la próstata (hiperplasia prostática benigna)

Si bien los alfabloqueantes se utilizan comúnmente para tratar la presión arterial alta, no suelen ser la primera opción de tratamiento. En cambio, se utilizan en combinación con otros medicamentos, como diuréticos, cuando la presión arterial alta es difícil de controlar.

Efectos secundarios y precauciones

Algunos alfabloqueantes podrían causar lo que se denomina «efecto de la primera dosis». Cuando comienzas a tomar un alfabloqueante, es posible que presentes presión arterial baja pronunciada y mareos, que pueden causarte desmayo cuando te levantas luego de estar sentado o recostado. En consecuencia, la primera dosis suele tomarse a la hora de dormir.

Otros efectos secundarios podrían ser:

  • Dolor de cabeza
  • Latidos del corazón rápidos
  • Debilidad
  • Mareos
  • Aumento de peso

El lado positivo de los alfabloqueantes es que podrían reducir el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) (el colesterol «malo»).

Sin embargo, los alfabloqueantes pueden aumentar o disminuir los efectos de otros medicamentos que tomas. Antes de tomar un alfabloqueante, asegura que tu médico esté al tanto de los otros medicamentos que tomas, como betabloqueantes, bloqueantes de los canales de calcio o medicamentos para la disfunción eréctil.

En algunas investigaciones se ha descubierto que el uso prolongado de ciertos alfabloqueantes puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca. Se necesitan más investigaciones para confirmar este hallazgo.

June 15, 2016 See more In-depth