El resfriado con congestión nasal es la causa más frecuente de la pérdida de olfato parcial y temporal. También es frecuente la obstrucción de las fosas nasales, especialmente por pólipos o fracturas nasales. También es posible que el envejecimiento normal ocasione pérdida del olfato, la cual puede ser progresiva y convertirse en completa y permanente.

¿Qué es el olor?

El olor se origina al inhalar y adherir las moléculas individuales, suspendidas en el aire, a los receptores en las membranas mucosas de la nariz, lo que estimula los nervios que se conectan directamente con el cerebro. Todo problema dentro de este sistema olfativo (congestión u obstrucción en la nariz, inflamación del revestimiento nasal, lesión a los nervios o función cerebral modificada) afecta la capacidad de oler de manera normal.

Si bien la pérdida total del olfato es bastante poco frecuente, y la mayoría de las causas frecuentes mejoran con el tiempo, a veces los síntomas son tan graves que provocan problemas o angustias significativos. Un sentido intacto del olfato es necesario para saborear y disfrutar la comida con precisión; perder este sentido podría hacer que pierdas interés en comer, y esto puede ocasionar adelgazamiento, desnutrición o hasta depresión.

Problemas con el revestimiento interno de la nariz

Las afecciones que causan la irritación o la congestión temporal de las membranas mucosas que revisten el interior de la nariz son las causas más frecuentes de la pérdida del olfato. Estos pueden ser:

  1. Sinusitis aguda (infección de los senos paranasales)
  2. Resfriado común
  3. Rinitis alérgica (fiebre del heno)
  4. Influenza (gripe)
  5. Rinitis no alérgica (congestión o estornudos crónicos que no estén relacionados con alergias)

Obstrucciones de las fosas nasales

Las afecciones o las obstrucciones que bloquean el flujo de aire a través de la nariz pueden comprender las siguientes:

  1. Deformidad ósea en el interior de la nariz
  2. Pólipos nasales
  3. Tumores

Lesiones en el cerebro o los nervios

Con menor frecuencia, los nervios que conducen al centro olfatorio del cerebro, o al cerebro en sí, pueden lesionarse o deteriorarse debido a lo siguiente:

  1. Envejecimiento
  2. Enfermedad de Alzheimer
  3. Aneurisma cerebral (una protuberancia en una arteria del cerebro)
  4. Cirugía de cerebro
  5. Tumor cerebral
  6. Exposición a sustancias químicas, como ciertos insecticidas o solventes
  7. Diabetes
  8. Enfermedad de Huntington
  9. Síndrome de Kallmann (un trastorno genético poco frecuente)
  10. Síndrome de Klinefelter (una afección poco frecuente en la que los hombres presentan un cromosoma X adicional en la mayoría de las células)
  11. Psicosis de Kórsakov (un trastorno cerebral provocado por la falta de tiamina)
  12. Desnutrición
  13. Medicamentos (por ejemplo, algunos para la presión arterial alta)
  14. Esclerosis múltiple
  15. Atrofia multisistémica (AMS) (un trastorno progresivo del sistema nervioso)
  16. Enfermedad de Niemann-Pick (enfermedad de Pick, una forma de demencia)
  17. Enfermedad ósea de Paget (una enfermedad que afecta los huesos, algunas veces los de la cara)
  18. Enfermedad de Parkinson
  19. Radioterapia
  20. Rinoplastia
  21. Esquizofrenia
  22. Síndrome de Sjögren (una enfermedad inflamatoria que suele provocar sequedad de boca y ojos)
  23. Lesión cerebral traumática
  24. Insuficiencia de cinc
  25. Aerosoles nasales con cinc (retirados del mercado en 2009)

Las causas que aquí se muestran se asocian comúnmente con este síntoma. Trabaja con tu médico u otro profesional de atención médica para obtener un diagnóstico preciso.

Jan. 26, 2018