Tratamiento para COVID-19 en casa: Consejos para el cuidado para ti y para otros

¿Estás cuidando, en casa, de una persona enferma con la COVID-19? ¿O te estás cuidando a ti mismo en casa? Aprende cuándo se necesita atención médica de emergencia, y qué puedes hacer para prevenir la trasmisión de la infección.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Si tienes la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) y te estás cuidando en casa o estás cuidando a un ser querido con esta enfermedad en casa, es posible que tengas preguntas. ¿Cómo sabes cuándo se necesita atención de emergencia? ¿Cuánto tiempo tienes que aislarte? ¿Qué puedes hacer para prevenir la trasmisión de microbios? ¿Cómo puedes apoyar a un ser querido que está enfermo, y controlar tu estrés? Esto es lo que necesitas saber.

Tratamiento en casa

La mayoría de las personas que se enferman de la COVID-19 solo presenta una forma leve de la enfermedad y puede recuperarse en casa. Los síntomas pueden durar algunos días. Por lo general, quienes tienen el virus se sienten mejor en más o menos una semana. El tratamiento tiene como objetivo aliviar los síntomas, e incluye lo siguiente:

  • Reposo
  • Líquidos
  • Analgésicos

Sin embargo, los adultos mayores de 65 años y las personas de cualquier edad que tengan enfermedades previas y de larga duración (crónicas) deben llamar a su proveedor de atención médica apenas aparecen los síntomas. Esos factores ponen a las personas en mayor riesgo de enfermarse gravemente de la COVID-19. Las personas que tienen estas afecciones y que se contagian con la COVID-19 también pueden ser elegibles para recibir ciertos tratamientos. Deben empezar estos tratamientos a los pocos días de iniciarse los síntomas.

Sigue las sugerencias del proveedor de atención médica sobre los cuidados y sobre quedarte en casa (aislamiento). Habla con el proveedor de atención médica si tienes dudas sobre los tratamientos. Ayuda a la persona enferma a conseguir comida y cualquier medicamento que necesite. Asimismo, encárgate de cuidar de la mascota de la persona, de ser necesario.

Piensa también en cómo cuidar de una persona que está enferma puede afectar tu salud. Si tienes 65 años o más, o si tienes una enfermedad previa y de larga duración (crónica), como enfermedades cardíacas, pulmonares o diabetes, puedes correr un riesgo más alto de enfermarte gravemente de la COVID-19. Podrías considerar mantener distanciamiento físico de la persona enferma y encontrar a otra persona para que la cuide. Además, podrías optar por llevar una mascarilla que ofrezca mayor protección.

Signos que advierten que se trata de una emergencia

Controla atentamente los signos y síntomas, ya sean tuyos o de tu ser querido, para notar si están empeorando.

Es posible que el proveedor de atención médica sugiera el uso de un oxímetro de pulso, sobre todo si el paciente tiene factores de riesgo de contraer la forma grave de la COVID-19 y síntomas de esta enfermedad. El oxímetro de pulso es un clip de plástico que se coloca en el dedo. El dispositivo puede ayudar a vigilar la respiración, porque mide cuánto oxígeno hay en la sangre. Un resultado inferior al 92 % podría aumentar la necesidad de permanecer en el hospital. Si el proveedor de atención médica te indica un oxímetro de pulso, asegúrate de saber cómo usarlo correctamente. Asimismo, asegúrate de saber cuándo un resultado indica que debes llamar a tu proveedor de atención médica.

Si los síntomas parecen empeorar, llama al proveedor de atención médica.

Si tú o la persona que tiene la COVID-19 presentan signos que advierten que se trata de una emergencia, soliciten atención médica de inmediato. Llama al 911 o al número local para emergencias si notas signos que indiquen una emergencia, como los siguientes:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor u opresión persistente en el pecho
  • Confusión reciente
  • Dificultad para permanecer despierto
  • Piel, labios o lecho de las uñas de color pálido, grisáceo o azulado, según el tono de la piel

Esta lista no incluye todos los síntomas. Llama al proveedor de atención médica si tú o la persona con la COVID-19 tienen otros síntomas graves.

Cómo proteger a otros si estás enfermo

Si tienes síntomas de la COVID-19, hazte la prueba tan pronto como comiencen. Permanece en casa hasta que recibas los resultados.

Si tienes COVID-19, puedes ayudar a prevenir la diseminación del virus de la COVID-19.

  • Quédate en casa y no vayas al trabajo, a la escuela ni a áreas públicas, a menos que sea para recibir atención médica.
  • Evita utilizar el transporte público, servicios de transporte compartido o taxis.
  • Permanece aislado en una habitación, lejos de tu familia, conocidos y mascotas tanto como sea posible. Come en tu habitación. Abre las ventanas para mantener la circulación del aire. Los ventiladores pueden ayudar a que el aire salga por las ventanas.
  • Si no es posible abrir las ventanas, considera la posibilidad de usar filtros de aire. Además, enciende los extractores en el baño y la cocina. También podrías considerar la posibilidad de usar un filtro de aire portátil. Usa un baño separado, si es posible.
  • Evita el espacio compartido en tu casa todo lo posible. Cuando uses espacios compartidos, limita tus movimientos. Mantén una buena ventilación en tu cocina y otros espacios compartidos.
  • Limpia todos los días las superficies que se tocan con frecuencia en tu habitación y baño, como los picaportes, los interruptores de la luz, los aparatos electrónicos y las encimeras.
  • Evita compartir artículos personales de la casa, como platos, toallas, ropa de cama y aparatos electrónicos, como teléfonos.
  • Usa regularmente la mascarilla que brinde la mayor protección posible, que se ajuste bien y que sea cómoda cuando estés cerca de otras personas o mascotas. Cambia la mascarilla todos los días.
  • Cúbrete la boca y la nariz con un pañuelo desechable o el codo al toser o estornudar. Luego, desecha el pañuelo.
  • Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos. Si no dispones de agua ni jabón, usa un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga por lo menos un 60 % de alcohol.

Cómo protegerte mientras cuidas a alguien que tiene COVID-19

Para protegerte a ti mismo mientras cuidas a alguien con COVID-19, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan lo siguiente:

  • Mantén las manos limpias y lejos del rostro. Lávate frecuentemente las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos. Esto es especialmente importante después de estar en contacto cercano o en la misma habitación con la persona enferma. Si no dispones de agua ni jabón, usa un desinfectante de manos que contenga por lo menos un 60 % de alcohol. Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca.
  • Ponte una mascarilla. Si necesitas estar en la misma habitación con la persona que está enferma, usa la mascarilla de uso regular que brinde la mayor protección posible, que se ajuste bien y que sea cómoda. Evita el contacto físico directo con esa persona. No toques ni manipules tu mascarilla mientras la uses. Si la mascarilla se moja o se ensucia, reemplázala por una limpia y seca. Tira la mascarilla usada y lávate las manos.
  • Limpia tu casa con frecuencia. Usa rociadores o toallitas de limpieza para el hogar para limpiar las superficies que se tocan con frecuencia, incluidos encimeras, mesas y picaportes. Evita limpiar la habitación y el baño separados de la persona enferma. Pon a un lado la ropa de cama y los utensilios para que solo los use la persona enferma.
  • Evita el contacto directo con los líquidos de la persona enferma. Usa guantes desechables y una mascarilla cuando proporciones cuidados médicos y cuando manipules heces, orina u otros desechos. Lávate las manos antes de ponerte los guantes y la mascarilla. También lávate las manos después de quitarte los guantes y la mascarilla. No reutilices la mascarilla ni los guantes.
  • Evita tener visitas en tu casa. No permitas visitas hasta que la persona enferma se haya recuperado completamente y no tenga signos ni síntomas de la COVID-19.

Cuándo terminar el aislamiento o la cuarentena

Si tienes COVID-19

El aislamiento se utiliza para separar a las personas que tienen el virus de la COVID-19 de las personas que no están enfermas. Habla con el proveedor de atención médica acerca de cuándo finalizar el aislamiento en casa si tienes un sistema inmunitario debilitado. Si piensas o sabes que tuviste la COVID-19 y tuviste síntomas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan que puedes estar con otras personas siempre que se cumpla lo siguiente:

  • Pasaron cinco días, como mínimo, desde que empezaron los síntomas. Usas una mascarilla de alta calidad cuando estás cerca de otras personas durante cinco días más. Si tienes pruebas de COVID-19 para hacer en el hogar, puedes hacértelas cada dos días a partir del sexto día. Si obtienes resultados negativos en ambas pruebas, puedes dejar de usar la mascarilla. Si no te haces la prueba en el hogar, usa una mascarilla durante 10 días cuando estés cerca de otras personas.
  • Pasaron al menos 24 horas sin tener fiebre y sin tomar medicamentos para reducirla en el día seis.
  • Los otros síntomas mejoran; la pérdida de los sentidos del gusto y del olfato puede durar semanas o meses después de la recuperación, pero no es motivo para retrasar el fin del aislamiento.

Estas recomendaciones pueden variar si tuviste una forma grave de la COVID-19 o si tienes el sistema inmunitario debilitado. Los CDC recomiendan esperar al menos hasta el día 11 para reunirse con personas con alto riesgo de sufrir la forma grave de la COVID-19. Y si tus síntomas empeoran, vuelve a aislarte y habla con tu proveedor de atención médica.

La mayoría de las personas no necesita hacerse una prueba diagnóstica para decidir cuándo puede volver a estar con otras personas.

Si eres un profesional de la atención médica y tienes la COVID-19, el momento para volver al trabajo puede variar.

Si estuviste expuesto a alguien infectado con la COVID-19

Si cuidas de alguien con la COVID-19, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que te hagas la prueba como mínimo cinco días después de la exposición, o antes si tienes síntomas. También recomiendan que uses una mascarilla de alta calidad durante 10 días cuando estés dentro de lugares públicos. Trata de mantenerte alejado de las personas que viven en tu casa. Si tienes síntomas, quédate en casa en un cuarto separado de los demás. Si no tienes síntomas, no es necesario que te quedes en casa ni que te alejes de otras personas (cuarentena).

Cómo afrontar el estrés de ser cuidador

Cuando tú o tu ser querido mejoren, busca apoyo. Mantente conectado con otras personas a través de mensajes de texto, llamadas telefónicas o videollamadas. Comparte tus preocupaciones. Evita la exposición a demasiadas noticias sobre la COVID-19. Descansa y enfócate en actividades divertidas, como leer, mirar películas o participar de juegos en línea.

Es posible que cuando cuides de un ser querido con COVID-19 te sientas estresado. Es posible que te preocupes por tu salud y por la salud de la persona enferma. Esto puede causarte dificultades para comer, dormir y concentrarte. Además, puede empeorar los problemas de salud permanentes (crónicos). Es posible que también aumente tu consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias.

Si tienes una afección mental, como ansiedad o depresión, continúa con tu tratamiento. Comunícate con el proveedor de atención médica o el profesional de salud mental si tu afección empeora.

Para cuidarte, sigue estos pasos:

  • Mantén una rutina diaria, como ducharte y vestirte.
  • Durante un tiempo, deja de ver noticias sobre la COVID-19, incluso en las redes sociales.
  • Come alimentos saludables y bebe mucho líquido.
  • Haz actividad física.
  • Duerme mucho.
  • Evita el consumo de drogas ilícitas, tabaco y alcohol.
  • Haz estiramientos, respira profundo o medita.
  • Enfócate en actividades divertidas.
  • Comunícate con otras personas y comparte cómo te sientes.

Cuidarte puede ayudarte a afrontar el estrés. También te ayudará a poder brindar apoyo para la recuperación de tu ser querido.

Reciba nuestro boletín informativo gratuito en español

El boletín informativo de Mayo Clinic en español es gratuito y se envía semanalmente por correo electrónico con consejos de salud, recetas deliciosas, descubrimientos médicos y más. Vea un ejemplo del correo electrónico e inscríbase a continuación.

Con el fin de proporcionarle la información más relevante y útil, y de entender qué información es beneficiosa, posiblemente combinemos tanto su correo electrónico como la información sobre el uso del sitio web con otro tipo de datos que tenemos acerca de usted. Si usted es un paciente de Mayo Clinic, esto puede incluir información confidencial de salud. Si se combinan esos datos con su información médica confidencial, toda esta información se tratará como información médica confidencial y solo se usará o revelará según lo descrito en nuestro aviso sobre políticas de privacidad. En cualquier momento, puede optar por no recibir las comunicaciones de correo electrónico si presiona en el mensaje el enlace para anular la suscripción.

May 25, 2023 See more In-depth

Ver también

  1. Antibióticos: ¿Los estás usando de manera incorrecta?
  2. COVID-19 y la vitamina D
  3. Tratamiento con plasma de convalecientes
  4. Enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19)
  5. COVID-19: ¿cómo puedo protegerme?
  6. Tos
  7. Inmunidad colectiva y coronavirus
  8. COVID-19 y las mascotas
  9. COVID-19 y tu salud mental
  10. Pruebas de anticuerpos para COVID-19
  11. COVID-19, resfriados, alergias y la gripe
  12. Medicamentos para la COVID-19: ¿hay alguno que sea eficaz?
  13. Efectos a largo plazo de COVID-19
  14. Pruebas de COVID-19
  15. La COVID-19 en bebés y niños
  16. Infección con coronavirus por raza
  17. Consejos para viajar durante la pandemia de la COVID-19
  18. Vacuna contra la COVID-19: ¿Debo cambiar mi cita para el mamograma?
  19. Vacunas contra la COVID-19 para niños: esto es lo que necesitas saber
  20. Vacunas contra la COVID-19
  21. Variante de la COVID-19
  22. COVID-19 en comparación con la gripe: similitudes y diferencias
  23. COVID-19: ¿quién está a un mayor riesgo para los síntomas de gravedad?
  24. Cómo desacreditar los mitos sobre COVID-19 (coronavirus)
  25. Diarrea
  26. Diiferentes vacunas contra la COVID-19
  27. Oxigenación por membrana extracorpórea
  28. Fiebre
  29. Fiebre: primeros auxilios
  30. Tratamiento de la fiebre: guía rápida para tratar la fiebre
  31. Combate el contagio de coronavirus (COVID-19) en casa
  32. Miel: ¿es eficaz para la tos?
  33. ¿En qué difieren los análisis de anticuerpos y las pruebas diagnósticas para COVID-19?
  34. Cómo tomarte el pulso
  35. Cómo medir tu fecuencia respiratoria
  36. Cómo tomarte la temperatura
  37. ¿Las mascarillas son una buena protección contra la COVID-19?
  38. Pérdida del olfato
  39. Mayo Clinic Minute: Te estás lavando las manos de forma incorrecta
  40. Mayo Clinic Minute: ¿Están muy sucias las superficies comunes?
  41. Síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico
  42. Náuseas y vómitos
  43. Embarazo y COVID-19
  44. Conjuntivitis
  45. Actividades seguras al aire libre durante la pandemia de COVID-19
  46. Consejos de seguridad para volver a la escuela durante la pandemia de la COVID-19
  47. Las relaciones sexuales y COVID-19
  48. Dificultad para respirar
  49. Termómetros: Comprender las opciones
  50. Síntomas inusuales del coronavirus
  51. Orientación de Mayo Clinic sobre las vacunas
  52. Ojos llorosos