La COVID-19 en bebés y niños

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los niños de todas las edades pueden contagiarse con la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) y sufrir sus complicaciones.

Conoce los posibles síntomas de la COVID-19 en los niños y lo que puedes hacer para proteger a tu hijo.

¿Cuál es la probabilidad de que un niño contraiga la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19)?

Los niños representan alrededor del 19 % de todos los casos notificados de la COVID-19 en los Estados Unidos desde que comenzó la pandemia.

Aunque los niños tienen la misma probabilidad de contagiarse con la COVID-19 que los adultos, tienen menos probabilidades de enfermarse gravemente. Hasta el 50 % de los niños y adolescentes pueden tener la COVID-19 sin presentar síntomas. Sin embargo, algunos niños con COVID-19 necesitan que se los interne en el hospital, que se los trate en la unidad de cuidados intensivos o que se los conecte a un respirador para ayudarlos a respirar.

Ciertas afecciones médicas podrían aumentar el riesgo de un niño de padecer una forma grave de la COVID-19, entre ellas:

  • Obesidad
  • Diabetes
  • Asma
  • Enfermedades cardíacas congénitas
  • Afecciones genéticas
  • Afecciones que afectan al sistema nervioso o al metabolismo

Los estudios también sugieren índices desproporcionadamente más altos de la COVID-19 entre los niños hispanos y de raza negra no hispanos en comparación con los niños blancos no hispanos.

¿Cómo se ven afectados los bebés por COVID-19?

Los niños menores de 1 año parecen tener un mayor riesgo de enfermarse de gravedad con la COVID-19 que los niños mayores.

Los recién nacidos pueden contagiarse con la COVID-19 durante el trabajo de parto o por exposición a cuidadores enfermos después del parto. Si tienes la COVID-19 o estás esperando los resultados de las pruebas debido a los síntomas que tuviste durante tu estadía en el hospital después del trabajo de parto, usa una mascarilla con buen ajuste y ten las manos limpias cuando cuides a tu recién nacido. Está bien tener la cuna de tu bebé junto a tu cama mientras estés en el hospital, pero mantente a una distancia razonable del bebé cuando sea posible. Cuando se toman estas medidas, el riesgo de que un recién nacido se infecte de la COVID-19 es bajo. Sin embargo, si estás gravemente enferma con la COVID-19, tal vez sea necesario separarte temporalmente de tu recién nacido.

Los bebés que tienen la COVID-19 pero no tienen síntomas pueden recibir el alta del hospital, según las circunstancias. Se recomienda que los cuidadores del bebé lleven mascarillas y se laven las manos para protegerse. Se necesitará seguimiento frecuente con el proveedor de atención médica del bebé, por teléfono, visitas virtuales, o visitas en el consultorio, por 14 días. Los bebés que dan negativo para COVID-19 pueden ser enviados a casa desde el hospital.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la COVID-19 en los niños?

Los niños con COVID-19 pueden tener muchos o solo algunos síntomas, o no tener ninguno. Los síntomas más comunes de la COVID-19 en niños son fiebre y tos. Los posibles signos y síntomas incluyen los siguientes:<?p> <ul> <li>Fiebre</li> <li>Tos que se vuelve productiva (con flema)</li> <li>Dolor de pecho</li> <li>Pérdida repentina del gusto o del olfato</li> <li>Cambios en la piel, como decoloración en los pies y las manos</li> <li>Dolor de garganta</li> <li>Náuseas, vómitos, dolor de estómago o diarrea</li> <li>Escalofríos</li> <li>Dolores musculares</li> <li>Cansancio extremo</li> <li>Dolor repentino y grave de cabeza</li> <li>Congestión nasal repentina</li> </ul> <p> Los síntomas de la <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr> aparecen, en promedio, unos seis días después de la exposición al virus de la <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr>. Puede ser complicado saber si un niño tiene <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr> u otra enfermedad con síntomas similares, como gripe o rinitis.</p> <p>Si crees que tu hijo podría tener <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr>, haz lo siguiente:</p> <ul> <li>Habla con el proveedor de atención médica del niño.</li> <li>Procura que se quede en casa y alejado de otras personas, excepto para recibir atención médica. Si es posible, trata de que tu hijo use un dormitorio y un baño separados.</li> <li>Sigue las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y de tu gobierno sobre las medidas de cuarentena y aislamiento, según sea necesario.</li> <li>Enfócate en el alivio de los síntomas. Estas medidas podrían incluir descanso, mucha cantidad de líquido y el uso de analgésicos.</li> <li>Llama al médico si tu hijo sigue enfermándose. Las señales de alerta de emergencia incluyen dificultad para respirar; dolor persistente o presión en el pecho; confusión repentina; incapacidad para despertarse o mantenerse despierto; o piel, labios o lechos ungueales (uñas) pálidos, grises o azules, según el tono de piel de tu hijo.</li> </ul> <p>Los factores utilizados para decidir si es necesario hacerle a tu hijo una prueba de detección de la <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr> pueden variar según el lugar donde vivas. En los Estados Unidos, el proveedor de atención médica determinará si es necesario hacer una prueba de diagnóstico para detectar la <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr> de acuerdo con los signos y síntomas de tu hijo, y también determinará si tu hijo ha tenido contacto estrecho con alguien al que se le haya diagnosticado <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr>. El proveedor de atención médica también puede considerar hacer la prueba si tu hijo corre un riesgo alto de enfermarse gravemente. </p> <p>Para la prueba de <abbr title="enfermedad por coronavirus 2019">COVID-19</abbr>, el proveedor de atención médica usa un hisopo largo para tomar una muestra de la parte posterior de la nariz (hisopo nasofaríngeo). Luego, la muestra se envía a un laboratorio para analizarla. Si tu hijo tiene tos con flema (esputo), esa muestra también se puede enviar al laboratorio para analizarla.</p>

Cómo ayudar a tu hijo durante la prueba de hisopado nasal de la COVID-19

El propósito de este video es preparar a los niños para la prueba de hisopado nasal de la COVID-19 y aplacar sus posibles miedos y ansiedades. Cuando los niños se preparan para realizarse una prueba médica, se vuelven más colaboradores y obedientes, lo que crea una experiencia de afrontamiento positiva para ellos. Hicimos este video para que lo puedan ver niños de tan solo 4 años en adelante.

Jennifer Rodemeyer, directora del Programa de Vida Infantil, Mayo Clinic: Hola, soy Jennifer y soy especialista en vida infantil de Mayo Clinic. Mi trabajo es ayudar a los niños como tú a prepararse para las pruebas médicas.

Puede que hayas escuchado que hay un virus que hace que la gente se enferme. Un virus es un microbio y es tan pequeño que ni siquiera se puede ver.

Algunas de las personas que contraen este virus pueden tener fiebre o tos y pueden sentirse doloridas y cansadas, mientras que otras pueden tener el virus y no sentirse mal. La gente puede contraer el virus al tocar cosas. Por eso es importante lavarse las manos varias veces con agua y jabón. El virus también se puede transmitir a través de la tos o el estornudo. Por eso es importante que siempre te cubras la boca al toser o estornudar.

Hoy, aunque te sientas bien, tenemos que hacerte una prueba para saber cuál es la mejor manera de continuar con tu atención médica. Esta prueba médica nos dirá si tienes el virus.

Cuando vayas a hacerte la prueba, el proveedor de atención médica usará ropa protectora especial. Los médicos usan esta ropa para protegerse y para protegerte a ti de los microbios. Usarán una mascarilla para cubrirse la nariz y la boca y una pantalla facial de plástico transparente para protegerse los ojos.

Lo más importante que puedes hacer durante la prueba es sentarte y quedarte quieto como una estatua. Para que no te muevas, mamá, papá o tu cuidador te ayudará a quedarte quieto y tranquilo durante la prueba. El proveedor de atención médica tiene que tocar el interior de la parte posterior de la nariz con un hisopo largo y delgado. Para esto, debes levantar el mentón. Luego, el proveedor de atención médica te pondrá el hisopo en la nariz durante unos segundos para obtener una muestra.

Mientras tanto, puede que sientas que quieres sacarte el hisopo, pero es muy importante que te quedes lo más quieto posible para que el proveedor de atención médica pueda terminar la prueba. Te quitarán el hisopo de la nariz en unos segundos.

Algunos niños me dijeron que contar hasta 3 o respirar hondo los ayudó a relajarse antes de la prueba, y otros me dijeron que les sirvió abrazar a su manta o peluche favorito. Tal vez tú tengas tu propia forma de relajarte.

Recuerda que, durante la prueba, lo más importante es permanecer sumamente quieto.

Es posible que sientas muchas cosas al ver al proveedor de atención médica usando ropa diferente, pero debes saber que esta persona quiere cuidarte y ayudarte.

Gracias por ayudarnos a hacer esta prueba para que podamos saber cómo continuar con tu atención médica.

¿Qué es el síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico (MISC-C por sus siglas en inglés)?

El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es una afección grave en la que se inflaman mucho algunas partes del cuerpo como el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, los riñones, el aparato digestivo, el cerebro, la piel o los ojos. Pero la evidencia indica que muchos de estos niños se habían contagiado antes con el virus de la COVID-19, como lo muestran los resultados positivos de la prueba de anticuerpos, lo que sugiere que el síndrome inflamatorio multisistémico está causado por una respuesta inmunitaria excesiva a la COVID-19.

Los posibles signos y síntomas del síndrome inflamatorio multisistémico son los siguientes:

  • Fiebre que dura 24 horas o más
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Dolor de estómago
  • Sarpullido en la piel
  • Latidos rápidos del corazón
  • Respiración rápida
  • Ojos rojos
  • Enrojecimiento o hinchazón de los labios y la lengua
  • Sentirse inusualmente cansado
  • Enrojecimiento o hinchazón en las manos o los pies
  • Dolor de cabeza, mareos o aturdimiento
  • Agrandamiento de los ganglios linfáticos

Los signos que advierten que se trata de una emergencia por el síndrome inflamatorio multisistémico son los siguientes:

  • Incapacidad para despertarse o permanecer despierto
  • Dificultad para respirar
  • Desorientación repentina
  • Piel, labios o lecho de las uñas de color pálido, gris o azulado, según el tono de piel
  • Dolor intenso de estómago

Si tu hijo presenta algún signo que advierte que se trata de una emergencia o está gravemente enfermo y presenta otros signos y síntomas, llévalo al departamento de emergencia o llama al 911 o a tu número local para emergencias. Si tu hijo no está enfermo de gravedad, pero presenta otros signos o síntomas del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, comunícate con el proveedor de atención médica del niño en seguida para que te aconseje.

¿Los niños que contraen COVID-19 pueden tener efectos a largo plazo?

Cualquier persona que haya tenido COVID-19 puede desarrollar una afección médica posterior a la COVID-19. Las investigaciones sugieren que los niños con COVID-19 leve y grave han tenido síntomas a largo plazo. Los síntomas más comunes en niños incluyen los siguientes:

  • Cansancio o fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Trastornos del sueño
  • Dificultad para concentrarse
  • Dolor en los músculos y en las articulaciones
  • Tos

Estos síntomas podrían afectar la capacidad de tu hijo para asistir a la escuela o realizar las actividades habituales. Si tu hijo tiene síntomas a largo plazo, considera la posibilidad de hablar con sus maestros acerca de sus necesidades.

Si generalmente los niños no desarrollan una enfermedad grave por la COVID-19, ¿por qué tienen que recibir la vacuna contra dicha enfermedad?

Una vacuna contra la COVID-19 puede impedir que tu hijo contraiga la COVID-19 y la propague en casa y en la escuela.

Si tu hijo se contagia con la COVID-19, una vacuna contra la COVID-19 podría evitar que se enferme gravemente.

Recibir una vacuna contra la COVID-19 también puede ayudar a evitar que tu hijo falte a la escuela, y a que pueda jugar y participar en deportes, así como en otras actividades grupales, de forma más segura.

¿Qué vacunas, dosis adicionales de la vacuna dada como vacunación primaria y refuerzos contra la COVID-19 están disponibles para los niños en los Estados Unidos?

En los Estados Unidos, hay vacunas contra la COVID-19 disponibles para los niños según el grupo etario:

  • Para niños de 6 meses a 4 o 5 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 6 meses a 4 años. Esta vacuna requiere tres dosis. Las primeras dos dosis deben administrarse con un intervalo de tres a ocho semanas. La tercera dosis debe administrarse al menos ocho semanas después de la segunda. Las investigaciones demuestran que las tres dosis generan niveles de anticuerpos similares a los de adultos jóvenes después de recibir la vacuna de Pfizer-BioNTech.

     

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 meses a 5 años. La vacuna requiere dos dosis, que deben administrarse con un intervalo de cuatro a ocho semanas. Se estima que esta vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 51 % en la prevención de la COVID-19 en bebés de 6 a 23 meses. En el caso de los niños de 2 a 5 años, tiene una eficacia estimada del 37 % en la prevención de la COVID-19.

    Ambas vacunas contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 de ARNm para niños mayores y adultos.

  • Niños de 5 o 6 a 11 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 5 a 11 años. Esta vacuna requiere dos dosis, que deben administrarse con un intervalo de tres a ocho semanas. Contiene menos cantidades de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech que se usa para personas de 12 años o mayores. La vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 91 % en la prevención de la COVID-19 en niños de 5 a 11 años.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 a 11 años. La vacuna requiere dos dosis, que deben administrarse con un intervalo de cuatro a ocho semanas. En los niños de este grupo etario, la vacuna de Moderna genera una respuesta inmunitaria similar a la que se observa en adultos.

    Ambas vacunas contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 para personas de 12 años o mayores.

  • Adolescentes de 12 a 17 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, ahora llamada Comirnaty, para las personas de 12 a 17 años. Esta vacuna requiere tres dosis. Las primeras dos dosis deben administrarse con un intervalo de tres a ocho semanas. La tercera dosis (refuerzo) debe administrarse al menos dos meses después de la segunda. Contiene la misma cantidad de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para personas de 16 años o mayores. Las investigaciones han demostrado que esta vacuna tiene una eficacia del 100 % en la prevención de la COVID-19 en adolescentes de 12 a 15 años.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, ahora llamada Comirnaty, para las personas de 16 años o mayores. Esta vacuna requiere dos dosis. La segunda dosis puede administrarse entre tres y ocho semanas después de la primera. Esta vacuna tiene una eficacia del 91 % en la prevención de cuadros graves de la COVID-19 en personas de 16 años o mayores.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Moderna para adolescentes de 12 a 17 años. La vacuna requiere dos dosis, que deben administrarse con un intervalo de cuatro a ocho semanas. Contiene la misma cantidad de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para personas de 18 años o mayores. En adolescentes de 12 a 17 años, la vacuna contra la COVID-19 de Moderna genera una respuesta inmunitaria similar a la que se observa en adultos.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también aprobó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Novavax para adolescentes de 12 a 17 años. Esta vacuna también requiere dos dosis. La segunda dosis se administra tres semanas después de la primera. Según los resultados de investigaciones presentados a la Administración de Alimentos y Medicamentos, la vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 78 % en la prevención de la COVID-19 con síntomas en adolescentes de 12 a 17 años.

Un intervalo de ocho semanas entre la primera y la segunda dosis podría ser lo mejor para algunas personas, especialmente los varones de 12 a 39 años. Un intervalo más largo podría aumentar la protección contra la COVID-19 y reducir el riesgo de presentar problemas cardíacos poco frecuentes, como miocarditis y pericarditis.

Una dosis adicional de la vacuna contra la COVID-19 dada como vacunación primaria puede ayudar a las personas que recibieron la vacuna y que quizá no hayan tenido una respuesta inmunitaria lo suficientemente fuerte. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que los niños de 5 años o mayores que tienen el sistema inmunitario debilitado, tanto moderada como gravemente, reciban una dosis adicional de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o de Moderna. Esta dosis debe administrarse al menos cuatro semanas después de la segunda.

Actualmente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que los niños de 6 meses a 5 años que tengan el sistema inmunitario debilitado reciban una dosis adicional de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna al menos cuatro semanas después de la segunda dosis. Los niños de 5 años o mayores que tienen el sistema inmunitario debilitado, tanto moderada como gravemente, deben recibir dosis adicionales de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o de Moderna. Esta dosis debe administrarse al menos cuatro semanas después de la segunda en el caso de los niños de 5 a 11 años que recibieron las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o de Moderna. Para los adolescentes de 12 años o mayores que recibieron las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o de Moderna, la dosis adicional debe administrarse al menos cuatro semanas después de la segunda.

Se recomienda una dosis de refuerzo para las personas que están vacunadas cuya respuesta inmunitaria se haya debilitado con el tiempo. Es común que la respuesta inmunitaria disminuya con el tiempo, así como cuando el virus que causa la COVID-19 cambia y el sistema inmunitario no puede reconocerlo con tanta eficacia. Según las investigaciones, recibir una dosis de refuerzo puede disminuir el riesgo de contraer la infección y de padecer un cuadro grave de la COVID-19.

Estas recomendaciones varían según la edad, las vacunas que se administraron y el estado del sistema inmunitario.

  • Niños de 5 años o mayores. Los niños de 5 años o mayores que recibieron todas las dosis recomendadas de las vacunas contra la COVID-19 de Moderna, Pfizer-BioNTech o Novavax pueden recibir la dosis de refuerzo actualizada (bivalente) de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech. La dosis de refuerzo se basa en la cepa del virus original y en dos cepas de ómicron. Las personas de 6 años o mayores pueden elegir entre las dosis de refuerzo bivalentes contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech y de Moderna. Se puede recibir la vacuna de refuerzo al menos dos meses después de la última dosis. Las personas que recientemente obtuvieron un resultado positivo en una prueba de COVID-19 deberían considerar esperar tres meses a partir del momento en que comenzaron los síntomas para recibir la dosis de refuerzo.
  • Dosis de refuerzo para personas con el sistema inmunitario debilitado. Los niños de 5 años o mayores que tienen el sistema inmunitario debilitado y recibieron todas las dosis recomendadas de las vacunas contra la COVID-19 de Moderna, Pfizer-BioNTech o Novavax pueden recibir una dosis de refuerzo actualizada (bivalente) de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech. La dosis de refuerzo bivalente puede administrarse al menos dos meses después de la última.

¿Qué puedo hacer para evitar que mi hijo se contagie con COVID-19?

Hay muchos pasos que puedes seguir para evitar que tu hijo se contagie con el virus de la COVID-19 y lo trasmita a otras personas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan lo siguiente:

  • Vacunarse. Las vacunas contra la COVID-19 reducen el riesgo de contagiarte y trasmitir la enfermedad. La vacuna contra la COVID-19 puede administrarse a los niños que cumplan los requisitos el mismo día que reciben las demás vacunas.
  • Usar mascarilla. Si te encuentras en un área donde hay una gran cantidad de personas internadas por la COVID-19 o nuevos casos de COVID-19, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan usar una mascarilla con buen ajuste en espacios públicos cerrados, incluso aunque estés vacunado. No le pongas una mascarilla a un niño menor de 2 años o a un niño con una discapacidad que no pueda llevarla de forma segura.
  • Mantener las manos limpias. Anima a tu hijo a lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos o a usar un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol. Dile a tu hijo se cubra la boca y la nariz con el codo o con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude. Recuérdale que debe evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca. Enseña a tus hijos a seguir lavándose las manos hasta que hayan cantado dos veces la canción entera de feliz cumpleaños (aproximadamente 20 segundos).
  • Limpiar y desinfectar la casa. Limpia con regularidad las superficies y los objetos que se tocan con frecuencia y después de recibir visitas en casa. Asimismo, limpia con regularidad las áreas que se ensucian con facilidad, como la mesa para cambiar al bebé y las superficies y los objetos que tu hijo toca con frecuencia.
  • Elegir actividades más seguras. Elige actividades al aire libre cuando sea posible o actividades en espacios cerrados bien ventilados. Evita las actividades que te dificulten mantenerte a 6 pies, o 2 metros, de distancia de los demás. Limita las visitas a personas no vacunadas o cuyo estado de vacunación se desconoce. Mantén la distancia entre tu hijo y otras personas cuando estén en público. Evita el contacto estrecho con personas que estén enfermas, si es posible.

Además, mantente al día con las visitas del niño sano y las demás vacunas de tu hijo, en especial si es menor de 2 años. Si tu hijo debe ir a una revisión médica y te preocupa su exposición a la COVID-19, habla con su médico sobre las medidas de seguridad que se toman. No dejes que el miedo a contagiarse con COVID-19 sea un obstáculo para que tu hijo reciba las vacunas para prevenir otras enfermedades graves.

Seguir las pautas para protegerse contra el virus de la COVID-19 puede ser difícil para los niños. Sé paciente. Sé un buen ejemplo, y así será más probable que tus hijos imiten lo que haces.

Dec. 17, 2022 See more In-depth

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