Terapia coadyuvante: tratamiento para evitar que el cáncer regrese

Comprende tus opciones antes de decidir si la terapia coadyuvante es para ti. Equilibra los efectos secundarios y los beneficios del tratamiento al tomar tu decisión.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Te sometiste a una cirugía para extraer un tumor, y tu cirujano dice que se extrajo todo el cáncer. De todos modos, te derivaron a otro médico para analizar otros tratamientos, llamados «terapia adyuvante». Tal vez te preguntes por qué necesitas más tratamiento si ya te extrajeron todo el cáncer.

Incluso si la cirugía fue satisfactoria en la extracción de todo el cáncer visible, existe la posibilidad de que el cáncer regrese. Algunas veces, quedan trozos microscópicos de cáncer que no se detectan con los métodos actuales. Según tu caso específico, podrías beneficiarte con la terapia adyuvante, ya que este tratamiento adicional podría reducir el riesgo de que vuelva a aparecer el cáncer.

La terapia adyuvante en general se usa después de tratamientos primarios, como la cirugía o la radiación. Esta terapia realizada después del tratamiento principal se llama «terapia neoadyuvante». Este tipo de terapia adyuvante también puede disminuir la posibilidad de que regrese el cáncer, y se usa en general para facilitar el tratamiento primario, como una operación o tratamiento con radiación, o para hacerlo más eficaz.

Sin embargo, el beneficio agregado de la terapia adyuvante o neoadyuvante tiene sus desventajas, pues los efectos secundarios pueden no ser inconvenientes menores.

No todas las personas se benefician con la terapia adyuvante. Trabaja con tu médico para determinar si la terapia adyuvante es adecuada para ti.

¿Qué tratamientos se utilizan como terapias adyuvantes?

Los tipos de tratamiento oncológico que se utilizan como terapia adyuvante comprenden:

  • Quimioterapia. La quimioterapia utiliza medicamentos para eliminar las células cancerosas. La quimioterapia trata todo el cuerpo y elimina las células cancerosas, sin importar su ubicación. La quimioterapia adyuvante no es útil en todas las situaciones; por lo tanto, consulta con el médico si este tratamiento es adecuado para ti y cuánto beneficio puede proporcionarte.
  • Terapia hormonal. Algunos tipos de cáncer son susceptibles a las hormonas. Para estos tipos de cáncer, pueden ser útiles los tratamientos para detener la producción hormonal en tu organismo o para bloquear el efecto de las hormonas en el cáncer.

    Para saber si el cáncer que sufres es susceptible a las hormonas, te realizarán un análisis. Si lo es, podrías beneficiarte de algunas terapias. La terapia hormonal se puede utilizar en conjunto con cirugía, radiación o quimioterapia.

  • Radioterapia. La radioterapia utiliza haces de energía de alta potencia, como los rayos X, para eliminar las células cancerosas. La radioterapia puede administrarse en forma interna o externa. La radioterapia adyuvante se focaliza en una zona alrededor del lugar del cáncer original para reducir el riesgo de que reaparezca en esa zona.
  • Inmunoterapia. La inmunoterapia actúa junto con el sistema inmunitario para combatir las células cancerosas restantes. Este tratamiento puede estimular las propias defensas de tu cuerpo o complementarlas.
  • Terapia dirigida. La terapia dirigida tiene como objetivo modificar anomalías específicas presentes dentro de las células cancerosas. Por ejemplo, las mujeres que tienen un tipo de cáncer de mama que produce demasiada cantidad de una proteína denominada «receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano» pueden optar por un medicamento para la terapia dirigida que bloquee la acción de esa proteína específica. Estos medicamentos se dirigen a la proteína específica dentro de esas células cancerosas.
April 02, 2015 See more In-depth