Diagnóstico

Tu médico te realizará un examen físico y te preguntará acerca de tus antecedentes médicos y familiares. Las pruebas que se necesitarán para diagnosticarte una enfermedad cardíaca dependen de lo que piense el médico acerca de qué afección tienes. Además de los análisis de sangre y una radiografía de tórax, las pruebas para diagnosticar una enfermedad cardíaca pueden comprender:

  • Electrocardiograma (ECG). Un ECG es una prueba rápida e indolora que registra las señales eléctricas del corazón. Puede detectar ritmos cardíacos anormales. Es posible que te hagan un ECG en reposo o mientras haces ejercicio (electrocardiograma de esfuerzo).
  • Monitoreo Holter. Un monitor Holter es un dispositivo portátil de electrocardiograma que deberás usar para registrar tu ritmo cardíaco de manera continua, por lo general de 24 a 72 horas. El monitoreo Holter se utiliza para detectar problemas en el ritmo cardíaco que no se encuentran durante un electrocardiograma normal.
  • Ecocardiograma. Este examen no invasivo usa ondas de sonido para producir imágenes detalladas de la estructura del corazón. Muestra cómo late tu corazón y cómo bombea sangre.
  • Prueba de esfuerzo. Este tipo de prueba implica elevar tu frecuencia cardíaca con ejercicio o medicamentos mientras se realizan pruebas del corazón y pruebas por imágenes para comprobar la respuesta de tu corazón.
  • Cateterismo cardíaco. En esta prueba, se inserta un tubo corto (vaina) en una vena o arteria en la pierna (ingle) o en el brazo. Luego, se inserta un tubo más largo, hueco y flexible (guía del catéter) en la vaina. Con la ayuda de imágenes radiográficas en un monitor como guía, tu médico pasa delicadamente el catéter a través de la arteria hasta que llega a tu corazón.

    Durante el cateterismo cardíaco, pueden medirse las presiones en las cavidades cardíacas y se puede inyectar un tinte. El tinte puede verse en una radiografía, lo que ayuda al médico a ver el flujo sanguíneo a través del corazón, los vasos sanguíneos y las válvulas para detectar problemas.

  • Exploración por tomografía computarizada (TAC) cardíaca. En una TAC cardíaca, te recuestas en una camilla dentro de una máquina con forma circular. Dentro de la máquina, un tubo de rayos X gira alrededor de tu cuerpo y obtiene imágenes del corazón y del pecho.
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM) cardíaca. Una IRM cardíaca utiliza campos magnéticos y ondas de radio generadas por computadora para crear imágenes detalladas del corazón.

Tratamiento

El tipo de tratamiento que recibes depende del tipo de enfermedad cardíaca que tengas. En general, el tratamiento para las enfermedades cardíacas a menudo comprende:

  • Cambios en el estilo de vida. Puedes reducir el riesgo de enfermedad cardíaca con una dieta con bajo contenido de grasa y bajo contenido de sodio, hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio moderado la mayoría de los días de la semana, dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol.
  • Medicamentos. Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, es posible que el médico te recete medicamentos para controlar la enfermedad cardíaca. El tipo de medicamentos que tomes dependerá del tipo de enfermedad cardíaca.
  • Procedimientos médicos o cirugía. Si los medicamentos no son suficientes, es posible que el médico te recomiende procedimientos específicos o una cirugía. El tipo de procedimiento o la cirugía dependerá del tipo de enfermedad cardíaca y del grado de daño al corazón.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

Estilo de vida y remedios caseros

Las enfermedades cardíacas pueden mejorarse (o incluso prevenirse) al hacer algunos cambios en tu estilo de vida. Los siguientes cambios pueden ayudar a cualquier persona que quiera mejorar la salud del corazón:

  • Dejar de fumar. Fumar es un factor de riesgo importante en el caso de las enfermedades cardíacas, especialmente en el caso de la ateroesclerosis. Dejar de hacerlo es la mejor forma de reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca y de sufrir sus complicaciones.
  • Controlar la presión arterial. Pídele a tu médico que te mida la presión arterial, al menos, una vez cada dos años. Es posible que el médico recomiende que te realices mediciones con más frecuencia si la presión arterial es más alta de lo normal o si tienes antecedentes de enfermedades cardíacas. La presión arterial ideal generalmente es menor a 120 sistólica y 80 diastólica, medida en milímetros de mercurio (mm Hg).
  • Controlar el colesterol. Pídele a tu médico que te haga un análisis de colesterol de referencia cuando cuando tengas entre 20 y 30 años, y luego al menos una vez cada cinco años. Es posible que tengas que empezar a hacerte análisis antes de esa edad si tienes familiares con colesterol alto. Si los resultados del análisis no se encuentran dentro de los niveles aconsejables, el médico podría recomendarte que te realices mediciones con más frecuencia.

    La mayoría de las personas debería intentar alcanzar un nivel de lipoproteína de baja densidad (LDL) por debajo de los 130 miligramos por decilitro (mg/dL) o de 3,4 milimoles por litro (mmol/L). Si tienes otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca, deberías intentar alcanzar un nivel de LDL por debajo de los 100 mg/dL (2,6 mmol/L). Si tienes un riesgo muy alto de sufrir una enfermedad cardíaca (por ejemplo, si ya has tenido un ataque cardíaco o si tienes diabetes), intenta alcanzar un nivel de LDL por debajo de 70 mg/dL (1,8 mmol/L).

  • Mantener la diabetes bajo control. Si tienes diabetes, el control estricto del nivel de glucosa en la sangre te puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Hacer ejercicio. La actividad física te ayuda a alcanzar y mantener un peso saludable, y a controlar la diabetes, el colesterol alto y la presión arterial alta, todos ellos factores de riesgo de enfermedades cardíacas. Si tienes arritmia cardíaca o un defecto cardíaco, puede haber algunas restricciones en las actividades que puedes practicar; por lo tanto, habla con tu médico. Si tu médico lo aprueba, intenta realizar de 30 a 60 minutos de actividad física casi todos los días de la semana.
  • Comer alimentos saludables. Una dieta saludable para el corazón, basada en frutas, verduras y cereales integrales (y baja en grasas saturadas, colesterol, sodio y azúcar agregada), puede ayudarte a controlar el peso, la presión arterial y el colesterol.
  • Mantener un peso saludable. El sobrepeso aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Un índice de masa corporal (IMC) de menos de 25 y una circunferencia de la cintura de 35 pulgadas (88,9 cm) o menos es la meta para prevenir y tratar las enfermedades cardíacas.
  • Controlar el estrés. Reduce el estrés lo más que puedas. Practica técnicas de control del estrés, como la relajación muscular y la respiración profunda.
  • Obtener tratamiento para la depresión. Estar deprimido puede aumentar significativamente el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Habla con tu médico si te sientes desesperanzado o si has perdido el interés en la vida.
  • Tener buenos hábitos de higiene. Lávate las manos con regularidad, cepíllate los dientes y usa hilo dental para mantenerte saludable.

Además, hazte chequeos médicos en forma regular. La detección y el tratamiento oportunos pueden sentar las bases para una vida con mejor salud cardiovascular.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Es posible que te sientas frustrado, molesto o abrumado al enterarte de que tú o un ser querido tienen una enfermedad cardíaca. Estas son algunas maneras de ayudar a afrontar la enfermedad cardíaca o de mejorar tu afección:

  • Asistir a rehabilitación cardíaca. A las personas que tienen una enfermedad cardiovascular que ha provocado un ataque cardíaco o que ha requerido una cirugía para corregir el problema, a menudo se les recomienda la rehabilitación cardíaca como forma de mejorar el tratamiento y acelerar la recuperación. La rehabilitación cardíaca comprende niveles de ejercicio supervisado, asesoramiento nutricional, apoyo emocional y apoyo y educación acerca de cambios en el estilo de vida para disminuir los riesgos de problemas cardíacos.
  • Grupos de apoyo. Acudir a tus amigos y a tu familia en busca de apoyo es fundamental, pero si necesitas más ayuda, consulta con el médico acerca de la posibilidad de unirte a un grupo de apoyo. Es posible que sientas que es útil hablar acerca de tus inquietudes con otras personas que se encuentran en situaciones similares.
  • Controles médicos continuos. Si tienes una enfermedad cardíaca a largo plazo (crónica) o recurrente, realiza controles periódicos con el médico para asegurarte de que estás controlando la enfermedad cardíaca de forma adecuada.

Preparación para la consulta

Algunos tipos de enfermedades cardíacas se detectan sin acudir a una cita médica; por ejemplo, si un niño nace con un defecto cardíaco grave, este será detectado al poco tiempo del nacimiento. En otros casos, la enfermedad cardíaca puede diagnosticarse en una situación de urgencia, como un ataque cardíaco.

Si crees que sufres de una enfermedad cardíaca o te preocupa el riesgo de enfermedad cardíaca por tus antecedentes familiares, pide una consulta con tu médico de cabecera. Es posible que te deriven a un especialista del corazón (cardiólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones previas a la cita. Cuando hagas la cita, pregunta si hay algo que debas hacer por adelantado, como restringir tu dieta. Por ejemplo, podría ser necesario que evites comer o beber (ayunar) antes de un análisis de colesterol.
  • Anota los síntomas que estés teniendo, incluidos los que parezcan no tener relación con la enfermedad cardíaca.
  • Anota tu información personal más importante, como antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, presión arterial alta o diabetes, al igual que cualquier episodio de estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomas.
  • Si es posible, lleva a alguien que te acompañe. La persona que vaya contigo puede ayudarte a recordar la información que recibas.
  • Prepárate para hablar de tus hábitos de alimentación, tabaquismo y ejercicio. Si todavía no sigues una dieta o rutina de ejercicio, habla con tu médico acerca de cómo comenzar a hacerlo.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

En el caso de las enfermedades cardíacas, estas son algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas o mi afección?
  • ¿Cuáles serían otras causas posibles de mis síntomas o mi afección?
  • ¿Qué análisis necesito hacerme?
  • ¿Cuál es el mejor tratamiento?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • ¿Qué alimentos debería comer o evitar?
  • ¿Cuál es el nivel adecuado de actividad física?
  • ¿Con qué frecuencia tengo que realizarme un examen para detectar una enfermedad cardíaca? Por ejemplo, ¿con qué frecuencia tengo que hacerme análisis de colesterol?
  • Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de forma conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Hay folletos u otros materiales que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que tu médico te haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Tus síntomas son continuos, o aparecen y desaparecen?
  • ¿Cómo son de graves los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de enfermedades cardíacas, diabetes, presión arterial alta u otras enfermedades graves?

Qué puedes hacer mientras tanto

Nunca es demasiado pronto para hacer cambios saludables en el estilo de vida, como dejar de fumar, consumir alimentos saludables y realizar más actividad física. Un estilo de vida saludable es la principal medida de protección contra la enfermedad cardíaca y sus complicaciones.

Enfermedad cardíaca - atención en Mayo Clinic

Feb. 09, 2021
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