Descripción general
Colonoscopia
Colonoscopia
En una colonoscopia, el profesional de atención médica introduce un colonoscopio en el recto para revisar el colon completo.
Una colonoscopia es un procedimiento que se utiliza para examinar el interior del colon, el recto y, cuando está indicado, el final del intestino delgado. Puede ayudar a investigar síntomas como sangrado por el ano, cambios en las evacuaciones o dolor abdominal. También puede ayudar a detectar afecciones en el colon, como el cáncer colorrectal, la enfermedad inflamatoria intestinal y la enfermedad diverticular.
La colonoscopia se realiza comúnmente como método de detección de cáncer colorrectal, incluso cuando no hay síntomas. Durante el examen, se pueden detectar pólipos del colon, que son acumulaciones de tejido precanceroso. Extirpar estos pólipos puede ayudar a prevenir el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. La colonoscopia se considera uno de los métodos más integrales para la detección de cáncer colorrectal, porque permite que un profesional de atención médica examine todo el colon y extirpe los pólipos durante el mismo procedimiento.
Durante una colonoscopia, se introduce un colonoscopio, que es un tubo largo y flexible, a través del recto y se guía por el colon. Una pequeña cámara de video en la punta del colonoscopio envía imágenes a un monitor, lo que permite que el profesional de atención médica examine detenidamente el revestimiento del colon. También se pueden tomar biopsias, que son muestras de tejido, y enviarlas a un laboratorio para su evaluación.
Productos y servicios
Por qué se realiza
El profesional de atención médica puede recomendarte una colonoscopia para lo siguiente:
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Investigar los signos y síntomas intestinales. Una colonoscopia puede ayudar a evaluar las posibles causas de los síntomas, como dolor abdominal, sangrado rectal, diarrea prolongada o cambios en los hábitos intestinales relacionados con algunas afecciones del colon. Estas incluyen cáncer colorrectal, pólipos, enfermedad diverticular y enfermedad inflamatoria intestinal, como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. También puede utilizarse para evaluar irregularidades observadas en estudios por imágenes.
La colonoscopia no se utiliza para diagnosticar el síndrome del colon irritable, la enfermedad celíaca ni las hernias.
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Detectar el cáncer colorrectal. Para las personas con riesgo promedio de cáncer de colon, se recomienda iniciar la detección de cáncer colorrectal a los 45 años. Cuando se trata de exámenes de detección, la colonoscopia es una opción. Puede repetirse cada 10 años si los hallazgos no requieren un seguimiento antes de ese período.
Las personas con factores de riesgo pueden necesitar comenzar los exámenes de detección antes de los 45 años o realizarse estudios con mayor frecuencia. Los factores de riesgo incluyen los siguientes:
La colonoscopia es uno de varios exámenes de detección. La elección del examen depende de los factores de riesgo individuales y de las preferencias de la persona.
- Vigilar la aparición de pólipos. Si se han encontrado pólipos previamente, puede recomendarse una colonoscopia de seguimiento para buscar y extirpar pólipos adicionales. Esto puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
- Tratar ciertas afecciones. En algunos casos, la colonoscopia puede utilizarse con fines terapéuticos, como extirpar tumores, aliviar una obstrucción o extraer un objeto del colon.
Los requisitos de remisión para la colonoscopia varían. Consulta con tu profesional de atención médica o con tu compañía de seguros para saber si necesitas una remisión.
La colonoscopia en comparación con otras pruebas
En una colonoscopia, se examina todo el colon y el recto y se pueden extirpar pólipos durante el mismo procedimiento. Según tu situación, pueden usarse otros procedimientos para examinar el sistema digestivo.
Una endoscopia superior se realiza para examinar el esófago, el estómago y la parte superior del intestino delgado. No se realiza para evaluar el colon ni para detectar el cáncer colorrectal.
Las pruebas de heces para hacer en casa, como Cologuard o la prueba inmunoquímica fecal, analizan una muestra de heces para detectar signos de cáncer colorrectal o pólipos avanzados. Sin embargo, no se realizan para examinar el colon directamente ni para extirpar pólipos. Un resultado positivo en una prueba de heces requiere seguimiento con una colonoscopia. No existe una colonoscopia para hacer en casa.
Una sigmoidoscopia examina solo la parte inferior del colon y el recto. Una colonoscopia examina todo el colon. Los hallazgos durante una sigmoidoscopia pueden requerir seguimiento con una colonoscopia.
Más información
Riesgos
La colonoscopia generalmente se considera segura, pero pueden presentarse complicaciones.
Estos son algunos de los posibles riesgos:
- Sangrado, que ocurre con mayor frecuencia después de extirpar un pólipo o cuando se toma una muestra de tejido.
- Una perforación, o desgarro en la pared del colon, que puede requerir tratamiento adicional o cirugía.
- Reacciones a la sedación, que pueden incluir problemas respiratorios o cardíacos, especialmente en adultos mayores o personas con afecciones médicas subyacentes.
Cómo prepararse
Antes de una colonoscopia tendrás que vaciar el colon con una preparación intestinal para que se pueda ver claramente el revestimiento del colon y del recto durante el examen.
La preparación generalmente comienza de 1 a 2 días antes del procedimiento, según el tipo de preparación intestinal que se recomiende.
Para prepararte para una colonoscopia, tu profesional de atención médica puede pedirte que hagas lo siguiente:
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Seguir una dieta especial. En los días previos al procedimiento, es posible que te pidan seguir una dieta baja en fibra o en residuos. Estas dietas limitan los alimentos que dejan material en el colon. Estos alimentos incluyen granos o cereales integrales, frutos secos, semillas y frutas o verduras crudas.
El día antes de la colonoscopia, generalmente dejas de consumir alimentos sólidos y sigues una dieta de líquidos transparentes. Los líquidos transparentes pueden incluir agua, té o café sin leche ni crema de leche. También incluyen caldo y bebidas carbonatadas transparentes. No bebas líquidos de color rojo, ya que podrían confundirse con sangre durante el examen. Es posible que te indiquen que dejes de tomar líquidos varias horas antes del procedimiento.
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Ajustar tus medicamentos. Informa a tu profesional de atención médica sobre todos los medicamentos y suplementos que tomes, especialmente si tienes diabetes, presión arterial alta o enfermedad cardíaca, o si consumes suplementos de hierro.
Es posible que sea necesario ajustar o suspender temporalmente los medicamentos anticoagulantes antes del procedimiento. Estos incluyen aspirina, anticoagulantes y medicamentos que afectan las plaquetas.
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Tomar una preparación intestinal. La preparación intestinal se utiliza para eliminar las heces del colon y, por lo general, se inicia la noche antes del procedimiento. Algunos esquemas requieren dosis tanto la noche anterior como la mañana del examen.
Los tipos de preparación intestinal incluyen los siguientes:
- Laxantes líquidos, que son las preparaciones más utilizadas e implican beber una solución de venta con receta que causa deposiciones frecuentes. Por lo general, se toman en dosis divididas: una parte la noche anterior y otra parte la mañana del procedimiento.
- Preparaciones en pastillas, que utilizan comprimidos que se toman con líquidos transparentes para limpiar el colon. Esta puede ser una opción para algunas personas que no toleran grandes volúmenes de líquido.
- Preparaciones a base de citrato de magnesio, que pueden usarse en situaciones específicas, pero no son adecuadas para todos, especialmente para personas con afecciones renales, cardíacas o con problemas de balance de líquidos.
La preparación intestinal generalmente comienza a hacer efecto pocas horas después de iniciarla. El momento exacto puede variar según el tipo de preparación y factores individuales.
Normalmente, las heces cambian de sólidas a blandas y, luego, se vuelven acuosas y de color claro o transparentes a medida que se vacía el colon. Este cambio suele indicar que la preparación intestinal está funcionando correctamente. La mayoría de las personas tienen deposiciones frecuentes durante varias horas, especialmente después de cada dosis, mientras las heces se eliminan del colon. Es importante completar toda la preparación intestinal según las instrucciones, incluso si las heces parecen transparentes antes de terminar todas las dosis.
Si no puedes completar la preparación intestinal
Si tienes dificultad para beber toda la preparación intestinal o para mantenerla en el estómago, comunícate con tu profesional de atención médica para recibir instrucciones.
Si no puedes completar la preparación intestinal según las indicaciones, es posible que el colon no quede adecuadamente limpio, lo que puede dificultar el examen. Esto puede requerir que el procedimiento se retrase o se repita.
Tu profesional de atención médica puede recomendar cambios en la preparación o reprogramar la colonoscopia para garantizar que el examen pueda completarse de manera segura y eficaz.
Situaciones especiales
Ciertas situaciones pueden afectar cómo se programa o se realiza una colonoscopia, por lo que es importante que las analices con tu profesional de atención médica antes del procedimiento.
- Embarazo. La colonoscopia durante el embarazo generalmente se evita, a menos que exista una indicación médica clara y que los posibles beneficios superen los riesgos. Cuando es posible, suele programarse para el segundo trimestre. El equipo de atención médica toma precauciones especiales en relación con la sedación, la posición de la paciente y el control.
- Período menstrual. Puedes realizarte una colonoscopia durante tu período menstrual. La menstruación no interfiere en el procedimiento ni en su precisión.
Lo que puedes esperar
Durante el procedimiento
Un gastroenterólogo, que es un médico especializado en afecciones del sistema digestivo, generalmente hace la colonoscopia. En algunos casos, puede realizarla un cirujano con capacitación especializada en procedimientos endoscópicos.
Durante una colonoscopia, deberás usar una bata y probablemente nada más. Te debes quitar la ropa interior. Por lo general, se recomienda usar sedación o anestesia. La mayoría de las colonoscopias se realizan con sedación administrada por vía intravenosa para ayudar a relajarte y reducir las molestias durante el procedimiento. La sedación puede variar de moderada a profunda. En algunas situaciones, se puede usar anestesia general según factores individuales.
Por lo general, una colonoscopia no es dolorosa porque se utiliza sedación. Para comenzar el examen, deberás recostarte de lado en una camilla, generalmente, con las rodillas flexionadas hacia el pecho. El médico te introducirá un colonoscopio en el recto. Cuando se mueva el colonoscopio o se introduzca aire, es posible que sientas calambres en el estómago o la necesidad de defecar. Esto dependerá de tu nivel de sedación.
El colonoscopio, que es lo suficientemente largo como para alcanzar la longitud total del colon, contiene una luz y una sonda que le permite al médico introducir aire, dióxido de carbono o agua en el colon. El aire o dióxido de carbono infla el colon, lo que permite ver mejor su revestimiento. El colonoscopio también posee una pequeña cámara de video en la punta. La cámara envía imágenes a un monitor externo para que el médico pueda estudiar el interior del colon.
El médico también puede introducir instrumentos a través del colonoscopio para obtener biopsias, que son muestras de tejido, o para extirpar pólipos u otras áreas de tejido.
Una colonoscopia generalmente dura de 30 a 60 minutos.
Después del procedimiento
Luego de la colonoscopia, te trasladarán a un área de recuperación. Tu equipo de atención médica te vigilará durante aproximadamente una hora.
Después de la sedación
Debido a que la sedación puede afectar el juicio y la coordinación, es necesario que alguien te lleve a casa. Es posible que te indiquen no conducir, no volver al trabajo ni tomar decisiones importantes durante el resto del día.
Malestar
Es normal sentir hinchazón, dolor por gases y expulsar grandes cantidades de aire después de una colonoscopia. Caminar puede ayudar a aliviar estos efectos secundarios. Tu equipo de atención médica puede recomendar un analgésico común, como acetaminofén (Tylenol u otros). Pero no tomes aspirina.
Dieta después de una colonoscopia
La mayoría de las personas puede volver a comer poco después del procedimiento. Tu profesional de atención médica puede recomendar comenzar con alimentos ligeros o fáciles de digerir, especialmente si sientes hinchazón o náuseas.
Tiempo de recuperación
La mayoría de las personas vuelve a su nivel habitual de actividad al día siguiente. El tiempo de recuperación puede variar según el tipo de sedación utilizada y si se tomaron muestras de tejido o se extirparon pólipos.
Una colonoscopia implica introducir suavemente un colonoscopio de fibra óptica en el recto y el intestino grueso para observar el tracto gastrointestinal inferior.
Resultados
Tu profesional de atención médica revisa los hallazgos de la colonoscopia y comparte los resultados contigo. Es posible que recibas parte de la información el mismo día del procedimiento. Los resultados de laboratorio de las muestras de tejido pueden tomar algunos días.
Los profesionales de atención médica pueden describir los resultados de la colonoscopia usando términos como negativo o positivo. Un resultado negativo significa que no se encontraron pólipos ni cambios en el tejido. Un resultado positivo significa que se observaron pólipos o cambios en el tejido y puede ser necesario un seguimiento.
Cuando no se encuentran pólipos ni cambios en el tejido
Si no se observaron pólipos ni cambios en el tejido, tu profesional de atención médica puede recomendar otra colonoscopia en el futuro según tu edad y tus factores de riesgo.
Te pueden aconsejar realizar otra colonoscopia según el siguiente esquema:
- A los 10 años, si tienes riesgo promedio de cáncer de colon y no se encontraron hallazgos.
- Entre 7 y 10 años más tarde si solo se retiraron uno o dos pólipos pequeños con características de bajo riesgo.
- Entre 1 y 5 años más tarde si tienes factores que aumentan tu riesgo, como antecedentes médicos personales de pólipos, ciertas afecciones genéticas o antecedentes familiares de cáncer de colon.
Si las heces en el colon impidieron un examen completo, tu profesional de atención médica puede recomendar repetir la colonoscopia antes. El momento depende de qué parte del colon se pudo examinar. Se puede sugerir una preparación intestinal diferente antes del próximo examen.
Cuando se encuentran pólipos o cambios en el tejido
Si se encuentran pólipos u otros cambios en el tejido, a menudo se extraen durante el procedimiento y se envían a un laboratorio para su análisis. La mayoría de los pólipos no son cáncer, pero algunos pueden convertirse en cáncer con el tiempo.
El momento de futuras colonoscopias depende de tus resultados y de los factores de riesgo.
Tu profesional de atención médica puede recomendar otra colonoscopia más pronto en los siguientes casos:
- Se encontraron más de dos pólipos.
- Se extirpó un pólipo de más de 1 centímetro, aproximadamente (alrededor de 1/3 de pulgada).
- Las pruebas de laboratorio muestran características relacionadas con un riesgo más alto para cáncer en el futuro.
- Se encontró un pólipo canceroso.
Si un pólipo o área de tejido no se pudo extirpar durante el examen, es posible que te remitan a un especialista con experiencia en la extracción de pólipos grandes o pueden recomendarte que te sometas a una cirugía.
Problemas con tu examen
Si la visualización a través del colonoscopio fue limitada, tu profesional de atención médica puede recomendar repetir la colonoscopia o programar el próximo examen antes. Si no se pudo pasar el colonoscopio por todo el colon, puede recomendarse una colonoscopia virtual para examinar la zona restante.
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Feb. 06, 2026