Efectos secundarios de las estatinas: considera los beneficios y los riesgos

Los efectos secundarios de las estatinas pueden ser desagradables, lo que hace que los riesgos parezcan superar los beneficios de estos potentes medicamentos para reducir el colesterol.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Los médicos suelen recetar estatinas a las personas con colesterol alto para reducir su nivel de colesterol total y disminuir el riesgo de tener un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Si bien las estatinas son muy efectivas, se las ha relacionado con dolor muscular, problemas digestivos y confusión mental en algunas personas y, en casos poco frecuentes, pueden provocar daño hepático.

Las estatinas comprenden la atorvastatina (Lipitor), la fluvastatina (Lescol), la lovastatina (Altoprev), la pitavastatina (Livalo), la pravastatina (Pravachol), la rosuvastatina (Crestor) y la simvastatina (Zocor).

Tener demasiado colesterol en la sangre aumenta el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Las estatinas bloquean una sustancia que necesita el hígado para producir colesterol. Esto hace que el hígado extraiga colesterol de la sangre.

Si piensas que estás teniendo efectos secundarios por el uso de estatinas, no dejes de tomar las píldoras. Habla con tu médico para ver si podría ser útil cambiar la dosis o, incluso, probar otro tipo de medicamento.

¿Cuáles son los efectos secundarios de las estatinas?

Dolor y daño muscular

Una de las quejas más frecuentes de las personas que toman estatinas es el dolor muscular. Es posible que sientas este dolor como inflamación, cansancio o debilidad en los músculos. El dolor puede ser una molestia leve o puede ser lo suficientemente intenso como para dificultar tus actividades diarias.

Aunque parezca mentira, la mayoría de los estudios controlados aleatorizados de las estatinas indican que las personas que toman estatinas padecen dolor muscular en el mismo grado que las personas que toman placebo. Sin embargo, hasta un 29 por ciento de las personas que comienzan a tomar estatinas informan dolor muscular y muchas suspenden su uso debido a esto. A muchas de estas personas les va bien cuando cambian a una variedad distinta de estatinas.

En casos muy poco frecuentes, las estatinas pueden causar daño muscular que ponga en riesgo la vida, denominado «rabdomiólisis». La rabdomiólisis puede causar dolor muscular intenso, daño hepático, insuficiencia renal y muerte. El riesgo de sufrir efectos secundarios muy graves es extremadamente bajo, y se calcula en algunos casos por millones de pacientes que toman estatinas. La rabdomiólisis puede ocurrir cuando tomas estatinas junto con ciertos medicamentos, o si tomas una dosis alta de estatinas.

Daño hepático

Ocasionalmente, el uso de estatinas puede ocasionar un aumento en el nivel de enzimas que indica inflamación en el hígado. Si el aumento es leve, puedes continuar tomando el medicamento. En pocas ocasiones, si la infección es grave, es posible que tengas que probar con una estatina diferente.

Aunque los problemas hepáticos son poco frecuentes, el médico podría ordenar un examen de enzimas hepáticas antes o poco después de que comiences a tomar estatinas. No deberías tener que realizarte exámenes de enzimas hepáticas adicionales a menos que empieces a tener signos o síntomas de problemas en el hígado.

Consulta con el médico de inmediato si tienes síntomas atípicos como fatiga o debilidad, pérdida de apetito, dolor en la parte superior del abdomen, orina de color oscuro, o piel u ojos de color amarillento.

Aumento del nivel de azúcar en sangre o diabetes tipo 2

Cuando tomas estatinas, es posible que aumente tu nivel de azúcar en sangre (glucosa sanguínea), lo que puede provocar la aparición de diabetes tipo 2. El riesgo es pequeño, pero lo suficientemente importante como para que la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) haya emitido una advertencia en las etiquetas de estatinas en cuanto a los niveles de glucosa en sangre.

Las estatinas evitan ataques cardíacos en pacientes con diabetes, de modo que no queda clara la relevancia que se observó en cuanto al leve aumento en los valores de azúcar con las estatinas en algunos pacientes. El beneficio de tomar estatinas probablemente supera el pequeño riesgo de tener un aumento en el nivel de azúcar en sangre. Si tienes alguna inquietud, consulta con el médico.

Efectos secundarios neurológicos

La FDA advierte en las etiquetas de estatinas que algunas personas han presentado pérdida de memoria o confusión mientras toman estatinas. Estos efectos secundarios se revierten cuando se suspende el medicamento. Existe evidencia limitada para probar una relación de causa-efecto, pero habla con tu médico si tienes pérdida de memoria o confusión mientras tomas estatinas. También existe evidencia de que las estatinas pueden ayudar con la función cerebral, en pacientes con demencia, por ejemplo. Aún se está estudiando. No suspendas la toma de estatinas sin hablar con tu médico.

¿Quiénes están en riesgo de padecer los efectos secundarios de las estatinas?

No todos los que toman estatinas tendrán efectos secundarios, pero algunas personas pueden estar expuestas a un riesgo mayor. Los factores de riesgo son:

  • Tomar varios medicamentos para bajar el nivel de colesterol
  • Ser mujer
  • Tener una estructura corporal pequeña
  • Tener 65 años o más
  • Tener enfermedad hepática o renal
  • Beber demasiado alcohol

Medicamentos y alimentos que interactúan con las estatinas

El jugo de pomelo contiene una sustancia química que puede interferir con las enzimas que descomponen (metabolizan) las estatinas en el aparato digestivo. Si bien no tienes que eliminar por completo el pomelo de tu dieta, pregunta a tu médico cuánto pomelo puedes comer.

Algunos medicamentos que pueden interactuar con las estatinas y aumentar el riesgo de que tengas efectos secundarios son los siguientes:

  • Amiodarona (Cordarone, Pacerone), un medicamento para el ritmo cardíaco irregular
  • Gemfibrozil (Lopid), otra variedad del medicamento para el colesterol
  • Inhibidores de la proteasa, como el saquinavir (Invirase) y el ritonavir (Norvir)
  • Algunos medicamentos antibióticos y antifúngicos, como la claritromicina (Biaxin) y el itraconazol (Onmel, Sporanox)
  • Algunos medicamentos inmunosupresores, como la ciclosporina (Gengraf, Neoral, Sandimmune)

Existen muchos medicamentos que pueden interactuar con las estatinas, por lo que asegúrate de que tu médico esté al tanto de todos los medicamentos que tomes cuando te recete estatinas.

April 26, 2016 See more In-depth