¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento para el dolor producido por el cáncer? ¿Y qué puedes hacer al respecto?

Cada tratamiento para el dolor puede ir acompañado por sus propios efectos secundarios. Por ejemplo, los tratamientos con radiación pueden causar enrojecimiento y sensación de ardor en la piel. Y, según la parte del cuerpo en la que se aplique la radiación, esta puede causar diarrea, llagas en la boca u otros problemas, como fatiga.

La quimioterapia definitivamente puede causar efectos secundarios, como náuseas, fatiga, infección y caída del cabello, pero puede ser eficaz para aliviar el dolor si reduce el tumor. Existen medicamentos para ayudar con las náuseas. Las técnicas de relajación pueden resultar útiles.

Cada analgésico puede tener sus propios efectos secundarios que deberías analizar con tu médico antes de tomarlo. Uno de los efectos secundarios frecuentes de los analgésicos más fuertes es el estreñimiento —frecuente de los opioides—. Puede tratarse con los regímenes intestinales adecuados que te recete el médico, como la adición de un ablandador de heces y algo para activar los intestinos.

Prevenir el estreñimiento es mucho más fácil que tratarlo, ya que todos los que toman estos analgésicos deben comenzar automáticamente un régimen para mantener los intestinos en movimiento.

Algunos de los otros efectos secundarios de los analgésicos pueden ser confusión, letargo y somnolencia. La gravedad de estos efectos varía de persona a persona y suele ocurrir con las primeras dosis. Pero, una vez que se mantiene en el cuerpo una cantidad constante de medicamento, los efectos secundarios suelen resolverse. Las alucinaciones y los cambios de humor son poco frecuentes.

Los analgésicos menos potentes, en verdad, pueden tener más efectos secundarios, los cuales también deben analizarse con el médico antes de tomarlos.

Por ejemplo, los analgésicos comunes de venta libre pueden ser perjudiciales para los riñones, producir úlceras o aumentar la presión arterial. La aspirina puede causar sangrado gastrointestinal y el paracetamol (Tylenol u otros) puede causar daño hepático, si se toman en grandes cantidades.

¿Cuándo debes hablar acerca del dolor producido por el cáncer con tu médico? ¿Y qué puntos debes mencionar?

Infórmale al médico cualquier dolor molesto que sientas. Si sientes dolores mínimos que desaparecen, no te preocupes. Pero si el dolor interfiere en tu vida y es persistente, es necesario que lo notifiques para que sea tratado.

Aunque nadie pueda garantizar que desaparecerá todo el dolor por completo, la mayor parte de él puede aliviarse para que puedas estar cómodo.

Puede ayudarte a mantener un registro del dolor el tener en cuenta cuán intenso es, qué lo empeora, qué lo desencadena, qué lo mejora y cualquier otra cosa que sucede cuando sientes el dolor.

Una escala de puntaje del dolor del 0 al 10 —donde 0 es la falta de dolor y 10 el peor dolor que puedas imaginar— puede resultar útil a la hora de informarle al médico el dolor que sientes.

Asimismo, presta atención a lo que sucede cuando intentas aliviar el dolor. Si tomas medicamentos, ¿sientes alguna reacción adversa? Observa si sientes alguna reacción adversa del analgésico. Si se trata de un masaje, de compresas frías o calientes o de algo físico para aliviar el dolor, es importante que también los informes.

¿Qué medidas puedes tomar para asegurarte de que estás recibiendo el tratamiento adecuado para el dolor causado por el cáncer?

Primero, habla con el médico o profesional de salud si tienes dolor.

Segundo, tú y el médico pueden establecer una meta para el control del dolor y supervisar el éxito del tratamiento en comparación con esa meta. El médico deberá hacer un seguimiento del dolor con una escala de dolor, para evaluar su intensidad. La meta debería ser mantener el dolor en un nivel con el que te sientas cómodo. Si no alcanzas esa meta, habla con el médico.

Si no obtienes las respuestas que necesitas, solicita una derivación a un centro más especializado en la atención del dolor, en particular, un centro oncológico importante. Todos los centros oncológicos importantes ofrecen programas para el tratamiento del dolor. En la mayoría de los casos, los medicamentos y tratamientos para el dolor están cubiertos por el seguro estándar.

Oct. 18, 2014 See more In-depth