Descripción general

Si tu hijo tiene un defecto cardíaco congénito, significa que nació con un problema en la estructura del corazón.

En los niños, algunos defectos cardíacos congénitos son simples y no requieren tratamiento. Otros defectos cardíacos congénitos en los niños son más complejos y pueden requerir varias cirugías durante un período de muchos años.

Informarte acerca del defecto cardíaco congénito de tu hijo puede ayudarte a comprender la enfermedad y a saber qué esperar en los meses y años siguientes.

Kinser Hanson's story

Mayo Clinic ofrece atención para enfermedades cardíacas congénitas: la historia de Marcus

Tipos

  1. Anillos vasculares
  2. Anomalía de Ebstein
  3. Anomalías congénitas de la válvula mitral
  4. Atresia pulmonar
  5. Atresia pulmonar con defecto del tabique ventricular
  6. Atresia pulmonar con el tabique ventricular intacto
  7. Atresia tricuspídea
  8. Coartación de la aorta
  9. Comunicación interauricular
  10. Comunicación interventricular
  11. Conducto arterial persistente
  12. Defecto de la comunicación auriculoventricular
  13. Doble salida del ventrículo derecho
  14. Enfermedad de Kawasaki
  15. Estenosis de la válvula pulmonar
  16. Persistencia del agujero oval
  17. Retorno venoso pulmonar anómalo total
  18. Retorno venoso pulmonar parcialmente anómalo
  19. Síndrome de Eisenmenger
  20. Síndrome de QT largo
  21. Síndrome de Wolff-Parkinson-White
  22. Síndrome del corazón izquierdo hipoplásico
  23. Tetralogía de Fallot
  24. Transposición de las grandes arterias
  25. Tronco arterial
  26. Válvula aórtica bicúspide

Síntomas

En general, los defectos cardíacos congénitos graves se detectan apenas después del nacimiento o durante los primeros meses de vida. Los signos y síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Color de piel gris pálido o azul (cianosis)
  • Respiración rápida
  • Hinchazón en las piernas, el vientre o el área alrededor de los ojos
  • Falta de aire durante la alimentación, que provoca un aumento de peso insuficiente

Es posible que los defectos cardíacos congénitos menos graves se diagnostiquen hasta más adelante durante la infancia. Es posible que los signos y los síntomas de defectos cardíacos congénitos en los niños mayores incluyan los siguientes:

  • Falta de aire que se da fácilmente al hacer ejercicio o una actividad
  • Cansarse fácilmente durante el ejercicio o una actividad
  • Desmayos durante el ejercicio o una actividad
  • Hinchazón de las manos, los tobillos o los pies

Cuándo debes consultar a un médico

Por lo general, los defectos cardíacos congénitos graves se diagnostican antes o poco después del nacimiento del niño. Llama al médico si adviertes que tu bebé tiene alguno de los signos o síntomas mencionados anteriormente.

Llama al médico si tu hijo presenta alguno de los signos o síntomas de defectos cardíacos menos graves a medida que crece. El médico de tu hijo puede informarte si sus síntomas se deben a un defecto cardíaco o a otra enfermedad.

Causas

Cómo funciona el corazón

Para entender las causas de los defectos cardíacos congénitos, es muy útil saber cómo funciona el corazón.

El corazón está dividido en cuatro cavidades, dos en el lado derecho y dos en el izquierdo. Para bombear la sangre por todo el organismo, el corazón usa los lados izquierdo y derecho para distintas tareas.

El lado derecho del corazón impulsa la sangre hacia los pulmones por las arterias pulmonares. En los pulmones, la sangre recoge oxígeno y luego regresa al lado izquierdo del corazón por las venas pulmonares. Después, el lado izquierdo del corazón bombea la sangre a través de la arteria principal del cuerpo (la aorta) y hacia el resto del organismo.

Cómo se desarrollan los defectos cardíacos congénitos

Durante las primeras seis semanas del embarazo, el corazón comienza a formarse y a latir. En esta etapa importantísima, también empiezan a desarrollarse los principales vasos sanguíneos que se dirigen desde y hacia el corazón.

Es a esta altura del desarrollo del bebé que pueden comenzar a desarrollarse los defectos cardíacos. Los investigadores no están totalmente seguros de cuál es la causa de la mayoría de estos defectos, pero piensan que la genética, algunas enfermedades, algunos medicamentos y algunos factores ambientales o de estilo de vida, como el hábito de fumar, pueden influir.

Existen muchos tipos diferentes de defectos cardíacos congénitos. Estos defectos se clasifican en las categorías generales que se describen a continuación.

Conexiones anormales en el corazón o en los vasos sanguíneos

Cuando las conexiones son anormales, la sangre puede fluir hacia donde normalmente no lo haría. Los orificios en las paredes que separan las cavidades del corazón son un ejemplo de defecto cardíaco congénito que genera una conexión anormal.

Una conexión anormal puede hacer que la sangre poco oxigenada se mezcle con sangre rica en oxígeno. Esto reduce la cantidad de oxígeno que se envía a todo el cuerpo del niño. Es posible que la piel o las uñas de las manos de tu hijo se vean azuladas o gris pálido (oscuras). Para compensar el flujo anormal de la sangre, el corazón y los pulmones deben trabajar más.

Entre los distintos tipos de conexiones anormales en el corazón o en los vasos sanguíneos se incluyen las siguientes:

  • Comunicación interauricular: un orificio entre las cavidades cardíacas superiores (aurículas).
  • Comunicación interventricular: un orificio en la pared que separa las cavidades izquierda y derecha en la mitad inferior del corazón (ventrículos).
  • Conducto arterioso persistente: una conexión entre la arteria pulmonar y la arteria más importante del cuerpo (aorta). Permanece abierta mientras el bebé crece en el útero y normalmente se cierra unas pocas horas después del nacimiento. Pero, en algunos bebés, continúa abierta y genera un flujo sanguíneo anormal entre las dos arterias.
  • Conexión venosa pulmonar anómala total o parcial: un defecto que ocurre cuando todos o algunos de los vasos sanguíneos de los pulmones (venas pulmonares) se unen a un área o a distintas áreas del corazón a las que no deberían.

Problemas congénitos de las válvulas cardíacas

Las válvulas cardíacas son como las puertas de entrada entre las cavidades cardíacas y los vasos sanguíneos. Las válvulas cardíacas se abren y se cierran para mantener la circulación sanguínea en la dirección correcta. Si las válvulas del corazón no se abren y se cierran correctamente, la sangre no puede circular con fluidez.

Los problemas de las válvulas cardíacas se manifiestan como válvulas que se estrechan y no se abren por completo (estenosis) o válvulas que no se cierran completamente (regurgitación).

Ejemplos de problemas congénitos en las válvulas cardíacas incluyen los siguientes:

  • Estenosis aórtica. El bebé puede nacer con una válvula aórtica que tenga uno o dos aletas (cúspides) en lugar de tres. Esto crea una abertura más pequeña y angosta por la que debe pasar la sangre. El corazón tiene que esforzarse más para bombear sangre a través de la válvula. Finalmente, esto produce el agrandamiento del corazón y el engrosamiento del músculo cardíaco.
  • Estenosis pulmonar. Un defecto en la válvula pulmonar o cerca de ella estrecha su abertura y hace más lenta la circulación sanguínea.
  • Anomalía de Ebstein. La válvula tricúspide, que está ubicada entre la cavidad cardíaca superior derecha (aurícula) y la cavidad cardíaca inferior derecha (ventrículo), tiene una malformación y, con frecuencia, pérdidas.

Combinación de defectos cardíacos congénitos

Algunos bebés nacen con varios defectos cardíacos que afectan la estructura y el funcionamiento del corazón. Hay problemas cardíacos complejos que pueden causar cambios importantes en el flujo de sangre o en las cavidades cardíacas aún no desarrolladas.

La tetralogía de Fallot, por ejemplo, es una combinación de cuatro defectos:

  • Un orificio en la pared entre los dos ventrículos cardíacos
  • Un pasaje estrecho entre el ventrículo derecho y la arteria pulmonar
  • Una desviación en la conexión de la aorta con el corazón
  • El engrosamiento del músculo en el ventrículo derecho

Otros ejemplos de defectos cardíacos congénitos complejos son los siguientes:

  • Atresia pulmonar. En la atresia pulmonar falta la válvula pulmonar, lo que provoca una circulación anormal de la sangre a los pulmones.
  • Atresia tricuspídea. La válvula tricúspide no se formó. En su lugar, hay un tejido sólido entre la cavidad cardíaca superior derecha (aurícula) y la cavidad cardíaca inferior derecha (ventrículo). Este defecto cardíaco congénito restringe la circulación de la sangre e impide que el ventrículo derecho se desarrolle completamente.
  • Trasposición de las grandes arterias. En este defecto cardíaco grave y poco frecuente, las dos arterias principales que salen del corazón se revierten (se trasponen). Existen dos tipos. La transposición completa de las grandes arterias generalmente se detecta durante el embarazo o enseguida después del nacimiento. La levotrasposición de las grandes arterias es menos frecuente y es posible que los síntomas no se observen de inmediato.
  • Síndrome del corazón izquierdo hipoplásico. Una parte significativa del corazón no se desarrolla correctamente. Por ejemplo, en el síndrome del corazón izquierdo hipoplásico, el lado izquierdo del corazón no se desarrolla lo suficiente para bombear de manera eficaz la cantidad necesaria de sangre al cuerpo.

Factores de riesgo

La mayoría de los defectos cardíacos congénitos son el resultado de problemas que ocurrieron en las primeras etapas del desarrollo del corazón del bebé, antes de nacer. Se desconoce cuál es la causa exacta de la mayoría de los defectos cardíacos congénitos. Sin embargo, hay ciertos factores de riesgo ambientales y genéticos que pueden intervenir. Entre ellos podemos encontrar los siguientes:

  • Rubéola (sarampión alemán). Contraer rubéola durante el embarazo puede provocar problemas en el desarrollo del corazón del bebé. Antes del embarazo, el médico puede hacerte un análisis para determinar si eres inmune a esta enfermedad vírica y vacunarte si no lo eres.
  • Diabetes. Las mujeres que tienen diabetes desde antes de quedar embarazadas pueden reducir el riesgo de defectos cardíacos congénitos mediante un control minucioso de la glucosa sanguínea antes y durante el embarazo. Por lo general, la diabetes que se desarrolla durante el embarazo (diabetes gestacional) no aumenta el riesgo de que el bebé desarrolle un defecto cardíaco.
  • Medicamentos. Si se toman durante el embarazo, algunos medicamentos pueden causar defectos congénitos, entre ellos, defectos congénitos cardíacos. Antes de intentar quedar embarazada, dale al médico una lista completa de los medicamentos que tomas.

    Los medicamentos que se sabe que aumentan el riesgo de defectos cardíacos congénitos incluyen la talidomida (Thalidomid), los inhibidors de la enzima convertidora de la angiotensina, las estatinas, la isotretinoína, que es un medicamento contra el acné (Absorica, Amnesteem, otros), algunos medicamentos para la epilepsia y ciertos medicamentos para la ansiedad.

  • Consumo de alcohol durante el embarazo. El consumo de alcohol durante el embarazo, aumenta el riesgo de defectos cardíacos congénitos.
  • El hábito de fumar. Si fumas, deja de hacerlo. El hábito de fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de defectos cardíacos congénitos en el bebé.
  • Antecedentes familiares y genética. Los defectos cardíacos congénitos a veces se transmiten de forma hereditaria y pueden estar asociados con un síndrome genético. Muchos niños con un cromosoma 21 adicional (síndrome de Down) tienen defectos cardíacos. También causa defectos cardíacos la falta de una parte (deleción) de material genético del cromosoma 22.

Complicaciones

Algunas complicaciones posibles que pueden presentarse con un defecto cardíaco congénito son:

  • Insuficiencia cardíaca congestiva. Esta complicación grave puede aparecer en bebés que tienen un defecto cardíaco importante. Los signos de la insuficiencia cardíaca congestiva son respiración rápida, a menudo con jadeos, y aumento de peso deficiente.
  • Infecciones cardíacas. Los defectos cardíacos congénitos pueden aumentar el riesgo de infección del tejido cardíaco (endocarditis), lo que puede causar problemas en la nueva válvula cardíaca.
  • Problemas del ritmo cardíaco. Los problemas del ritmo cardíaco (arritmias) pueden deberse a un defecto congénito en el corazón o a las cicatrices que se forman después de la cirugía para corregir un defecto cardíaco congénito.
  • Retraso en el crecimiento y en el desarrollo. Los niños con defectos cardíacos congénitos más graves a menudo se desarrollan y crecen más lentamente que los niños que no tienen defectos cardíacos. Pueden ser más pequeños que otros niños de la misma edad y, si está afectado el sistema nervioso, es posible que aprendan a caminar y a hablar más tarde que otros niños.
  • Accidente cerebrovascular. Aunque poco frecuente, algunos niños con defectos cardíacos congénitos corren mayor riesgo de tener un accidente cerebrovascular debido a los coágulos de sangre que viajan a través de un orificio en el corazón hacia el cerebro.
  • Trastornos de salud mental. Algunos niños con defectos cardíacos congénitos pueden sentirse inseguros o padecer ansiedad o estrés debido a su tamaño, a las restricciones en las actividades o a las dificultades de aprendizaje. Habla con el médico de tu hijo si tienes dudas acerca de su salud mental.

Prevención

Debido a que se desconoce la causa exacta de la mayoría de los defectos cardíacos congénitos, es posible que estas afecciones no puedan prevenirse. Si tu riesgo de dar a luz un niño con un defecto cardíaco congénito es elevado, pueden hacerse pruebas genéticas y exámenes de detección durante el embarazo.

Hay algunas cosas que puedes hacer que podrían reducir el riesgo general de que tu hijo sufra defectos congénitos, entre ellas:

  • Recibe la atención médica prenatal adecuada. Los controles periódicos con el médico durante el embarazo pueden ayudar a mantener sanos a la madre y al bebé.
  • Toma un suplemento multivitamínico con ácido fólico. Se demostró que el consumo diario de 400 microgramos de ácido fólico reduce los defectos congénitos que afectan al cerebro y a la médula espinal, y también puede ayudar a reducir el riesgo de tener defectos cardíacos.
  • No bebas alcohol ni fumes. Estos hábitos en el estilo de vida pueden afectar negativamente la salud del bebé. Además, evita el humo de segunda mano.
  • Aplícate una vacuna contra la rubéola (sarampión alemán). Contraer una infección por rubéola durante el embarazo puede afectar el desarrollo del corazón del bebé. Asegúrate de vacunarte antes de intentar quedar embarazada.
  • Controla tu glucosa sanguínea. Si tienes diabetes, el correcto control de la glucosa sanguínea puede reducir el riesgo de defectos cardíacos.
  • Trata tus enfermedades crónicas. Si tienes otras enfermedades, por ejemplo, fenilcetonuria, habla con el médico para saber cuál es la mejor manera de tratarlas y de controlarlas.
  • Evita las sustancias dañinas. Durante el embarazo, pide a otra persona se encargue de pintar y de limpiar con productos que tengan olor fuerte.
  • Consulta con tu médico antes de tomar cualquier medicamento. Algunos medicamentos pueden causar defectos de nacimiento. Informa a tu médico sobre todos los medicamentos que tomas, incluso los medicamentos que compraste sin receta médica.

Defectos cardíacos congénitos en los niños - atención en Mayo Clinic

Oct. 26, 2021
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