Orientación de Mayo Clinic sobre las vacunas y la inmunización

    Las vacunas ayudan a niños y adultos a evitar infecciones que pueden ser graves o mortales.

    Las vacunas y otros tipos de inmunizaciones son seguras y eficaces para prevenir enfermedades que afectan a personas de todas las edades. Le protegen a usted y a las personas que le rodean. Las vacunas ayudan a preparar al sistema inmunitario para que responda a la causa de una enfermedad. Otros tipos de inmunizaciones aportan sustancias que ayudan al sistema inmunitario a responder. El calendario está planificado de tal forma que las vacunas y las inmunizaciones contra una enfermedad se administren antes de la posible exposición a esta.

    Esta guía explica los beneficios de las vacunas y otros tipos de inmunizaciones. Explica cómo se desarrollan y cuáles se recomiendan a diferentes edades.

    Beneficios de las vacunas

    Las vacunas ofrecen protección contra enfermedades graves que pueden perjudicar o causar la muerte de un bebé, un niño o un adulto.

    También reducen el riesgo de tener complicaciones relacionadas con enfermedades. Por ejemplo, la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) previene algunos tipos de cáncer causados por este virus.

    Las vacunas también pueden reducir la posibilidad de que usted o su hijo trasmitan una enfermedad. Eso es importante porque algunas personas no pueden recibir vacunas por su salud o edad, o no tienen una reacción del sistema inmunitario fuerte a estas.

    ¿Es la inmunidad por infección, a veces llamada inmunidad natural, mejor que las vacunas?

    No. Prevenir el riesgo de sufrir daños vacunándose siempre es mejor que contraer una infección. La vacunación es más segura que la infección. Esto es especialmente cierto en el caso de las infecciones que se pueden contraer más de una vez, como el tétanos.

    Algunas infecciones causadas por bacterias empeoran tan rápidamente que es posible que un tratamiento con antibióticos administrado de inmediato no evite los daños. Muchas infecciones causadas por virus no tienen tratamiento. Además, algunas pueden derivar en complicaciones a largo plazo o permanentes.

    Entre las enfermedades que pueden ser graves se encuentran las siguientes:

    • la varicela, que puede derivar en infecciones de oído, infecciones cutáneas, neumonía y, en casos excepcionales, la muerte.
    • La poliomielitis puede causar parálisis. Aún después de la recuperación, la poliomielitis puede dejar problemas musculares duraderos o dolor articular que empeora con el tiempo.
    • La infección por paperas podría causar inflamación cerebral, sordera, esterilidad o disminución de la fertilidad.
    • La infección bacteriana por Haemophilus influenzae tipo B puede causar septicemia o meningitis. Esto podría derivar en sordera permanente, epilepsia, daño cerebral o la muerte.

    ¿Cómo funcionan las vacunas?

    Las vacunas reducen el riesgo de contraer una enfermedad al ayudar al sistema inmunitario del organismo a detectar y eliminar los gérmenes. Después de la vacuna, el sistema inmunitario responde y recuerda cómo combatir ese virus en el futuro.

    Algunos gérmenes, como el virus que causa el sarampión, no cambian mucho con el tiempo. La memoria del sistema inmunitario protege al organismo durante mucho tiempo después de la vacunación.

    Otros gérmenes, como los virus que causan la gripe y la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), mutan rápidamente. Eso significa que cada temporada es necesario actualizar las vacunas, ya que las infecciones pasadas no ayudan al sistema inmunitario a responder con la misma rapidez.

    Las personas con un sistema inmunitario debilitado pueden necesitar un calendario de vacunación diferente para garantizar que el organismo genere suficiente protección.

    Seguridad y efectos secundarios de las vacunas

    Las vacunas se someten a un riguroso proceso científico y normativo para garantizar que sean seguras, eficaces y útiles antes de que se les conceda la autorización.

    No todas las enfermedades pueden prevenirse con vacunas. La enfermedad debe afectar a un número suficiente de personas para que la prevención resulte importante. La vacuna debe demostrar que es segura y eficaz. Una enfermedad reúne los requisitos para que se desarrolle una vacuna si no existen otras buenas opciones de prevenirla.

    Las diferentes vacunas ayudan al sistema inmunitario de distintas maneras. Para simular una infección, una vacuna puede utilizar lo siguiente:

    • Un virus debilitado que un sistema inmunitario sano puede eliminar.
    • La parte del germen o una parte similar a la que el sistema inmunitario respondería durante una infección real.
    • Instrucciones biológicas sobre cómo producir una proteína del germen que el cuerpo pueda reconocer y a la que pueda responder.

    ¿Cómo se autorizan o aprueban las vacunas?

    Las ideas para vacunas se prueban en el laboratorio con el uso de modelos sencillos, como las células. Las que funcionan en las células se prueban en modelos más complejos. A partir de ahí, los investigadores prueban las vacunas más prometedoras y con menos efectos secundarios en voluntarios humanos.

    Si una vacuna es segura, eficaz y se puede fabricar según los estándares de calidad, el fabricante puede solicitar su comercialización. Los permisos para comercializar vacunas varían según el país. Pero, en general, una agencia sanitaria revisa los resultados de la investigación, el historial del fabricante y cómo se fabrica la vacuna antes de aprobarla. Una vez aprobada, el fabricante no puede cambiar la forma de fabricación de la vacuna ni los ingredientes utilizados sin someterse a otro proceso de revisión.

    Una vez que se comercializa una vacuna, las agencias de salud pueden recomendar los grupos de personas que más probablemente se beneficiarán de ella. Las agencias de salud también controlan las vacunas para garantizar su seguridad y comprobar que siguen siendo eficaces. Si un virus o una bacteria deja de propagarse entre los seres humanos, las agencias de salud también modifican las recomendaciones sobre las vacunas.

    Durante una pandemia, una vacuna segura y eficaz puede someterse a un proceso de revisión más rápido de lo normal. O bien, una vacuna contra una pandemia puede autorizarse basándose en datos más preliminares o a más corto plazo de lo que suele estar disponible, con un seguimiento y una recopilación de datos continuos. Sin embargo, independientemente de la rapidez con la que se revise una vacuna o de la cantidad de datos que se recopilen, las vacunas desarrolladas durante una pandemia deben demostrar que son seguras y eficaces.

    Consulte: Como funcionan los distintos tipos de vacunas contra la COVID-19

    ¿Pueden hacer las vacunas que usted contraiga una enfermedad?

    Algunas vacunas se elaboran con gérmenes inactivados o con partes de un germen. Esas vacunas no pueden causarle la enfermedad que buscan prevenir.

    Hay un tipo de vacuna que utiliza un virus atenuado. A estas se las denomina vacunas atenuadas. Estas vacunas causan una infección muy leve que entrena al sistema inmunitario sin que contraiga la enfermedad. Un sistema inmunitario normal puede combatir fácilmente este tipo de germen. Es tan leve que resulta casi imposible de diagnosticar. Desaparece por sí sola sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, es suficiente para darle inmunidad ante la forma real de la infección. Las vacunas vivas atenuadas no se administran a personas embarazadas ni a quienes tienen un sistema inmunitario que no responde con rapidez o con fuerza.

    Algunas personas creen que las vacunas les causan enfermedades porque presentan dolor de cabeza, fiebre u otros síntomas después de vacunarse. Sin embargo, estos síntomas son una señal de que el sistema inmunitario reconoce el germen que imita la vacuna. El sistema inmunitario causa estos síntomas mientras se prepara para eliminar la enfermedad simulada.

    Los problemas de salud graves causados por las vacunas son muy poco frecuentes.

    Las vacunas no causan trastornos como el autismo o el cáncer.

    Las vacunas pueden proteger contra el cáncer o la infertilidad causados por un germen. Por ejemplo, las vacunas contra el virus del papiloma humano protegen contra algunos tipos de cáncer. La vacuna contra las paperas ayuda a proteger contra una complicación relacionada con esta enfermedad que puede reducir la producción de esperma y la fertilidad en algunos hombres.

    Algunas vacunas pueden tener efectos secundarios poco frecuentes. Sin embargo, en el caso de algunas enfermedades, la probabilidad de tener estas complicaciones es mayor después de la infección que después de la vacunación. Por lo tanto, es mejor recibir la vacuna que contraer la infección.

    ¿Cuáles son los síntomas de una reacción alérgica después de una vacuna?

    Las reacciones alérgicas después de una vacuna son poco frecuentes. En los casos en que sí ocurren, suelen causar urticaria y picazón en todo el cuerpo.

    En ocasiones poco frecuentes, algunas reacciones alérgicas causan dificultades para respirar o para tragar, normalmente en los primeros minutos después de la vacunación. Estas reacciones pueden poner en riesgo la vida y requieren tratamiento de inmediato. Pueden tratarse con medicamentos.

    La importancia de las vacunas infantiles.

    Las vacunas se programan teniendo en cuenta la seguridad, el momento en que es más probable que se produzca una respuesta eficaz y antes de que sea probable que entre en contacto con las bacterias o los virus. Estos factores hacen que se recomienden vacunas en todas las edades, desde el nacimiento.

    ¿Por qué necesitan los bebés las vacunas?

    Las vacunas protegen a los bebés de los gérmenes que pueden causar enfermedades graves, daños permanentes o la muerte.

    La mayoría de los recién nacidos tienen un sistema inmunitario que les proporciona cierta protección frente a los gérmenes. Según algunos estudios, una vez que los niños llegan al mundo, pueden llegar a sufrir entre 6 y 8 infecciones al año hasta aproximadamente los 7 años.

    Al principio, los niños pueden estar protegidos gracias a las vacunas o a los antecedentes médicos de enfermedades de su madre biológica. Por eso, las personas embarazadas deben recibir una dosis de la vacuna contra el tétanos, la difteria y la tosferina durante el embarazo. Los bebés también se benefician si la madre biológica se vacuna contra la COVID-19, el virus respiratorio sincicial o la gripe. Pero a partir de los 6 meses de edad, los bebés comienzan a depender de su propio sistema inmunitario.

    Antes de las vacunas, eran comunes infecciones como el sarampión, las paperas, la varicela, la difteria y la tosferina. En conjunto, mataban a miles de niños cada año en los Estados Unidos. La vacunación generalizada ha reducido las tasas de mortalidad por muchas de estas enfermedades entre un 90 % y un 100 %, lo que las ha convertido en causas de muerte muy poco frecuentes.

    Las vacunas han hecho que muchas enfermedades sean poco frecuentes. Sin embargo, los virus y las bacterias que pueden causar brotes de estas enfermedades aún existen y se siguen diseminando. Recibir estas vacunas según el calendario previsto hace que las enfermedades evitables mediante vacunación sigan siendo poco frecuentes.

    Consulte: Vacunas para niños: preguntas difíciles, respuestas sencillas

    ¿Qué vacunas necesitan los bebés y niños pequeños?

    Los bebés y los niños reciben vacunas contra virus y bacterias frecuentes que pueden causar enfermedades graves.

    El momento adecuado es fundamental. Desde el nacimiento, las vacunas se programan para que protejan a los niños en el momento más adecuado. Esto significa que, idealmente, las vacunas se administran cuando el sistema inmunitario está preparado y antes de que se prevea que el niño entre en contacto con la infección real.

    No obstante, el calendario de vacunación infantil puede adaptarse si es necesario. Algunas vacunas pueden administrarse antes de lo previsto o entre revisiones médicas programadas, dependiendo de la estación del año u otras circunstancias. En algunos casos, el profesional de atención médica de su hijo podría sugerir que se administre una vacuna sin seguir el orden, como durante un brote local o si viaja.

    ¿Deben los niños estar vacunados para asistir a la escuela?

    En todo el mundo, muchas escuelas exigen que los niños estén vacunados para asistir a clase o a las guarderías. Las vacunas obligatorias pueden variar según donde viva. En los Estados Unidos, los requisitos de vacunación para la escuela y la guardería los establecen las leyes estatales, no la legislación federal.

    Estos requisitos contribuyen a reducir la propagación de enfermedades evitables. Aunque algunas vacunas no sean obligatorias para que un niño pueda ir a la escuela, los expertos médicos siguen recomendando seguir el calendario local de vacunación. Las vacunas enumeradas son seguras, eficaces y necesarias para prevenir enfermedades, y no existen alternativas razonables.

    Los niños que no tienen las vacunas al día corren el riesgo de contagiarse de infecciones y trasmitirlas con más facilidad. Esto puede llevar a complicaciones de salud y pérdidas de tiempo de aprendizaje para el niño, como también ausencias laborales para los cuidadores.

    Pregunte al profesional de atención médica si su hijo si está al día con las vacunas.

    ¿Se puede cambiar el calendario de vacunación de los niños?

    Hable con el profesional de atención médica de su hijo si desea cambiar su calendario de vacunación. Respetarlo brinda una protección eficaz y oportuna contra las enfermedades. Las vacunas están programadas para administrarse cuando son necesarias, cuando es seguro recibirlas y cuando serán eficaces.

    Los niños que no están al día con el calendario tienen tasas más altas de enfermedades que pueden prevenirse con vacunas. También pueden tener dificultades para ponerse al día con las vacunas que les corresponden.

    Muchas vacunas pueden administrarse aunque el niño tenga una enfermedad leve, como un resfriado, dolor de oídos o fiebre baja.

    Hable periódicamente con el profesional de atención médica de su hijo para mantenerlo al día con su esquema de vacunación. Si su hijo no tiene al día el calendario estándar de vacunación, pregunte qué vacunas debería recibir para estar al día.

    ¿Está bien elegir las vacunas de los niños?

    Omitir algunas vacunas que les corresponden no es una buena idea. Eso deja a su hijo desprotegido contra las enfermedades. Esto aumenta el riesgo de contraer en el futuro una enfermedad que se puede prevenir con la vacuna. No vacunar a un niño también aumenta el riesgo de que este transmita ciertas enfermedades a otras personas.

    Los expertos en salud revisan periódicamente el calendario de vacunación. Los calendarios pueden variar de un país a otro, ya que los riesgos para la salud no son los mismos en todas partes. El acceso a la atención médica, la presencia de enfermedades estacionales y el riesgo de padecer enfermedades específicas varían según la ubicación.

    Si tiene preguntas sobre una vacuna concreta, hable con el equipo de atención médica de su hijo.

    ¿Causan autismo las vacunas en los niños?

    Las vacunas no causan autismo. Las vacunas no empeoran el autismo. El estudio original que afirmó esta conexión en 1998 se basó en datos falsos. Se eliminó del registro científico en 2010.

    En el tiempo transcurrido entre la publicación de ese estudio y su retiro, los científicos intentaron encontrar alguna relación entre el autismo y las vacunas, pero no la encontraron. Las investigaciones a nivel mundial, que analizaron a grandes grupos de personas utilizando diversos métodos, no aportaron pruebas que respaldaran dicha relación.

    Los científicos desconocen con exactitud cuáles son las causas del autismo. Sin embargo, un sólido conjunto de investigaciones afirma que las vacunas no causan autismo.

    La importancia de la vacunación en los adultos y de las vacunas durante el embarazo.

    ¿Por qué deben recibir vacunas los adultos?

    Los adultos necesitan recibir la vacuna porque las personas están expuestas a los gérmenes a cualquier edad. Algunas vacunas protegen contra una enfermedad de por vida. Sin embargo, en el caso de otras, una dosis de refuerzo o una nueva vacuna refuerza la protección. Por ejemplo, la varicela puede reaparecer en forma de culebrilla a medida que las personas envejecen. Por eso, recibir la vacuna contra la culebrilla ayuda a prevenir esa dolorosa enfermedad.

    Además, a medida que las personas envejecen, el sistema inmunitario no funciona con la misma eficacia. Esto aumenta el riesgo para casos graves de muchas enfermedades. Para disminuir el riesgo, se recomiendan vacunas contra enfermedades que tal vez los adultos, a menudo mayores de 50 años, contraigan y de las cuales les sea difícil recuperarse.

    Según su edad, salud, estilo de vida, trabajo, viajes, vacunas anteriores y hábitos sexuales, las vacunas pueden ayudar a prevenir enfermedades graves.

    Consulte: Vacunas para adultos: ¿cuáles necesito?

    ¿Es seguro recibir una vacuna durante el embarazo?

    Las vacunas elaboradas a partir de gérmenes inactivados o de solo una parte de un germen son generalmente seguras durante el embarazo. Algunas se recomiendan encarecidamente debido al embarazo.

    Si está cursando un embarazo, entre las vacunas que se le pueden recomendar se encuentran la de la COVID-19, la de la gripe estacional, la vacuna contra el tétanos, la difteria y la tosferina y la del virus respiratorio sincicial. Sin embargo, consulte con un profesional de atención médica para saber qué es lo más seguro para usted. Las vacunas que contienen un virus vivo atenuado no se administran durante el embarazo.

    Las vacunas recomendadas durante el embarazo ayudan a proteger a la persona embarazada, al bebé o a ambos. Algunas vacunas ayudan a proteger a la persona embarazada durante el embarazo. Otras vacunas ayudan a proteger a los bebés en los meses inmediatamente posteriores al nacimiento.

    Si tiene riesgos de contraer enfermedades debido al trabajo, los viajes, la salud o los hábitos, tal vez el profesional de atención médica le sugiera otras vacunas. Algunos ejemplos son las vacunas contra la hepatitis B, el Haemophilus influenzae tipo B, el meningococo y la poliomielitis. Tal vez haya pocos estudios sobre el uso de estas vacunas durante el embarazo. Sin embargo, si el profesional de atención médica le recomienda una, suele ser porque los beneficios superan los riesgos.

    El razonamiento científico respalda la seguridad de las vacunas durante el embarazo, incluso cuando las personas embarazadas no se incluyen en los ensayos clínicos iniciales. Las agencias de salud hacen un seguimiento de los resultados de las vacunas y pueden investigar rápidamente cualquier inquietud relacionada con la seguridad. No se han observado complicaciones de salud, como partos prematuros, entre las personas embarazadas que han recibido vacunas elaboradas con virus inactivados.

    Consulte: ¿Qué vacunas se recomienda recibir durante el embarazo y cuáles se deben evitar?

    ¿Es seguro recibir una vacuna si está amamantando?

    Salvo en el caso de la vacuna contra la fiebre amarilla, por lo general se considera seguro recibir una vacuna durante la lactancia. Sin embargo, consulte con un profesional de atención médica para saber qué es lo más seguro para usted.

    En el caso de la vacuna contra la fiebre amarilla, existe el riesgo de transmitir el virus al bebé a través de la leche materna. Sin embargo, si va a viajar a una zona donde hay riesgo para fiebre amarilla, consulte con el profesional de atención médica sobre si debería recibir esa vacuna.

    ¿Tienen las vacunas efectos sobre la fertilidad y la menstruación?

    No. Los datos procedentes de redes de seguimiento de la seguridad o de ensayos clínicos no han revelado efectos nocivos sobre la fertilidad o la menstruación relacionados con las vacunas.

    La respuesta del sistema inmunitario del cuerpo a una vacuna puede, en ocasiones, hacer que la menstruación se adelante o se retrase y que sea más ligera o más abundante. Si esto ocurre, los cambios suelen ser leves y solo temporales. Las investigaciones sobre las vacunas contra la COVID-19, en particular, indican que, si ocurren cambios menstruales, suelen ser leves y la menstruación vuelve a la normalidad con el tiempo. Los estudios sobre la vacunación contra la COVID-19 tampoco muestran evidencia de efectos perjudiciales sobre la fertilidad.

    Vacunas recomendadas habitualmente para niños, adultos y personas que cursan un embarazo.

    Vacunas contra la COVID-19

    Mayo Clinic recomienda recibir anualmente la vacuna contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Protege contra un cuadro grave de la enfermedad, la necesidad de atención hospitalaria y la muerte por la COVID-19.

    Niños y adolescentes

    Las vacunas contra la COVID-19 protegen a niños mayores de 6 meses. La vacuna ayuda a prevenir cuadros graves de la enfermedad, especialmente en bebés menores de 2 años. Reduce el riesgo, aunque poco frecuente, de muerte o de síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C). La vacuna también reduce el riesgo de síntomas que duran más de tres meses, lo que se conoce como COVID prolongada.

    Los niños que tienen de 6 a 23 meses estarán al día en su vacunación tras recibir dos dosis de Spikevax, con un intervalo de al menos cuatro semanas entre ellas. Sin embargo, el número de dosis de la vacuna depende de algunos factores. El tipo de vacuna es importante, al igual que si el niño ha recibido vacunas anteriormente y si tiene el sistema inmunitario debilitado.

    Adultos

    Mantenerse al día con las vacunas contra la COVID-19 es fundamental para las personas con riesgo más alto. Esto incluye a los adultos de 65 años o más, las personas con un sistema inmunitario debilitado, las personas que cursan un embarazo y las personas con enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas, pulmonares u obesidad.

    Los efectos secundarios graves de la vacuna contra la COVID-19 son muy poco frecuentes. Por este motivo, aunque un adulto esté sano, se beneficia de la vacuna contra la COVID-19. La mayoría de las personas estarán al día con la vacunación después de recibir una dosis de la vacuna contra la COVID-19 de cualquier fabricante.

    Embarazo

    Las personas embarazadas que contraen la COVID-19 tienen un riesgo más alto de un cuadro grave de la enfermedad que las personas que no están embarazadas. El riesgo de necesitar atención hospitalaria o ayuda para respirar es mayor, y los riesgos para el feto son mayores.

    Contraer la COVID-19 durante el embarazo aumenta el riesgo de dar a luz antes de tiempo. También aumenta el riesgo de tener un bebé con peso bajo al nacer o de que el bebé necesite cuidados especializados. Recibir una vacuna contra la COVID-19 durante el embarazopuede ayudar a proteger a los recién nacidos que aún no pueden recibir la vacuna.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra la COVID-19 han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra la influenza

    La gripe, que también se conoce como influenza, es una infección viral. Mayo Clinic recomienda la vacunación anual contra la gripe para ayudar a prevenir un cuadro grave de la enfermedad y la necesidad de recibir atención hospitalaria. La vacuna también podría disminuir el riesgo de muerte debido a la gripe. Las vacunas contra la gripe se actualizan cada año para adaptarse a los tipos de gripe que probablemente se diseminarán durante la temporada de gripe.

    Niños y adolescentes

    La vacuna contra la influenza protege a las personas a partir de los 6 meses de edad. En este grupo de edad, protege contra las formas graves de la enfermedad y la muerte, y reduce el riesgo de infecciones bacterianas después de haber tenido la gripe. Ya sea en forma de inyección o de atomizador nasal, la vacuna contra la influenza es la mejor opción para evitar contraer la enfermedad. La primera vez que los niños de 6 meses a 8 años se vacunan contra la gripe, tal vez necesiten dos dosis administradas con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre ellas. Después pueden recibir la dosis anual única de esta vacuna. Consulte con el profesional de atención médica de su hijo. Las vacunas contra la gripe ayudan al sistema inmunitario del niño a responder rápidamente cuando los virus de la gripe infectan el organismo. Recibir una vacuna contra la gripe durante el embarazo puede ayudar a proteger a la persona que lo cursa y al recién nacido.

    Adultos

    Para los adultos, la vacuna puede estar disponible en forma de inyección, inyección a chorro o atomizador nasal. Las opciones de vacuna contra la gripe pueden depender de su edad y su estado de salud. Para las personas mayores de 65 años, las vacunas contra la gripe potenciadas, recombinantes y de dosis alta ayudan a prevenir las hospitalizaciones de una mejor manera que las vacunas estándares contra la gripe. Para las personas que tuvieron un trasplante de órgano sólido, estos tipos de vacunas contra la gripe pueden mejorar la capacidad del sistema inmunitario de actuar ante una infección. De todas maneras, cualquier vacuna contra la gripe es mejor que ninguna. Por eso, si no puede recibir una vacuna contra la gripe potenciada, recombinante o una de dosis alta, reciba la vacuna contra la gripe que esté disponible. Puede recibir la vacuna contra la gripe si tiene alergia al huevo.

    Embarazo

    Recibir la vacuna contra la influenza durante el embarazo puede ayudar a protegerle a usted y al feto de complicaciones graves derivadas de la gripe. También puede ayudar a proteger al bebé después del nacimiento. Los cambios en el sistema inmunitario, el corazón y los pulmones hacen que las personas que cursan un embarazo tengan más riesgos para enfermar gravemente por la gripe. La vacuna contra la gripe se actualiza cada año para intentar adaptarse a los virus de la gripe que están circulando. Las vacunas contra la gripe elaboradas a partir de gérmenes inactivados o de solo una parte de un germen son seguras durante el embarazo. Hable con el profesional de atención médica para saber qué vacuna contra la gripe es la mejor opción para usted.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra la gripe han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra la hepatitis B

    Mayo Clinic recomienda la vacuna contra la hepatitis B para prevenir la insuficiencia hepática o el cáncer de hígado causados por el virus de la hepatitis B. El virus se contagia por contacto con la sangre y los líquidos corporales, así como por contacto con el entorno. El virus puede persistir durante una semana sobre superficies.

    Niños y adolescentes

    La vacuna contra la hepatitis B se administra al nacer o durante la infancia en cientos de países de todo el mundo. Ayuda a prevenir la hepatitis, que es la inflamación del hígado, y la cirrosis, es decir, el daño hepático. La vacuna ayuda a prevenir el cáncer de hígado y el contagio del virus a otras personas.

    Administrar la vacuna al nacer protege a los niños que puedan estar expuestos a la hepatitis B a través del contacto casual con una persona infectada. Si se infectan con hepatitis B, los recién nacidos y los niños de hasta 1 año que no estén vacunados tienen un riesgo del 90 % al 95 % de hepatitis B crónica. El riesgo para los niños de 1 a 4 años es del 25 % al 50 %. La vacuna contra la hepatitis B puede administrarse sola o junto con otras vacunas. En la mayoría de los casos, la serie de vacunas proporciona inmunidad de por vida.

    Adultos

    Aunque no haya recibido la vacuna de bebé o de niño, debe recibirla hasta los 59 años. Si tiene 60 años o más y no la recibió, hágalo si corre el riesgo de estar expuesto al virus de la hepatitis B. Las personas mayores de 60 años que no hayan recibido la vacuna y no corran un riesgo elevado también pueden optar por recibirla. La vacuna se administra en dos dosis con un mes de diferencia, o en tres o cuatro dosis a lo largo de seis meses. La cantidad de inyecciones depende del tipo de vacuna contra la hepatitis B que reciba. No puede contagiarse con hepatitis B a través de la vacuna.

    Embarazo

    Tal vez pueda recibir una vacuna contra la hepatitis B durante el embarazo.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra la hepatitis B han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Protección contra el virus respiratorio sincitial: vacuna e inmunización

    Mayo Clinic recomienda la vacuna contra el virus respiratorio sincitial neumonía, que es una infección pulmonar. También ayuda a prevenir el daño pulmonar causado por empiema, que es una infección bacteriana entre el pulmón y la pared torácica. La vacuna antineumocócica ayuda a prevenir las infecciones del torrente sanguíneo. Además, ayuda a prevenir la meningitis, que es una infección del cerebro y la médula espinal.

    Adultos

    Por lo general, no se recomienda la vacuna antineumocócica a los adultos menores de 50 años que no presenten un riesgo elevado para enfermar de gravedad. Para las personas mayores de 50 años, se recomienda una sola dosis de la vacuna para obtener protección de por vida.

    Embarazo

    Por lo general, no se recomienda la vacuna antineumocócica a los adultos menores de 50 años que no presenten un riesgo elevado para enfermar de gravedad. Si se le recomienda, puede recibir la vacuna durante el embarazo.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas antineumocócicas han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra el rotavirus

    Mayo Clinic recomienda la vacuna contra el rotavirus para proteger a los bebés de un cuadro grave de la enfermedad, la necesidad de recibir atención médica hospitalaria y las muertes ocasionadas por la infección con rotavirus. El rotavirus se contagia fácilmente y causa una infección intestinal.

    Niños y adolescentes

    A menudo se recomienda administrar la vacuna contra el rotavirus, en dos o tres dosis, antes de los 6 meses de edad. La vacuna ayuda a prevenir la fiebre, los vómitos y la diarrea causados por el rotavirus. También ayuda a prevenir la deshidratación derivada de los síntomas del rotavirus. La deshidratación puede ser grave y derivar en la muerte.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra el rotavirus han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra el tétanos, la difteria y la tosferina

    Mayo Clinic recomienda la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tosferina (DTaP, Tdap) para ayudar a prevenir infecciones bacterianas graves.

    Niños y adolescentes

    La vacuna llamada DtaP ayuda a prevenir la difteria, el tétanos y la tosferina, que también se conoce como pertussis. La vacuna también ayuda a reducir el riesgo presentar daños debido a estas enfermedades.

    Las complicaciones de la difteria, el tétanos y la tosferina incluyen lo siguiente:

    • Difteria: Dificultad para respirar, daño orgánico y daño nervioso que pueden ser mortales.
    • Tétanos: Espasmos musculares que pueden fracturar los huesos, infecciones pulmonares, dificultad para respirar y coágulos sanguíneos que pueden ser mortales.
    • Tosferina: Infecciones pulmonares y de oído, dificultad para respirar, deshidratación, convulsiones y daño cerebral.

    En el caso de los bebés, la vacuna se conoce como DTaP. Son las siglas de toxoides de la difteria y el tétanos y tosferina acelular. La versión que se administra a los niños mayores, adolescentes y adultos se denomina Tdap. Son las siglas de toxoide tetánico, toxoide diftérico reducido y tosferina acelular. La vacuna Tdap contiene menos cantidad de toxinas de difteria y tosferina que la DTaP. La DTaP protege a los niños a partir de los 2 meses de edad. Una recomendación frecuente en todo el mundo es que los bebés y los niños reciban cuatro dosis de la vacuna DTaP. Las dosis se administran a los 2 meses, a los 4 meses, a los 6 meses y entre los 15 y los 18 meses. Después, a menudo se recomienda una dosis de refuerzo de Tdap cada 10 años. La vacuna puede administrarse junto con otras vacunas.

    Adultos

    Se recomienda una vacuna de refuerzo para los adultos una vez cada 10 años. Esta puede ser una de las dos vacunas, Tdap o Td, abreviaturas de toxoides tetánicos y diftéricos. Si no recibió la vacuna contra el tétanos en la infancia, o no está seguro de su estado de vacunación, consulte al profesional de atención médica para recibir la vacuna contra el tétanos, la difteria y la tosferina.

    Embarazo

    Las personas embarazadas pueden recibir la vacuna contra el tétanos, la difteria y la tosferina hacia el final del embarazo para proteger en cierta medida a los recién nacidos contra la tosferina.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas DTaP y Tdap han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra la poliomielitis

    Mayo Clinic recomienda la vacuna contra la poliomielitis para protegerse contra la poliomielitisy sus peores consecuencias, como la parálisis o una infección del cerebro y la médula espinal.

    El virus de la poliomielitis se contagia fácilmente a través de las heces o de la saliva cuando las personas tosen o estornudan. El virus también puede contagiarse a través del agua contaminada con heces de una persona que tenga poliomielitis. Si bien la poliomielitis no es frecuente en muchos países, sigue contagiándose entre las personas que no se han vacunado contra ella.

    Niños y adolescentes

    La primera dosis de la vacuna contra la poliomielitis se administra a los 2 meses de edad. La vacuna ayuda a prevenir el riesgo de muerte por poliomielitis y la parálisis permanente. Ayuda a prevenir el acortamiento muscular que causa alteraciones óseas o articulares, así como el dolor que persiste tras la enfermedad. La vacuna contra la poliomielitis también ayuda a prevenir el síndrome pospoliomielítico, que consiste en la reaparición de los síntomas o la aparición de nuevos síntomas décadas después de la enfermedad.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra la poliomielitis han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B

    Mayo Clinic recomienda recibir la vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B. Previene las infecciones bacterianas que evolucionan rápidamente y que pueden causar septicemia e infección cerebral.

    Niños y adolescentes

    Los recién nacidos pueden gozar de cierta protección frente a la bacteria Haemophilus influenzae tipo B gracias a uno de sus progenitores biológicos. Sin embargo, a medida que crecen, esa protección disminuye. La vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B ayuda a reforzar la protección hasta que el sistema inmunitario del niño sea lo suficientemente fuerte como para responder rápidamente y evitar que la bacteria cause enfermedades graves.

    Entre las enfermedades graves causadas por el Haemophilus influenzae tipo B están las siguientes:

    • Infección del cerebro y de la médula espinal llamada meningitis, que puede causar problemas de salud permanentes, como parálisis o la muerte.
    • Infección de la epiglotis llamada epiglotitis, que puede causar dificultad para respirar.
    • Infecciones del torrente sanguíneo llamadas septicemia.
    • Infección de la piel llamada celulitis infecciosa.
    • Infección pulmonar llamada neumonía.
    • Infección en las articulaciones que causa artritis.

    La vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B protege a los niños a partir de los 2 meses de edad. Una recomendación frecuente en todo el mundo es que los bebés y los niños reciban la vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B a los 2, 4 y 6 meses de edad, y que la última dosis se administre antes de los 18 meses. La vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B puede administrarse sola o junto con otras vacunas.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra el Haemophilus influenzae tipo B han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra la hepatitis A

    Mayo Clinic recomienda recibir la vacuna contra la hepatitis para protegerse de las infecciones hepáticas y ayudar a frenar la propagación del virus. La hepatitis A se contagia fácilmente a través de los alimentos, del agua o del contacto directo con heces infectadas.

    Niños y adolescentes

    Se recomienda administrar la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis A a los 12 meses de edad. La segunda dosis se administra de 6 a 18 meses después. Dado que este virus se propaga a través de las heces, los niños que aún usan pañales pueden contagiar a sus cuidadores. Aunque los niños pequeños suelen presentar solo síntomas leves de hepatitis A, los cuidadores adultos pueden enfermarse gravemente. La vacuna contra la hepatitis A ayuda a prevenir el daño hepático a corto plazo que causa ictericia, fatiga y fiebre durante semanas o meses, así como infecciones graves y poco frecuentes que derivan en insuficiencia hepática.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra la hepatitis A han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola

    Mayo Clinic recomienda la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola para ayudar a prevenir infecciones causadas por virus que pueden ser mortales o causar enfermedades crónicas.

    Niños y adolescentes

    La primera dosis de la serie de vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola se administra a los niños a los 12 meses de edad. La segunda dosis de la vacuna puede administrarse cuando los niños tienen de 4 a 6 años como vacuna combinada que también protege contra la varicela. La vacuna combinada se conoce como vacuna contra el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela.

    La vacuna ayuda a prevenir la fiebre alta, el sarpullido, la neumonía o la inflamación cerebral causados por el sarampión. Además, protege contra enfermedades del cerebro o del sistema nervioso que pueden aparecer años después de la infección. La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola protege contra la inflamación dolorosa de las glándulas parótidas y contra las infecciones del cerebro y la médula espinal causadas por las paperas. También puede proteger contra la disminución de la producción de esperma y los problemas de fertilidad masculina causados por las paperas. La vacuna protege contra el contagio del sarampión, las paperas o la rubéola entre las personas con más riesgo de tener complicaciones. Por ejemplo, una infección con rubéola durante el embarazo puede ocasionar un aborto espontáneo, muerte fetal dentro del útero, sordera, ceguera y daño cerebral en el niño.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra la varicela

    Mayo Clinic recomienda recibir la vacuna contra la varicela para protegerse contra el virus de la varicela-zóster. Este virus causa la varicela. La varicela deriva en una erupción en la piel con picazón y pequeñas ampollas con líquido. La mayoría de los casos son leves. Pero la varicela puede requerir tratamiento con antibióticos o atención médica hospitalaria. En ocasiones poco frecuentes, la varicela puede derivar en la muerte. Con el paso de los años, la infección puede reactivarse en forma de herpes zóster.

    Niños y adolescentes

    Por lo general, se recomienda administrar la primera dosis de la vacuna contra la varicela a los 12 meses de edad. La segunda dosis debe administrarse de los 4 a los 6 años. Esta vacuna puede administrarse sola o como parte de una vacuna combinada que incluye la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Esta vacuna combinada se denomina vacuna contra el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela.

    La vacuna contra la varicela ayuda a prevenir el riesgo, aunque poco frecuente, de muerte por esta enfermedad. Las vacunas ayudan a prevenir las infecciones de la piel causadas por la erupción. Ayudan a prevenir las infecciones pulmonares, es decir, neumonía y las infecciones cerebrales, es decir, encefalitis. Las vacunas también ayudan a prevenir la deshidratación debida a los síntomas de la varicela.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra la varicela han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra el herpes zóster

    Mayo Clinic recomienda recibir una vacuna contra el herpes zóster para protegerse de a los síntomas y las complicaciones de la infección por herpes zóster, aunque ya haya padecido esta enfermedad. La enfermedad es causada por el mismo virus que ocasiona la varicela. Después de haber tenido varicela, a menudo durante la infancia, el virus permanece en las células nerviosas. Años o décadas más tarde, puede reactivarse y comenzar a diseminarse, lo que causa el herpes zóster, también conocido como culebrilla.

    Adultos

    Las recomendaciones de vacunación contra el herpes zóster varían según el país. Sin embargo, en muchos lugares, incluidos los Estados Unidos, los expertos en salud recomiendan que las personas mayores de 50 años se vacunen contra el herpes zóster. Tal vez también se recomiende la vacuna a adultos con sistemas inmunitarios debilitados.

    El dolor punzante o con hormigueo causado por la erupción del herpes zóster puede afectar a la vida cotidiana. Si la erupción está cerca de los ojos, puede llevar a la pérdida de visión o a la ceguera. En algunas personas, el dolor causado por el herpes zóster continúa después de que desaparece la erupción. Este dolor persistente es una afección que se conoce como neuralgia posherpética. Puede durar meses o incluso más tiempo. El dolor puede ser agudo, o bien se puede sentir picazón o entumecimiento en la zona. La neuralgia posherpética puede derivar en problemas para dormir, aflicción y menor calidad de vida.

    La vacuna actual contra el herpes zóster no es una vacuna con virus vivos. Se elabora utilizando solo una parte del virus. La vacuna se administra en dos dosis. La segunda dosis se aplica de 2 a 6 meses después de la primera. Algunas personas contraen herpes zóster incluso después de recibir la vacuna. Sin embargo, la vacuna puede hacer que la enfermedad sea más leve y ayudar a que se cure más rápido. Se ha demostrado que la vacuna protege contra el herpes zóster y la neuralgia posherpética durante al menos 10 años.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra el herpes zóster han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna contra el virus del papiloma humano

    Mayo Clinic recomienda comenzar la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) a los 9 años para prevenir futuros tipos de cáncer.

    Niños y adolescentes

    La serie de vacunas contra el virus del papiloma humano puede comenzar a partir de los 9 años. Protege a los niños contra futuros tipos de cáncer y contra el riesgo de las verrugas genitales causadas por el virus. El virus se contagia principalmente por contacto piel con piel y por contacto sexual. A menudo, una infección por el virus del papiloma humano desaparece por sí sola, pero algunas cepas del virus permanecen activas en el organismo. Estas cepas pueden causar verrugas genitales o derivan en cáncer años más tarde, como cáncer de cuello del útero, vaginal, de vulva, anal, de pene o de garganta. Las investigaciones han demostrado que recibir la vacuna a una edad temprana no está relacionado con un inicio prematuro de las relaciones sexuales. La vacuna se administra en dos dosis a los niños con un sistema inmunitario normal que hayan recibido la primera dosis antes de los 15 años. Las personas mayores de 15 años, o aquellas con un sistema inmunitario debilitado, reciben tres dosis de la vacuna.

    Adultos

    La vacuna contra el virus del papiloma humano es más eficaz cuando se completa el ciclo de vacunación mucho antes de estar expuesto al virus. Las personas que tienen de 27 a 45 años deberían hablar con el equipo de atención médica sobre las ventajas de recibir la vacuna contra el virus del papiloma humano. La mayoría de las personas se infectan con una cepa del virus del papiloma humano causante de cáncer poco después de iniciar su actividad sexual. Sin embargo, aunque ya haya contraído una de las cepas del virus, tal vez se siga beneficiando de la vacuna. Puede protegerle de otras cepas que aún no tenga.

    Embarazo

    No se recomienda la vacuna contra el virus del papiloma humano mientras se cursa un embarazo. Sin embargo, si se vacuna antes de saber que cursa un embarazo, los datos disponibles, aunque limitados, no han puesto de manifiesto ningún problema de seguridad.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas contra el virus del papiloma humano han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Vacuna antimeningocócica conjugada

    Mayo Clinic recomienda recibir la vacuna antimeningocócica conjugada para protegerse de la bacteria Neisseria meningitidis, que puede derivar en infecciones mortales. La bacteria se disemina rápidamente una vez que entra en el organismo y puede poner en peligro la vida en cuestión de horas.

    Niños y adolescentes

    La serie de vacunas antimeningocócicas conjugadas suele administrarse a los 11 o 12 años y, de nuevo, a los 16 años. Esta vacuna ayuda a prevenir la meningitis, que son las infecciones del cerebro y de la médula espinal, y la septicemia, que son las infecciones del torrente sanguíneo. La vacuna antimeningocócica ayuda a prevenir las complicaciones de una infección, como daños en los órganos, amputaciones de extremidades, pérdida auditiva, daño cerebral y convulsiones.

    Seguridad, efectos secundarios y precauciones

    Las vacunas antimeningocócicas conjugadas han sido objeto de estudios exhaustivos y se controla constantemente su seguridad. Busque en la base de datos de medicamentos y suplementos para conocer detalles sobre los efectos secundarios y las precauciones relacionadas con las vacunas y los medicamentos para la inmunización.

    Otras recomendaciones sobre vacunas

    Si presenta factores de riesgo relacionados con el trabajo, los viajes, la salud o sus hábitos, tal vez el profesional de atención médica le recomiende otras vacunas. Si no tiene el registro que confirme que recibió la vacuna en infancia, quizás el profesional de atención médica le recomiende recibir la vacuna ahora que es adulto.

    Recibir las vacunas recomendadas le ayuda a mantenerse sano. La vacunación también puede proteger a las personas de su entorno. Si tiene alguna pregunta sobre las vacunas o la inmunización, consulte al profesional de atención médica.

    ART-20536857


    Tu donación es muy poderosa... ¿quieres hacerla hoy mismo?

    ¿Te gustaría hacer una donación deducible de impuestos y ser parte de una investigación de vanguardia y de una atención médica que transforma la medicina?