Descripción general

La amniocentesis es un procedimiento en el que se extrae líquido amniótico del útero para llevar a cabo análisis o tratamientos. El líquido amniótico es el líquido que rodea y protege al bebé durante el embarazo. Este líquido contiene células fetales y diversas proteínas.

Aunque la amniocentesis puede proporcionar información valiosa sobre la salud de tu bebé, es importante comprender los riesgos de la amniocentesis y estar preparado para los resultados.

Por qué se realiza

La amniocentesis también se puede realizar por varios motivos:

  • Análisis genéticos. La amniocentesis genética implica tomar una muestra de líquido amniótico y analizarla para detectar ciertas afecciones, como el síndrome de Down.
  • Análisis de pulmón fetal. El análisis de madurez pulmonar fetal consiste en tomar una muestra de líquido amniótico y analizarla para determinar si los pulmones de un bebé están lo suficientemente maduros para el nacimiento.
  • Diagnóstico de la infección fetal. Ocasionalmente, la amniocentesis se emplea para evaluar la presencia de infecciones en un bebé u otra enfermedad. El procedimiento también se puede realizar para evaluar la gravedad de la anemia en los bebés que tienen sensibilización al Rh, una afección poco común en la cual el sistema inmunitario de una madre produce anticuerpos contra una proteína específica en la superficie de los glóbulos del bebé.
  • Tratamiento. Si acumulas demasiado líquido amniótico durante el embarazo (polihidramnios), se podría realizar una amniocentesis para drenar el exceso de líquido amniótico del útero.
  • Análisis de paternidad. La amniocentesis puede recolectar ADN del feto que luego puede compararse con el ADN del potencial padre.

Amniocentesis genética

La amniocentesis genética puede brindar información sobre la composición genética de tu bebé. En general, se ofrece la amniocentesis genética cuando los resultados de la prueba podrían tener una repercusión considerable en el control del embarazo o en tu deseo de continuar con este.

La amniocentesis genética se suele realizar entre las semanas 15 y 20 de embarazo. La amniocentesis realizada antes de la semana 15 de embarazo se ha asociado con un mayor índice de complicaciones.

Podrías considerar la amniocentesis genética si ocurre lo siguiente:

  • El resultado del examen de detección de enfermedades prenatales fue positivo. Si los resultados de un examen de detección (como el examen de detección de enfermedades durante el primer trimestre o el examen de detección de ADN fetal libre) son positivos o preocupantes, podrías optar por la amniocentesis para confirmar o descartar un diagnóstico.
  • Tuviste una afección cromosómica o un defecto del tubo neural en un embarazo anterior. Si un embarazo anterior se vio afectado por afecciones como el síndrome de Down o un defecto del tubo neural (un trastorno grave que afecta el cerebro o la médula espinal del bebé), el proveedor de atención médica podría recomendarte la amniocentesis para confirmar o descartar estos trastornos.
  • Tienes 35 años o más. Los bebés cuyas madres tienen 35 años o más presentan un mayor riesgo de padecer afecciones cromosómicas, como síndrome de Down. Tu proveedor de atención médica podría sugerir la amniocentesis para descartar estas afecciones.
  • Tienes antecedentes familiares de una afección genética específica o tú o tu pareja son portadores conocidos de una afección genética. Además de identificar el síndrome de Down y el defecto del tubo neural de la espina bífida, la amniocentesis se puede utilizar para diagnosticar muchas otras afecciones genéticas, como la fibrosis quística.
  • Tienes hallazgos anormales en una ecografía. El proveedor de atención médica podría recomendar la amniocentesis para diagnosticar o descartar afecciones genéticas asociadas con los hallazgos anormales de una ecografía.

Amniocentesis de la madurez pulmonar fetal

La amniocentesis de madurez pulmonar fetal puede indicar si los pulmones de un bebé están preparados para el nacimiento. Este tipo de amniocentesis solo se realiza si se está considerando un parto prematuro (ya sea por inducción o cesárea) a fin de prevenir complicaciones del embarazo para la madre en una situación que no sea de emergencia. Se suele hacer entre las semanas 32 y 39 de embarazo. Es poco probable que los pulmones de un bebé estén completamente desarrollados antes de la semana 32.

Sin embargo, la amniocentesis no es adecuada para todos los casos. Tu proveedor de atención médica podría desaconsejar la amniocentesis si tienes una infección, como VIH/SIDA, hepatitis B o hepatitis C. Estas infecciones se pueden transmitir a tu bebé durante la amniocentesis.

Riesgos

La amniocentesis conlleva varios riesgos, entre ellos:

  • Pérdida de líquido amniótico Excepcionalmente, después de una amniocentesis, el líquido amniótico se puede filtrar a través de la vagina. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la cantidad de líquido perdido es pequeña y se detiene en el lapso de una semana, y probablemente el embarazo siga su curso normal.
  • Aborto espontáneo La amniocentesis durante el segundo trimestre conlleva un pequeño riesgo de aborto espontáneo, aproximadamente entre el 0,1 y el 0,3 por ciento. Las investigaciones sugieren que el riesgo de pérdida del embarazo es mayor por la amniocentesis realizada antes de las 15 semanas de embarazo.
  • Lesión causada por la aguja Durante la amniocentesis, el bebé podría mover un brazo o una pierna en la trayectoria de la aguja. Sin embargo, las lesiones graves causadas por la aguja son poco frecuentes.
  • Sensibilización al factor Rh Excepcionalmente, la amniocentesis podría provocar que las células sanguíneas del bebé ingresen al torrente sanguíneo de la madre. Si tienes grupo sanguíneo Rh negativo y no desarrollaste anticuerpos contra la sangre del grupo Rh positivo, te administrarán una inyección de un componente sanguíneo llamado inmunoglobulina Rh después de la amniocentesis. Esto impedirá que tu cuerpo produzca anticuerpos que pueden atravesar la placenta y dañar los glóbulos rojos del bebé. Un análisis de sangre puede detectar si has comenzado a producir anticuerpos.
  • Infección En casos muy raros, la amniocentesis podría provocar una infección uterina.
  • Transmisión de infección Si tienes una infección, como hepatitis C, toxoplasmosis o VIH/SIDA, la infección podría transferirse al bebé durante la amniocentesis.

Recuerda, la amniocentesis genética habitualmente se ofrece cuando los resultados de la prueba podrían tener un efecto significativo para el tratamiento del embarazo. En última instancia, la decisión de realizarte una amniocentesis genética depende de ti. El proveedor de atención médica o un consejero genético pueden ayudarte a que evalúes todos los factores que intervienen en la decisión.

Cómo prepararse

Si te van a realizar una amniocentesis antes de la semana 20 de embarazo, puede ser útil tener la vejiga llena durante el procedimiento para sostener el útero. Bebe mucho líquido antes de la cita médica. Después de la semana 20 de embarazo, la vejiga debe estar vacía durante la amniocentesis para minimizar la probabilidad de punción.

El proveedor de atención médica te explicará el procedimiento y te pedirá que firmes un formulario de consentimiento antes de comenzar con el procedimiento. Considera pedirle a alguien que te acompañe a la cita médica para que te brinde apoyo emocional o para que te lleve de vuelta a tu casa.

Lo que puedes esperar

La amniocentesis generalmente se lleva a cabo en un centro de obstetricia ambulatorio.

Durante el procedimiento

Primero, el profesional de salud usará la ecografía para determinar la ubicación exacta del bebé en el útero. Te recostarás boca arriba sobre una camilla de examen con el abdomen descubierto. El profesional de salud te aplicará un gel sobre el abdomen y luego, con un pequeño dispositivo conocido como transductor ecográfico, mostrará la posición de tu bebé en un monitor.

A continuación, el profesional de salud te limpiará el abdomen con un antiséptico. Por lo general, no se utiliza anestesia. La mayoría de las mujeres informan una pequeña molestia durante el procedimiento.

Guiado por la ecografía, el profesional de salud introducirá una aguja larga y delgada a través de la pared abdominal y dentro del útero. La muestra del líquido amniótico se extraerá con una jeringa, y se quitará la aguja. La cantidad específica de líquido amniótico extraído depende del número de semanas que tenga el embarazo.

Deberás quedarte quieta mientras la aguja se introduce y se extrae el líquido amniótico. Podrías notar una sensación punzante cuando la aguja ingresa en la piel y podrías sentir calambres cuando la aguja ingresa en el útero.

Después del procedimiento

Después de la amniocentesis, el profesional de salud continuará utilizando el ecógrafo para controlar la frecuencia cardíaca de tu bebé. Puedes experimentar calambres o malestar pélvico leve después de la amniocentesis.

Puedes retomar tu nivel de actividad normal después del procedimiento. Sin embargo, podrías considerar evitar el ejercicio intenso y la actividad sexual durante uno o dos días.

Mientras tanto, se analizará la muestra de líquido amniótico en un laboratorio. Algunos resultados estarán disponibles en unos pocos días. Otros resultados podrían tardar hasta cuatro semanas.

Comuníquese con su profesional de salud si experimenta lo siguiente:

  • Pérdidas o sangrados vaginales o pérdida de líquido amniótico a través de la vagina
  • Calambres uterinos intensos que duran más de algunas horas
  • Fiebre
  • Enrojecimiento e inflamación donde se insertó la aguja
  • Actividad fetal inusual o falta de movimiento fetal

Resultados

Tu profesional de salud o un asesor en genética te ayudarán a comprender los resultados de la amniocentesis.

En el caso de la amniocentesis genética, los resultados de las pruebas pueden descartar o diagnosticar de manera confiable diversas enfermedades genéticas, como el síndrome de Down. Sin embargo, la amniocentesis no puede identificar todas las enfermedades genéticas y las anomalías congénitas.

Si la amniocentesis indica que tu bebé tiene una enfermedad genética o cromosómica que no puede tratarse, podrías enfrentarte a decisiones dolorosas, como tener que decidir si continuar o no con el embarazo. Busca el apoyo de tu equipo para atención médica y de tus seres queridos.

En el caso de amniocentesis de madurez pulmonar fetal, los resultados de la prueba pueden indicar de manera confiable la madurez de los pulmones de un bebé. Si necesitas dar a luz prematuramente, esta información puede ayudarte a estar segura de que tu bebé está listo para nacer.

Nov. 12, 2020
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