¿Libre de gluten? Prueba estas deliciosas alternativas a la harina de trigo

Llevar una vida libre de gluten puede ser un desafío, pero hornear y cocinar tus alimentos favoritos desde cero contribuye a reducir el consumo de gluten.

By Jacalyn A. See, R.D.N., L.D.

Quizás hayas comenzando a consumir alimentos libres de gluten por motivos de salud o porque crees que de esa manera podrías sentirte mejor. Cualquiera sea la razón, muchas personas intentan evitar o reducir el consumo de gluten, un compuesto de proteínas presente en el trigo, la cebada y el centeno.

Llevar una vida libre de gluten puede ser un desafío, pero hornear y cocinar tus alimentos favoritos desde cero contribuye a reducir el consumo de gluten. Además, los productos horneados en casa libres de gluten, como los panes y las galletas dulces, son mucho más baratos y sabrosos que los que se venden en las tiendas.

Cocinar alimentos libres de gluten puede parecer complicado al principio, ya que las harinas libres de gluten tienen diferentes texturas y sabores. Para obtener mejores resultados, es una buena idea mezclar tres o cuatro tipos de harina libre de gluten para reemplazar la harina común. No dudes en probar con distintas combinaciones para conseguir el sabor y la consistencia que más te guste.

Glosario de harinas libres de gluten

Podrías sorprenderte al conocer cuántos tipos diferentes de harina hay además de la de trigo. Puedes encontrar muchas de estas harinas libres de gluten en los supermercados. Si estos productos no están disponibles en tu tienda de comestibles local, búscalos en línea o en una tienda de alimentos saludables.

  • Harina de amaranto. Tiene un sabor a nuez, ligeramente dulce y tostado. Pruébala en productos horneados de color oscuro, como brownies o bocadillos especiados.
  • Harina de arrurruz. Es un buen sustituto del almidón de maíz. Se puede usar como empanado para pescados o carnes, como espesante para salsas frutales o mezclada con otras harinas libres de gluten para preparar productos horneados.
  • Harina de frijol. Se hace con varios frijoles secos y molidos, como navy, pintos, negros, cargamanto (romanos), habas, garbanzos (chícharos), soja y frijoles blancos. La harina de frijol combina bien con la harina de sorgo en recetas con sabores intensos, como pastel de jengibre y chocolate.
  • Harina de fécula de maíz. Se hace con granos de maíz molidos, tiene una textura liviana y les aporta un leve sabor a nuez a los productos horneados. No es tan gruesa como la harina de maíz.
  • Harina de mezquite. Tiene un sabor a chocolate ligeramente dulce y similar a la melaza. Puedes usarla en panqueques, panes, magdalenas (ponquecitos, molletes), galletas dulces y pasteles.
  • Harina de mijo. Tiene un sabor a nuez, ligeramente dulce y similar al maíz. Se usa mejor en una proporción aproximada de un cuarto de una mezcla de harinas.
  • Harinas de frutos secos. Se elaboran con almendras, castañas o avellanas molidas. Estas harinas les aportan una rica textura y un sabor a nuez a los productos horneados.
  • Harina de papa. Tiene una textura pesada y un sabor a papa definido. Puedes usarla como espesante para sopas y salsas. Es posible usar pequeñas cantidades en productos horneados para agregar humedad, pero evita usarla como la harina principal. La harina de papa no es lo mismo que el almidón de papa, y no pueden intercambiarse.
  • Almidón de papa. Es un polvo muy fino, similar al almidón de maíz. No tiene sabor a papa, por lo que funciona bien en la mayoría de las recetas y permite lograr una textura liviana y esponjosa en los productos horneados. También es un gran espesante para salsas y budines.
  • Harina de quinua. Tiene un ligero, pero fuerte sabor a nuez. Limita su uso a un cuarto de tu mezcla. Pruébala en alimentos muy especiados o saborizados.
  • Harina de arroz (integral). Se elabora con arroz integral y les aporta un sabor a nuez a los productos horneados. Combínala con otras harinas y almidones; de lo contrario, esta tiende a ser arenosa, grumosa y seca.
  • Harina de arroz (dulce). Se elabora con arroz blanco pegajoso de grano corto, que tiene más almidón que el arroz blanco o el arroz integral. Es una excelente sustancia espesante para salsas y budines.
  • Harina de arroz (blanco). Se elabora con arroz blanco molido. Esta harina tiene un sabor suave y es mejor cuando se combina con otras harinas libres de gluten.
  • Harina de sorgo. Se elabora con sorgo molido (milo). Tiene un sabor terroso y funciona bien con harinas de frijol.
  • Harina de soja. Se elabora con soja integral. Tiene un sabor fuerte y es mejor cuando se mezcla con otras harinas y en alimentos que contengan frutos secos, chocolate o especias.
  • Harina de tapioca. Puede componer entre, aproximadamente, un cuarto y la mitad de tu mezcla de harinas. Puede aportarles una textura tierna a los panes. Puedes usarla para espesar sopas, salsas y revueltos, y como empanado para un recubrimiento crujiente.
  • Harina de teff. Se elabora a partir de una hierba originaria de Etiopía. Es una harina integral con sabor a nuez, similar a la melaza. Puede componer entre un cuarto y la mitad de la mezcla de harinas y es especialmente buena para panes, magdalenas (ponquecitos, molletes), galletas dulces y pasteles horneados de color oscuro. Algunas harinas de teff vienen mezcladas con harina de trigo; por ello, asegúrate de comprar harina 100 por ciento de teff.
June 14, 2018 See more In-depth