5 maneras de dormir mejor

El sueño juega un papel crucial en su salud, niveles de energía y funcionamiento diario. Observa tus patrones de sueño durante unas semanas. Prueba estas cinco estrategias para dormir mejor.

By Stacy M. Peterson

Si tienes problemas para dormirte o para permanecer dormido, no estás solo. Muchas personas tienen dificultades para dormir, y eso es un problema porque el sueño tiene un papel esencial en tu salud, los niveles de energía y la habilidad para funcionar al máximo. La mayoría de los adultos necesitan siete u ocho horas de sueño por noche para sentirse bien descansados y con energía cada día.

Si las noches sin descanso se han vuelto una norma para ti, el primer paso hacia dormir mejor es observar tus patrones de sueño. Toma nota de cuánto duermes cada noche, qué factores contribuyen a tu sueño o falta de sueño, si te sientes descansado la mañana siguiente, y cuánta energía tienes a lo largo del día.

Luego de observar tus patrones de sueño por una o dos semanas, prueba las siguientes estrategias para ayudarte a mejorar tu sueño. Continúa haciendo ajustes hasta que las noches sin descanso sean parte del pasado.

  1. Minimiza la luz y el ruido. Estos dos factores ambientales pueden impactar tanto la calidad como la cantidad de tu sueño. La oscuridad hace que tu cerebro libere melatonina para un efecto calmante y somnoliento. Como resultado, es importante minimizar tu exposición a la luz antes de acostarte. Aun la luz de tu computadora, televisión, u otro aparato puede causar que sea más difícil dormirte. No permitas estos aparatos en tu dormitorio y crea un espacio oscuro usando cortinas que impidan que pase la luz, o una máscara para los ojos. El ruido también puede interferir con tu sueño Prueba usar un ventilador o una máquina de ruido para bloquear los ruidos no deseados.
  2. Ponte cómodo. Los adultos pasan aproximadamente un tercio de sus vidas durmiendo, así que vale la pena invertir en una cama que sea cómoda y te ayude a relajarte. Antes de acostarte, prueba a bajar el termostato unos grados. Tu temperatura baja mientras descansas, y tener el dormitorio más bien frío ayudará a esta caída natural de la temperatura.
  3. Mantén una rutina. Al igual que los niños, los adultos duermen mejor cuando siguen una rutina antes de acostarse. Hacer lo mismo antes de acostarte cada noche puede ayudar a que tu cuerpo se prepare para el descanso, y acondiciona tu cerebro para el sueño. Practica actividades que fomenten que te relajes, como hacer un estiramiento leve, escribir en un diario, leer, o meditar.
  4. Controla el estrés. Cómo enfrentas el estrés puede tener importancia en tu capacidad para dormir y no despertar durante la noche. Mientras que el estrés no es completamente malo, cuando se transforma en preocupaciones o ansiedad puede alterar tu sueño. Si tu mente muy ocupada te quita el sueño por la noche, intenta practicar técnicas para controlar el estrés antes de acostarte. Experimenta con aromaterapia, respiración profunda, redactar un diario de gratitud o con meditación.
  5. Levántate de la cama. Si te encuentras en la cama, estresado porque no puedes dormir, levántate y haz algo que te ayude a relajarte. Puedes leer un libro que no sea muy interesante, practicar una técnica de relajación, o concentrarte en la respiración. Cuando empieces a sentirte somnoliento, vuelve a la cama.

Que dormir sea una prioridad. Aunque ya estés durmiendo bien, estos consejos pueden ayudarte Si no estás durmiendo lo suficiente, continúa usando estas sugerencias hasta que puedas dormir lo suficiente como para sentirte lo mejor posible cada día.

Experimentos

  1. Mantén un registro escrito de tu horario de sueño esta semana.
  2. Apaga tus dispositivos electrónicos, incluidos el teléfono y la televisión, una hora antes de acostarte todas las noches.
  3. Haz algunos estiramientos suaves antes de acostarte para ayudarte a relajarte.
June 20, 2019 See more In-depth