Se me ha diagnosticado esclerosis múltiple. ¿Está bien hacer ejercicio?

Respuesta de Iris Marin Collazo, M.D.

Sí, las personas con esclerosis múltiple pueden hacer ejercicio. Pero es mejor tomar un enfoque individual, ya que los niveles de habilidad pueden variar. Los síntomas comunes de la esclerosis múltiple, como la fatiga, la debilidad y la mala coordinación, pueden hacer que la perspectiva de hacer ejercicio sea desalentadora. Pero algunos estudios demuestran que los beneficios del ejercicio superan enormemente los desafíos si se tiene esclerosis múltiple, siempre y cuando se recuerde que no hay que exagerar y que la moderación es esencial.

Si tienes esclerosis múltiple, consulta con tu médico antes de comenzar una rutina. Las personas con esclerosis múltiple pueden beneficiarse de como mínimo 30 minutos de actividad física al menos tres días a la semana. Para una persona con esclerosis múltiple, el ejercicio demasiado agresivo puede provocar fatiga y lesiones graves, y exacerbar los síntomas. Aunque el ejercicio aeróbico regular puede aumentar la fuerza y el equilibrio, mejorar el control de los intestinos y la vejiga y disminuir la espasticidad relacionada con la esclerosis múltiple, puede resultar contraproducente si no se adopta un enfoque más suave.

Puedes experimentar entumecimiento, hormigueo o visión borrosa cuando empiezas a hacer ejercicio. Esto se debe al aumento de la temperatura corporal central resultante del esfuerzo. Por lo general, los síntomas se aliviarán a medida que tu cuerpo se enfríe. Puedes controlar tu temperatura corporal mientras haces ejercicio con una prenda o dispositivo de refrigeración.

Un fisioterapeuta o instructor de fitness familiarizado con la esclerosis múltiple puede ayudar a crear una rutina que se ajuste a tus capacidades y que aborde cuestiones como la temperatura corporal, el equilibrio deficiente, la fatiga y la espasticidad. También puede ayudar a controlar el pulso y la frecuencia respiratoria para ayudarte a mantener el ritmo y evitar el sobreesfuerzo. Los ejercicios en la piscina, como los aeróbicos acuáticos, también pueden ayudar a mantener el equilibrio y, por lo tanto, reducir el riesgo de caídas.

Cualquier persona con esclerosis múltiple puede modificar una rutina de ejercicios para satisfacer sus necesidades. Solo recuerda trabajar dentro de tu rango de habilidad y no sobreexigirte.

With

Iris Marin Collazo, M.D.

July 29, 2021 See more Expert Answers