Si tienes dolor óseo sin causa aparente, una gammagrafía ósea puede ayudar a determinar la causa. La prueba es muy sensible a la variación en el metabolismo óseo. La capacidad de explorar todo el esqueleto hace que una gammagrafía ósea sea muy útil para diagnosticar una amplia gama de trastornos óseos, entre ellos:

  • Fracturas
  • Artritis
  • Enfermedad ósea de Paget
  • Cáncer que se origina en los huesos
  • Cáncer que se origina en un lugar diferente y se metastatiza a los huesos
  • Infección de las articulaciones, prótesis articulares o huesos (osteomielitis)
  • Displasia fibrosa
  • Suministro afectado de sangre a los huesos o muerte del tejido óseo (necrosis avascular)
Dec. 12, 2014