Una gammagrafía ósea es un procedimiento de diagnóstico por imágenes de medicina nuclear. En el diagnóstico por imágenes de medicina nuclear, cantidades muy pequeñas de materiales radioactivos (radiomarcadores) se inyectan en una vena y se absorben en diferentes cantidades en distintas partes del cuerpo.

Las partes del cuerpo en las que las células y los tejidos se autorreparan de manera más activa absorben las mayores cantidades de radiomarcador. Las imágenes nucleares resaltan estas áreas y así indican la presencia de anomalías asociadas con enfermedades o lesiones.

Una gammagrafía ósea comprende tanto la inyección como la gammagrafía en sí.

La inyección

Los radiomarcadores se inyectarán en una vena del brazo. La cantidad de tiempo entre la inyección y la gammagrafía puede variar en función del motivo por el cual el médico ordenó la gammagrafía.

Algunas imágenes pueden tomarse inmediatamente después de la inyección. No obstante, deberás esperar de dos a cuatro horas antes de que se puedan tomar las imágenes principales, para que el radiomarcador circule y tus huesos lo absorban. El médico puede recomendarte que bebas varios vasos de agua mientras esperas.

La gammagrafía

Se te pedirá que te acuestes y permanezcas quieto en una camilla mientras un dispositivo similar a un brazo que sostiene una cámara sensible a los radiomarcadores se desplaza por delante y por detrás de tu cuerpo. El procedimiento es indoloro.

Una gammagrafía del esqueleto completo generalmente lleva menos de 30 minutos. La gammagrafía de un área limitada del cuerpo lleva menos tiempo.

Tu médico puede pedir una gammagrafía ósea de tres fases, que consta de una serie de imágenes tomadas en diferentes momentos. Una cierta cantidad de imágenes se toma mientras se inyecta el radiomarcador, luego al poco tiempo de la inyección, y nuevamente después de dos a cuatro horas.

Para observar mejor algunos huesos del cuerpo, tu médico puede pedir una prueba por imágenes adicional, denominada «tomografía computarizada por emisión de fotón único». Esta prueba por imágenes ayuda a analizar las enfermedades que se encuentran en zonas particularmente profundas de los huesos, o en lugares que son difíciles de ver.

Para realizar una tomografía computarizada por emisión de fotón único, la cámara toma imágenes mientras rota alrededor del cuerpo. Las imágenes adicionales de una tomografía computarizada por emisión de fotón único toman unos 35 minutos.

Después de la prueba

En general, una gammagrafía ósea no tiene efectos secundarios, y no se necesita atención médica de seguimiento. Gran parte de la radioactividad de los radiomarcadores se elimina del cuerpo luego de un día, y por completo al cabo de dos días.

Dec. 12, 2014