Diagnóstico

A menudo, los tumores hipofisarios pasan desapercibidos o no se detectan. En muchos casos, esto se debe a que los síntomas provocados por los tumores hipofisarios que producen hormonas, denominados adenomas funcionantes, y por los tumores de gran tamaño, denominados macroadenomas, son similares a los de otras enfermedades. También se debe a que crecen muy lentamente en el tiempo. Los tumores hipofisarios pequeños que no producen hormonas, denominados microadenomas no funcionantes, no suelen provocar síntomas. Si se detectan, suele ser debido a un examen por imágenes, como una resonancia magnética o una tomografía computarizada, que se hace por otro motivo.

Para detectar y diagnosticar un tumor hipofisario, el proveedor de atención médica seguramente hablará contigo sobre tus antecedentes médicos personales y familiares, y te hará un examen físico. Las pruebas para detectar un tumor hipofisario también pueden incluir las siguientes:

  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden mostrar si el cuerpo tiene niveles demasiado altos o bajos de determinadas hormonas. En el caso de algunas hormonas, los resultados de los análisis de sangre que muestran un exceso de la hormona pueden ser suficientes para que el proveedor de atención médica diagnostique un adenoma hipofisario.

    En el caso de otras hormonas, como el cortisol, un resultado de análisis de sangre que muestre un exceso de la hormona puede requerir otras pruebas. Estas pruebas pueden demostrar si el resultado anterior se debe a un adenoma hipofisario o a otro problema de salud.

    Los resultados que muestran niveles hormonales demasiado bajos requieren otras pruebas, normalmente exámenes por imágenes, para comprobar si la causa de esos resultados puede ser un adenoma hipofisario.

  • Análisis de orina. Un análisis de orina puede ayudar a diagnosticar un adenoma hipofisario que produce demasiada hormona adrenocorticotrófica. Un exceso de hormona adrenocorticotrófica lleva a que el cuerpo tenga demasiado cortisol y provoca la enfermedad de Cushing.
  • Resonancia magnética. Una resonancia magnética, también llamada imágenes por resonancia magnética, es una prueba que utiliza un campo magnético y ondas de radio generadas por computadora para crear imágenes detalladas de los órganos y de los tejidos del cuerpo. Las imágenes por resonancia magnética del cerebro pueden ayudar a detectar un tumor hipofisario, y a mostrar su ubicación y tamaño.
  • Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada es un tipo de prueba por imágenes que combina una serie de rayos X para crear imágenes trasversales. Las imágenes por resonancia magnética se utilizan con más frecuencia que las tomografías computarizadas para detectar y diagnosticar tumores hipofisarios. No obstante, una tomografía computarizada puede ser útil para planificar la cirugía si el proveedor de atención médica te informa que se debe extirpar un tumor hipofisario.
  • Pruebas de la visión. Un tumor hipofisario puede afectar la visión, especialmente la visión lateral, también llamada visión periférica. Hacer pruebas de los ojos para comprobar si ves bien puede ayudar al proveedor de atención médica a decidir si se necesitan otras pruebas para detectar un tumor hipofisario.

El proveedor de atención médica puede remitirte a un especialista en trastornos hormonales, llamado endocrinólogo, para que te haga más pruebas.

Pituitary tumor versus craniopharyngioma

Both pituitary tumors and craniopharyngiomas grow near the pituitary and can cause similar symptoms such as headaches and vision changes. And they both can affect hormones. These similarities can make it easy to confuse them, but they are not the same.

A pituitary adenoma begins in the pituitary's hormone-making cells. The adenoma may produce extra hormone. Many pituitary adenomas are treated with endoscopic surgery. Some types are treated with medicines.

A craniopharyngioma grows from leftover embryonic tissue near the pituitary stalk. This type of tumor often contains cysts. A craniopharyngioma does not make hormones, but it may change typical hormone function. Treatment for craniopharyngioma usually involves surgery and radiation. MRI and CT scans may be used to help tell them apart.

To check for a pituitary tumor, your healthcare professional will likely talk with you about your personal and family medical history and do a physical exam. Testing to detect a pituitary tumor also may include:

  • Blood tests. Blood tests can show whether your body has too much or too little of certain hormones. In some cases, a high hormone level may be enough for your healthcare professional to diagnose a pituitary tumor.

    For other hormones, such as cortisol, more tests may be needed to confirm whether the high level is caused by a pituitary tumor or by another condition.

    Results that show hormone levels are too low need to be followed with other tests, usually imaging exams, to see if a pituitary adenoma may be the cause of those test results.

  • Urine tests. A urine test can help check for a type of pituitary adenoma that makes too much of the hormone ACTH. Too much ACTH leads to too much cortisol in the body and causes Cushing disease.
  • Brain MRI scan. A magnetic resonance imaging scan, also called an MRI scan, takes detailed images of the body's organs and tissues. A brain MRI can help detect a pituitary tumor and show its location and size. During an MRI, a small amount of contrast is injected into a vein. The contrast travels in your blood and helps certain tissues show up more clearly.
  • Brain CT scan. A computerized tomography scan, also called a CT scan, combines multiple X-rays to create cross-sectional images. CT scans are not used as often as MRI scans for finding pituitary tumors. However, a CT scan may be helpful when planning surgery.
  • Vision testing. Some pituitary tumors can affect your eyesight, especially your ability to see to the side. An eye exam can help check for this.

What does a pituitary tumor look like on MRI?

On a pituitary MRI, a small tumor called a microadenoma often shows up as a tiny spot. The tumor and the rest of the gland take up the contrast material differently. So right after the contrast is given, this tiny tumor spot usually looks a little darker on the images. A larger tumor, known as a macroadenoma, can make the pituitary gland look bigger and can push aside parts of the gland. It also may press on nearby areas, such as the nerves that help you see.

How can you see a pituitary tumor on MRI?

MRI scans take very detailed pictures of the brain using thin slices. A healthcare professional takes pictures before and after giving the contrast to help see the tumor. For very small tumors, a fast type of scan takes several pictures very quickly right after the contrast is injected. Microadenomas absorb the contrast more slowly, so they look darker than the rest of the gland right after the contrast is given.

Bigger tumors usually are easy to spot. The MRI shows how close the tumors are to the nerves that help you see and to nearby blood vessels. Seeing the tumor's location on MRI is necessary for surgical planning and for protecting your vision and overall health during treatment.

Blood tests for pituitary adenoma: What do they check?

Blood, urine and saliva tests look for two things:

  • Extra hormone made by the tumor. Common tests look at prolactin, insulin-like growth factor-1 (IGF-1) for growth hormone, and thyroid tests such as TSH and free T4. Cortisol and ACTH tests measure how well the pituitary and adrenal glands make and control cortisol, a hormone linked to stress and metabolism.
  • Low levels of pituitary hormones. Blood tests can check levels of cortisol, free T4 and TSH, sex hormones such as testosterone or estradiol with luteinizing hormone (LH) and follicle-stimulating hormone, and IGF-1 to look for hormone deficiencies that may need treatment.

Your healthcare professional may refer you to a specialist in hormone disorders, called an endocrinologist, for more testing.

Tratamiento

Muchos adenomas pituitarios no requieren tratamiento. Como no son un tipo de cáncer, si no provocan síntomas, una buena opción puede ser simplemente controlarlos con el tiempo. Si es necesario, el tratamiento específico dependerá del tipo, del tamaño, de la ubicación y del crecimiento del tumor con el tiempo. Si un tumor provoca demasiada o muy poca cantidad de ciertas hormonas en el organismo, también afectará el tratamiento. La edad y el estado de salud general también repercuten en el plan de tratamiento.

Estos son los objetivos del tratamiento:

  • Hacer que los niveles hormonales regresen a un rango saludable
  • Evitar un daño mayor a la glándula pituitaria y restablecer su función normal
  • Revertir los síntomas provocados por la presión que ejerce el tumor o evitar que empeoren

Si un adenoma pituitario requiere tratamiento, es posible que se necesite cirugía para extirpar el tumor. También pueden usarse medicamentos o radioterapia para tratar un adenoma pituitario. El tratamiento comprende a un equipo de médicos especialistas, que puede incluir a los siguientes profesionales:

  • Cirujano de cerebro, también llamado neurocirujano
  • Cirujano de nariz y senos paranasales, o cirujano de oídos, nariz y garganta
  • Especialista en trastornos hormonales, también llamado endocrinólogo
  • Especialista en radioterapia, u oncólogo radioterapeuta

Can a pituitary tumor shrink on its own?

It's uncommon. Tumors called microprolactinomas have been observed to shrink or even go away on their own in rare cases. Prolactin-secreting tumors much more often shrink with medicine.

Cirugía

La cirugía para tratar un tumor pituitario requiere la extirpación del tumor, que en ocasiones se denomina resección tumoral. El cirujano puede sugerir una intervención quirúrgica si un adenoma pituitario:

  • Ejerce presión sobre el nervio óptico y limita la visión.
  • Causa otros síntomas, como dolor de cabeza o facial.
  • Reduce los niveles de hormona en el cuerpo por hacer presión sobre la glándula pituitaria.
  • Hace que el cuerpo produzca demasiada cantidad de algunas hormonas.

Los resultados después de la cirugía dependen del tipo de adenoma, su tamaño y ubicación, y si el tumor se diseminó al tejido que lo rodea.

Las cirugías para extirpar un tumor pituitario incluyen la cirugía transesfenoidal transnasal endoscópica y la craneotomía.

What size pituitary tumor should be removed?

There isn't a rule for the exact size that requires removal. Surgery usually is recommended when the tumor:

  • Presses on the optic nerves or affects vision.
  • Causes the body to make too much of certain hormones.
  • Pushes on your pituitary gland and lowers your hormone levels.
  • Continues to grow after treatment.
  • Bleeds and causes symptoms.
  • Causes other symptoms, such as headache or facial pain.

Larger tumors are more likely to press on nearby structures. To decide whether surgery is the best treatment, healthcare teams consider a combination of factors. These factors include symptoms, hormone tests, growth and scan findings — not just size.

Results after surgery typically depend on the adenoma type, its size and location, and whether the tumor has grown into tissues around it.

Surgeries to remove a pituitary tumor include transnasal transsphenoidal surgery and craniotomy.

Cirugía transesfenoidal trasnasal endoscópica

Esta cirugía también se llama adenomectomía. Esta es la cirugía que se usa con mayor frecuencia para extraer un adenoma hipofisario.

Durante este procedimiento quirúrgico, el cirujano (generalmente un neurocirujano que trabaja junto con un cirujano de la nariz y los senos paranasales) extrae el adenoma por la nariz y los senos paranasales. La cirugía no requiere un corte externo (incisión), no afecta otras partes del cerebro ni deja una cicatriz visible.

Los macroadenomas grandes pueden ser difíciles de extraer mediante esta cirugía, sobre todo si un macroadenoma se ha diseminado a los nervios cercanos, los vasos sanguíneos u otras partes del cerebro.

Cirugía transcraneal

Esta cirugía también se llama craneotomía. Se realiza con menos frecuencia que la cirugía transesfenoidal transnasal endoscópica para los tumores pituitarios. Esta cirugía hace que sea más fácil alcanzar y extirpar tumores pituitarios y macroadenomas grandes que se diseminaron a los nervios cercanos o al tejido cerebral. Además, hace que sea más fácil para el cirujano determinar cuánto se ha extendido el tumor, así como las partes del cerebro que lo rodean. Durante la cirugía transcraneal, el cirujano extirpa el tumor a través de la parte superior del cráneo con un corte en el cuero cabelludo.

La cirugía transesfenoidal transnasal endoscópica y la cirugía transcraneal por lo general son procedimientos seguros. Las complicaciones son poco comunes. Sin embargo, como en cualquier cirugía, hay riesgos. Estas son algunas posibles complicaciones después de una cirugía de tumor pituitario:

  • Sangrado
  • Infección
  • Reacción al medicamento (anestesia) que te pone en un estado similar al del sueño durante la cirugía
  • Dolor de cabeza y congestión nasal temporales
  • Lesión cerebral
  • Visión doble o pérdida de la visión
  • Daño en la glándula pituitaria

What is the survival rate for pituitary tumor surgery?

Prognosis and success rate depends on tumor type, size, where it extends, and the experience of the team performing the surgery. Many people with small, hormone-secreting tumors go into hormone remission after surgery. For Cushing disease, about 70% to 90% of people achieve remission when they have surgery in an experienced surgical center.

Vision often improves after surgery to remove a tumor that was pressing on the nerves that help you see. About 70% to 90% of people with vision issues see improvement. But full recovery is less likely if the nerves were compressed for a long time. Some tumors, especially larger or invasive ones, need medicines or focused radiation after surgery. Sometimes both medicines and radiation are needed.

Radioterapia

La radioterapia utiliza fuentes de radiación de alta energía para tratar los tumores hipofisarios. Este tratamiento se puede utilizar después de una cirugía, o, si la cirugía no es una opción, se puede utilizar solo radioterapia.

La radioterapia puede ser útil si un tumor hipofisario:

  • no se ha extirpado completamente con cirugía
  • reaparece después de la cirugía
  • provoca síntomas que los medicamentos no alivian

El objetivo de la radioterapia para los adenomas hipofisarios es controlar el crecimiento del adenoma o impedir que el adenoma produzca hormonas.

Entre los métodos de radioterapia que se pueden utilizar para tratar los tumores hipofisarios, se incluyen los siguientes:

  • Radiocirugía estereotáctica. Este tipo de radioterapia, que a menudo se administra como una única dosis alta, centra los rayos de radiación de manera precisa sobre el tumor. A pesar de que el término "cirugía" está en su nombre, no es necesario hacer una incisión en la piel. Dirige hacia el tumor rayos de radiación del tamaño y de la forma del tumor con la ayuda de técnicas de obtención de imágenes del cerebro. Para hacerlo, se coloca un marco sobre la cabeza que se retira inmediatamente después del tratamiento. La cantidad de radiación que entra en contacto con el tejido sano cerca del tumor es mínima, lo que reduce el riesgo de daño en el tejido sano.
  • Radiación de haz externo. Este método también se llama radioterapia fraccionada. Administra radiación en pequeñas cantidades con el paso del tiempo. Por lo general, se hace una serie de tratamientos 5 veces por semana durante 4 a 6 semanas.
  • Radioterapia de intensidad modulada. En este tipo de radioterapia, denominada radioterapia de intensidad modulada, se utiliza una computadora que da forma a los rayos de modo que puedan rodear el tumor desde muchos ángulos. La intensidad de los rayos puede ser limitada, lo que reduce el riesgo de efectos secundarios en el tejido sano.
  • Terapia con haz de protones. La terapia con haz de protones es otro tipo de radioterapia que utiliza iones con una carga positiva (protones) para atacar los tumores. Los haces de protones se detienen tras liberar su energía dentro del tumor. Esto significa que los haces se pueden controlar para atacar un adenoma hipofisario con menor riesgo de que se produzcan efectos secundarios en el tejido sano. Este tipo de radioterapia requiere equipos especiales y no está ampliamente disponible.

Los posibles efectos secundarios y las complicaciones de la radioterapia para los adenomas hipofisarios pueden incluir los siguientes:

  • Daño a la glándula pituitaria que limita su capacidad para producir hormonas.
  • Daño en el tejido sano cerca de la glándula pituitaria.
  • Cambios en la visión debido al daño en los nervios ópticos.
  • Daño a otros nervios cercanos a la glándula pituitaria.
  • Riesgo ligeramente mayor de desarrollar un tumor cerebral.

El oncólogo especializado en radiación evaluará tu afección y hablará contigo sobre los beneficios y los riesgos de la radioterapia en tu caso. Por lo general, ver el beneficio máximo de la radioterapia para los adenomas hipofisarios puede llevar meses o incluso años. Los efectos secundarios y las complicaciones de la radioterapia tampoco suelen aparecer de inmediato. Es importante recibir atención de seguimiento regular y a largo plazo para detectar cualquier posible problema hormonal a causa de la radioterapia.

Medicamentos

El tratamiento con medicamentos puede resultar útil para controlar los adenomas pituitarios. Pueden ayudar a reducir la cantidad de hormonas que el cuerpo produce como consecuencia de un tumor. Algunos medicamentos también pueden reducir el tamaño de ciertos tipos de tumores pituitarios.

Tumores pituitarios que producen prolactina

Los siguientes medicamentos se usan para reducir la cantidad de prolactina que produce un adenoma pituitario. Además, generalmente pueden reducir el tamaño del tumor.

  • Cabergolina
  • Bromocriptina (Parlodel, Cycloset).

Los posibles efectos secundarios incluyen:

  • Mareos.
  • Trastornos del estado de ánimo, incluida la depresión.
  • Dolor de cabeza.
  • Debilidad.

Algunas personas desarrollan conductas compulsivas, como la adicción al juego, mientras toman estos medicamentos. Estas conductas también se denominan trastornos de control de los impulsos.

Tumores pituitarios que producen la hormona adrenocorticotrófica

Los tumores que producen la hormona adrenocorticotrófica (ACTH, por sus siglas en inglés) hacen que el cuerpo genere demasiado cortisol. Esta afección se conoce como enfermedad de Cushing. Estos son algunos de los medicamentos que pueden reducir la cantidad de cortisol producido por el cuerpo:

  • Ketoconazol
  • Metirapona (Metopirone)
  • Osilodrostato (Isturisa)

Un posible efecto secundario de estos medicamentos es un problema de corazón que puede producir una grave irregularidad de los latidos cardíacos.

Otro medicamento llamado mifepristona (Korlym, Mifeprex) puede usarse en personas con enfermedad de Cushing que tienen diabetes tipo 2 o intolerancia a la glucosa. La mifepristona no reduce la cantidad de cortisol producido por el cuerpo, sino que bloquea los efectos del cortisol sobre los tejidos del organismo.

Estos son algunos efectos secundarios de la mifepristona:

  • Cansancio
  • Debilidad
  • Náuseas
  • Sangrado vaginal abundante

La pasireotida (Signifor) actúa reduciendo la cantidad de ACTH que produce un adenoma pituitario. Este medicamento se administra en forma de inyección dos veces al día. Por lo general, los proveedores de atención médica recomiendan la pasireotida cuando la cirugía para extirpar un adenoma no da resultado. También puede usarse cuando el adenoma no puede extirparse quirúrgicamente.

Estos son algunos de los efectos secundarios de la pasireotida:

  • Diarrea.
  • Náuseas
  • Nivel elevado de glucosa en la sangre
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor estomacal
  • Cansancio

Tumores pituitarios que producen la hormona de crecimiento

Existen dos tipos de medicamentos que pueden tratar los tumores pituitarios producidos por la hormona de crecimiento. Los proveedores de atención médica suelen recetar estos medicamentos cuando la cirugía para extirpar un adenoma pituitario no ha logrado restituir la cantidad de hormona de crecimiento en el organismo a un nivel saludable.

  • Análogos de la somatostatina. Este tipo de medicamentos reduce la cantidad de hormona de crecimiento que produce el cuerpo. También puede reducir parcialmente el tamaño de un adenoma pituitario. Los análogos de la somatostatina incluyen:

    • Octreotida (Sandostatina)
    • Lanreotida (Somatulina Depot)

    Estos medicamentos se administran en forma de inyecciones, por lo general cada cuatro semanas. También existe un tipo de octreotida, llamado Mycapssa, que se puede tomar en forma de pastilla. Funciona como los tipos de medicamentos que se administran en forma de inyecciones y tiene efectos secundarios similares.

    Los efectos secundarios de los análogos de la somatostatina incluyen:

    • Náuseas y vómitos
    • Diarrea.
    • Dolor estomacal
    • Mareos
    • Dolor de cabeza
    • Dolor en el lugar de la inyección
    • Cálculos biliares
    • Empeoramiento de la diabetes

    Muchos de estos efectos secundarios mejoran con el tiempo.

  • Pegvisomant (Somavert). Este medicamento bloquea el efecto del exceso de hormona de crecimiento en el organismo. Se administra en forma de inyección todos los días. En algunas personas, este medicamento puede causar daño hepático como efecto secundario.

Reemplazo de las hormonas hipofisarias

La glándula pituitaria controla el crecimiento, la función de la glándula tiroides, de la glándula suprarrenal, la función reproductiva y el equilibrio de agua en el cuerpo. Un adenoma hipofisario, o el tratamiento de este adenoma mediante una cirugía o radiación, puede dañar una o más de esas funciones. Esto se debe a los cambios hormonales que pueden causar. Si los niveles de las hormonas se reducen a valores no saludables, es posible que tengas que recibir terapia de reemplazo hormonal para que las hormonas regresen a un nivel saludable.

Espera en observación

Si adoptas la conducta expectante, también conocida como observación, terapia expectante o terapia diferida, es posible que necesites pruebas de seguimiento regulares para comprobar si el tumor crece o si cambian los niveles hormonales. La conducta expectante puede ser una opción para ti siempre y cuando el adenoma no cause ningún síntoma ni desencadene otros problemas de salud. Habla con el proveedor de atención médica para saber cuáles son los beneficios y los riesgos de la conducta expectante en comparación con el tratamiento en tu caso.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Es normal que te surjan preguntas durante el diagnóstico y el tratamiento de un tumor pituitario. El proceso puede ser abrumador y a veces aterrador. Por esta razón, es importante que obtengas la mayor cantidad posible de información acerca de la afección. Cuanto más sepas y entiendas sobre el tratamiento, mejor.

Puede que te resulte útil compartir tus sentimientos con otras personas que estén atravesando situaciones similares. Averigua si en tu área hay disponibles grupos de apoyo para personas con tumores pituitarios. Los hospitales a menudo patrocinan estos grupos. El proveedor de atención médica puede ayudarte a encontrar el apoyo emocional que necesitas.

Cómo prepararte para la consulta

En primer lugar, puedes consultar al proveedor principal de atención médica. Si este cree que podrías tener un tumor hipofisario, el paso siguiente sería programar citas con especialistas. Estos especialistas pueden incluir un cirujano de nariz y senos paranasales, un cirujano de cerebro (también llamado neurocirujano) o un endocrinólogo (un médico que se especializa en trastornos hormonales).

A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para tu cita médica.

Lo que puedes hacer

Cuando programes la cita médica, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como no comer antes de una prueba determinada. Prepara una lista de:

  • Tus síntomas, incluso aquellos que parezcan no estar relacionados con el motivo de la cita.
  • Información personal importante, como situaciones de mucho estrés o cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares.
  • Medicamentos, vitaminas o suplementos que tomes, incluida la dosis.
  • Preguntas para hacerle al proveedor de atención médica.

Si es posible, pide a un familiar o a un amigo que te acompañe para que te ayude a recordar la información que recibas.

En caso del tumor pituitario, las preguntas para hacerle al proveedor de atención médica incluyen:

  • ¿Cuál es la posible causa de mis síntomas o mi afección?
  • ¿Cuáles son otras causas posibles?
  • ¿A qué especialistas debería ver?
  • ¿Qué pruebas necesito?
  • ¿Cuál es el mejor plan de acción?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque que me indica?
  • Tengo otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlar mis afecciones de manera conjunta?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que el proveedor de atención médica te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
  • ¿Alguna vez te han hecho pruebas por imágenes de la cabeza por algún motivo?
Dec. 23, 2025

Living with tumores pituitarios?

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Brain Tumor Discussions

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What exactly happens before, during and after a Craniotomy?

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