Perspectiva general

La enfermedad de las arterias coronarias es una afección cardíaca común. Los principales vasos sanguíneos que suministran sangre al corazón (arterias coronarias) tienen dificultad para enviar suficiente sangre, oxígeno y nutrientes a los músculos cardíacos. Los depósitos de colesterol (placas) en las arterias cardíacas y la inflamación suelen ser la causa de la enfermedad de las arterias coronarias.

Los signos y síntomas de la enfermedad de las arterias coronarias se producen cuando el corazón no recibe la sangre rica en oxígeno suficiente. Si tienes una enfermedad de las arterias coronarias, la reducción del flujo sanguíneo al corazón puede provocar dolor de pecho (angina de pecho) y falta de aire. Una obstrucción completa del flujo sanguíneo puede causar un ataque cardíaco.

La enfermedad de las arterias coronarias se suele desarrollar durante décadas. Es posible que los síntomas pasen desapercibidos hasta que una obstrucción significativa cause problemas o se produzca un ataque cardíaco. Seguir un estilo de vida saludable para el corazón puede ayudar a prevenir la enfermedad de las arterias coronarias.

A la enfermedad de las arterias coronarias también se la conoce con el nombre de enfermedad cardíaca coronaria.

¿Qué es la enfermedad de las arterias coronarias? Un cardiólogo de Mayo Clinic lo explica.

El Dr. Stephen Kopecky habla sobre los factores de riesgo, los síntomas y el tratamiento de la enfermedad de las arterias coronarias. Conoce cómo los cambios en tu estilo de vida pueden reducir el riesgo.

Hola, soy el Dr. Stephen Kopecky, cardiólogo de Mayo Clinic. En este video, hablaremos sobre los conceptos básicos de la enfermedad de las arterias coronarias. ¿Qué es? ¿Quién puede tenerlo? Cuáles son los síntomas, y cómo se puede diagnosticar y tratar. Ya sea que busques respuestas para ti o para un ser querido, estamos aquí para darte la mejor información disponible. La enfermedad de las arterias coronarias es una afección que afecta al corazón. Es la enfermedad cardíaca más común en los Estados Unidos. Ocurre cuando las arterias coronarias tienen dificultad para suministrar al corazón suficiente sangre, oxígeno y nutrientes. Casi siempre se debe a los depósitos, o las placas, de colesterol. Esta acumulación estrecha las arterias, lo que disminuye el flujo de sangre al corazón. Esto puede provocar dolor en el pecho, falta de aire o incluso un ataque cardíaco. Esta enfermedad por lo general tarda mucho tiempo en desarrollarse. Es por eso que los pacientes a menudo desconocen que tienen esta enfermedad hasta que surge un problema. Pero hay maneras de evitarla y de saber si estás en riesgo de padecerla, así como formas de tratarla.

Cualquier persona puede desarrollar esta enfermedad. Comienza cuando las grasas, el colesterol y otras sustancias se acumulan en las paredes de las arterias. Este proceso se denomina ateroesclerosis. Por lo general, no existe motivo de preocupación. Sin embargo, una acumulación considerable puede provocar una obstrucción, lo que bloquea el flujo de sangre. Hay muchos factores de riesgo, señales de alerta comunes, que pueden contribuir a esta afección médica y eventualmente provocar una enfermedad de las arterias coronarias. Primero, al envejecer nuestras arterias pueden estrecharse y dañarse más. Segundo, los hombres por lo general corren mayor riesgo. Sin embargo, el riesgo en las mujeres aumenta después de la menopausia. Las afecciones médicas preexistentes también son importantes. La presión arterial alta puede engrosar las arterias, lo que disminuye el flujo sanguíneo. Los niveles altos de colesterol pueden aumentar la tasa de acumulación de la placa. La diabetes también se asocia a un mayor riesgo, al igual que el sobrepeso. El estilo de vida también desempeña un papel importante. La inactividad física, los períodos largos de estrés continuo en tu vida, una alimentación poco saludable y fumar pueden aumentar el riesgo. Y, por último, los antecedentes familiares. Si a un pariente cercano se le diagnosticó una enfermedad cardíaca en una etapa temprana, también corres mayor riesgo. Todos estos factores pueden indicar si corres riesgo de desarrollar la enfermedad de las arterias coronarias.

Cuando hay un estrechamiento de las arterias coronarias, el corazón no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. Recuerda que, a diferencia de la mayoría de las bombas, el corazón debe bombear su propio suministro de energía. Debe trabajar más arduamente con menos. Además, es posible que comiences a notar estos signos y síntomas de presión u opresión en el pecho. Este dolor se llama angina. Es posible que se sienta como si alguien se sentara en tu pecho. Si el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo, puedes desarrollar falta de aliento o cansancio extremo al realizar una actividad. Además, si una arteria se bloquea por completo, esto ocasiona un ataque cardíaco. Los signos y síntomas clásicos de un ataque cardíaco incluyen sensación de opresión, dolor en el pecho debajo del esternón y en los hombros o brazos, falta de aire y sudoración. Sin embargo, muchos ataques cardíacos tienen pocos síntomas o ninguno y se descubren posteriormente durante un examen de rutina.

Hablar con el médico es el primer paso para diagnosticar la enfermedad de las arterias coronarias. Podrá ver tus antecedentes médicos, te hará un examen físico y solicitará análisis de sangre de rutina. Según los resultados, es posible que te sugiera que te realices una o más de las siguientes pruebas. Un electrocardiograma, o electrocardiografía, un ecocardiograma, o una prueba de ondas sonoras del corazón, una prueba de esfuerzo, un cateterismo cardíaco y una angiografía, o una tomografía computarizada cardíaca.

Tratar la enfermedad de las arterias coronarias por lo general implica hacer cambios en el estilo de vida. Esto podría incluir consumir alimentos más saludables, hacer ejercicio regularmente, perder exceso de peso, reducir el estrés o dejar de fumar. La buena noticia es que estos cambios pueden ayudarte mucho a mejorar tu perspectiva. Llevar una vida más saludable permite tener arterias más saludables. Cuando sea necesario, el tratamiento podría incluir medicamentos como aspirina, medicamentos que modifican el colesterol, betabloqueadores o determinados procedimientos médicos como angioplastias o cirugía de baipás de la arteria coronaria.

Descubrir que tienes la enfermedad de las arterias coronarias puede ser abrumador. Pero no te desanimes. Hay muchas cosas que puedes hacer para controlar esta afección y vivir con ella. Reducir el colesterol, disminuir la presión arterial, dejar de fumar, comer de manera más saludable, hacer ejercicio y controlar el estrés pueden marcar una gran diferencia. Una mejor salud cardíaca comienza con educarse a uno mismo. Por eso, no dudes en buscar información y consultar con tus médicos sobre la enfermedad de las arterias coronarias. Si quieres informarte más sobre esta afección, mira nuestros otros videos relacionados o visita mayoclinic.org. Te deseamos lo mejor.

Síntomas

Es posible que, al principio, los síntomas pasen inadvertidos o que solo se manifiesten cuando el corazón late fuerte, como cuando se hace ejercicio. A medida que las arterias coronarias continúan estrechándose, llega cada vez menos sangre al corazón y los síntomas se hacen más graves o frecuentes.

Los signos y síntomas de la enfermedad de las arterias coronarias pueden incluir los siguientes:

  • Dolor en el pecho (angina). Puedes sentir presión u opresión en el pecho. Algunas personas afirman que se siente como si alguien se nos parara en el pecho. Este dolor suele producirse en el lado medio o izquierdo del pecho. El ejercicio o las emociones fuertes pueden desencadenar la angina de pecho. El dolor suele desaparecer a los pocos minutos de que finaliza el evento desencadenante. En algunas personas, especialmente en las mujeres, el dolor puede ser breve o agudo y se siente en el cuello, el brazo o la espalda.
  • Falta de aire. Puedes sentir que no puedes respirar.
  • Fatiga. Si el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo, puedes sentirte inusualmente cansado.
  • Ataque cardíaco. Una arteria coronaria completamente bloqueada causará un ataque cardíaco. Los signos y síntomas clásicos de un ataque cardíaco incluyen sensación de opresión, dolor en el pecho y en los hombros o brazos, falta de aire y sudoración. Es posible que las mujeres tengan síntomas menos comunes, como dolor de cuello o mandíbula, náuseas y fatiga. Algunos ataques cardíacos no causan ningún signo o síntoma perceptible.

Cuándo consultar al médico

Si crees que estás teniendo un ataque cardíaco, llama inmediatamente al 911 o al número de emergencia local. Si no tienes acceso a servicios médicos de urgencia, pídele a alguien que te lleve al hospital más cercano. Conduce tú mismo solo como última opción.

Fumar o tener presión arterial alta, colesterol alto, diabetes, obesidad o fuertes antecedentes familiares de enfermedad cardíaca te hacen más propenso a tener una enfermedad de las arterias coronarias. Si tienes un alto riesgo de enfermedad de las arterias coronarias, habla con el proveedor de atención médica. Es posible que necesites pruebas para determinar si hay arterias estrechas y si tienes una enfermedad de las arterias coronarias.

Causas

La enfermedad de las arterias coronarias comienza cuando las grasas, el colesterol y otras sustancias se acumulan en las paredes internas de las arterias del corazón. Esta afección se denomina ateroesclerosis. La acumulación se llama placa. La placa puede provocar que las arterias se estrechen, lo que obstruye el flujo sanguíneo. La placa también puede reventar y formar un coágulo de sangre.

Además del colesterol alto, también se puede producir daño en las arterias coronarias.

  • Diabetes o resistencia a la insulina
  • Presión arterial alta
  • No hacer suficiente ejercicio (estilo de vida sedentario)
  • Fumar o consumir tabaco

Factores de riesgo

La enfermedad de las arterias coronarias es común. La edad, la genética, otras afecciones médicas y las elecciones de estilo de vida pueden afectar la salud de las arterias cardíacas.

Entre los factores de riesgo de la enfermedad de las arterias coronarias se incluyen los siguientes:

  • Edad. El envejecimiento aumenta el riesgo de que las arterias se dañen y se estrechen.
  • Sexo. Los hombres corren mayor riesgo de tener la enfermedad de las arterias coronarias. Sin embargo, el riesgo en las mujeres aumenta después de la menopausia.
  • Antecedentes familiares. Los antecedentes familiares de enfermedad cardíaca te hacen más propenso a contraer la enfermedad de las arterias coronarias. En particular, puede suceder si un pariente cercano (padre, madre, hermanos) presentó enfermedad cardíaca a edad temprana. El riesgo es mayor si tu padre o un hermano tuvo una enfermedad cardíaca antes de los 55 años o si tu madre o una hermana la contrajo antes de los 65 años.
  • Fumar. Si fumas, deja de hacerlo. Fumar es perjudicial para la salud del corazón. Las personas que fuman corren un riesgo significativamente mayor de tener una enfermedad cardíaca. Respirar humo de segunda mano también aumenta el riesgo.
  • Presión arterial alta. La presión arterial alta sin controlar puede endurecer las arterias y hacer que se vuelvan rígidas (rigidez arterial). Las arterias coronarias pueden estrecharse y disminuir el flujo sanguíneo.
  • Colesterol alto. El exceso de colesterol malo en la sangre puede aumentar el riesgo de tener ateroesclerosis. El colesterol malo se llama colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés). La falta de colesterol bueno (que se llama lipoproteína de alta densidad o HDL, por sus siglas en inglés) también produce ateroesclerosis.
  • Diabetes. La diabetes aumenta el riesgo de tener enfermedad de las arterias coronarias. La diabetes tipo 2 y la enfermedad de las arterias coronarias comparten algunos factores de riesgo, como la obesidad y la presión arterial alta.
  • Sobrepeso u obesidad. El sobrepeso es malo para la salud en general. La obesidad puede producir la diabetes tipo 2 y presión arterial alta. Pregúntale a tu proveedor de atención médica cuál sería el peso saludable en tu caso.
  • Enfermedad renal crónica. La enfermedad renal crónica aumenta el riesgo de tener enfermedad de las arterias coronarias.
  • No hacer suficiente ejercicio. La actividad física es importante para tener buena salud. La falta de ejercicio (estilo de vida sedentario) está asociada a la enfermedad de las arterias coronarias y a algunos de sus factores de riesgo.
  • Mucho estrés. El estrés emocional puede dañar las arterias y empeorar otros factores de riesgo de las enfermedades de las arterias coronarias.
  • Dieta poco saludable. Comer alimentos con gran cantidad de grasas saturadas, grasas trans, sal y azúcar puede aumentar el riesgo de tener enfermedad de las arterias coronarias.
  • Consumo de alcohol. El consumo excesivo de alcohol puede provocar daños en el músculo cardíaco. También puede empeorar otros factores de riesgo de la enfermedad de las arterias coronarias.
  • Horas de sueño. Dormir demasiado o demasiado poco está relacionado con un mayor riesgo de tener una enfermedad cardíaca.

Los factores de riesgo suelen presentarse juntos. Un factor de riesgo puede desencadenar otro.

Cuando se combinan ciertos factores de riesgo, hay aún más probabilidad de tener la enfermedad de las arterias coronarias. Por ejemplo, el síndrome metabólico (un conjunto de afecciones que incluye presión arterial alta, niveles altos de glucosa en la sangre, exceso de grasa corporal alrededor de la cintura y niveles altos de triglicéridos) aumenta el riesgo de tener la enfermedad de las arterias coronarias.

Algunas veces, la enfermedad de las arterias coronarias aparece sin los factores clásicos de riesgo. Otros factores de riesgo de la enfermedad de las arterias coronarias pueden ser los siguientes:

  • Pausas en la respiración durante el sueño (apnea obstructiva del sueño). Esta afección hace que la respiración se detenga y se reanude durante el sueño. Puede provocar un descenso repentino de los niveles de oxígeno en la sangre. El corazón debe esforzarse más. La presión arterial sube.
  • Proteína C reactiva de alta sensibilidad. Esta proteína aparece en cantidades mayores a las normales si hay una inflamación en alguna parte del cuerpo. Los altos niveles de proteína C reactiva de alta sensibilidad pueden ser un factor de riesgo de la enfermedad cardíaca. Se cree que a medida que se estrechan las arterias coronarias, aumenta el nivel de proteína C reactiva de alta sensibilidad en la sangre.
  • Triglicéridos altos. Este es un tipo de grasa (lípido) en la sangre. Los niveles altos pueden aumentar el riesgo de la enfermedad de las arterias coronarias, especialmente en las mujeres.
  • Homocisteína. La homocisteína es un aminoácido que el cuerpo usa para elaborar proteínas y para generar y mantener los tejidos. Sin embargo, los niveles altos de homocisteína pueden aumentar el riesgo de tener la enfermedad de las arterias coronarias.
  • Preeclampsia. Esta complicación del embarazo provoca presión arterial alta y aumenta la cantidad de proteínas en la orina. Puede generar un mayor riesgo de enfermedad cardíaca en el futuro.
  • Otras complicaciones del embarazo. La diabetes o la presión arterial alta durante el embarazo también son factores de riesgo conocidos de la enfermedad de las arterias coronarias.
  • Determinadas enfermedades autoinmunitarias. Las personas que tienen afecciones como artritis reumatoide y lupus (y otras afecciones inflamatorias) tienen un mayor riesgo de presentar ateroesclerosis.

Complicaciones

La enfermedad de las arterias coronarias puede provocar lo siguiente:

  • Dolor en el pecho (angina). Cuando las arterias coronarias se estrechan, es posible que el corazón no reciba suficiente sangre cuando más la necesita, como al hacer ejercicio. Esto puede causar dolor en el pecho (angina) o falta de aire.
  • Ataque cardíaco. Un ataque cardíaco puede ocurrir si una placa de colesterol se rompe y hace que se forme un coágulo sanguíneo. Un coágulo puede bloquear el flujo sanguíneo. La falta de sangre puede dañar el músculo cardíaco. La magnitud del daño dependerá, en parte, de la rapidez con que recibas tratamiento.
  • Insuficiencia cardíaca. El estrechamiento de las arterias del corazón o la presión arterial alta pueden hacer que el corazón se debilite o se endurezca lentamente, por lo que se dificulta la capacidad de bombear sangre. La insuficiencia cardíaca se produce cuando el corazón no bombea sangre de la manera que debería.
  • Ritmo cardíaco irregular (arritmias). Si no llega suficiente sangre al corazón, las señales cardíacas pueden verse afectadas, lo que provocaría latidos del corazón irregulares.

Prevención

Los mismos hábitos de estilo de vida que se usan para ayudar a tratar la enfermedad de las arterias coronarias también pueden ayudar a evitarla. Un estilo de vida saludable puede ayudarte a mantener las arterias fuertes y sin placa. Para mejorar tu salud cardíaca, sigue estos consejos:

  • Deja de fumar.
  • Controla la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes.
  • Haz ejercicio con frecuencia.
  • Mantén un peso saludable.
  • Adopta una dieta baja en grasas y sal, y con muchas frutas, verduras y granos integrales.
  • Reduce y controla el estrés.

Enfermedad de las arterias coronarias - atención en Mayo Clinic

July 19, 2022
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