Dolor muscular
Definición
Casi todas las personas sufren dolor e inflamación muscular de vez en cuando. El dolor muscular puede implicar un área pequeña o todo el cuerpo. El dolor puede variar de leve a grave, y limitar el movimiento. El dolor muscular puede presentarse de forma repentina o empeorar con el paso del tiempo. También puede empeorar después de hacer actividad física o en ciertos momentos del día. Puede sentir dolor, inflamación, tener calambres, molestia, rigidez o ardor.
La mayoría de los dolores musculares desaparecen por sí solos en un período breve. En ocasiones, el dolor muscular puede permanecer durante meses. El dolor muscular puede sentirse en casi todo el cuerpo, como el cuello, la espalda, las piernas, los brazos y también las manos.
Causas
Las causas más comunes de dolor muscular son la tensión, el estrés, el uso excesivo y las lesiones leves. Este tipo de dolor suele limitarse a unos pocos músculos o a una pequeña parte del cuerpo.
El dolor muscular que se siente en todo el cuerpo suele ser causado por una infección, como la gripe. Otras causas son afecciones más graves, como algunas enfermedades o estados de salud que afectan a los músculos. El dolor muscular también puede ser un efecto secundario de determinados medicamentos.
Causas comunes del dolor muscular:
- Síndrome compartimental crónico por esfuerzo
- Encefalomielitis miálgica, también llamada síndrome de fatiga crónica
- Claudicación
- Dermatomiositis
- Distonía
- Fibromialgia
- Hipotiroidismo, es decir, tiroides hipoactiva
- Influenza, conocida como gripe, y otras enfermedades virales similares a la gripe
- Niveles bajos de ciertas vitaminas, como la vitamina D
- Lupus
- Enfermedad de Lyme
- Medicamentos, especialmente aquellos para el colesterol llamados estatinas
- Calambre muscular
- Torsiones musculares, es decir, una lesión de un músculo o del tendón, que es el tejido que une los músculos a los huesos
- Síndrome de dolor miofascial
- Polimialgia reumática
- Polimiositis, que es una afección que inflama los tejidos del cuerpo y causa debilidad muscular.
- Artritis reumatoide
- Esguinces y torceduras
- Demasiada o muy poca cantidad de electrolitos, como calcio o potasio
Las causas que se muestran aquí suelen estar relacionadas con este síntoma. Colabore con su médico u otro profesional de atención médica para obtener un diagnóstico preciso.
¿Cuándo debe consultar al médico?
El dolor muscular por lesiones menores, enfermedades leves, estrés o ejercicio se suele aliviar con cuidados en casa. El dolor muscular por lesiones o afecciones de salud graves suele ser importante y requiere atención médica.
Busque atención médica de inmediato o acuda a la sala de emergencias si tiene dolor muscular acompañado de lo siguiente:
- Problemas para respirar o mareos.
- Debilidad muscular extrema con problemas para desempeñar las actividades diarias de rutina.
- Fiebre alta y rigidez en el cuello.
- Una lesión grave que no le permite moverse, especialmente si nota un sangrado u otras lesiones.
Pida una cita con el profesional de atención médica si tiene:
- Una picadura de garrapata comprobada o probable.
- Un sarpullido, especialmente el sarpullido en forma de diana de la enfermedad de Lyme.
- Dolor muscular, especialmente en las pantorrillas, que nota cuando hace ejercicio y se alivia cuando descansa.
- Signos de infección, como enrojecimiento e hinchazón, alrededor del músculo inflamado.
- Dolor muscular que comienza después de empezar a tomar un medicamento o aumentar la dosis, especialmente estatinas, que son medicamentos utilizados para controlar el colesterol.
- Dolor muscular que no se alivia con el cuidado en casa.
Autocuidado
El dolor muscular que se produce durante una actividad suele indicar que hay un “tirón” o una distensión muscular. Estos tipos de lesiones suelen responder bien a la terapia de reposo, hielo, compresión y elevación, que consiste en lo siguiente:
- Reposo. Tome un descanso de sus actividades habituales. Luego, empiece a moverla de a poco y haga estiramiento según las recomendaciones del profesional de atención médica.
- Hielo. Coloque una compresa de hielo o una bolsa de guisantes congelados en el área irritada durante 20 minutos, tres veces por día.
- Compresión. Use un vendaje elástico, una manga o una venda para reducir la hinchazón y proporcionar sujeción.
- Elevación. Eleve la zona lesionada por encima de la altura del corazón, especialmente por la noche, ya que la gravedad ayuda a reducir la hinchazón.
Tome analgésicos que pueda comprar sin receta médica. Los productos para la piel pueden servir, como cremas, parches y geles. Algunos ejemplos son productos que incluyen mentol, lidocaína o diclofenaco sódico (Voltaren Arthritis Pain). También puede probar con analgésicos, como acetaminofén (Tylenol, otros), ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o naproxeno sódico (Aleve).
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