Descripción general

La hipertensión portal es presión arterial alta en el sistema de venas que llevan sangre desde los órganos digestivos hasta el hígado. Este sistema, llamado sistema venoso portal, incluye la gran vena porta y venas más pequeñas conectadas a esta. La hipertensión portal ocurre cuando la circulación de la sangre se bloquea o tiene dificultad para fluir a través del hígado.

Cuando el hígado está saludable, filtra la sangre y la envía de regreso al corazón. Pero cuando aumenta la presión en el sistema venoso portal, la circulación de la sangre puede derivarse forzosamente a otras venas. Esto puede llevar a complicaciones graves.

La hipertensión portal puede variar de leve a grave. La gravedad depende de los niveles de presión en el sistema venoso portal y de la salud del hígado. La hipertensión portal leve puede causar pocos síntomas o ninguno, y se puede detectar cuando te hacen análisis por otro motivo. La hipertensión portal grave aumenta el riesgo de complicaciones, como sangrado en el sistema digestivo, acumulación de líquido en el abdomen y cambios en el pensamiento o la lucidez.

Hay casos en que la hipertensión portal puede revertirse según la causa y también según lo temprano que se detecte y se trate. Pero la mayoría de los casos de hipertensión portal están causados por la cirrosis y no tienen cura ni se pueden revertir por completo. Se necesita tratamiento continuo para reducir la presión y prevenir y manejar las complicaciones, además de tratar la causa subyacente.

Tipos

Los profesionales de atención médica podrían describir la hipertensión portal según el punto en el que la circulación de la sangre se bloquea o se hace más lenta.

  • Hipertensión portal prehepática. Es cuando la circulación de la sangre se hace más lenta o se bloquea antes de llegar al hígado. Una causa común es la trombosis de la vena porta, lo que significa que hay un coágulo sanguíneo en esta vena.
  • Hipertensión portal intrahepática. Es cuando la sangre tiene dificultad para fluir por el hígado.
  • Hipertensión portal posthepática. En este tipo, el flujo de sangre se hace más lento después de salir del hígado.

Un tipo menos común es la hipertensión portal izquierda, también llamada hipertensión portal siniestra. En este tipo, la presión alta afecta principalmente la vena esplénica, que drena el bazo. La hipertensión portal izquierda difiere de otros tipos de hipertensión portal en los que la obstrucción suele ocurrir por una enfermedad del páncreas, como la pancreatitis, o por una cirugía del páncreas, y no por una enfermedad hepática o cirrosis. Si la hipertensión portal izquierda causa sangrado, el tratamiento principal es una esplenectomía, es decir, una cirugía en la que se extirpa el bazo, lo cual suele curar la afección.

Síntomas

La hipertensión portal no causa síntomas al principio. Por lo general, los síntomas comienzan cuando la afección deriva en complicaciones. A menudo, esto ocurre cuando la sangre se ve forzada a salir del sistema venoso portal y distribuirse por otras venas y órganos.

Los síntomas y signos visibles que pueden sugerir complicaciones de la hipertensión portal incluyen:

  • Hinchazón en el abdomen o las piernas. La ascitis, que es la acumulación de líquido en el abdomen, puede hacer que este se vea o se sienta hinchado. También puede haber hinchazón por edema, es decir, acumulación de líquido en las piernas.
  • Sangre en el vómito o las heces. La sangre en el vómito puede verse como un líquido rojo o sedimento del café. La sangre en las heces puede ser roja o más oscura, incluso negra. Puede aparecer sangre en las heces o el vómito si tienes sangrado en el sistema digestivo.
  • Sangrado anormal, tendencia a hacerte moretones fácilmente o puntos pequeños en la piel de color rojo, morado o marrón. Los puntos pequeños se llaman petequias. Todos estos son síntomas posibles de trombocitopenia, que puede ocurrir si se acumula sangre en el bazo, lo que causa su agrandamiento. Un profesional de atención médica puede sentir el agrandamiento del bazo durante una exploración o verlo en una prueba por imágenes. Esta afección también puede causar recuentos bajos de glóbulos blancos.
  • Vasos sanguíneos visibles en la piel del abdomen. Esto puede ocurrir cuando la sangre que no puede pasar por el sistema venoso portal del hígado encuentra otras vías para circular.
  • Cambios en el pensamiento o la lucidez. Si el cerebro se ve afectado por toxinas que el hígado no pudo filtrar, la persona puede tener dificultad para concentrarse, confusión y cambios en el sueño, lo que se denomina encefalopatía hepática.

Es importante prestar atención en casa a estos síntomas de las complicaciones de la hipertensión portal y buscar atención médica cuando sea necesario.

Cuándo buscar atención médica

Comunícate con tu profesional de atención médica de inmediato en los siguientes casos:

  • Aparición de síntomas nuevos o empeoramiento de los mencionados anteriormente.
  • Aumento o disminución de peso fuera de los límites de lo que tu profesional de atención médica considera aceptable.
  • Problemas para respirar.

Cuándo buscar atención médica de emergencia

Llama al profesional de atención médica o acude inmediatamente a las instalaciones más cercanas de atención médica de emergencia si tienes alguno de estos síntomas:

  • Vómitos con sangre.
  • Heces con sangre, negras u oscuras.
  • Hinchazón del abdomen con fiebre, dolor abdominal o confusión. Esto puede significar que hay líquido infectado en el abdomen.

Causas

La hipertensión portal es presión arterial alta en la vena porta, que lleva sangre de los órganos digestivos al hígado. Se produce cuando la circulación de la sangre se bloquea o se vuelve lenta.

Las dos causas más comunes de la hipertensión portal en todo el mundo son la cirrosis, que es la formación de cicatrices en el hígado, y la esquistosomiasis, que es una infección parasítica del hígado. En los países occidentales, la cirrosis causa más del 90 % de los casos de hipertensión portal. La cirrosis dificulta la circulación de la sangre por el hígado.

Las causas de la hipertensión portal pueden agruparse según el punto en el que se obstruye o se hace más lenta la circulación de la sangre. Puede ser antes de que la sangre llegue al hígado, dentro de este o después de que la sangre salga de este órgano.

Prehepática, es decir, antes de que la sangre llegue al hígado

Estas son algunas causas de una obstrucción de la vena porta antes de que la sangre llegue al hígado:

  • Trombosis de la vena porta, o sea que hay un coágulo sanguíneo en esta vena.
  • Un coágulo sanguíneo se forma en la vena que lleva sangre del bazo al hígado.

En los niños, los coágulos sanguíneos pueden formarse por lo siguiente:

  • Infecciones, como la septicemia o una infección en el muñón del cordón umbilical de un recién nacido.
  • Deshidratación.
  • Cambios en la anatomía de la vena porta que se detectan cuando nace el bebé, por ejemplo, una vena demasiado estrecha.

Dentro del hígado, también llamada intrahepática

Esta es la zona en la que es más común que se produzcan obstrucciones, a menudo causadas por la cirrosis.

Estas son algunas causas de la hipertensión portal intrahepática:

La hipertensión portal intrahepática puede describirse de las siguientes maneras:

  • Hipertensión portal presinusoidal. Significa que el flujo sanguíneo se obstruye antes de que la sangre llegue a los sinusoides, que son unos canales sanguíneos pequeños dentro del hígado. Por lo general, esto no se debe a la cirrosis, sino a otras afecciones o infecciones del hígado.
  • Hipertensión portal sinusoidal. Significa que el flujo sanguíneo se obstruye en el punto del hígado donde están los sinusoides. La cirrosis es una causa de hipertensión portal sinusoidal.
  • Hipertensión portal postsinusoidal. Significa que el flujo sanguíneo se obstruye después de que la sangre llega a los sinusoides en el hígado.

Después del hígado, también llamada posthepática

Estas son algunas de las causas de una obstrucción después de que la sangre sale del hígado:

  • El síndrome de Budd-Chiari.
  • La pericarditis constrictiva, una afección de la membrana que rodea el corazón.
  • Afecciones cardíacas graves, como la miocardiopatía.
  • Una obstrucción, como un coágulo sanguíneo, en la vena que lleva sangre al corazón.

Si no es posible identificar la causa, la afección se considera idiopática.

Factores de riesgo

Hay diversos factores que pueden aumentar el riesgo de hipertensión portal. Algunos se pueden cambiar, pero otros no.

Factores que se pueden cambiar

  • Consumo excesivo de alcohol. Esto puede contribuir al daño hepático y la cirrosis, que es la causa principal de hipertensión portal.
  • Infecciones. Las infecciones activas por hepatitis B o hepatitis C pueden dañar el hígado y derivar en cirrosis e hipertensión portal.
  • Afecciones que contribuyen al daño hepático. Ciertas afecciones, como la diabetes, la enfermedad hepática esteatósica, antes llamada enfermedad de hígado graso, el colesterol alto y la hipertensión arterial, cuando se combinan, pueden aumentar el riesgo para daño hepático e hipertensión portal.

Factores que no se pueden cambiar

  • Afecciones hereditarias. Las afecciones del hígado que pasan de una generación a otra, como la hemocromatosis y la enfermedad de Wilson, aumentan el riesgo de daño hepático e hipertensión portal.
  • Cambios en la vena porta que se detectan al nacer. A veces, una persona nace con alteraciones de la anatomía de la vena porta que aumentan el riesgo de hipertensión portal. Por ejemplo, puede que la vena porta sea demasiado estrecha.

Complicaciones

La hipertensión portal suele pasar desapercibida hasta que comienzan las complicaciones.

Entre las complicaciones, se incluyen las siguientes:

  • Ascitis, que es la acumulación de líquido en el abdomen. Cuando se daña el hígado, como en la hipertensión portal, los riñones acumulan un exceso de sales. Estas sales hacen que el cuerpo retenga agua, por lo que se acumula líquido en el abdomen. Esta complicación se conoce como ascitis. Con la hipertensión portal, también puede filtrarse líquido de los vasos sanguíneos al abdomen. Esto ocurre debido al aumento de la presión dentro del sistema venoso portal. En ocasiones, la ascitis puede infectarse y derivar en una peritonitis bacteriana espontánea.
  • Várices, o dilatación de las venas, y sangrado. El aumento de la presión arterial en el sistema venoso portal del hígado puede forzar a que la sangre busque otras vías. Esto incluye las venas del esófago, el estómago y los intestinos. Cuando la presión en esas venas aumenta, puede causar várices, o sea una dilatación de las venas. Las várices en el esófago se llaman várices esofágicas. Las várices en el estómago se llaman várices gástricas o estomacales.

    Las várices son frágiles porque tienen paredes delgadas. Eso aumenta el riesgo para sangrado. Cuando las várices sangran, puede acumularse sangre en el estómago. Las várices más grandes son más propensas a sangrar. La aparición de manchas en la piel sobre las várices también sugiere un riesgo más alto de sangrado. A veces, se forman várices en el recto, donde pueden sangrar. Esto no es lo mismo que tener hemorroides.

  • Cambios en el pensamiento o la lucidez. Cuando el hígado no puede filtrar las toxinas de la sangre, como el amoníaco de los intestinos, estas pueden acumularse y afectar el funcionamiento del cerebro. Esto se denomina encefalopatía hepática. Esta afección puede llevar a confusión, cambios en la personalidad, dificultad para concentrarse y, en casos graves, coma.
  • Sangrado y cambios en el estómago y el colon. La presión de la hipertensión portal puede derivar en un mayor flujo de sangre por los vasos sanguíneos del revestimiento del estómago y el colon, o intestino grueso. Esta acumulación de sangre puede hacer que esos vasos sanguíneos se hinchen y sangren. El sangrado puede ser lento y continuo. Por lo general, no causa un sangrado abundante, pero puede llevar a la anemia. En el estómago, esto se llama gastropatía hipertensiva portal. En el colon, se llama colopatía hipertensiva portal.
  • Agrandamiento del bazo y bajo recuento de plaquetas. El bazo actúa como un filtro para la sangre. El retroceso y la acumulación de sangre en el bazo por la hipertensión portal puede causar esplenomegalia, que es cuando el bazo aumenta de tamaño. A medida que el bazo se agranda, puede atrapar y destruir más células sanguíneas, incluidas las plaquetas. Esto deriva en trombocitopenia, que es un recuento bajo de plaquetas. Esta afección puede limitar la eficacia de la coagulación y aumentar el riesgo para sangrado.
  • Insuficiencia renal. La hipertensión portal no es lo mismo que la insuficiencia renal. Sin embargo, la presión arterial alta en el hígado a causa de la hipertensión portal, combinada con la ascitis, que es la acumulación de líquido en el abdomen, pueden propiciar una insuficiencia renal. Esto se denomina síndrome hepatorrenal. La hipertensión portal hace que los vasos sanguíneos del abdomen se dilaten. Esto puede afectar el flujo sanguíneo y llevar a que los riñones no reciban suficiente sangre. Además, si la hipertensión portal deriva en ascitis, el líquido puede infectarse y desencadenar insuficiencia renal.
  • Poco oxígeno en la sangre. En ocasiones, la presión arterial alta en el hígado a causa de la hipertensión portal lleva a una dilatación de los vasos sanguíneos dentro de los pulmones. Estos cambios en los pulmones dificultan la absorción de oxígeno por parte de los glóbulos rojos. Como resultado, los pulmones no pueden enviar suficiente oxígeno al cuerpo. Esta afección se llama síndrome hepatopulmonar.

Prevención

Tomar medidas para prevenir o controlar la enfermedad hepática puede ayudar a prevenir complicaciones como la hipertensión portal.

  • Limita o evita el consumo de alcohol. Esto puede reducir el riesgo para enfermedad hepática, cirrosis y otras complicaciones, como la hipertensión portal.
  • Prevén infecciones como la hepatitis B o la hepatitis C. Esto puede reducir el riesgo para enfermedad hepática y cirrosis, que pueden derivar en hipertensión portal.
  • Controla las afecciones existentes. Esto incluye afecciones del hígado, como la hepatitis B, la hepatitis C y la enfermedad hepática esteatósica, antes llamada enfermedad de hígado graso, así como el colesterol alto y la hipertensión arterial. Controlar estas afecciones con cambios en el estilo de vida y medicamentos puede ayudar a prevenir complicaciones, como la hipertensión portal.

June 20, 2026
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