Enfermedad de Crohn
    Diagnóstico y tratamiento

    15 de septiembre de 2026

    Diagnóstico

    Es probable que el profesional de atención médica le diagnostique la enfermedad de Crohn solamente después de descartar otras posibles causas de los síntomas. No existe un único examen para diagnosticar la enfermedad de Crohn.

    Para confirmar el diagnóstico de enfermedad de Crohn, se debe realizar una combinación de pruebas, entre las que se encuentran las siguientes:

    Análisis de laboratorio

    • Análisis de sangre. Los análisis de sangre se pueden usar para saber si hay signos de infección o anemia, una afección que se caracteriza por una cantidad insuficiente de glóbulos rojos para llevar el oxígeno necesario a los tejidos.

      Estas pruebas también se pueden usar para revisar los niveles de inflamación, la funcionalidad del hígado o la presencia de infecciones inactivas, como la tuberculosis. También se puede analizar la sangre para ver si tiene inmunidad contra infecciones.

    • Estudios de heces. Se puede analizar una muestra de heces para ver si hay sangre u organismos, como bacterias que causan infecciones o, en raras ocasiones, parásitos en las heces, para buscar causas de la diarrea y los síntomas. En ocasiones, buscar marcadores de inflamación en las heces, como la calprotectina, puede ser útil.

    Procedimientos

    • Colonoscopia. En una colonoscopia, se usa una cámara diminuta en el extremo de una sonda flexible para examinar visualmente todo el colon y el extremo del íleon. Durante el procedimiento, que se conoce como biopsia, se pueden tomar pequeñas muestras de tejido para su análisis en el laboratorio. Esto pude ser útil a la hora de hacer un diagnóstico. Los grupos de células inflamatorias llamadas granulomas pueden sugerir un diagnóstico de enfermedad de Crohn.
    • Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada es una técnica de rayos X especial que brinda información más detallada que la radiografía estándar. Mediante esta prueba, se observa todo el intestino y los tejidos del exterior que lo rodean.

      La enterografía por tomografía computarizada es una tomografía computarizada especial que consiste en tomar un medio de contraste por vía oral para obtener imágenes de contraste intravenoso de los intestinos. Esta prueba ofrece mejores imágenes del intestino delgado y ha reemplazado a las radiografías con bario en muchos centros médicos.

    • Imágenes por resonancia magnética. En una exploración por resonancia magnética, se utiliza un campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los órganos y los tejidos. La resonancia magnética con líquido de contraste, que se conoce como enterografía por resonancia magnética, es particularmente útil para evaluar una fístula alrededor del área anal o del intestino delgado.

      A veces, se puede realizar una enterografía por resonancia magnética para revisar el estado o el avance de la enfermedad. Esta prueba puede usarse en lugar de la enterografía por tomografía computarizada para reducir el riesgo de exposición a la radiación, especialmente en personas más jóvenes.

    • Cápsula endoscópica. Esta prueba consiste en tragar una cápsula que tiene una cámara en su interior. La cámara toma fotografías del intestino delgado y las envía a una grabadora que se usa en un cinturón. Luego, las imágenes se descargan a una computadora, se muestran en un monitor y se revisan en busca de signos de la enfermedad de Crohn. La cámara se desecha sin dolor a través de las heces.

      Quizás aún siga siendo necesario realizar una endoscopia con biopsia para confirmar el diagnóstico de enfermedad de Crohn. Las personas con enfermedad de Crohn del intestino delgado pueden tener más riesgo de que la cápsula se atasque en el intestino, especialmente si existen antecedentes de estrechamiento o cirugía del intestino delgado. La prueba con cápsula endoscópica no se debe realizar si hay sospechas de constricción u obstrucción, a los que se conoce como bloqueo, en el intestino.

    Tratamiento

    Actualmente no existe una cura para la enfermedad de Crohn y no existe un tratamiento único que funcione para todos. Sin embargo, existen varios medicamentos aprobados para el tratamiento de la enfermedad de Crohn. Uno de los objetivos del tratamiento médico es reducir la inflamación que desencadena los síntomas. Otro objetivo es mejorar el pronóstico a largo plazo limitando las complicaciones. En el mejor de los casos, esto puede llevar a no solo un alivio de los síntomas, sino también una remisión de la enfermedad a largo plazo.

    Medicamentos antiinflamatorios

    Por lo general, los medicamentos antiinflamatorios son el primer paso en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal. Entre ellos se incluyen los siguientes:

    • Corticoides. Los corticoides como la prednisona y la budesonida (Entocort EC) pueden ayudar a reducir la inflamación del cuerpo, pero no funcionan para todas las personas con la enfermedad de Crohn. A veces, se utilizan esteroides intravenosos en el ámbito hospitalario durante períodos cortos.

      Los corticoides pueden usarse a corto plazo (de 3 a 4 meses) para mejorar los síntomas y lograr la remisión. Los corticoides también se pueden utilizar en combinación con un supresor del sistema inmunitario para potenciar el beneficio de otros medicamentos. Luego, con el tiempo, se los reduce gradualmente.

    • 5-aminosalicilatos orales. Estos tratamientos se utilizan para la enfermedad de Crohn de leve a moderada. Entre ellos se incluyen la sulfasalazina (Azulfidine), que contiene sulfa, y la mesalamina (Delzicol, Pentasa, otros). Los 5-aminosalicilatos orales funcionan mejor para la enfermedad de Crohn en el colon, pero no funcionan igual de bien si la enfermedad está en el intestino delgado.

    Supresores del sistema inmunitario

    Estos medicamentos también reducen la inflamación, pero actúan sobre el sistema inmunitario, que produce las sustancias que causan la inflamación. Para algunas personas, una combinación de estos medicamentos funciona mejor que un medicamento solo.

    Algunos supresores del sistema inmunitario son:

    • Azatioprina (Azasan, Imuran) y mercaptopurina (Purinethol, Purixan). Estos son los inmunosupresores más utilizados para el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal. Si los toma, se requiere un seguimiento minucioso por parte del profesional de atención médica y que le hagan periódicamente análisis de sangre. Esto se hace para identificar efectos secundarios, como por ejemplo, una disminución en la resistencia a infecciones o la inflamación del hígado. Estos medicamentos también pueden causar náuseas y vómitos.
    • Metotrexato (Trexall). Este medicamento se utiliza a veces en las personas con la enfermedad de Crohn que no responden bien a otros medicamentos. Deberá someterse a un seguimiento minucioso para verificar la presencia de efectos secundarios.

    Biofármacos

    Esta clase de terapias actúa sobre las proteínas producidas por el sistema inmunitario. Algunos de los tipos de biofármacos que se utilizan para tratar la enfermedad de Crohn son los siguientes:

    • Infliximab (Remicade), adalimumab (Humira) y certolizumab pegol (Cimzia). Estos fármacos, también conocidos como inhibidores del factor de necrosis tumoral, actúan neutralizando una proteína del sistema inmunitario conocida como factor de necrosis tumoral.
    • Ustekinumab (Stelara). Sirve para tratar la enfermedad de Crohn al interferir con la acción de una interleucina, que es una proteína implicada en la inflamación.
    • Vedolizumab (Entyvio). Es un tipo de medicamento conocido como anticuerpo monoclonal. Actúa evitando que determinadas moléculas celulares del sistema inmunitario, las integrinas, se unan a otras células del recubrimiento intestinal. Vedolizumab es un agente específico para el intestino y está indicado para la enfermedad de Crohn.
    • Risankizumab (Skyrizi). El risankizumab también es un anticuerpo monoclonal. Este medicamento actúa contra la molécula interleucina-23. El risankizumab fue aprobado recientemente para el tratamiento de la enfermedad de Crohn de moderada a grave.
    • Mirikizumab (Omvoh). El mirikizumab es un medicamento biológico que se aprobó recientemente para tratar la enfermedad de Crohn.
    • Guselkumab (Tremfya). Se trata del último tratamiento autorizado de la misma clase que el risankizumab y el mirikizumab.

    Existen versiones sintéticas de biofármacos, denominadas medicamentos biosimilares, para tratar la enfermedad de Crohn. Estos medicamentos funcionan como las versiones originales de los biofármacos y pueden costar menos.

    Inhibidores de las quinasas Janus

    Este tipo de medicamentos son conocidos como medicamentos de moléculas pequeñas. Estos medicamentos nuevos ayudan a reducir la inflamación al actuar sobre las partes del sistema inmunitario que la causan en el intestino. Se toman por la boca. Los inhibidores de las quinasas Janus pueden recomendarse para la enfermedad de Crohn que no responde a otras terapias. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó el upadacitinib, un inhibidor de las quinasas Janus, para tratar la enfermedad de Crohn. Los inhibidores de las quinasas Janus no se recomiendan para su uso durante el embarazo.

    Antibióticos

    En las personas con enfermedad de Crohn, los antibióticos pueden reducir la cantidad de secreción de las fístulas y los abscesos y, en algunos casos, también los hacen sanar. Además, algunos investigadores creen que los antibióticos ayudan a reducir las bacterias nocivas que podrían causar la inflamación en el intestino. Los antibióticos que se suelen recetar comúnmente son la ciprofloxacina (Cipro) y el metronidazol (Flagyl).

    Otros medicamentos

    Además de controlar la inflamación, es posible que algunos medicamentos ayuden a aliviar los síntomas. Pero consulte al profesional de atención médica antes de tomar cualquier medicamento que pueda comprar sin receta médica. Según la gravedad de la enfermedad de Crohn, es posible que el profesional de atención médica le recomiende una o más de las siguientes opciones:

    • Antidiarreicos. Un suplemento de fibra, como la cáscara de psilio (Metamucil) o la metilcelulosa (Citrucel), puede ayudar a aliviar la diarrea leve a moderada, ya que incrementa el volumen de las heces. Para la diarrea aguda, la loperamida (Imodium A-D) puede ser eficaz.

      Estos medicamentos podrían ser ineficaces o también perjudiciales en algunas personas con constricción o determinadas infecciones. Consulte al profesional de atención médica antes de tomar estos medicamentos.

    • Analgésicos. Para dolores leves, es posible que el profesional de atención médica le recomiende que tome acetaminofén (Tylenol, otros), pero no otros analgésicos comunes como ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o naproxeno sódico (Aleve). Es probable que estos medicamentos empeoren los síntomas y también pueden agravar la enfermedad.
    • Vitaminas y suplementos. Si no está absorbiendo suficientes nutrientes, tal vez el profesional de atención médica le recomiende vitaminas y suplementos nutricionales.

    Terapia nutricional

    Un profesional de atención médica quizás recomiende una dieta especial administrada por la boca o por una sonda de alimentación, lo que se conoce como nutrición enteral. Los nutrientes también pueden administrarse por vía intravenosa, lo que se denomina nutrición parenteral. Esto puede mejorar la salud general y permitir que el intestino descanse. El hecho de que el intestino descanse puede reducir la inflamación a corto plazo.

    El profesional de atención médica tal vez utilice la terapia nutricional a corto plazo y la combine con medicamentos, como los supresores del sistema inmunitario. La nutrición enteral y la parenteral se suelen utilizar para que las personas estén más sanas antes de una cirugía o cuando no se logra controlar los síntomas con otros medicamentos.

    El profesional de atención médica probablemente también le recomiende una dieta baja en residuos o en fibra para reducir el riesgo de obstrucción intestinal si tiene un intestino estrecho, lo que se denomina constricción. Una dieta baja en residuos está diseñada para reducir tanto el tamaño como el número de sus heces.

    Cirugía

    Si los cambios en la dieta y el estilo de vida, los medicamentos u otros tratamientos no alivian los síntomas, el profesional de atención médica posiblemente recomiende una cirugía. Casi la mitad de las personas con la enfermedad de Crohn podrían necesitar al menos una intervención quirúrgica. Sin embargo, la cirugía no cura la enfermedad de Crohn.

    Durante la intervención quirúrgica, el cirujano extirpa una parte dañada del tubo digestivo y vuelve a conectar las secciones sanas. También se puede utilizar la cirugía para cerrar fístulas y drenar abscesos.

    Los beneficios de la cirugía para la enfermedad de Crohn suelen ser temporales. La enfermedad suele reaparecer, por lo general cerca del tejido reconectado. La mejor opción es el tratamiento con medicamentos después de la cirugía, a fin de reducir el riesgo de recurrencia.

    Ensayos clínicos

    Explore los estudios de Mayo Clinic que prueban nuevos tratamientos, intervenciones y exámenes como una forma de prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

    Medicina alternativa

    Muchas personas con enfermedad de Crohn han usado algún tipo de medicina complementaria y alternativa como tratamiento. Sin embargo, existen pocos estudios bien diseñados sobre la seguridad y la eficacia de estos tratamientos.

    Autocuidado

    A veces puede sentirse impotente ante la enfermedad de Crohn. Sin embargo, los cambios en la alimentación y el estilo de vida pueden ayudar a controlar los síntomas y prolongar los períodos entre brotes.

    Alimentación

    Aunque no hay evidencia establecida que asegure que lo que uno come causa enfermedad inflamatoria intestinal, determinados alimentos y bebidas empeoran los síntomas, en especial, durante un brote.

    Podría ser útil llevar un diario de comidas para hacer el seguimiento de lo que come y cómo se siente. Si descubre que algunos alimentos causan una exacerbación de los síntomas, puede tratar de eliminarlos.

    Estas son algunas sugerencias generales sobre alimentación que pueden ayudar a controlar su afección:

    • Reduzca el consumo de productos lácteos. Muchas personas con enfermedad inflamatoria intestinal descubren que los problemas como la diarrea, el dolor abdominal y las flatulencias mejoran una vez que se limita o se elimina el consumo de productos lácteos. Es posible que sea intolerante a la lactosa, lo que significa que el cuerpo no puede digerir la lactosa, que es el azúcar de la leche, presente en los productos lácteos. Puede ser útil utilizar un preparado enzimático, como Lactaid.
    • Coma porciones pequeñas de comida. Consumir cinco o seis raciones pequeñas por día en lugar de dos o tres grandes podría hacer que se sienta mejor.
    • Beba mucho líquido. Procure beber mucho líquido todos los días. El agua es la mejor opción. El alcohol y las bebidas que contienen cafeína estimulan los intestinos y pueden empeorar la diarrea, mientras que las bebidas carbonatadas frecuentemente producen gases.
    • Considere tomar un suplemento multivitamínico. Como la enfermedad de Crohn puede afectar la capacidad de absorber nutrientes y dadas las limitaciones nutricionales, los suplementos multivitamínicos y de minerales suelen ser útiles. Consulte al profesional de atención médica antes de tomar cualquier vitamina o suplemento.
    • Consulte a un dietista. Si comienza a bajar de peso o su alimentación se vuelve demasiado limitada, hable con un dietista diplomado.

    Hábito de fumar

    Fumar aumenta el riesgo de padecer enfermedad de Crohn. Y, una vez que la padece, continuar con el hábito puede empeorarla. Los fumadores con enfermedad de Crohn tienen más probabilidades de tener recaídas y de necesitar medicamentos y nuevas cirugías. Dejar de fumar puede mejorar la salud general del tubo digestivo y puede brindar otros beneficios de salud.

    Estrés

    Si bien el estrés no es causante de la enfermedad de Crohn, puede hacer que los síntomas empeoren y desencadenar brotes. Aunque no siempre se puede evitar el estrés, es posible aprender a controlarlo, por ejemplo, de las siguientes maneras:

    • Hacer ejercicio. El ejercicio, aunque sea leve, puede ayudar a reducir el estrés, aliviar la depresión y regular la función intestinal. Hable con el profesional de atención médica sobre un plan de ejercicios que sea adecuado para usted.
    • Biorretroalimentación. Esta técnica para reducir el estrés puede ayudar a aflojar la tensión muscular y bajar la frecuencia cardíaca, con la ayuda de una máquina de biorretroalimentación. El objetivo es ayudar a que la persona entre en un estado de relajación para que le resulte más fácil lidiar con el estrés.
    • Ejercicios periódicos de relajación y respiración. Una manera de afrontar el estrés consiste en practicar regularmente las técnicas de relajación y de respiración lenta y profunda para calmarse. Existen muchos libros y videos en Internet que ayudan a relajarse y meditar.

    Afrontamiento y apoyo

    La enfermedad de Crohn no solo lo afecta físicamente, sino que también le produce un daño emocional. Si los signos y los síntomas son graves, es posible que su vida gire en torno a una necesidad constante de ir al baño. Aunque sus síntomas sean leves, las flatulencias y el dolor abdominal pueden hacer que estar en público sea una tarea difícil. Todos estos factores pueden afectar su vida y derivar en depresión. A continuación, ofrecemos algunos consejos:

    • Manténgase informado. Una de las mejores maneras de tener un mejor control es obtener la mayor cantidad de información posible sobre la enfermedad de Crohn. Busque información proveniente de Crohn's & Colitis Foundation (Fundación para la Enfermedad de Crohn y la Colitis).
    • Únase a un grupo de apoyo. Si bien los grupos de apoyo no son para todas las personas, pueden brindar información valiosa sobre su afección, así como contención emocional. Por lo general, los integrantes del grupo conocen lo último en tratamientos médicos o terapias integrativas. También puede ser reconfortante estar con otras personas que sufren enfermedad de Crohn.
    • Hable con un terapeuta. A algunas personas les resulta útil consultar a un profesional de la salud mental que esté familiarizado con las enfermedades inflamatorias intestinales y con las dificultades emocionales que ocasionan.

    Aunque vivir con la enfermedad de Crohn puede ser desalentador, existen investigaciones en curso y el panorama es alentador.

    Preparación para la cita médica

    Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden llevarlo, en primera instancia, a consultar al profesional de atención primaria. Es posible que el profesional de atención médica le recomiende ver a un gastroenterólogo, que es un especialista que trata las enfermedades digestivas.

    Dado que las citas médicas pueden ser breves y a menudo es necesario tratar muchos temas, es recomendable prepararse bien. A continuación, incluimos información que lo ayudará a prepararse y a saber qué puede esperar de la visita.

    Lo que puede hacer

    • Tenga en cuenta cualquier restricción previa a la cita médica. Cuando programe la cita, asegúrese de preguntar si hay algo que deba hacer con anticipación, como restringir su dieta.
    • Anote los síntomas que tenga, como aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita médica.
    • Anote información personal crucial, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en su vida.
    • Haga una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que toma.
    • Pida a un familiar o amigo que le acompañe a la cita. En ocasiones, puede ser difícil asimilar toda la información que se proporciona en una cita. La persona que le acompañe puede recordar algún detalle que usted haya pasado por alto u olvidado.

    La preparación de una lista de preguntas antes de la visita puede ayudarle a sacar provecho de la misma. Organice las preguntas por orden de importancia por si se queda sin tiempo. Estas son algunas preguntas básicas para hacer con respecto a la enfermedad de Crohn:

    • ¿Cuál es la causa de los síntomas?
    • ¿Existen otras causas posibles para mis síntomas?
    • ¿Qué tipo de pruebas deben hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
    • ¿Esta afección es temporal o crónica?
    • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
    • ¿Hay algún medicamento que deba evitar?
    • ¿Qué tipos de efectos secundarios suele ocasionar el tratamiento?
    • ¿Existe alguna alternativa al enfoque que usted sugiere?
    • Tengo otras afecciones de salud. ¿Cuál es la mejor forma de controlarlas de manera conjunta?
    • ¿Debo respetar alguna restricción en la dieta?
    • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me receta?
    • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
    • Si tengo la enfermedad de Crohn, ¿cuál es el riesgo de que mi hijo la desarrolle?
    • ¿Qué tipo de exámenes de seguimiento serán necesarios?

    Además de las preguntas que haya preparado, no dude en hacer otras durante la cita.

    Lo que puede esperar del médico

    Es probable que le hagan algunas preguntas, como las siguientes:

    • ¿Cuándo comenzó a tener síntomas?
    • ¿Sus síntomas han sido constantes u ocasionales?
    • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
    • ¿Afectan los síntomas su capacidad de trabajar o realizar otras actividades?
    • ¿Hay algo que parezca aliviar los síntomas?
    • ¿Hay algo que haya notado que empeore los síntomas?
    • ¿Fuma?
    • ¿Tomas medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) de venta libre o con receta médica, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), naproxeno sódico (Aleve) o diclofenaco sódico?
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