La mayoría de las causas de secreción vaginal anormal (como la candidiasis vaginal, la vaginosis bacteriana o los síntomas de la menopausia) son relativamente inofensivas, pero pueden resultar incómodas.

La secreción vaginal anormal puede también ser un síntoma de ciertas infecciones de trasmisión sexual. Debido a que se pueden expandir y afectar el útero, los ovarios y las trompas de Falopio y a que pueden trasmitirse a las parejas sexuales, es importante detectar y tratar las infecciones de trasmisión sexual.

En raras ocasiones, el flujo vaginal amarronado o con sangre puede ser un signo de cáncer cervical.

Entre las posibles causas de secreción vaginal anormal se encuentran las siguientes:

Causas relacionadas con una infección o una inflamación

  1. Vaginosis bacteriana
  2. Cervicitis
  3. Chlamydia trachomatis
  4. Gonorrea
  5. Tampón olvidado (retenido)
  6. Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)
  7. Tricomoniasis
  8. Vaginitis
  9. Candidosis vaginal

Otras causas

  1. Determinadas prácticas de higiene, como los lavados vaginales o el uso de aerosoles o jabones perfumados
  2. Cáncer de cuello uterino
  3. Embarazo
  4. Atrofia vaginal (síndrome genitourinario de menopausia) 
  5. Cáncer de vagina
  6. Fístula vaginal

Solo en casos muy poco frecuentes, el flujo vaginal es un signo de cáncer.

Las causas que aquí se muestran se asocian comúnmente con este síntoma. Trabaja con tu médico u otro profesional de atención médica para obtener un diagnóstico preciso.

Feb. 14, 2019