Descripción general

La psoriasis es una enfermedad frecuente de la piel que acelera el ciclo de vida de las células cutáneas. Hace que las células se acumulen rápidamente en la superficie de la piel. Las células cutáneas excedentes forman escamas y manchas rojas que causan comezón y, a veces, dolor.

La psoriasis es una enfermedad crónica que suele aparecer y desaparecer. El objetivo principal del tratamiento es detener el crecimiento acelerado de las células cutáneas.

No existe una cura para la psoriasis, pero los síntomas se pueden controlar. Las medidas relacionadas con el estilo de vida, como aplicarse crema humectante, dejar de fumar y controlar el estrés, pueden ser útiles.

Atención médica de la psoriasis en Mayo Clinic

Síntomas

Los signos y síntomas de la psoriasis son diferentes para cada persona. Los siguientes son signos y síntomas frecuentes:

  • Manchas rojas en la piel cubiertas con escamas gruesas y plateadas
  • Pequeños puntos escamados (comúnmente vistos en niños)
  • Piel seca y agrietada que puede sangrar
  • Picazón, ardor o dolor
  • Uñas engrosadas, picadas o acanaladas
  • Articulaciones inflamadas y rígidas

Las manchas de psoriasis pueden ir desde unos pocos puntos de escamas similares a la caspa hasta erupciones importantes que abarcan zonas grandes.

La mayoría de los tipos de psoriasis tiene ciclos, con brotes que duran semanas o meses y que luego disminuyen o incluso entran en remisión total.

Existen varios tipos de psoriasis. Algunos de ellos son:

  • Psoriasis en placas. La psoriasis en placas es la forma más frecuente y produce lesiones secas, elevadas y rojas en la piel (placas) cubiertas con escamas plateadas. Las placas pueden producir picazón o dolor, y pueden ser pocas o muchas. Pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, como los genitales y el tejido blando dentro de la boca.
  • Psoriasis en las uñas. La psoriasis puede afectar las uñas de las manos y los pies, provocando picado, crecimiento anormal y cambios de color. Las uñas psoriásicas pueden aflojarse y separarse del lecho ungueal (onicólisis). Los casos graves pueden hacer que las uñas se astillen.
  • Psoriasis en gotas. Este tipo de psoriasis afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. En general, se desencadena por una infección bacteriana, como la amigdalitis estreptocócica. Se caracteriza por la descamación en forma de gotas en el torso, los brazos, las piernas y el cuero cabelludo.

    Las lesiones están cubiertas por escamas finas y no son tan gruesas como las placas típicas. Puedes tener un único brote que desaparece por sí solo o puedes tener episodios recurrentes.

  • Psoriasis inversa. Afecta principalmente la piel de las axilas, la ingle, debajo de los senos y alrededor de los genitales. La psoriasis inversa causa manchas lisas de piel roja e inflamada que empeoran con la fricción y la sudoración. Las infecciones micóticas pueden desencadenar este tipo de psoriasis.
  • Psoriasis pustulosa. Este tipo de psoriasis es poco frecuente y puede producirse en forma de manchas extensas (psoriasis pustulosa generalizada) o en zonas más pequeñas en las manos, en los pies o en las puntas de los dedos.

    Por lo general, se manifiesta rápidamente, con la aparición de ampollas llenas de pus algunas horas después de que la piel se pone roja y sensible. Las ampollas pueden aparecer y desaparecer con frecuencia. La psoriasis pustulosa generalizada también puede provocar fiebre, escalofríos, picazón intensa y diarrea.

  • Psoriasis eritrodérmica. La psoriasis eritrodérmica, el tipo menos frecuente, puede abarcar todo el cuerpo con una erupción roja y con desprendimiento de la piel, que puede provocar picazón o ardor intensos.
  • Artritis psoriásica. Además de la piel inflamada y escamosa, la artritis psoriásica provoca inflamación y dolor en las articulaciones que son típicos de la artritis. A veces, los síntomas que se presentan en las articulaciones son la primera o la única manifestación de la psoriasis y, en ocasiones, solo se perciben cambios en las uñas. Los síntomas varían entre leves y graves, y la artritis psoriásica puede afectar cualquier articulación. Aunque, por lo general, esta enfermedad no es tan incapacitante como otras formas de la artritis, puede provocar rigidez y daños progresivos en las articulaciones que, en los casos más graves, pueden producir deformaciones permanentes.

Cuándo consultar al médico

Si sospechas que puedes tener psoriasis, visita a tu médico para que te examine. Además, habla con tu médico si la psoriasis:

  • Causa molestias y dolor
  • Te dificulta la realización de tareas habituales
  • Te preocupa por el aspecto de la piel
  • Causa problemas en las articulaciones, como dolor, inflamación o incapacidad para realizar tus tareas cotidianas

Si los signos y síntomas empeoran o no mejoran con el tratamiento, busca asesoramiento médico. Es posible que necesites una medicación diferente u otra combinación de tratamientos para controlar la psoriasis.

Mayo Clinic Minute: Fingernails are clues to your health

Viven Williams: Your fingernails are clues to your overall health. Many people develop lines or ridges from the cuticle to the tip.

Rachel Miest, M.D.: Those are actually completely fine and just a part of normal aging.

Viven Williams: But Dr. Rachel Miest says there are other nail changes you should not ignore that may indicate …

Rachel Miest, M.D.: … liver problems, kidney problems, nutritional deficiencies ...

Viven Williams: … and other issues. Here are six examples: No. 1 is pitting. This could be a sign of psoriasis. Two is clubbing. Clubbing happens when your oxygen is low and could be a sign of lung issues. Three is spooning. It can happen if you have iron-deficient anemia or liver disease. Four is called "a Beau's line." It's a horizontal line that indicates a previous injury or infection. Five is nail separation. This may happen as a result of injury, infection or a medication. And six is yellowing of the nails, which may be the result of chronic bronchitis.

For the Mayo Clinic News Network, I'm Vivien Williams.

Causas

No se conoce por completo la causa de la psoriasis, pero se cree que está relacionada con un problema del sistema inmunitario con las células T y otros glóbulos blancos del cuerpo llamados «neutrófilos».

Normalmente, las células T se desplazan por el cuerpo para combatir sustancias extrañas, como virus o bacterias.

En cambio, si tienes psoriasis, las células T atacan las células sanas de la piel por error, como si estuvieran curando una herida o combatiendo una infección.

Las células T hiperactivas también provocan un aumento en la producción de células cutáneas sanas, más células T y otros glóbulos blancos, en particular, los neutrófilos. Este tipo de glóbulos blancos entra en la piel, lo que provoca enrojecimiento y, a veces, pus en lesiones pustulosas. Los vasos sanguíneos dilatados en las zonas afectadas por la psoriasis crean calor y enrojecimiento en las lesiones cutáneas.

Este proceso genera un ciclo continuo en el cual células cutáneas nuevas se desplazan a la capa más externa de la piel demasiado rápido, es decir, en días en lugar de semanas. Las células cutáneas se acumulan formando manchas gruesas y escamosas en la superficie de la piel; este proceso continúa hasta que el tratamiento detiene el ciclo.

No se sabe bien qué es exactamente lo que ocasiona el mal funcionamiento de las células T en las personas que tienen psoriasis. Los investigadores consideran que tanto los factores genéticos como los ambientales influyen en esta enfermedad.

Desencadenantes de la psoriasis

Por lo general, la psoriasis comienza o empeora debido a un desencadenante que podrías llegar a identificar y evitar. Algunos de los factores que pueden desencadenar la psoriasis son:

  • Infecciones, como la amigdalitis estreptocócica o infecciones cutáneas
  • Lesiones en la piel, como un corte o raspón, la picadura de un insecto o una quemadura solar grave
  • Estrés
  • Tabaquismo
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Insuficiencia de vitamina D
  • Ciertos medicamentos, como el litio, que se receta para el trastorno bipolar, los medicamentos para la presión arterial alta, como los betabloqueantes, los medicamentos antipalúdicos y los yoduros

Factores de riesgo

Cualquier persona puede contraer psoriasis, pero estos factores pueden aumentar el riesgo de padecer la enfermedad:

  • Antecedentes familiares. Este es uno de los factores de riesgo más importantes. El hecho de que uno de tus padres tenga psoriasis aumenta el riesgo de que contraigas la enfermedad, y si tus dos padres tienen psoriasis, el riesgo se incrementa aún más.
  • Infecciones bacterianas y víricas. Las personas con VIH tienen más probabilidades de contraer psoriasis que las personas con un sistema inmunitario sano. Los niños y los adultos jóvenes con infecciones recurrentes, particularmente, amigdalitis estreptocócica, también pueden correr un riesgo mayor.
  • Estrés. Ya que el estrés puede afectar tu sistema inmunitario, los niveles elevados de estrés pueden aumentar el riesgo de desarrollar psoriasis.
  • Obesidad. El exceso de peso aumenta el riesgo de presentar psoriasis. Las lesiones (placas) asociadas con todos los tipos de psoriasis a menudo se presentan en los pliegues y en las arrugas de la piel.
  • Fumar. Fumar tabaco no solo aumenta el riesgo de padecer psoriasis, sino que también puede aumentar la gravedad de la enfermedad. Fumar también puede interferir en el progreso inicial de la enfermedad.

Complicaciones

Si sufres psoriasis, corres más riesgo de contraer ciertas enfermedades. Algunas de ellas son:

  • Artritis psoriásica. Esta complicación de la psoriasis puede provocar daño en las articulaciones y la pérdida de la función en algunas de ellas, que puede ser debilitante.
  • Enfermedades oculares. Ciertos trastornos oculares, como la conjuntivitis, la blefaritis y la uveítis, son más frecuentes en personas con psoriasis.
  • Obesidad. Las personas que padecen psoriasis, especialmente si la enfermedad es extensa, son más propensas a la obesidad. Sin embargo, no está claro cómo se vinculan estas enfermedades. La inflamación relacionada con la obesidad puede intervenir en la aparición de la psoriasis. O puede ser que las personas con psoriasis sean más propensas a aumentar de peso, posiblemente porque son menos activas a causa de su psoriasis.
  • Diabetes tipo 2. El riesgo de padecer diabetes tipo 2 aumenta para las personas que tienen psoriasis. Cuanto más grave es la psoriasis, mayor es la probabilidad de contraer diabetes tipo 2.
  • Presión arterial alta. Las probabilidades de tener presión arterial alta son mayores para las personas que padecen psoriasis.
  • Enfermedad cardiovascular. Para las personas que tienen psoriasis, el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular es casi el doble que para aquellos que no padecen la enfermedad. La psoriasis y algunos tratamientos también aumentan el riesgo de tener latidos del corazón irregulares, un accidente cerebrovascular, colesterol alto y ateroesclerosis.
  • Síndrome metabólico. Es un grupo de trastornos, entre ellos, presión arterial alta, niveles elevados de insulina y niveles de colesterol anormales, que aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.
  • Otras enfermedades autoinmunitarias. Es más probable que la celiaquía, la esclerosis y la enfermedad intestinal inflamatoria llamada «enfermedad de Crohn» afecten a personas con psoriasis.
  • Enfermedad de Parkinson. Esta enfermedad neurológica crónica es más probable que ocurra en las personas con psoriasis.
  • Enfermedad renal. La psoriasis grave a moderada se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedad renal.
  • Problemas emocionales. La psoriasis también puede afectar tu calidad de vida. La psoriasis está asociada a la depresión y la baja autoestima. También podrías aislarte socialmente.

Psoriasis - atención en Mayo Clinic

March 13, 2019
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