Diagnóstico

El médico te preguntará acerca de tus antecedentes médicos y te realizará una exploración física. El médico, el enfermero u otro asistente médico colocará un brazalete inflable alrededor del brazo y medirá la presión arterial con un tensiómetro.

La presión arterial en general debe medirse en ambos brazos para determinar si hay alguna diferencia. Es importante usar un brazalete del tamaño adecuado.

Las mediciones de la presión arterial se clasifican en varias categorías:

  • Presión arterial normal. Tu presión arterial es normal si se encuentra por debajo de 120/80 mm Hg.
  • Presión arterial elevada. La presión arterial elevada es una presión sistólica de 120 a 129 mm Hg y una presión diastólica por debajo (no por encima) de 80 mm Hg. La presión arterial elevada tiende a empeorar con el tiempo, a menos que se tomen medidas para controlarla. La presión arterial elevada también puede llamarse prehipertensión.
  • Hipertensión de etapa 1. La hipertensión de etapa 1 es una presión sistólica que oscila entre 130 y 139 mm Hg o una presión diastólica que oscila entre 80 y 89 mm Hg.
  • Hipertensión de etapa 2. La hipertensión de etapa 2, que es una hipertensión más grave, es una presión sistólica de 140 mm Hg o superior, o una presión diastólica de 90 mm Hg o superior.
  • Crisis hipertensiva. Una presión arterial superior a los 180/120 mm Hg es una situación de emergencia que requiere atención médica de urgencia. Si tienes este resultado cuando tomas tus medicamentos para la presión arterial en casa, espera algunos minutos y vuelve a hacer la prueba. Si tu presión arterial todavía sigue alta, comunícate con tu médico de inmediato. Si también tienes dolor en el pecho, problemas de visión, entumecimiento o debilidad, problemas para respirar o algún signo o síntoma de un accidente cerebrovascular o ataque cardíaco, llama al 911 o al número médico de emergencia local.

Ambos números en una lectura de presión arterial son importantes. Pero después de los 50 años de edad, la medición sistólica es incluso más importante. La hipertensión sistólica aislada es un trastorno en que la presión diastólica es normal (menor de 80 mm Hg), pero la presión sistólica es alta (mayor de o igual a 130 mm Hg). Este es un tipo frecuente de presión arterial alta entre personas mayores de 65 años.

Debido a que la presión arterial alta normalmente varía durante el día y puede aumentar durante una consulta con el médico (hipertensión de bata blanca), el médico probablemente te tomará varias lecturas de presión arterial en tres o más citas médicas individuales antes de diagnosticarte presión arterial alta.

Control de la presión arterial en el hogar

El médico puede pedirte que registres tu presión arterial en tu casa para obtener más información y confirmar si tienes presión arterial alta.

El control de la presión arterial en casa es una forma importante de verificar si tienes presión arterial, corroborar si el tratamiento para la presión arterial alta funciona o diagnosticar el empeoramiento de la presión arterial alta.

Los monitores caseros de presión arterial son fáciles de conseguir, de un bajo precio y no se necesita receta médica para comprarlos. El control de la presión arterial en el hogar no reemplaza las visitas al médico, y los tensiómetros para el hogar pueden tener algunas limitaciones.

Asegúrate de usar un dispositivo validado y de que el mango tenga buen calce. Una vez al año, lleva el medidor contigo a la consulta médica para verificar su precisión. Pregunta al médico acerca de cómo empezar a controlarte la presión arterial en casa.

La American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) no recomienda aquellos dispositivos que midan la presión arterial en la muñeca o en el dedo porque pueden arrojar resultados menos fiables.

Pruebas

Si tienes presión arterial alta, el médico puede recomendar pruebas para confirmar el diagnóstico y comprobar si existen afecciones subyacentes que puedan causar la hipertensión.

  • Monitoreo ambulatorio. Esta prueba de control de la presión arterial durante 24 horas se utiliza para confirmar si tienes la presión arterial alta. El dispositivo utilizado para esta prueba mide tu presión arterial a intervalos regulares durante un período de 24 horas y brinda un panorama más preciso de los cambios en la presión arterial en el transcurso de un día y noche promedios. Sin embargo, esos dispositivos no están disponibles en todos los centros médicos y es posible que no se reembolsen.
  • Análisis de laboratorio. El médico puede recomendarte una prueba de orina (análisis de orina) y análisis de sangre, incluida una prueba de colesterol.
  • Electrocardiograma (ECG). Esta prueba rápida e indolora mide la actividad eléctrica del corazón.
  • Ecocardiograma. En función de los signos y síntomas y de los resultados de las pruebas, tu médico puede solicitar un ecocardiograma para verificar si hay más signos de enfermedad cardíaca. Un ecocardiograma utiliza ondas de sonido para producir imágenes del corazón.

Tratamiento

Cambiar el estilo de vida puede ayudar a controlar la presión arterial alta. Es posible que el médico te recomiende hacer cambios en el estilo de vida, que incluyen:

  • Seguir una dieta saludable para el corazón con menos sal
  • Hacer actividad física con regularidad
  • Mantener un peso saludable o bajar de peso, si tienes sobrepeso u obesidad
  • Limitar la cantidad de alcohol que bebes

No obstante, a veces, los cambios en el estilo de vida no son suficientes. Si la dieta y el ejercicio no ayudan, tu médico puede recomendarte medicamentos para bajar la presión arterial.

Medicamentos

El tipo de medicamento que tu médico te recete para la presión arterial alta depende de tus rangos de presión arterial y de tu salud general. Dos o más medicamentos para la presión arterial suelen funcionar mejor que uno solo. A veces, hallar el medicamento o la combinación más eficaz es una cuestión de prueba y error.

El objetivo del tratamiento de la presión arterial debería ser menos de 130/80 mm Hg en los siguientes casos:

  • Eres un adulto sano de 65 años o más.
  • Eres un adulto sano menor de 65 años con un riesgo del 10 por ciento o más de padecer una enfermedad cardiovascular en los próximos 10 años.
  • Padeces una enfermedad renal crónica, diabetes o una enfermedad de las arterias coronarias.

Pregúntale al médico cuál debe ser tu objetivo de tratamiento de la presión arterial. Además, el objetivo ideal del tratamiento de la presión arterial puede variar en función de la edad y de las afecciones de salud, sobre todo si eres mayor de 65 años.

Los medicamentos que se utilizan para tratar la presión arterial alta incluyen los siguientes:

  • Diuréticos. Los diuréticos son medicamentos que ayudan a los riñones a eliminar el sodio y el agua del cuerpo. Estos medicamentos suelen ser los primeros que se prueban para tratar la presión arterial alta.

    Existen diferentes tipos de diuréticos, como tiazídicos, de asa y ahorradores de potasio. El que te recomiende el médico depende de las mediciones de tu presión arterial y de otras afecciones de la salud, como una enfermedad renal o una insuficiencia cardíaca. Los diuréticos utilizados comúnmente para tratar la presión arterial incluyen la clortalidona, la hidroclorotiazida (Microzide), entre otros.

    Un efecto secundario común de los diuréticos es el aumento de la orina, que podría reducir los niveles de potasio. Si tienes un nivel bajo de potasio, tu médico puede incorporar a tu tratamiento un diurético ahorrador de potasio, como el triamtereno (Dyazide y Maxide) o la espironolactona (Aldactone).

  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Estos medicamentos, como el lisinopril (Prinivil y Zestril), el benazepril (Lotensin), el captopril y otros, ayudan a relajar los vasos sanguíneos al bloquear la formación de una sustancia química natural que los estrecha.
  • Antagonistas de receptores de la angiotensina II. Estos medicamentos relajan los vasos sanguíneos al bloquear la acción, y no la formación, de una sustancia química natural que los estrecha. Los antagonistas de receptores de la angiotensina II incluyen el candesartán (Atacand), el losartán (Cozaar) y otros.
  • Bloqueadores de los canales de calcio. Estos medicamentos, incluidos la amlodipina (Norvasc), el diltiazem (Cardizem, Tiazac y otros), entre otros, ayudan a relajar los músculos de los vasos sanguíneos. Algunos disminuyen la frecuencia cardíaca. Los bloqueadores de los canales de calcio quizás funcionen mejor que los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina por sí solos para las personas con ascendencia africana y las de mayor edad.

    No comas ni bebas productos de pomelo cuando tomes bloqueadores de los canales de calcio. El pomelo aumenta los niveles en sangre de ciertos bloqueadores de los canales de calcio, lo que puede ser peligroso. Habla con el médico o con el farmacéutico si tienes inquietudes acerca de las interacciones.

Otros medicamentos que se suelen administrar para tratar la presión arterial alta

Si tienes problemas para alcanzar tu objetivo de presión arterial con las combinaciones de los medicamentos mencionadas anteriormente, es posible que el médico indique lo siguiente:

  • Alfabloqueadores. Estos medicamentos reducen las señales nerviosas hacia los vasos sanguíneos, lo que disminuye los efectos de las sustancias químicas naturales que estrechan los vasos sanguíneos. Los alfabloqueadores incluyen la doxazosina (Cardura), la prazosina (Minipress) y otros.
  • Alfabetabloqueadores. Los alfabetabloqueadores bloquean las señales nerviosas y disminuyen los latidos del corazón para reducir la cantidad de sangre que se bombea a través de los vasos sanguíneos. Los alfabetabloqueadores incluyen el carvedilol (Coreg) y el labetalol (Trandate).
  • Betabloqueadores. Estos medicamentos reducen la carga sobre el corazón y ensanchan los vasos sanguíneos para que el corazón lata con menor frecuencia y sin hacer tanto esfuerzo. Los betabloqueadores incluyen el acebutolol, el atenolol (Tenormin) y otros.

    Por lo general, no se recomiendan los betabloqueadores como medicamento único, pero pueden ser eficaces en combinación con otros medicamentos para la presión arterial.

  • Antagonistas de la aldosterona. Estos medicamentos también se consideran diuréticos. Algunos ejemplos son la espironolactona y la eplerenona (Inspra). Estos medicamentos bloquean el efecto de un químico natural que puede ocasionar la acumulación de sal y líquidos, lo cual contribuye a la aparición de presión arterial alta. Se pueden utilizar para tratar la hipertensión resistente.
  • Inhibidores de la renina. El medicamento aliskiren (Tekturna) disminuye la producción de la renina, una enzima producida por los riñones y que comienza una cadena de etapas químicas que aumentan la presión arterial.

    Debido a que existe un riesgo de que se presenten complicaciones graves, que incluyen el accidente cerebrovascular, no se debe tomar aliskiren con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o antagonistas de receptores de angiotensina II.

  • Vasodilatadores. Estos medicamentos incluyen la hidralazina y el minoxidil. Actúan directamente sobre los músculos de las paredes arteriales, y evitan que se tensen tales músculos y se estrechen las arterias.
  • Agentes de acción central. Estos medicamentos evitan que el cerebro emita señales al sistema nervioso para aumentar la frecuencia cardíaca y estrechar los vasos sanguíneos. Algunos ejemplos son la clonidina (Catapres y Kapvay), la guanfacina (Intuniv) y la metildopa.

Tratamiento de la hipertensión resistente

Si tu presión arterial sigue siendo excesivamente alta a pesar de haber tomado al menos tres tipos diferentes de medicamentos para la presión arterial alta, de los cuales uno generalmente debe ser un diurético, es posible que tengas hipertensión resistente.

Tienes hipertensión resistente si tienes presión arterial alta controlada, pero tomas cuatro tipos diferentes de medicamentos al mismo tiempo para lograr ese control. Si este es el caso, el médico debe investigar la posibilidad de una causa secundaria de la presión arterial alta.

Tener hipertensión resistente no significa que la presión arterial nunca bajará. Si tú y tu médico pueden determinar la causa, se puede elaborar un plan de tratamiento más eficaz para ayudarte a alcanzar tu objetivo de presión arterial.

El tratamiento de la hipertensión resistente puede incluir muchas medidas, como las siguientes:

  • Cambiar los medicamentos para la presión arterial alta para determinar las combinaciones y dosis más adecuadas
  • Revisar todos los medicamentos que tomas, incluyendo aquellos que tomas para otras afecciones o compras sin receta médica
  • Controlar la presión arterial en casa para determinar si acudir al médico aumenta la presión arterial (hipertensión de bata blanca)
  • Hacer cambios saludables en el estilo de vida, como llevar una alimentación sana que incluya menos sal, mantener un peso saludable y limitar el consumo de alcohol

Siempre debes tomar los medicamentos para la presión arterial según la indicación médica. Nunca omitas una dosis ni interrumpas de manera abrupta la toma de los medicamentos para la presión arterial. La interrupción repentina de ciertos medicamentos para la presión arterial, como los betabloqueadores, puede causar un aumento marcado en la presión arterial (hipertensión por rebote).

Si te salteas dosis porque no puedes pagar los medicamentos, porque tienes efectos secundarios o simplemente porque te olvidas de tomar tus medicamentos, habla con tu médico acerca de las soluciones. No modifiques tu tratamiento sin la indicación del médico.

Posibles tratamientos futuros

Los investigadores continúan estudiando la ecografía basada en catéter y la ablación por radiofrecuencia de los nervios simpáticos del riñón (denervación renal) como tratamiento para la hipertensión resistente. Estudios anteriores mostraron algunos beneficios, pero estudios más sólidos mostraron que la terapia no necesariamente baja la presión arterial en personas con hipertensión resistente. Se están llevando a cabo más investigaciones para determinar la posible función de la terapia en el tratamiento de la hipertensión, si la tuviese.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

Estilo de vida y remedios caseros

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudarte a controlar y prevenir la presión arterial alta, incluso si tomas medicamentos para la presión arterial. Esto es lo que puedes hacer:

  • Comer alimentos saludables. Sigue una dieta saludable. Intenta con los enfoques dietéticos para detener la hipertensión (la dieta DASH), que se centra en frutas, verduras, granos integrales, carne de ave de corral, pescado y alimentos lácteos con bajo contenido graso. Consume mucho potasio, que puede ayudar a prevenir y controlar la presión arterial alta. Consume menos grasas saturadas y grasas trans.
  • Disminuye la cantidad de sal en tu dieta. Ten como meta limitar el consumo de sodio a menos de 2300 miligramos (mg) por día, o aún menos. Pero un consumo más bajo de sodio (1500 mg por día, o menos) es ideal para la mayoría de los adultos.

    Además de reducir la cantidad de sal que consumes al dejar de lado el salero, también deberás prestar atención a la cantidad de sal en los alimentos procesados que consumes, como sopas enlatadas o comidas congeladas.

  • Mantener un peso saludable. Mantener un peso saludable o perder peso si tienes sobrepeso u obesidad, puede ayudarte a controlar tu presión arterial alta y disminuir el riesgo de tener problemas de salud relacionados. En general, puedes reducir tu presión arterial en aproximadamente 1 mm Hg con cada kilogramo de peso que pierdas (alrededor de 2,2 libras).
  • Incrementa la actividad física. La actividad física regular puede ayudarte a bajar la presión arterial, controlar el estrés, mantener tu peso bajo control y reducir el riesgo de tener varios problemas de salud. Si tienes la presión arterial alta, hacer ejercicio de intensidad moderada a alta con regularidad puede disminuir tu lectura máxima de presión arterial en alrededor de 11 mm Hg y la lectura mínima en alrededor de 5 mm Hg.

    Intenta realizar al menos 150 minutos por semana de actividad aeróbica moderada o 75 minutos por semana de actividad aeróbica intensa, o bien una combinación de actividad moderada e intensa. Por ejemplo, trata de caminar a paso ligero durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos cortos de recuperación de actividad más ligera. Trata de hacer ejercicios para fortalecer los músculos al menos dos días a la semana.

  • Limita el consumo de alcohol. Incluso si estás sano, el alcohol puede aumentar la presión arterial. Si eliges beber alcohol, hazlo con mesura. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una copa al día para las mujeres y hasta dos copas al día para los hombres. Una copa equivale a 12 onzas (350 mL) de cerveza, 5 onzas (147 mL) de vino o 1,5 onzas (44 mL) de licor con graduación de 80 grados.
  • No fumes. El tabaco puede dañar las paredes de los vasos sanguíneos y acelerar el proceso de acumulación de placa en las arterias. Si fumas, pídele al médico que te ayude a dejar de fumar.
  • Controla el estrés. Reduce el estrés lo más que puedas. Practica técnicas de afrontamiento saludables, como relajación muscular, respiración profunda o atención plena. También puede ayudar hacer actividad física de manera regular y dormir lo suficiente.
  • Contrólate la presión arterial en tu hogar. Tomarte la presión arterial en el hogar te permite mantener un registro diario de las medidas de presión arterial. El médico puede revisar la información para determinar si tus medicamentos están haciendo efecto o si tienes complicaciones. Medir la presión arterial en casa no sustituye a las consultas médicas. Incluso si obtienes lecturas normales, no dejes ni cambies tus medicamentos ni tampoco alteres tu alimentación sin hablar primero con el médico.

    Si tu presión arterial está controlada, consulta con el médico acerca de con qué frecuencia debes medirla.

  • Practica la relajación o la respiración lenta y profunda. Practica respirando lento y hondo para relajarte. Se ha demostrado con algunos estudios que la respiración lenta (de cinco a siete respiraciones por minuto) combinada con técnicas de atención plena puede reducir la presión arterial. También hay algunos dispositivos disponibles que estimulan la respiración lenta y profunda. De acuerdo con la American Heart Association, la respiración guiada con dispositivo puede ser una opción no medicamentosa razonable para disminuir la presión arterial, en especial si padeces ansiedad con presión arterial alta o si los tratamientos tradicionales no se toleran bien.
  • Controla tu presión arterial durante el embarazo. Las mujeres con presión arterial alta deben consultar con el médico sobre cómo controlar la presión arterial durante el embarazo.

Medicina alternativa

Aunque la dieta y el ejercicio son las formas más adecuadas de bajar la presión arterial, algunos suplementos también pueden ayudar a bajarla. No obstante, se requiere más investigación para determinar los beneficios potenciales. Entre los suplementos, se incluyen los siguientes:

  • Fibra, como psilio rubio y salvado de trigo
  • Minerales, como magnesio, calcio y potasio
  • Ácido fólico
  • Suplementos o productos que aumenten el óxido nítrico o que ensanchen los vasos sanguíneos (vasodilatadores), como el cacao, la coenzima Q10, la L-arginina y el ajo
  • Ácidos grasos omega-3, que se encuentran en pescado graso, suplementos de aceite de pescado y linaza

Los investigadores también están estudiando si la vitamina D puede reducir la presión arterial, pero la evidencia es contradictoria. Se necesitan más investigaciones.

Si bien es mejor incluir en tu dieta estos suplementos como alimentos, también puedes tomarlos en pastillas o cápsulas. Consulta con el médico antes de agregar cualquiera de estos suplementos a tu tratamiento para la presión arterial. Algunos suplementos pueden interactuar con los medicamentos y causar efectos secundarios peligrosos, como un riesgo de sangrado que podría ser mortal.

También puedes practicar técnicas de relajamiento, como respiración profunda o atención plena, para ayudarte a relajarte y reducir el nivel de estrés. Estas prácticas pueden reducir temporalmente la presión arterial.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

La presión arterial alta no es un problema que puedes tratar y luego ignorar. Es una afección que debes controlar durante toda la vida. Para mantener la presión arterial bajo control, debes realizar lo siguiente:

  • Toma los medicamentos de forma adecuada. Si los efectos secundarios o los costos representan un problema para ti, no debes suspender la toma de los medicamentos. Consulta a tu médico acerca de otras opciones.
  • Programa consultas regulares con el médico. Se necesita un esfuerzo de equipo para tratar la presión arterial alta con éxito. Tu médico no puede hacerlo solo, y tú tampoco. Trabaja con tu médico para que tu presión arterial baje a un nivel seguro y para mantenerla allí.
  • Adopta hábitos saludables. Consume alimentos saludables, baja el exceso de peso que tienes y realiza actividad física con regularidad. Limita el consumo de alcohol. Si fumas, deja de hacerlo.
  • Controla el estrés. Rechaza las tareas adicionales, libérate de los pensamientos negativos, mantén buenas relaciones, y continúa siendo paciente y optimista.

Ajustarse a cambios en el estilo de vida puede ser difícil, en especial si no ves o no sientes los síntomas de la presión arterial alta. Si necesitas motivación, recuerda los riesgos asociados a la presión arterial alta no controlada. Tal vez, también te ayude contar con el apoyo de tu familia y de tus amigos.

Preparación para la consulta

Si piensas que puedes tener presión arterial alta, solicita una cita con tu médico para que controle tu presión arterial.

No necesitas una preparación especial para controlar tu presión arterial. Puedes usar una camiseta de manga corta para tu cita médica para que el brazalete del tensiómetro se pueda colocar alrededor de tu brazo cómodamente. Evita comer, tomar bebidas con cafeína y fumar antes de la prueba. Te recomendamos ir al baño antes de que te midan la presión arterial.

Dado que algunos medicamentos, como los antigripales de venta libre, los analgésicos, los antidepresivos, las píldoras anticonceptivas, entre otros, pueden aumentar tu presión arterial, puede ser una buena idea llevar a la cita con el médico una lista de los medicamentos y suplementos que tomas. No dejes de tomar ningún medicamento con receta médica que pienses que pueda afectar tu presión arterial sin el asesoramiento de tu médico.

Debido a que la cita médica puede ser breve, y por lo general hay muchos temas que analizar, es una buena idea prepararte para ir a la consulta. La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita y saber qué esperar del médico.

Lo que puedes hacer

  • Anota los síntomas que tengas. La presión arterial alta en pocas ocasiones presenta síntomas, pero es un factor de riesgo para la enfermedad cardíaca. Informarle al médico que tienes síntomas, como dolor en el pecho o falta de aire, puede ayudarlo a decidir la intensidad del tratamiento de la presión arterial alta.
  • Anota la información personal esencial, como antecedentes familiares de presión arterial alta, colesterol alto, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad renal o diabetes, y cualquier episodio de estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Si es posible, pide a un familiar o a un amigo que te acompañe. A veces puede ser difícil recordar toda la información que se te proporciona durante una cita médica. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Prepárate para hablar sobre tus hábitos alimenticios y de actividad física. Si no sigues una dieta o no tienes una rutina de ejercicio, prepárate para hablar con tu médico sobre los desafíos que podrías enfrentar para comenzar a hacerlo.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar ese tiempo al máximo. Organiza tus preguntas de la más a la menos importante en caso de que se acabe el tiempo. Para la presión arterial alta, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Qué clase de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Necesito tomar algún medicamento?
  • ¿Qué alimentos debería comer o evitar?
  • ¿Cuál es el nivel adecuado de actividad física?
  • ¿Con qué frecuencia debo programar las citas para controlar mi presión arterial?
  • ¿Debo controlarme la presión arterial en casa?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de la mejor manera?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Existe una alternativa genérica al medicamento que me está recetando?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme?
  • ¿Qué sitios web recomiendas visitar?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle a tu médico, no dudes en hacer preguntas cada vez que no entiendas algo durante la cita.

Qué esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas te permitirá reservar tiempo para repasar los puntos en los que quieras detenerte. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Tienes antecedentes familiares de colesterol alto, presión arterial alta o enfermedad cardíaca?
  • ¿Cómo son tus hábitos alimenticios y de actividad física?
  • ¿Bebes alcohol? ¿Cuántas bebidas alcohólicas consumes a la semana?
  • ¿Fumas?
  • ¿Cuándo fue la última vez que te controlaste la presión arterial? ¿Cuál fue la medición de tu presión arterial en ese momento?

Qué puedes hacer mientras tanto

Nunca es demasiado pronto para hacer cambios saludables en el estilo de vida, como dejar de fumar, consumir alimentos saludables y realizar más actividad física. Estas son las primeras formas de protegerte contra la presión arterial alta y sus complicaciones, incluidos los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares.

July 01, 2021
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