Diagnóstico

Para medir la presión arterial, el médico o especialista generalmente coloca un brazalete inflable alrededor del brazo y mide la presión arterial con un tensiómetro.

La medición de la presión arterial, que se da en milímetros de mercurio (mm Hg), consta de dos números. El primero, o mayor, mide la presión en las arterias cuando el corazón late (presión sistólica). El segundo, o menor, mide la presión en las arterias entre los latidos del corazón (presión diastólica).

Las mediciones de presión arterial entran en cuatro categorías generales:

  • Presión arterial normal. Tienes presión arterial normal si está por debajo de 120/80 mm Hg.
  • Presión arterial elevada. La presión arterial elevada es una presión sistólica entre 120 y 129 mm Hg y una presión diastólica por debajo de 80 mm Hg. La presión arterial elevada tiende a empeorar con el tiempo a no ser que se tomen medidas para controlarla.
  • Hipertensión de etapa 1. La hipertensión de etapa 1 es una presión sistólica entre 130 y 139 mm Hg o una presión diastólica de 80 a 89 mm Hg.
  • La hipertensión de etapa 2 . La hipertensión de etapa 2, una hipertensión más grave, es una presión sistólica de 140 mm Hg o mayor, o una presión diastólica de 90 mm Hg o mayor.

Ambos números en una medición de presión arterial son importantes. Pero después de los 60 años de edad, la medición sistólica es incluso más significativa. La hipertensión sistólica aislada es un trastorno en que la presión diastólica es normal (menor de 90 mm Hg), pero la presión sistólica es alta (mayor de 140 mm Hg). El médico probablemente te tomará dos o tres mediciones de presión arterial en cada una de tres o más consultas antes de diagnosticarte presión arterial alta. Esto se debe a que la presión arterial normalmente varía a lo largo del día, y a veces específicamente durante las visitas al médico, un trastorno llamado «hipertensión de bata blanca». La presión arterial en general debe medirse en ambos brazos para determinar si hay alguna diferencia. Es importante usar un brazalete de tamaño adecuado. Quizás tu doctor te pida registrar tu presión arterial en casa y en el trabajo para tener información adicional.

Tal vez tu doctor sugiera una prueba de vigilancia de la presión de 24 horas conocido como monitoreo ambulatorio de la presión arterial. El dispositivo utilizado para esta prueba mide tu presión arterial a intervalos regulares durante un período de 24 horas y brinda un panorama más preciso de los cambios en la presión arterial en el transcurso de un día y noche promedios. Pero estos dispositivos no están disponibles en todos los centros médicos, y rara vez se los reembolsa.

Si tienes cualquier tipo de presión alta, tu doctor va a revisar tu expediente médico y hacer un examen físico.

Quizás tu doctor también te recomiende exámenes de rutina, como un análisis de orina (urinálisis), análisis de sangre, una prueba para colesterol y un electrocardiograma — un examen que mide la actividad eléctrica de tu corazón. Quizás tu doctor también te recomiende exámenes adicionales, como un ecocardiograma, para verificar si hay más signos de enfermedades cardíacas.

Tomar la presión en casa

Una manera importante de ver si tu tratamiento para la presión funciona, o para diagnosticar si la alta presión está empeorando, es vigilar tu presión arterial en casa. Los tensiómetros para el hogar se consiguen fácilmente y no son costosos, y no necesitas una receta para comprar uno. Consulta con tu médico sobre cómo comenzar. El control de la presión arterial en el hogar no reemplaza las visitas al médico, y los tensiómetros para el hogar pueden tener algunas limitaciones.

Control de la presión arterial en el hogar

El control de la presión arterial en casa es una forma importante de verificar si el tratamiento para la presión arterial funciona, confirmar la presencia de presión arterial alta o diagnosticar el empeoramiento de la presión arterial alta.

Los monitores caseros de presión arterial son fáciles de conseguir, de un bajo precio y no se necesita prescripción para comprarlos. El control de la presión arterial en el hogar no sustituye las visitas al médico, y los medidores de presión arterial para el hogar pueden tener limitaciones.

Asegúrate de usar un dispositivo validado y de que el mango tenga buen calce. Una vez al año, lleva el medidor contigo a la consulta médica para verificar su precisión. Pregunta al médico cómo empezar a controlarte la presión arterial en casa.

La American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) no recomienda aquellos dispositivos que midan la presión arterial en la muñeca o en el dedo.

Tratamiento

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Calculadora de riesgo de enfermedad cardíaca

Cambiar tu estilo de vida puede provocar un gran efecto en el control de la presión arterial alta. Tu médico puede recomendarte que sigas una dieta saludable con un menor contenido de sal, hagas ejercicio regularmente, dejes de fumar y mantengas un peso saludable. Pero algunas veces, hacer cambios en tu estilo de vida no es suficiente.

Además de la dieta y el ejercicio, tu doctor quizás recomiende tomar medicación para bajar tu presión arterial.

Tu objetivo en cuanto a tratamiento para la presión arterial depende de tu salud.

Objetivos para el tratamiento para la presión*
*Aunque 120/80 mm Hg o valores menores sean los objetivos ideales para la presión, los médicos no están seguros de si necesitarás tratamiento (medicamentos) para alcanzar ese nivel.
Menos de 150/90 mm Hg Si eres un adulto sano de 60 años o mayor
Menos de 140/90 mm Hg Si eres un adulto sano menor de 60 años
Menos de 140/90 mm Hg Si tienes una enfermedad renal crónica, diabetes, o enfermedad de las arterias coronarias, o estás a alto riesgo de enfermedad de las arterias coronarias

Si tienes 60 años o más, y tomar medicamentos causa una presión sistólica baja (como menos de 140 mm Hg), no necesitarás cambiar tus medicamentos a no ser que te causen efectos negativos a la salud o a la calidad de vida.

Las personas mayores de 60 años comúnmente tienen hipertensión sistólica aislada — el caso en que la presión diastólica es normal pero la presión sistólica es alta.

La categoría de medicamentos que tu doctor recetará depende de tus resultados en las pruebas de presión y otros problemas médicos que tengas.

Medicamentos para tratar la alta presión arterial

  • Diuréticos tiazidas. Los diuréticos son medicamentos que actúan sobre los riñones para ayudar a tu cuerpo a eliminar el sodio y el agua, lo que reduce el volumen de la sangre.

    Los diuréticos tiazidas con frecuencia son la primera opción, pero no la única, en medicamentos para la presión arterial alta. Los diuréticos tiazidas incluyen hidroclorotiazida (Microzide), clortalidona, y otros.

    Si no estás tomando diuréticos y sigues teniendo presión arterial alta, habla con tu médico acerca de añadir o reemplazar un medicamento que actualmente tomas por algún diurético. Los diuréticos o los bloquedores de los canales de calcio pueden funcionar mejor en las personas de raza negra y en los mayores que los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina por sí solos. Un efecto secundario común de los diuréticos es un aumento en la necesidad de orinar.

  • Betabloqueadores. Estos medicamentos reducen el trabajo de tu corazón y abren tus vasos sanguíneos, lo que hace que tu corazón lata más despacio y con menos fuerza. Los betabloqueadores incluyen acebutolol (Sectral), atenolol (Tenormin) y otros.

    Cuando se recetan por sí solos, los betabloqueadores no funcionan tan bien, especialmente para las personas de raza negra y las mayores, pero pueden ser eficaces cuando se combinan con otros medicamentos para la presión.

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Estos medicamentos — como lisinopril (Zestril), benazepril (Lotensin), captopril (Capoten) y otros — ayudan a relajar los vasos sanguíneos bloqueando la formación de una sustancia química natural que los estrecha. Las personas con enfermedad renal crónica pueden beneficiarse de tomar inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina con sus otros medicamentos.
  • Bloqueadores del receptor de la angiotensina II. Estos medicamentos ayudan a relajar los vasos sanguíneos bloqueando la acción, y no la formación, de una sustancia química natural que los estrecha. Los bloquedores de los receptores de la angiotensina II son el candesartan (Atacand), el losartan (Cozaar) y otros. Las personas que tienen enfermedad renal crónica quizás se beneficien de tomar un bloqueador de receptores de la angiotensina II como parte de su medicación.
  • Bloqueadores de los canales de calcio. Estos medicamentos — incluyendo amlodipino (Norvasc), diltiazem (Cardizem, Tiazac, otros) y otros — ayudan a que se relajen los músculos de tus vasos sanguíneos. Algunos pueden disminuir la frecuencia cardíaca. Los bloqueadores de los canales de calcio quizás funcionen mejor que los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina por sí solos para las personas de raza negra y las mayores.

    El jugo de pomelo interactúa con algunos bloqueadores de los canales de calcio, aumentando los niveles del medicamento en la sangre, y causando un mayor riesgo de efectos secundarios. Habla con tu doctor o con el farmacéutico si estás preocupado por las interacciones.

  • Inhibidores de la renina. Aliskiren (Tekturna) hace más lenta la producción de renina, una enzima producida por los riñones que comienza una cadena de procesos químicos que aumentan la presión arterial.

    El medicamento Tekturna reduce la capacidad de la renina para comenzar este proceso. Por el riesgo de complicaciones graves, incluyendo accidentes cerebrovasculares, no se debe tomar aliskiren con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina ni con bloqueadores de receptores de la angiotensina II.

Otros medicamentos que a veces se usan para el tratamiento de la presión alta

Si tienes problemas para alcanzar tu objetivo en cuanto a la presión arterial con combinaciones de los medicamentos anteriores, tu médico quizás te recete:

  • Alfabloqueadores. Estos medicamentos reducen los impulsos nerviosos a los vasos sanguíneos, lo que a su vez reduce los efectos de las sustancias químicas naturales que estrechan los vasos. Los alfabloqueadores incluyen doxazosin (Cardura), prazosin (Minipress) y otros.
  • Bloqueadores alfa beta. Además de reducir los impulsos nerviosos a los vasos sanguíneos, los bloqueadores alfa beta hacen más lento el latido para reducir la cantidad de sangre que se deben bombear los vasos. Los bloqueadores alfa beta incluyen carvedilol (Coreg) y labetalol (Trandate).
  • Agentes de acción central. Estos medicamentos previenen que tu cerebro envíe señales a tu sistema nervioso para aumentar el ritmo de tu corazón y estrechar tus vasos sanguíneos. Ejemplos incluyen clonidina (Catapres, Kapvay), guanfacina (Intuniv, Tenex) y metildopa.
  • Vasodilatadores. Estos medicamentos, incluyendo hidralazina y minoxidil, tienen un efecto directo sobre los músculos de las paredes de tus arterias, lo que previene que los músculos se pongan tensos y que tus arterias se estrechen.
  • Agonistas de la aldosterona. Son ejemplos la espironolactona (Aldactone) y la eplerenona (Inspra). Estos medicamentos bloquean el efecto de una sustancia química natural que puede causar la retención de sal y líquido, lo que puede contribuir a la alta presión arterial.

Para reducir el número de dosis diaria de medicación que puedas necesitar, tu doctor puede recetar una combinación de medicamentos de baja dosis en lugar a dosis más grandes de un solo fármaco. De hecho, en general, dos o más medicamentos para la presión arterial son más efectivos que uno solo. A veces, encontrar la medicación o la combinación de medicamentos más efectiva es asunto de ensayo y error.

Cambios al estilo de vida para tratar la alta presión arterial

Sin importar qué medicamentos te recete el médico para el tratamiento de la presión alta, tendrás que hacer cambios a tu estilo de vida para bajarla.

Tu doctor quizás recomiende varios cambios a tu estilo de vida, incluyendo:

  • Comer una dieta más sana, con menos sal (la dieta DASH, Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión)
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Dejar de fumar
  • Limitar la cantidad de alcohol que tomas
  • Mantener un peso saludable o perder peso si tienes sobrepeso o eres obeso

Hipertensión resistente: Si tu presión arterial is difícil de controlar

Si tu presión arterial sigue siendo persistentemente alta, a pesar de tomar, por lo menos, tres tipos diferentes de medicamentos para tratarla, uno de los cuales debería ser un diurético, quizás tengas hipertensión resistente. También se considera que tienen hipertensión resistente las personas que lograron controlar la presión arterial alta, pero toman cuatro tipos diferentes de medicamentos al mismo tiempo para mantener ese control. En general se debe reconsiderar la posibilidad de una causa secundaria para la alta presión arterial.

Tener una hipertensión resistente no significa que tu presión arterial nunca vaya a bajar. De hecho, si tú y tu doctor pueden identificar la causa de tu alta presión arterial persistente, existe una buena posibilidad de que puedas alcanzar tu objetivo con la ayuda de un tratamiento que sea más efectivo.

Tu doctor o especialista en hipertensión puede evaluar si los medicamentos y las dosis que estás tomando para la alta presión arterial son adecuados. Tal vez debas ajustar tus medicamentos para encontrar la combinación y las dosis más efectivas. A menudo, agregar un antagonista de la aldosterona, como la espironolactona (Aldactona), ayuda a controlar la hipertensión resistente. Se están investigando algunas terapias experimentales, como ablación con catéter por radiofrecuencia de los nervios renales del sistema nervioso simpático (denervación renal), y estimulación eléctrica de los barorreceptores del seno carotideo.

Además, tú y tu doctor pueden revisar los medicamentos que estés tomando para otros trastornos. Algunos medicamentos, alimentos o suplementos pueden empeorar la presión arterial alta o evitar que los medicamentos para tratarla sean efectivos. Sé sincero con tu doctor sobre todos los medicamentos y suplementos que tomas.

Si no tomas tus medicamentos para la presión alta exactamente como se te indicó, quizás tu presión arterial se vea perjudicada. Si salteas dosis porque no puedes comprar los medicamentos, porque tienes efectos secundarios o porque simplemente se te olvida tomarlos, habla con tu médico sobre posibles soluciones. No cambies el tratamiento sin el consejo de tu médico.

Medicamentos para tratar la presión arterial alta

  • Diuréticos de tiazida. Los diuréticos son medicamentos que actúan sobre los riñones para ayudar al cuerpo a eliminar el sodio y el agua y, de este modo, reducir el volumen de sangre.

    A menudo, los diuréticos de tiazida son la primera opción, pero no la única, de medicamentos utilizados para tratar la presión arterial alta. Los diuréticos de tiazida incluyen la clortalidona, la hidroclorotiazida (Microzide) y otros.

    Si no estás tomando diuréticos y sigues teniendo presión arterial alta, habla con el médico acerca de agregar o reemplazar un medicamento que actualmente tomas por algún diurético. Los diuréticos o los bloqueadores de los canales de calcio pueden funcionar mejor en las personas con antepasados africanos y en los adultos mayores que los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina por sí solos. Un efecto secundario común de los diuréticos es el aumento de la micción.

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Estos medicamentos, como el lisinopril (Zestril), el benazepril (Lotensin), el captopril (Capoten) y otros, ayudan a relajar los vasos sanguíneos al bloquear la formación de una sustancia química natural que los estrecha. Las personas con una enfermedad renal crónica pueden beneficiarse de usar como medicamento un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina.
  • Bloqueadores del receptor de la angiotensina II. Estos medicamentos ayudan a relajar los vasos sanguíneos al bloquear la acción, y no la formación, de una sustancia química natural que los estrecha. Los bloqueadores de los receptores de la angiotensina II comprenden el candesartán (Atacand), el losartán (Cozaar) y otros. Las personas con una enfermedad renal crónica pueden beneficiarse de usar como medicamento un bloqueador de receptores de la angiotensina II.
  • Bloqueadores de los canales de calcio. Estos medicamentos, que incluyen el amlodipino (Norvasc), el diltiazem (Cardizem, Tiazac u otros) y otros, ayudan a que se relajen los músculos de los vasos sanguíneos. Algunos pueden disminuir la frecuencia cardíaca. Los bloqueadores de los canales de calcio quizás funcionen mejor que los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina por sí solos para las personas con antepasados africanos y las de mayor edad.

    El jugo de toronja interactúa con algunos bloqueadores de los canales de calcio al aumentar los niveles del medicamento en la sangre y causar un mayor riesgo de tener efectos secundarios. Habla con el médico o con el farmacéutico si estás preocupado por las interacciones.

Otros medicamentos que se suelen administrar para tratar la presión arterial alta

Si tienes problemas para alcanzar tus metas de presión arterial con las combinaciones de los medicamentos mencionadas, es posible que el médico indique lo siguiente:

  • Alfabloqueadores. Estos medicamentos reducen los impulsos nerviosos hacia los vasos sanguíneos, lo que reduce los efectos de los químicos naturales que estrechan los vasos sanguíneos. Los alfabloqueadores incluyen la doxazosina (Cardura), la prazosina (Minipress) y otros.
  • Alfabetabloqueadores. Además de reducir los impulsos nerviosos hacia los vasos sanguíneos, los alfabetabloqueadores disminuyen el latido para reducir la cantidad de sangre que se bombea a través de los vasos sanguíneos. Los alfabetabloqueadores incluyen el carvedilol (Coreg) y el labetalol (Trandate).
  • Betabloqueadores. Estos medicamentos reducen la carga sobre el corazón y abren los vasos sanguíneos para que el corazón lata con menor frecuencia y sin hacer tanto esfuerzo. Los betabloqueadores incluyen el acebutolol (Sectral), el atenolol (Tenormin) y otros.

    Por lo general, no se recomiendan los betabloqueadores como medicamento único pero pueden ser efectivos en combinación con otros medicamentos para la presión arterial.

  • Antagonistas de la aldosterona. Algunos ejemplos de estos son la espironolactona (Aldactone) y la eplerenona (Inspra). Estos medicamentos bloquean el efecto de un químico natural que puede ocasionar la retención de sal y líquidos, lo cual contribuye a la aparición de presión arterial alta.
  • Inhibidores de la renina. El medicamento aliskiren (Tekturna) disminuye la producción de la renina, una enzima producida por los riñones y que comienza una cadena de etapas químicas que aumentan la presión arterial.

    El aliskiren actúa al reducir la capacidad de la renina de comenzar este proceso. Debido a que existe un riesgo de que se presenten complicaciones serias, que incluyen el accidente cerebrovascular, no se debe consumir aliskiren con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o bloqueadores del receptor de angiotensina II.

  • Vasodilatadores. Estos medicamentos, que incluyen la hidralazina y el minoxidil, actúan directamente sobre los músculos de las paredes arteriales, y evitan que se tensen tales músculos y se estrechen las arterias.
  • Agentes de acción central. Estos medicamentos evitan que el cerebro envíe señales al sistema nervioso para aumentar la frecuencia cardíaca y estrechar los vasos sanguíneos. Algunos ejemplos son la clonidina (Catapres, Kapvay), la guanfacina (Intuniv, Tenex) y la metildopa.

Con el fin de reducir la cantidad de dosis de medicamento diarias que necesitas, es posible que el médico te recete una combinación de medicamentos en bajas dosis en lugar de dosis grandes de un solo medicamento. De hecho, dos o más medicamentos para la presión arterial suelen ser más efectivos que uno solo. A veces, hallar el medicamento o la combinación más efectiva es una cuestión de prueba y error.

Hipertensión resistente: Cuando la presión arterial es difícil de controlar

Si tu presión arterial sigue siendo excesivamente alta a pesar de haber tomado al menos tres tipos diferentes de medicamentos para la presión arterial alta, de los cuales uno generalmente debe ser un diurético, es posible que tengas hipertensión resistente.

Si una persona tiene presión arterial alta controlada, pero toma cuatro tipos diferentes de medicamentos al mismo tiempo para lograr ese control también se considera que tiene hipertensión resistente. Generalmente se debe reconsiderar la posibilidad de una causa secundaria de la presión arterial alta.

Tener hipertensión resistente no significa que la presión arterial nunca bajará. De hecho, si tú y tu médico pueden identificar cuál es la causa de la presión arterial alta persistente, existen muchas posibilidades de que puedas alcanzar tu objetivo con la ayuda de un tratamiento más eficaz.

Tu médico o especialista en hipertensión puede:

  • Evaluar las potenciales causas de tu enfermedad y determinar si pueden tratarse.
  • Revisar los medicamentos que tomas para otras enfermedades y recomendarte no tomar alguno que empeore tu presión arterial.
  • Recomendarte que controles tu presión arterial en el hogar para ver si tienes una presión arterial más alta en el consultorio del médico (hipertensión de bata blanca).
  • Sugerir cambios saludables en el estilo de vida, como llevar una alimentación sana que incluya menos sal, mantener un peso saludable y limitar el consumo de alcohol.
  • Hacer cambios en tus medicamentos para la presión arterial alta para obtener la combinación y las dosis más eficaces.
  • Considerar agregar un antagonista de la aldosterona como espironolactona (Aldactone), que puede favorecer el control de la hipertensión resistente.

Se están estudiando algunos tratamientos experimentales, como la ablación por radiofrecuencia basada en catéter de los nervios simpáticos renales (denervación renal) y la estimulación eléctrica de los barorreceptores del seno carotídeo.

Si no tomas tus medicamentos para la presión arterial alta exactamente según las indicaciones, tu presión arterial puede sufrir consecuencias. Si te salteas dosis porque no puedes pagar los medicamentos, porque tienes efectos secundarios o simplemente porque te olvidas de tomar tus medicamentos, habla con tu médico acerca de las soluciones. No modifiques tu tratamiento sin la indicación del médico.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudarte a controlar y prevenir la presión arterial alta, incluso si tomas medicamentos para la presión arterial. Aquí presentamos lo que puedes hacer:

  • Come alimentos saludables. Sigue una dieta de alimentos saludables para el corazón. Intenta el enfoque alimentario para detener la hipertensión (enfoque “DASH”, por Dietary Approaches to Stop Hypertension), que se centra en frutas, verduras, granos integrales, carne de ave, pescado y alimentos lácteos con bajo contenido graso. Consume mucho potasio, que puede ayudar a prevenir y controlar la presión arterial alta. Consume menos grasas saturadas y grasas trans.
  • Disminuye el consumo de sal de tu dieta. Trata de limitar el consumo de sodio a menos de 2300 miligramos por día. Sin embargo, una ingesta de sodio menor, 1500 miligramos o menos por día, es ideal para la mayoría de los adultos.

    Además de reducir la cantidad de sal que consumes al dejar de lado el salero, también deberás prestar atención a la cantidad de sal en los alimentos procesados que consumes, como sopas enlatadas o comidas congeladas.

  • Mantén un peso saludable. Mantener un peso saludable o perder peso si tienes sobrepeso u obesidad, puede ayudarte a controlar tu presión arterial alta y disminuir el riesgo de tener problemas de salud relacionados. En general, puedes reducir tu presión arterial en aproximadamente 1 mm Hg con cada kilogramo que pierdas (alrededor de 2,2 libras).
  • Aumenta la actividad física. La actividad física regular puede ayudarte a bajar la presión arterial, controlar el estrés, reducir el riesgo de tener varios problemas de salud y mantener tu peso bajo control.

    Intenta realizar al menos 150 minutos por semana de actividad aeróbica moderada o 75 minutos por semana de actividad aeróbica intensa, o bien una combinación de actividad moderada e intensa. Por ejemplo, intenta caminar a paso ligero durante alrededor de 30 minutos casi todos los días de la semana. También puedes probar con el entrenamiento por intervalos, en el cual se alternan períodos breves de actividad intensa con períodos cortos de recuperación de actividad más ligera. Trata de hacer ejercicios para fortalecer los músculos al menos dos días a la semana.

  • Limita el consumo de bebidas alcohólicas. Incluso si estás sano, el alcohol puede aumentar la presión arterial. Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres. Una bebida equivale a 12 onzas (350 ml) de cerveza, 5 onzas (147 ml) de vino o 1,5 onzas (44 ml) de licor con graduación de 80 grados.
  • No fumes. El tabaco puede dañar las paredes de los vasos sanguíneos y acelerar el proceso de acumulación de placa en las arterias. Si fumas, pídele al médico que te ayude a dejar de fumar.
  • Controla el estrés. Reduce el estrés lo más que puedas. Practica técnicas de superación saludables, como relajación muscular, respiración profunda o meditación. También puede ayudar hacer actividad física de manera regular y dormir lo suficiente.
  • Controla tu presión arterial en el hogar. El control de la presión arterial en el hogar puede ayudarte a controlar de cerca tu presión arterial, ver si la medicación está funcionando, e incluso alertarlos a ti y a tu médico sobre posibles complicaciones. El control de la presión arterial en el hogar no sustituye las visitas al médico, y los medidores de presión arterial para el hogar pueden tener limitaciones. Incluso si obtienes lecturas normales, no dejes ni cambies tus medicamentos ni tampoco alteres tu alimentación sin hablar primero con el médico.

    Si tu presión arterial está controlada, consulta al médico respecto de con qué frecuencia debes controlarla.

  • Practica técnicas de relajación o respiración profunda lenta. Practica respirando lento y hondo para relajarte. Hay algunos dispositivos disponibles que estimulan la respiración lenta y profunda. De acuerdo con American Heart Association, la respiración guiada con dispositivo puede ser una opción no medicamentosa razonable para disminuir la presión arterial, en especial cuando la ansiedad acompaña la presión arterial alta o cuando los tratamientos tradicionales no se toleran bien.
  • Controla la presión arterial durante el embarazo. Si eres una mujer con presión arterial alta, consulta con el médico sobre cómo controlar la presión arterial durante el embarazo.

Medicina alternativa

Aunque la dieta y el ejercicio son las formas más adecuadas de bajar la presión arterial, algunos suplementos también pueden ayudar a bajarla. No obstante, se requiere más investigación para determinar los beneficios potenciales. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Fibra, como psilio rubio y salvado de trigo
  • Minerales, como magnesio, calcio y potasio
  • Ácido fólico
  • Suplementos o productos que aumenten el óxido nítrico o que ensanchen los vasos sanguíneos (vasodilatadores), como el cacao, la coenzima Q10, la L-arginina o el ajo
  • Ácidos grasos omega-3, que se encuentran en pescado graso, suplementos de aceite de pescado o linaza

Se están realizando investigaciones para determinar si la vitamina D puede reducir la presión arterial, pero se necesita más investigación.

Si bien es mejor incluir en tu dieta estos suplementos como alimentos, también puedes tomarlos en pastillas o cápsulas. Consulta con el médico antes de agregar cualquiera de estos suplementos a tu tratamiento para la presión arterial. Algunos suplementos pueden interactuar con la medicación y causar efectos secundarios peligrosos, como un riesgo de sangrado que podría ser mortal.

También puedes practicar técnicas de relajamiento, como respiración profunda o meditación, para ayudarte a relajarte y reducir el nivel de estrés. Estas prácticas pueden reducir temporalmente la presión arterial.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

La presión arterial alta no es un problema que se puede tratar y luego ignorar. Es un trastorno que debes controlar durante toda la vida. Para mantener la presión arterial bajo control, debes hacer lo siguiente:

  • Toma los medicamentos de forma adecuada. Si los efectos secundarios o los costos representan un problema para ti, no debes suspender la toma de los medicamentos. Consulta con tu médico sobre otras opciones.
  • Programa consultas regulares con el médico. Se necesita un esfuerzo de equipo para tratar la presión arterial alta con éxito. Tu médico no puede hacerlo solo, y tú tampoco. Trabaja con tu médico para llevar tu presión arterial a un rango normal y para mantenerla allí.
  • Adopta hábitos saludables. Consume alimentos saludables, baja el exceso de peso que tienes y realiza actividad física de modo regular. Limita el consumo de alcohol. Si fumas, deja de hacerlo.
  • Controla el estrés. Rechaza las tareas adicionales, libérate de los pensamientos negativos, mantén buenas relaciones, y continúa siendo paciente y optimista.

Realizar cambios en el estilo de vida puede ser difícil, en especial, si no ves o no sientes los síntomas de la presión arterial alta. Si necesitas motivación, recuerda los riesgos asociados a la presión arterial alta no controlada. Tal vez, te ayude también contar con el apoyo de tu familia y de tus amigos.

Preparación para la consulta

Si piensas que puedes tener presión arterial alta, solicita una consulta con tu médico de cabecera para que controle tu presión arterial.

No necesitas una preparación especial para controlar tu presión arterial. Puedes usar una camiseta de manga corta para tu consulta para que el tensiómetro se pueda colocar alrededor de tu brazo cómodamente. Evita comer, tomar bebidas con cafeína y fumar antes de la prueba. Te recomendamos ir al baño antes de que te midan la presión arterial.

Dado que algunos medicamentos, como los antigripales de venta libre, los analgésicos, los antidepresivos, las pastillas anticonceptivas, entre otros, pueden aumentar tu presión arterial, puede ser una buena idea llevar a la consulta con el médico una lista de los medicamentos y suplementos que tomas. No dejes de tomar ningún medicamento recetado que pienses que pueda afectar tu presión arterial sin el asesoramiento de tu médico.

Debido a que la consulta puede ser breve, y por lo general hay muchos temas que tratar, es una buena idea prepararte para ir a la consulta. A continuación, presentamos información para ayudarte a que te prepares para la consulta y para que sepas qué debes esperar del médico.

Lo que puedes hacer

  • Anota los síntomas que estás teniendo. La presión arterial alta en pocas ocasiones presenta síntomas, pero es un factor de riesgo para la enfermedad cardíaca. Comunicarle al médico que tienes síntomas como dolor en el pecho o dificultad para respirar puede ayudarlo a saber cuán agresivo debe ser el tratamiento para la presión arterial alta.
  • Anota información personal esencial, como antecedentes familiares de presión arterial alta, colesterol alto, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad renal o diabetes, y cualquier episodio de estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Si es posible, pídele a un familiar o un amigo que te acompañen. A veces puede ser difícil recordar toda la información que te proporcionan durante una consulta. Quizás la persona que te acompaña recuerda información que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Prepárate para hablar sobre tus hábitos alimenticios y de actividad física. Si todavía no sigues una alimentación o una rutina de ejercicios, prepárate para hablar con tu médico acerca de cualquier desafío que podrías afrontar para comenzar.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.

El tiempo con el médico es limitado, por lo que preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar el tiempo al máximo. Enumera las preguntas de la más importante a la menos importante, en caso de que se agote el tiempo. Para la presión arterial alta, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Qué clase de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Necesito alguna medicación?
  • ¿Qué alimentos debo consumir o evitar?
  • ¿Cuál sería un nivel adecuado de actividad física?
  • ¿Con qué frecuencia debo programar las consultas para controlar mi presión arterial?
  • ¿Debo controlarme la presión arterial en casa?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que me indica?
  • Tengo otros trastornos de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de la mejor manera?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Debería ver a un especialista?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que está recetando?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme a casa?
  • ¿Qué sitios web me recomienda?

Además de las preguntas que preparaste para hacer al médico, no dudes en realizar preguntas durante la consulta cuando no comprendas algo.

Qué esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas te permitirá reservar tiempo para repasar los puntos en los que quieras detenerte. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Tienes antecedentes familiares de colesterol alto, presión arterial alta o enfermedad cardíaca?
  • ¿Cómo son tus hábitos alimenticios y de actividad física?
  • ¿Bebes alcohol? ¿Cuántas bebidas alcohólicas consumes a la semana?
  • ¿Fumas?
  • ¿Cuándo fue la última vez que te controlaste la presión arterial? ¿Cuál fue la medición de tu presión arterial en ese momento?

Qué puedes hacer mientras tanto

Nunca es demasiado pronto para hacer cambios saludables en el estilo de vida, como dejar de fumar, consumir alimentos saludables y realizar más actividad física. Estas son las primeras líneas de defensa contra la presión arterial alta y sus complicaciones, incluidos los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares.

Nov. 20, 2018
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