Diagnósticos

Para medir la presión arterial, el médico o especialista generalmente coloca un brazalete inflable alrededor del brazo y mide la presión arterial con un tensiómetro.

La lectura de la presión arterial, que se mide en milímetros de mercurio (mm Hg), tiene dos números. El primer número, o superior, mide la presión en las arterias cuando el corazón late (presión sistólica). El segundo número, o inferior, mide la presión en las arterias entre los latidos (presión diastólica).

Las mediciones de la presión arterial se clasifican en cuatro categorías generales:

  • Presión arterial normal. Tu presión arterial es normal si se encuentra por debajo de 120/80 mm Hg.
  • Prehipertensión. La prehipertensión es una presión sistólica que oscila entre 120 y 139 mm Hg o una presión diastólica que oscila entre 80 y 89 mm Hg. La prehipertensión tiende a empeorar a lo largo del tiempo.
  • Hipertensión de etapa 1. La hipertensión de etapa 1 es una presión sistólica que oscila entre 140 y 159 mm Hg o una presión diastólica que oscila entre 90 y 99 mm Hg.
  • Hipertensión de etapa 2. La hipertensión de etapa 2, que es una hipertensión más grave, es una presión sistólica de 160 mm Hg o superior o una presión diastólica de 100 mm Hg o superior.

Ambos números en una lectura de presión arterial son importantes. Pero después de los 60 años de edad, la lectura sistólica es incluso más significativa. La hipertensión sistólica aislada es un trastorno en que la presión diastólica es normal (inferior a 90 mm Hg), pero la presión sistólica es alta (superior a 140 mm Hg). Este es un tipo frecuente de presión arterial alta entre personas mayores de 60 años.

El médico probablemente te tomará dos o tres lecturas de presión arterial en cada una de tres o más consultas antes de diagnosticarte presión arterial alta. Esto se debe a que la presión arterial normalmente varía a lo largo del día, y a veces específicamente durante las visitas al médico, un trastorno llamado «hipertensión de bata blanca». La presión arterial debe medirse en ambos brazos para determinar si hay alguna diferencia. Es importante usar un brazalete de tamaño adecuado. El médico puede pedirte que registres tu presión arterial en tu casa y en el trabajo para obtener más información.

Es posible que el médico te sugiera que lleves un control de la presión arterial durante 24 horas llamada «registro ambulatorio de la presión arterial». El dispositivo utilizado para esta prueba mide tu presión arterial a intervalos regulares durante un período de 24 horas y brinda un panorama más preciso de los cambios en la presión arterial en el transcurso de un día y noche promedio. Sin embargo, esos dispositivos no están disponibles en todos los centros médicos, y se reembolsan en raras ocasiones.

Si tienes algún tipo de presión arterial alta, tu médico revisará tu historia clínica y realizará una exploración física.

Tu médico también podría recomendarte pruebas de rutina, como un análisis de orina, análisis de sangre, un análisis de colesterol y un electrocardiograma (una prueba que mide la actividad eléctrica de tu corazón). Tu médico también puede recomendar pruebas adicionales, como un ecocardiograma, para verificar si hay más signos de enfermedad cardíaca.

Cómo tomarte la presión arterial en tu casa

Una forma importante de verificar si tu tratamiento para la presión arterial está funcionando, o de diagnosticar un empeoramiento de la presión arterial alta, es controlarte la presión arterial en tu casa. Los tensiómetros para el hogar se consiguen fácilmente y no son costosos. Además, no necesitas una receta para comprar uno. Consulta con tu médico sobre cómo comenzar. El control de la presión arterial en el hogar no reemplaza las visitas al médico, y los tensiómetros para el hogar pueden tener algunas limitaciones.

Tratamientos

Cambiar tu estilo de vida puede provocar un gran efecto en el control de la presión arterial alta. Tu médico puede recomendarte que tengas una dieta saludable con un menor contenido de sal, hagas ejercicio regularmente, dejes de fumar y mantengas un peso saludable. No obstante, a veces, los cambios en el estilo de vida no son suficientes.

Además de la dieta y del ejercicio, tu médico puede recomendarte medicamentos para bajar la presión arterial.

Las metas del tratamiento para la presión arterial dependen de lo saludable que estés.

Las metas del tratamiento para la presión arterial*
*Si bien 120/80 mm Hg o menos es la meta ideal para la presión arterial, los médicos no están seguros de que necesites un tratamiento (medicamentos) para alcanzar esos valores.
Menos de 150/90 mm Hg Si eres un adulto saludable de 60 años o más
Menos de 140/90 mm Hg Si eres un adulto saludable de menos de 60 años
Menos de 140/90 mm Hg Si padeces una enfermedad renal crónica, diabetes o una enfermedad de las arterias coronarias o si tienes un riesgo alto de sufrir esta última

Si tiene 60 años o más y el uso de medicamentos te produce presión arterial sistólica baja (menos de 140 mm Hg), no necesitas cambiar tus medicamentos, a menos que les causen efectos negativos a tu salud o a tu calidad de vida.

Además, las personas mayores de 60 años suelen tener hipertensión sistólica aislada —cuando la presión diastólica es normal, pero la presión sistólica es alta—.

La categoría de medicamento que tu médico te recete depende de tus rangos de presión arterial y de tus otros problemas médicos.

Medicamentos para tratar la presión arterial alta

  • Diuréticos tiazídicos. Los diuréticos, a veces llamados «píldoras de agua», son medicamentos que producen un efecto en los riñones para ayudar al cuerpo a eliminar el sodio y el agua, lo que reduce el volumen de sangre.

    A menudo, los diuréticos tiazídicos son la primera opción de los medicamentos para tratar la presión arterial alta, pero no son la única. Los diuréticos tiazídicos son la hidroclorotiazida (Microzide), la clortalidona y otros.

    Si no tomas diuréticos y tu presión arterial sigue alta, habla con tu médico sobre agregar un medicamento o reemplazar uno que actualmente tomas por un diurético. Los diuréticos o los bloqueantes de los canales de calcio pueden funcionar mejor en los afroamericanos y en las personas mayores que los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina como única opción. Un efecto secundario frecuente de los diuréticos es el aumento de la cantidad de micciones.

  • Betabloqueantes. Estos medicamentos reducen el esfuerzo del corazón y abren los vasos sanguíneos, lo que provoca que el corazón lata más lento y con menos fuerza. Los betabloqueantes son el acebutolol (Sectral), el atenolol (Tenormin) y otros.

    Cuando se recetan solos, los betabloqueantes no funcionan tan bien, en particular, en los afroamericanos y las personas mayores, pero pueden ser efectivos cuando se combinan con otros medicamentos para la presión arterial.

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Estos medicamentos —como el lisinopril (Zestril), el benazepril (Lotensin), el captopril (Capoten) y otros— ayudan a relajar los vasos sanguíneos al bloquear la formación de una sustancia química natural que los reduce. El uso de un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina como uno de sus medicamentos puede ser una ventaja para las personas que tienen enfermedades renales crónicas.
  • Bloqueantes de los receptores de la angiotensina II. Estos medicamentos ayudan a relajar los vasos sanguíneos bloqueando la acción, no la formación, de una sustancia química natural que los reduce. Los bloqueantes de los receptores de la angiotensina II son el candesartan (Atacand), el losartan (Cozaar) y otros. El uso de un bloqueante de los receptores de la angiotensina II como uno de sus medicamentos puede representar una ventaja para las personas que tienen enfermedades renales crónicas.
  • Bloqueadores de los canales de calcio. Estos medicamento —como la amlodipina (Norvasc), el diltiazem (Cardizem, Tiazac, otros) y otros— ayudan a relajar los músculos de los vasos sanguíneos. Algunos pueden disminuir la frecuencia cardíaca. Los bloqueantes de los canales de calcio pueden funcionar mejor en los afroamericanos y las personas mayores que los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina solos.

    El jugo de pomelo interactúa con algunos bloqueantes de los canales de calcio, por lo que aumenta los niveles sanguíneos de la medicación y el riesgo de que tengas efectos secundarios. Si te preocupan las interacciones, consulta con tu médico o a farmacéutico.

  • Inhibidores de renina. El Aliskiren (Tekturna) reduce la velocidad de producción de la renina, enzima que producen los riñones y que inicia una cadena de pasos químicos que aumenta la presión arterial.

    La Tekturna funciona reduciendo la capacidad de la renina de iniciar ese proceso. Debido al riesgo de que se produzcan complicaciones graves, incluidos accidentes cerebrovasculares, no deberías tomar el aliskiren con inhibidores de la de la enzima convertidora de angiotensina ni con bloqueantes de los receptores de la angiotensina II.

Medicamentos adicionales que, a veces, se usan para tratar la presión arterial alta

Si tienes problemas para alcanzar tu meta de presión arterial con las combinaciones de los medicamentos antes mencionados, tu médico puede recetarte lo siguiente:

  • Alfabloqueantes. Estos medicamentos reducen los impulsos nerviosos a los vasos sanguíneos, lo que reduce los efectos de las sustancias químicas naturales que los reducen. Los alfabloqueantes son el doxazosin (Cardura), el prazosin (Minipress) y otros.
  • Bloqueantes alfa-beta. Además de reducir los impulsos nerviosos a los vasos sanguíneos, los bloqueantes alfa-beta reducen la velocidad en la que late el corazón con el fin de disminuir la cantidad de sangre que debe bombearse a través de los vasos. Los bloqueantes alfa-beta son el carvedilol (Coreg) y el labetalol (Trandate).
  • Agentes de acción central. Estos medicamentos evitan que el cerebro le dé la orden al sistema nervioso para que aumente el ritmo cardíaco y reduzca los vasos sanguíneos. Algunos ejemplos son la clonidina (Catapres, Kapvay), la guanfacina (Intuniv, Tenex) y la metildopa.
  • Vasodilatadores. Estos medicamentos, como la hidralazina y el minoxidil, afectan directamente a los músculos de las paredes de las arterias y evitan que los músculos se endurezcan y que las arterias se reduzcan.
  • Antagonistas de la aldosterona. Algunos ejemplos son la espironolactona (Aldactone) y la eplerenona (Inspra). Estos medicamentos bloquean el efecto de una sustancia química natural que puede ocasionar retención de sal y de líquidos, lo que, a su vez, puede provocar presión arterial alta.

Para reducir el número de dosis diarias de medicamentos que necesitas, tu médico puede recetarte una combinación de medicamentos de dosis baja, en lugar de dosis más altas de un solo medicamento. De hecho, en general, dos o más medicamentos para la presión arterial son más efectivos que uno solo. A veces, encontrar la medicación o la combinación de medicamentos más efectiva es una cuestión de prueba y error.

Cambios en el estilo de vida para tratar la presión arterial alta

Sin importar qué medicamentos te recete tu médico para tratar la presión arterial alta, tendrás que hacer cambios en tu estilo de vida para bajar la presión arterial.

Tu médico puede recomendarte varios cambios en tu estilo de vida, entre ellos los siguientes:

  • Mantén una dieta saludable que tenga menos sal (el enfoque dietético para suspender la hipertensión o Dieta DASH)
  • Haz ejercicio en forma regular
  • Deja de fumar
  • Limita la cantidad de alcohol que bebes
  • Mantén un peso saludable o baja de peso si tienes sobrepeso u obesidad

Hipertensión resistente: Cuando la presión arterial es difícil de controlar

Si tu presión arterial sigue siendo persistentemente alta, a pesar de tomar, por lo menos, tres tipos diferentes de medicamentos para la presión arterial alta, uno de los cuales debería ser un diurético, puedes tener hipertensión resistente. También se considera que tienen hipertensión resistente las personas que lograron controlar la presión arterial alta, pero toman cuatro tipos diferentes de medicamentos al mismo tiempo para mantener ese control. Por lo general, deberías reconsiderar la posibilidad de una causa secundaria de la presión arterial alta.

Tener hipertensión resistente no significa que la presión arterial nunca más bajará. De hecho, si tú o tu médico pueden identificar la causa no diagnosticada de tu presión arterial persistentemente alta, es muy probable que puedas alcanzar tu meta con la ayuda de un tratamiento más efectivo.

Tu médico o especialista en hipertensión puede evaluar si los medicamentos y las dosis que tomas para la presión arterial alta son adecuados. Tal vez, debas ajustar tus medicamentos para encontrar la combinación y las dosis más efectivas. A menudo, agregar un antagonista de la aldosterona, como la espironolactona (Aldactona), ayuda a controlar la hipertensión resistente. Se están estudiando algunas terapias experimentales, como la ablación de los nervios simpáticos renales con radiofrecuencia basada en catéteres (denervación renal) y la estimulación eléctrica de los barorreceptores del seno de la carótida.

Además, tú y tu médico pueden revisar los medicamentos que tomas para otras enfermedades. Algunos medicamentos, alimentos o suplementos pueden empeorar la presión arterial alta o evitar que los medicamentos para tratarla sean efectivos. Sé sincero y honesto con tu médico acerca de todos los medicamentos o suplementos que tomas.

Si no tomas los medicamentos para la presión arterial alta exactamente como se indica, la presión arterial puede verse afectada. Si salteas dosis porque no puedes comprar los medicamentos, porque tienes efectos secundarios o porque simplemente se te olvida tomarlos, habla con tu médico sobre posibles soluciones. No cambies el tratamiento sin la autorización de tu médico.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Modo de vida y remedios caseros

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudarte a controlar y a prevenir la presión arterial alta, incluso si tomas medicamentos para la presión arterial. A continuación, encontrarás lo que puedes hacer:

  • Consume alimentos saludables. Sigue una dieta saludable. Prueba la dieta DASH (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión), la cual hace hincapié en comer frutas, vegetales, cereales integrales, aves, pescado y lácteos con bajo contenido de grasa. Consume mucho potasio, ya que puede ayudar a evitar y a controlar la presión arterial alta. Consume menos grasas saturadas y grasas trans.
  • Disminuye la cantidad de sal de tu dieta. Un nivel de sodio bajo —de 1500 mg (miligramos) por día— es adecuado para personas de 51 años o más, y para aquellas personas de cualquier edad que sean de origen afroamericano o que tengan hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica.

    En cambio, las personas saludables pueden consumir hasta 2300 mg por día o menos. Si bien puedes reducir la sal que consumes disminuyendo la cantidad que le agregas a la comida, por lo general, también deberías prestarle atención a la cantidad de sal que tienen los alimentos procesados que consumes, como las sopas en lata o los alimentos congelados.

  • Mantén un peso saludable. Mantener un peso saludable, o bajar de peso si tienes sobrepeso u obesidad, puede ayudarte a controlar la presión arterial alta y a disminuir tu riesgo de tener problemas de salud relacionados. Si tienes sobrepeso, bajar al menos 5 libras (2,3 kg) puede reducir tu presión arterial.
  • Incrementa la actividad física. La actividad física regular puede ayudar a disminuir la presión arterial, controlar el estrés, reducir el riesgo de tener diversos problemas de salud y mantener tu peso controlado.

    Para la mayoría de los adultos sanos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos recomienda que realices al menos 150 minutos por semana de actividad física moderada, 75 minutos por semana de actividad física intensa o una combinación de actividad moderada e intensa. Ponte como objetivo hacer ejercicios de estiramiento muscular, al menos, dos días por semana.

  • Limita el consumo de alcohol. Incluso si gozas de buena salud, el alcohol puede aumentar la presión arterial. Si optas por beber alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos saludables, esto significa hasta una copa por día para las mujeres de todas las edades y para los hombres mayores de 65, y hasta dos copas por día para los hombres menores de 65 años. Una copa equivale a 12 onzas (355 ml) de cerveza, 5 onzas (148 ml) de vino y 1,5 onzas (44 ml) de licor con un 40 por ciento de graduación alcohólica.
  • No fumes. El tabaco daña las paredes de los vasos sanguíneos y acelera el proceso de endurecimiento de las arterias. Si fumas, pídele a tu médico que te ayude a dejar de hacerlo.
  • Controla el estrés. Reduce el estrés lo más que puedas. Practica técnicas saludables de control, como la relajación muscular, la respiración profunda o la meditación. Realizar actividad física regular y dormir mucho también puede ayudar.
  • Contrólate la presión arterial en tu hogar. La verificación de la presión arterial en el hogar puede ayudarte a mantener un mayor control, mostrar si la medicación funciona e incluso alertarte a ti y a tu médico con respecto a posibles complicaciones. El control de la presión arterial en el hogar no reemplaza las visitas al médico, y los tensiómetros para el hogar pueden tener algunas limitaciones. Incluso si obtienes lecturas normales, no suspendas ni cambies tus medicamentos ni alteres tu dieta sin hablar primero con tu médico.

    Si tu presión arterial está controlada, es posible que puedas realizar menos consultas a tu médico si verificas la presión arterial en tu hogar.

  • Practica la relajación o la respiración lenta y profunda. Practica respirar profunda y lentamente para ayudar a relajarte. Hay algunos dispositivos disponibles que promueven la respiración lenta y profunda. Sin embargo, se cuestiona si estos dispositivos tienen un efecto significativo en la disminución de la presión arterial.
  • Controla tu presión arterial durante el embarazo. Si eres mujer y tienes presión arterial alta, habla con tu médico sobre cómo controlar tu presión arterial durante el embarazo.

Medicina alternativa

Aunque la dieta y el ejercicio son las estrategias más adecuadas para bajar la presión arterial, algunos suplementos también pueden ayudar a disminuirla. Sin embargo, se necesita más investigación para determinar los potenciales beneficios. Estos son los siguientes:

  • Fibra, como plantago ovata y salvado de trigo
  • Minerales, como el magnesio, el calcio y el potasio
  • Ácido fólico
  • Suplementos o productos que incrementan el óxido nítrico o que dilatan los vasos sanguíneos (vasodilatadores), el cacao, la coenzima Q10, la L-arginina o el ajo
  • Ácidos grasos omega-3 que se encuentran en los pescados grasos, en los suplementos de aceite de pescado o en la linaza

Si bien lo mejor es incorporar estos suplementos a tu dieta como alimentos, también puedes tomarlos en píldoras o en cápsulas. Consulta con tu médico antes de agregar cualquiera de estos suplementos a tu tratamiento para la presión arterial. Algunos suplementos pueden interactuar con los medicamentos, lo que causa efectos secundarios perjudiciales, como un mayor riesgo de tener un sangrado que podría ser mortal.

También puedes practicar técnicas de relajación, como respirar profundo o meditar para que te ayuden a relajarte y a disminuir tu nivel de estrés. Estas prácticas pueden reducir temporalmente la presión arterial.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

La presión arterial alta no es un problema que se puede tratar y luego ignorar. Es un trastorno que debes controlar durante toda la vida. Para mantener la presión arterial bajo control, debes realizar lo siguiente:

  • Toma los medicamentos de forma adecuada. Si los efectos secundarios o los costos representan un problema para ti, no debes suspender la toma de los medicamentos. Consulta con tu médico sobre otras opciones.
  • Programa consultas regulares con el médico. Se necesita un esfuerzo de equipo para tratar la presión arterial alta con éxito. Tu médico no puede hacerlo solo, y tú tampoco. Trabaja con tu médico para llevar tu presión arterial a un rango normal y para mantenerla allí.
  • Adopta hábitos saludables. Consume alimentos saludables, baja el exceso de peso que tienes y realiza actividad física de modo regular. Limita el consumo de alcohol. Si fumas, deja de hacerlo.
  • Controla el estrés. Rechaza las tareas adicionales, libérate de los pensamientos negativos, mantén buenas relaciones, y continúa siendo paciente y optimista.

Realizar un cambio de estilo de vida puede ser difícil, en especial, si no ves o no sientes los síntomas de la presión arterial alta. Si necesitas motivación, recuerda los riesgos asociados a la presión arterial alta no controlada. Tal vez, te ayude también contar con el apoyo de tu familia y de tus amigos.

Preparación para la consulta

Si crees que puedes tener la presión arterial alta, pide una consulta con tu médico de cabecera o con un profesional de salud para verificar tu presión arterial.

No se requieren preparaciones especiales para verificar la presión arterial. Podrías usar una remera de manga corta para asistir a tu consulta, de manera que el brazalete para tomar la presión arterial pueda ajustarse sin problemas alrededor del brazo. Deberías evitar ingerir alimentos y bebidas con cafeína justo antes de realizarte la prueba. Tal vez, desees ir al baño antes de medirte la presión arterial.

Debido a que muchos medicamentos, como medicamentos de venta libre, antigripales, analgésicos, antidepresivos y píldoras anticonceptivas, entre otros, pueden aumentar la presión arterial, podría ser una buena idea llevar una lista de los medicamentos y suplementos que tomas a la consulta con tu médico. No suspendas ningún medicamento recetado que creas que puede afectar la presión arterial si tu médico no te lo recomienda primero.

Debido a que las consultas pueden ser breves y a que siempre hay mucho para hablar, es bueno que vayas bien preparado a tu consulta. La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Anota todos los síntomas que experimentas. Rara vez, la presión arterial alta presenta síntomas, pero es un factor de riesgo en materia de enfermedades cardíacas. Indicarle a tu médico si tienes síntomas, como dolor en el pecho o dificultad para respirar, puede ayudarlo a decidir cuán agresivo debe ser el tratamiento para tu presión arterial alta.
  • Anota tu información personal más importante, incluidos los antecedentes familiares de presión arterial alta, colesterol alto, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares o diabetes, así como cualquier situación de estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Prepárate para conversar acerca de tus hábitos de alimentación y ejercicio. Si no sigues una dieta o no tienes una rutina de ejercicio, prepárate para hablar con tu médico acerca de los desafíos que podrías enfrentar para comenzar a hacerlo.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar ese tiempo al máximo. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo. En caso de presión arterial alta, algunas de las preguntas básicas que le puedes hacer a tu médico son las siguientes:

  • ¿Qué tipos de pruebas tendré que hacerme?
  • ¿Necesito tomar algún medicamento?
  • ¿Qué alimentos debería comer o evitar?
  • ¿Cuál es el nivel adecuado de actividad física?
  • ¿Con qué frecuencia debo programar una consulta para controlar mi presión arterial?
  • ¿Debería controlar mi presión arterial en casa?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme?
  • ¿Qué sitios web recomiendas visitar?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en hacer preguntas cada vez que no entiendas algo durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para consultar sobre cualquier tema al que quieras dedicarle más tiempo. El médico puede preguntarte:

  • ¿Tienes antecedentes familiares de colesterol alto, presión arterial alta o enfermedades cardíacas?
  • ¿Cuáles son tus hábitos alimentarios y de ejercicio?
  • ¿Tomas alcohol? ¿Cuánto bebes en una semana?
  • ¿Fumas?
  • ¿Cuándo fue la última vez que te controlaste la presión arterial? ¿Cuánto tenías en ese entonces?

Qué puedes hacer mientras tanto

Nunca es demasiado pronto para hacer cambios saludables en tu estilo de vida, como dejar de fumar, comer alimentos saludables y aumentar la actividad física. Estas son las principales medidas contra la presión arterial alta y sus complicaciones, como ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.

Sept. 09, 2016
References
  1. What is high blood pressure? (¿Qué es la presión arterial alta?). Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre. http://www.nhlbi.nih.gov/health/health-topics/topics/hbp/. Último acceso: 3 de abril de 2015.
  2. What is high blood pressure? (¿Qué es la presión arterial alta?). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/AboutHighBloodPressure/What-is-High-Blood-Pressure_UCM_301759_Article.jsp. Último acceso: 19 de marzo de 2015.
  3. U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de trabajo para servicios preventivos de los EE. UU.). Screening for high blood pressure: U.S. Preventive Services Task Force reaffirmation recommendation statement (Examen para detección de la presión arterial alta: declaración de recomendación de reafirmación del U.S. Preventive Services Task Force [Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los EE. UU.]). Annals of Internal Medicine (Anales de Medicina Interna). 2007;147:783.
  4. Kaplan NM, et al. Overview of hypertension in adults (Descripción general de la hipertensión en adultos). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 19 de marzo de 2015.
  5. Egan BM. Treatment of hypertension in blacks (Tratamiento de la hipertensión en afroamericanos). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 19 de marzo de 2015.
  6. Kaplan NM. Obesity and weight reduction in hypertension (Obesidad y reducción de peso en la hipertensión). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 19 de marzo de 2015.
  7. Tobacco and blood pressure (Tabaco y presión arterial). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/PreventionTreatmentofHighBloodPressure/Tobacco-and-Blood-Pressure_UCM_301886_Article.jsp. Último acceso: 3 de abril de 2015.
  8. Understand your risk for high blood pressure (Comprensión de tu riesgo de tener presión arterial alta). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/UnderstandYourRiskforHighBloodPressure/Understand-Your-Risk-for-High-Blood-Pressure_UCM_002052_Article.jsp. Último acceso: 19 de marzo de 2015.
  9. Kaplan NM, et al. Potassium and hypertension (Potasio e hipertensión). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  10. Rosen CJ, et al. The nonskeletal effects of vitamin D: An Endocrine Society scientific statement (Los efectos no esqueléticos de la vitamina D: una declaración científica de la Sociedad de Endocrinología). Endocrine Reviews (Revisiones sobre endocrinología). 2012;33:456.
  11. High blood pressure and women (La presión arterial alta y las mujeres). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/UnderstandYourRiskforHighBloodPressure/High-Blood-Pressure-and-Women_UCM_301867_Article.jsp. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  12. High blood pressure in children (Presión arterial alta en niños). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/UnderstandYourRiskforHighBloodPressure/High-Blood-Pressure-in-Children_UCM_301868_Article.jsp. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  13. Why blood pressure matters (Por qué la presión arterial es importante). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/WhyBloodPressureMatters/Why-Blood-Pressure-Matters_UCM_002051_Article.jsp. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  14. Kaplan NM, et al. Blood pressure measurement in the diagnosis and management of hypertension in adults (Medición de la presión arterial en el diagnóstico y en el tratamiento de la hipertensión en adultos). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  15. Kaplan NM. Prehypertension (Prehipertensión). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  16. Home blood pressure monitoring (Control de la presión arterial en el hogar). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/SymptomsDiagnosisMonitoringofHighBloodPressure/Home-Blood-Pressure-Monitoring_UCM_301874_Article.jsp. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  17. James PA, et al. 2014 evidence-based guideline for the management of high blood pressure in adults: Report from the panel members appointed to the Eighth Joint National Committee (JNC 8) (Guía basada en evidencias para el control de la presión arterial alta en adultos: informe de los miembros del panel designados para el Octavo Comité Nacional Conjunto [JNC 8]). The Journal of the American Medical Association (Revista de la Asociación Estadounidense de Medicina). 2014;311:507.
  18. Mann JFE. Choice of therapy in primary (essential) hypertension: Recommendations (Elección de la terapia en hipertensión primaria [esencial]: recomendaciones). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  19. Diltiazem: Drug information (Diltiazem: información sobre el medicamento). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 20 de marzo de 2015.
  20. FDA drug safety communication: New warning and contraindication for blood pressure medicines containing aliskiren (Tekturna) (Comunicación sobre la seguridad del medicamento de la Administración de Alimentos y Medicamentos: nueva advertencia y contraindicación para medicamentos para la presión arterial que contienen aliskiren [Tekturna]). http://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/ucm300889.htm. Último acceso: 20 de marzo de 2015.
  21. Kaplan NM. Salt intake, salt restriction, and primary (essential) hypertension (Ingesta y restricción de sal e hipertensión primaria [esencial]). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  22. Eckel RH, et al. 2013 AHA/ACC guideline on lifestyle management to reduce cardiovascular risk: A report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines (Pautas de AHA/ACC sobre control del estilo de vida para reducir el riesgo cardiovascular: informe del grupo de trabajo del Colegio Estadounidense de Cardiología/Asociación Americana del Corazón sobre las pautas prácticas). Journal of the American College of Cardiology (Revista del Colegio Estadounidense de Cardiología). 2014;63:2960.
  23. Prevention and treatment of high blood pressure (Prevención y tratamiento de la presión arterial alta). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/PreventionTreatmentofHighBloodPressure/Prevention-Treatment-of-High-Blood-Pressure_UCM_002054_Article.jsp. Último acceso: 8 de abril de 2015.
  24. Kaplan NM, et al. Treatment of resistant hypertension (Tratamiento de la hipertensión resistente). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 8 de abril de 2015.
  25. Kaplan NM, et al. Diet in the treatment and prevention of hypertension (Alimentación en el tratamiento y en la prevención de la hipertensión). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 8 de abril de 2015.
  26. Dietary Guidelines for Americans (Guías dietéticas para estadounidenses), 2010. U.S. Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos). http://www.cnpp.usda.gov/DGAs2010-PolicyDocument.htm. Último acceso: 8 de abril de 2015.
  27. Kaplan NM. Exercise in the treatment and prevention of hypertension (Ejercicio en el tratamiento y prevención de la hipertensión). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 19 de marzo de 2015.
  28. Brook RD, et al. Beyond medications and diet: Alternative approaches to lowering blood pressure: A scientific statement from the American Heart Association (Más allá de los medicamentos y la alimentación: enfoques alternativos para bajar la presión arterial. Declaración científica de la Asociación Americana del Corazón). Hypertension (Hipertensión). 2013;61:1360.
  29. Natural medicines in the clinical management of hypertension (Medicamentos naturales en el tratamiento clínico de la hipertensión). Natural Medicines Comprehensive Database (Base de datos exhaustiva de medicamentos naturales). http://www.naturaldatabase.com. Último acceso: 19 de marzo de 2015.
  30. Hypertensive crisis (Crisis hipertensiva). American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). http://www.heart.org/HEARTORG/Conditions/HighBloodPressure/AboutHighBloodPressure/Hypertensive-Crisis_UCM_301782_Article.jsp. Último acceso: 9 de abril de 2015.
  31. Bajwa ZH, et al. Evaluation of headaches in adults (Evaluación de los dolores de cabeza en adultos). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 6 de abril de 2015.
  32. Weinberg I, et al. The systolic blood pressure difference between arms and cardiovascular disease in the Framingham Heart Study (Diferencia en la presión arterial sistólica entre los brazos y enfermedad cardiovascular en el Estudio del Corazón de Framingham). The American Journal of Medicine (Revista Estadounidense de Medicina). 2014;127:209.
  33. Blood pressure monitoring kiosks aren’t for everyone (Las casetas de control de la presión arterial no son para todos). Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. http://www.fda.gov/forconsumers/consumerupdates/ucm402287.htm. Último acceso: 9 de abril de 2015.
  34. Meigs JB. The metabolic syndrome (insulin resistance syndrome of syndrome X) (El síndrome metabólico [síndrome X de resistencia a la insulina]). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 7 de abril de 2015.
  35. Egan BM. Treatment of hypertension in the elderly patient, particularly isolated systolic hypertension (Tratamiento de la hipertensión en pacientes de edad avanzada, particularmente la hipertensión sistólica aislada). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 7 de abril de 2015.
  36. Chlorthalidone (Clortalidona). Micromedex 2.0 Healthcare Series. http://www.micromedexsolutions.com. Último acceso: 7 de abril de 2015.
  37. 2008 Physical Activity Guidelines for Americans (Guía de actividad física para estadounidenses 2008). Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. http://www.health.gov/PAGUIDELINES/guidelines/default.aspx. Último acceso: 20 de marzo de 2015.
  38. Rakel D. Hypertension (Hipertensión). En: Integrative Medicine (Medicina integrativa). 3.ª ed. Filadelfia, Pa.: Saunders Elsevier; 2012. http://www.clinicalkey.com. Último acceso: 10 de abril de 2015.
  39. Bakris GL, et al. Blood pressure management in patients with atherosclerotic cardiovascular disease (Control de la presión arterial en pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 28 de abril de 2015.
  40. Alpert BS, et al. Public-use blood pressure measurement: The kiosk quandary (Medición de la presión arterial de uso público: el dilema de las casetas). Journal of the American Society of Hypertension (Revista de la Sociedad Americana de Hipertensión). 2014;8:739.
  41. Blood pressure monitors: Validations, papers and reviews (Controles de la presión arterial: validaciones, trabajos y revisiones). Dabl Educational Trust. http://www.dableducational.org/sphygmomanometers/devices_2_sbpm.html#ArmTable. Último acceso: 5 de mayo de 2015.
  42. AskMayoExpert. How is hypertension classified? (¿Cómo se clasifica la hipertensión?). Rochester, Minn.: Fundación Mayo para la Educación e Investigación Médica; 2015.
  43. Sheps SG. 5 Steps to Controlling High Blood Pressure (5 medidas para controlar la presión arterial alta). 2.ª ed. Rochester, Minn.: Mayo Clinic; 2015.
  44. Sheps SG (opinión de un experto). Mayo Clinic, Rochester, Minn. 19 de mayo de 2015.
  45. Ambulatory blood pressure monitoring and white coat hypertension in adults (Control ambulatorio de la presión arterial y seudohipertensión de consultorio en adultos). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 19 de mayo de 2015.
  46. Hypertension in adults: Screening and home monitoring (Hipertensión en adultos: análisis para detección y seguimiento en el hogar). U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los EE. UU.) http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/Page/Document/RecommendationStatementFinal/high-blood-pressure-in-adults-screening. Último acceso: 3 de noviembre de 2015.
  47. AskMayoExpert. Hypertension (Hipertensión). Rochester, Minn.: Fundación Mayo para la Educación e Investigación Médica; 2015.

Presión arterial alta (hipertensión)