Aliviar el estrés para reducir los síntomas del eccema

El estrés puede empeorar el eccema. Haz que estas estrategias para el manejo del estrés formen parte de tu rutina a fin de aliviar los síntomas.

En el caso de muchas personas que padecen dermatitis atópica (eccema), el estrés puede desencadenar los síntomas. Se cree que el estrés produce inflamación en el cuerpo. Además, el eccema de por sí es una respuesta inflamatoria. Según los estudios, el manejo del estrés puede aliviar la inflamación y los síntomas del eccema. Manejar el estrés es una parte importante para el control del eccema. Prueba estas estrategias:

  • Moverte. La actividad física ayuda a aumentar la producción de los neurotrasmisores en el cerebro que nos hacen sentir bien, denominados endorfinas. Puede ayudarte a aliviar el estrés, aumentar la confianza en ti mismo y reducir los síntomas asociados a la depresión y la ansiedad leves. Hacer ejercicio también puede mejorar tu sueño, que a menudo se ve interrumpido por los síntomas del eccema.

    No es necesario sudar para obtener algunos de los beneficios del ejercicio. Salir a pasear, hacer trabajos de jardinería y realizar actividades para la mente y el cuerpo, como yoga o taichí, también pueden ayudar a reducir la respuesta del cuerpo ante el estrés.

  • Meditar. Empezar a practicar la meditación a diario puede darte una sensación de calma, paz y equilibrio, que beneficia tanto tu bienestar emocional como tu salud general. La meditación podría ayudar a reducir la respuesta inmunitaria del cuerpo ante el estrés, así como a disminuir la inflamación.

    En un estudio realizado por la National Eczema Association (Asociación Nacional del Eccema), se descubrió que las personas con eccemas que participaron en un curso de meditación de una semana informaron que su calidad de vida en general mejoró significativamente. Los participantes también señalaron que la meditación ayudó a disminuir la repercusión emocional de la picazón, síntoma que caracteriza a esta afección.

  • Practicar la respiración profunda. Esta técnica de relajación consiste en dedicar unos minutos al día a respirar de forma lenta y profunda. Un tipo de práctica de respiración profunda consiste en dedicar el mismo tiempo a inhalar y exhalar. Por ejemplo, contar hasta cinco mientras inhalas y, luego, contar hasta cinco mientras exhalas. Repite varias veces seguidas.
  • Practicar la aceptación. No puedes controlar tu eccema por completo. Sin embargo, puedes controlar los efectos que produce en tu vida. Es importante revisar e identificar los factores desencadenantes y comenzar el tratamiento lo antes posible. Una vez que entiendas los factores que desencadenan tu eccema, podrás concentrarte en las mejores formas de prevenir un brote y ocuparte de vivir lo mejor posible.
  • Habla de lo que te pasa. Es importante hablar sobre lo que te preocupa, ya sea que te desahogues con un amigo o un familiar, que busques orientación en un lugar de culto o que hables con un profesional de salud mental. Considera unirte a un grupo de apoyo para personas con eccemas, ya que saben lo que se siente vivir con esta afección.
Sept. 24, 2021 See more In-depth