La prevención de caídas es un asunto importante que se debe tener en cuenta a medida que envejece. A medida que envejece, los cambios físicos, las enfermedades y, en ocasiones, los medicamentos que se usan para tratar esas afecciones, hacen que las caídas sean más probables. De hecho, aproximadamente 1 de cada 4 adultos de más de 65 años informa caídas cada año. Las caídas también son la causa principal de lesiones en los adultos mayores. Aun así, el miedo a caerse no debe regir su vida. En cambio, considere seis estrategias simples para prevenir las caídas.
1. Programe una cita con el equipo de atención médica
Comience por programar una cita con el profesional de atención médica. Para evaluar el riesgo y analizar las estrategias de prevención de caídas, quizás el equipo de atención médica quiera hablar de lo siguiente:
- Sus medicamentos. Haga una lista de sus medicamentos y suplementos con o sin receta médica, o llévelos a la cita médica. El equipo de atención médica puede revisar sus medicamentos para verificar si hay efectos secundarios e interacciones que puedan aumentar el riesgo de caídas. Para ayudar con la prevención de caídas, el equipo de atención médica puede indicarle que, gradualmente, deje de tomar medicamentos que le hagan sentir cansado o que afecten su pensamiento. Por ejemplo, sedantes, antihistamínicos y algunos tipos de antidepresivos.
- Caídas previas. Anote los detalles, incluya cuándo, dónde y cómo se cayó. Prepárese para hablar de los casos en los que casi se cae, pero alguien lo evitó o usted logró sujetarse de algo justo a tiempo. Estos detalles pueden ayudar al equipo de atención médica a identificar estrategias específicas de prevención de caídas.
- Las enfermedades que tiene. Algunos problemas oculares o auditivos pueden aumentar el riesgo de caídas. Prepárese para hablar sobre las enfermedades que tiene y el grado de comodidad que siente al caminar. Por ejemplo, ¿siente mareos, dolor articular, falta de aire o entumecimiento en los pies y las piernas cuando camina? El profesional de atención médica también podría evaluar su fuerza muscular, el equilibrio y la marcha, que es el estilo de caminar.
2. Manténgase en movimiento
La actividad física puede ayudar mucho a prevenir las caídas. Si recibe la autorización del profesional de atención médica, considere practicar actividades como el fortalecimiento muscular, caminar, ejercicios acuáticos o taichí. El taichí es un ejercicio suave que implica movimientos lentos y elegantes. Estas actividades reducen el riesgo de caídas al mejorar la fuerza, el equilibrio, la coordinación y la flexibilidad.
Si evita la actividad física porque teme que aumente la probabilidad de caerse, informe al equipo de atención médica. El equipo puede recomendarle que participe en programas de ejercicios vigilados minuciosamente o remitirle a un fisioterapeuta. El fisioterapeuta puede elaborar un programa personalizado de ejercicios para mejorar el equilibrio, la flexibilidad y la fuerza muscular.
3. Use un calzado adecuado
Como parte de su plan de prevención de caídas, considere la posibilidad de cambiar el calzado que usa. Los tacones altos, las pantuflas flexibles y los zapatos con suelas resbaladizas pueden hacer que se resbale, tropiece y caiga. Lo mismo puede pasar al caminar en medias. En su lugar, use un calzado con buen ajuste, resistente y plano con suelas antideslizantes.
4. Quite de la casa cualquier cosa que pueda ser peligrosa
Eche un vistazo a su casa en busca de posibles riesgos de caída. Para hacer que su hogar sea más seguro, haga lo siguiente:
- Retire las cajas, los periódicos, los cables eléctricos y los cables telefónicos de los pasillos.
- Retire las mesas de café, los estantes para revistas y las macetas con plantas de las áreas donde hay mucha circulación.
- Asegure las alfombras sueltas con cinta adhesiva de doble faz, tachuelas o una base antideslizante. O bien, saque de su casa las alfombras.
- Repare de inmediato las tablas sueltas de madera y las alfombras.
- Guarde la ropa, los platos, la comida y otros artículos necesarios al alcance de su mano.
- Limpie inmediatamente los líquidos, la grasa o los alimentos derramados.
- Use alfombras antideslizantes en la bañera o ducha. Use un asiento de baño que le permita sentarse mientras se ducha.
5. Ilumine su sala de estar
Mantenga su casa bien iluminada para evitar tropezar con objetos que son difíciles de ver. Además:
- Coloque luces nocturnas en la dormitorio, el baño y los pasillos.
- Tenga una lámpara al alcance de la cama por si necesita levantarse en medio de la noche.
- Despeje el camino hacia los interruptores de luz que no estén cerca de las entradas de las habitaciones. Considere la posibilidad de cambiar los interruptores tradicionales por interruptores que brillen en la oscuridad o estén iluminados.
- Encienda las luces antes de subir o de bajar las escaleras.
- Guarde las linternas en lugares fáciles de encontrar en caso de cortes de energía.
6. Use dispositivos de asistencia
Los bastones y los andadores pueden ser muy importantes a la hora de ayudarle a mantener el equilibrio y a prevenir caídas. El equipo de atención médica puede ayudarle a decidir si uno de estos es una buena opción para usted. Existen otros dispositivos de asistencia que también pueden ayudar. Por ejemplo:
- Pasamanos para ambos lados de las escaleras.
- Peldaños antideslizantes para escalones de madera sin tratar.
- Un asiento de inodoro elevado o con apoyabrazos.
- Barras de agarre para la ducha o para la bañera.
- Un asiento de plástico resistente para la ducha o para la bañera, además de una ducha de mano para bañarse sentado.
Si es necesario, pida al equipo de atención médica que lo remita a un terapeuta ocupacional. Un terapeuta ocupacional puede ayudarle a pensar en otras estrategias para prevenir las caídas. Algunas opciones se instalan con facilidad y son relativamente económicas. Para otras, es posible que se requiera ayuda profesional o una inversión mayor. Si le preocupa el costo, recuerde que una inversión en la prevención de caídas es una inversión en su independencia.