La prevención de caídas es un asunto importante que se debe tener en cuenta a medida que envejece. A medida que se envejece, los cambios físicos, las enfermedades y, en ocasiones, los medicamentos que se usan para tratar esas afecciones, hacen que las caídas sean más probables. De hecho, las caídas son una de las causas principales de lesiones entre los adultos mayores. Aun así, el miedo a caerse no debe regir su vida. En cambio, considere seis estrategias simples para prevenir las caídas.
Comience por programar una cita con el profesional de atención médica. Para evaluar el riesgo y analizar las estrategias de prevención de caídas, es posible que el profesional de atención médica quiera hablar de lo siguiente:
La actividad física puede ayudar mucho a prevenir las caídas. Con la aprobación del profesional de atención médica, considere hacer actividades como caminar, hacer ejercicios acuáticos o practicar taichi, un ejercicio suave que involucra movimientos lentos y elegantes similares a los de un baile. Estas actividades reducen el riesgo de caídas al mejorar la fuerza, el equilibrio, la coordinación y la flexibilidad.
Si evita la actividad física porque teme que aumente la probabilidad de que se caiga, infórmelo al profesional de atención médica. El profesional de atención médica le puede recomendar programas de ejercicio cuidadosamente monitoreados o remitirlo a un fisioterapeuta. El fisioterapeuta puede crear un programa de ejercicio personalizado destinado a mejorar su equilibrio, flexibilidad y fuerza muscular.
Como parte de su plan de prevención de caídas, considere la posibilidad de cambiar el calzado que usa. Los tacones altos, las pantuflas flexibles y los zapatos con suelas resbaladizas pueden hacer que se resbale, tropiece y caiga. Lo mismo puede pasar al caminar en medias. En su lugar, use un calzado plano, resistente y bien cómodo con suelas antideslizantes. Un calzado adecuado también puede reducir el dolor en las articulaciones.
Eche un vistazo a su casa en busca de posibles riesgos de caída. Para hacer que su hogar sea más seguro, haga lo siguiente:
Mantenga su casa bien iluminada para evitar tropezar con objetos que son difíciles de ver. Además:
El profesional de atención médica podría recomendarle que use un bastón o un andador para mantener la estabilidad. Existen otros dispositivos de asistencia que también pueden ayudar. Por ejemplo:
Si es necesario, pida al profesional de atención médica que lo remita a un terapeuta ocupacional. Un terapeuta ocupacional puede ayudarle a pensar en otras estrategias para prevenir las caídas. Algunas soluciones se instalan con facilidad y son relativamente económicas. Para otras, es posible que se requiera ayuda profesional o una inversión mayor. Si le preocupa el costo, recuerde que una inversión en la prevención de caídas es una inversión en su independencia.
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