Descripción general
Un accidente cerebrovascular embólico es un tipo de accidente cerebrovascular isquémico, que es un accidente cerebrovascular que ocurre cuando se obstruye el flujo de sangre hacia parte del cerebro. En un accidente cerebrovascular embólico, la obstrucción la causa una sustancia que se forma en otra parte del cuerpo, que se desplaza hacia el torrente sanguíneo y, luego, obstruye una arteria en el cerebro. Esta sustancia que se desplaza es un émbolo. Una embolia cerebral o embolia de cerebro se refiere a este tipo de obstrucción.
Un accidente cerebrovascular embólico es diferente de un accidente cerebrovascular trombótico. En un accidente cerebrovascular embólico, un coágulo u otra sustancia se forma en otra parte, no en la arteria cerebral obstruida; luego, se desplaza hacia allí. En un accidente cerebrovascular trombótico, se forma un coágulo en el vaso sanguíneo en el lugar de la obstrucción. No se desplaza.
Los profesionales de atención médica también pueden usar el término accidente cerebrovascular cardioembólico. Esto significa que el émbolo vino del corazón. Los orígenes comunes relacionados con el corazón incluyen la fibrilación auricular y coágulos sanguíneos en el corazón.
Algunos accidentes cerebrovasculares isquémicos se conocen como accidentes cerebrovasculares criptogénicos porque la causa no se determina después de la evaluación habitual. Un término relacionado es el accidente cerebrovascular embólico de origen indeterminado. Significa que el patrón del accidente cerebrovascular sugiere una causa embólica, pero las pruebas iniciales no muestran una arteria principal estrechada ni un origen cardíaco claro de alto riesgo.
El accidente cerebrovascular embólico es grave. Puede causar discapacidad y puede ser mortal. El reconocimiento temprano de los síntomas de un accidente cerebrovascular y el tratamiento rápido mejoran las posibilidades de sobrevivir y pueden reducir las complicaciones.
Síntomas
Si tú o alguien cercano pueden tener un accidente cerebrovascular embólico, presta atención al momento en que empezaron los síntomas o a la última vez que se supo que la persona estaba bien. Algunos tratamientos funcionan mejor cuando se administran lo antes posible después del inicio de los síntomas del accidente cerebrovascular.
Los síntomas de un accidente cerebrovascular embólico son similares a los de otros tipos de accidentes cerebrovasculares. Los síntomas pueden empezar de repente. Pueden incluir lo siguiente:
- Dificultad para hablar y entender lo que otros dicen. Una persona que tiene un accidente cerebrovascular puede sentir confusión, arrastrar las palabras al hablar o no entender el habla.
- Entumecimiento, debilidad o parálisis de la cara, del brazo o de la pierna. A menudo, esto afecta solo un lado del cuerpo. La persona puede intentar levantar los brazos por sobre la cabeza. Si un brazo comienza a caer, puede ser un signo de accidente cerebrovascular. Además, un lado de la boca puede caerse cuando trate de sonreír.
- Problemas para ver en uno o ambos ojos. La persona puede tener visión borrosa o ensombrecida repentina en uno o ambos ojos. O bien puede ver doble.
- Dolor de cabeza. Un dolor de cabeza repentino e intenso puede ser síntoma de un accidente cerebrovascular. Con el dolor de cabeza puede tener vómitos, mareos o un cambio en el estado de consciencia.
- Problemas para caminar. Una persona que tiene un accidente cerebrovascular puede tropezar o perder el equilibro o la coordinación.
¿Se puede detectar a tiempo una embolia cerebral?
Por lo general, los accidentes cerebrovasculares embólicos suceden rápidamente. Esporádicamente, los síntomas pueden aparecer en cuestión de horas. A veces, los síntomas similares a los de un accidente cerebrovascular duran poco tiempo y, luego, desaparecen. Puede ser un accidente isquémico transitorio o isquemia cerebral transitoria. El accidente isquémico transitorio es una obstrucción breve del flujo sanguíneo al cerebro.
Tanto el accidente cerebrovascular embólico como el accidente isquémico transitorio son emergencias médicas. Un accidente isquémico transitorio puede ser una señal de advertencia de un accidente cerebrovascular. Una evaluación rápida puede ayudar a disminuir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Además, si tienes un accidente cerebrovascular, recibir el tratamiento de forma rápida puede ayudar a prevenir daños en el cerebro y otras complicaciones.
Cuándo buscar atención médica de emergencia
Busca ayuda de emergencia de inmediato si notas posibles síntomas de un accidente cerebrovascular, incluso si desaparecen.
Piensa en el método "FAST" y verifica lo siguiente:
- Frente: pídele a la persona que sonría. ¿Se cae un lado de la cara?
- Alzar los brazos: pídele a la persona que levante ambos brazos. ¿Un brazo tiende a caer? ¿O no puede levantar un brazo?
- Simple: pídele a la persona que repita una frase simple. ¿El habla es confusa o diferente de lo normal?
- Tiempo: llama al 911 o a la atención médica de emergencia de inmediato si notas algunos de estos signos.
Causas
Un accidente cerebrovascular embólico ocurre cuando un coágulo sanguíneo u otra sustancia forma un émbolo que se desplaza por el torrente sanguíneo y obstruye una arteria en el cerebro. Los coágulos suelen originarse en el corazón. Esto se conoce como accidente cerebrovascular cardioembólico. Los coágulos también pueden originarse en la aorta u otro vaso sanguíneo. Los tipos menos comunes de embolias incluyen la grasa y la gaseosa.
Coágulos sanguíneos
Las afecciones que causan coágulos sanguíneos pueden derivar en un accidente cerebrovascular embólico. Estos son algunos ejemplos:
- Fibrilación auricular. Este ritmo cardíaco irregular es una causa común del accidente cerebrovascular cardioembólico, en el que el coágulo se desplaza del corazón al cerebro.
- Otras afecciones cardíacas. La causa de un accidente cerebrovascular cardioembólico también pueden ser otras afecciones cardíacas que causan coágulos. Incluyen un ataque cardíaco reciente, endocarditis causada por una infección, enfermedad de las válvulas, coágulos en el corazón, válvulas cardíacas mecánicas y algunos tumores cardíacos.
- Ateroesclerosis, una acumulación de placas en las paredes arteriales. Las placas compuestas por grasas, colesterol y otras sustancias pueden acumularse en las arterias grandes. Estas placas también pueden hacer que se forme un coágulo. O bien, se puede desprender una sustancia de las placas, la cual se puede desplazar hacia el cerebro.
- Afecciones relacionadas con la coagulación sanguínea. Incluyen afecciones como el síndrome antifosfolipídico, el factor V de Leiden y la hiperhomocisteinemia.
- Anatomía. Cuando los bebés nacen, tienen una pequeña abertura en el corazón que se suele cerrar después del parto. Esa abertura es el agujero oval persistente. En algunas personas, el agujero oval persistente no se cierra correctamente. Cuando esto ocurre, posibilita que un coágulo en una vena pase del lado derecho al lado izquierdo del corazón. Desde allí, el coágulo puede ingresar a una arteria que envía sangre al cerebro. Cuando esta es la causa, la embolia es una embolia paradójica.
- Infecciones. A veces, las infecciones pueden causar coágulos sanguíneos. Los ejemplos incluyen la COVID-19 y la septicemia.
Otros tipos de embolia
Aunque es menos común, otras sustancias también pueden causar un accidente cerebrovascular embólico. Como las que se indican a continuación:
- Embolia grasa. Ocurre cuando ingresan gotas de grasa al torrente sanguíneo y se desplazan hacia el cerebro. Puede ocurrir con algunas fracturas óseas, procedimientos ortopédicos o cuando hay un traumatismo grave en depósitos grandes de grasa.
- Embolia gaseosa. Ocurre cuando ingresa aire al torrente sanguíneo y se desplaza hacia el cerebro. Suele ser una complicación de un procedimiento médico, como un baipás cardiopulmonar, el retiro de un catéter venoso central o el cateterismo cardíaco.
Cuando no se puede determinar la causa
Puede que hayas escuchado determinados términos si parece que la causa del accidente cerebrovascular fue una embolia, pero su origen no se pudo determinar. Dichos términos incluyen los siguientes:
- Accidente cerebrovascular criptogénico. Es un término amplio para cualquier accidente cerebrovascular isquémico cuya causa se desconoce incluso después de las pruebas habituales.
- Accidente cerebrovascular embólico de origen indeterminado. Es un tipo de accidente cerebrovascular criptogénico. Significa que se sospecha que una embolia es la causa, pero la causa de la embolia no se puede identificar después de las pruebas estándar. A veces se conoce como embolia criptogénica o émbolo criptogénico.
Factores de riesgo
Muchos factores pueden aumentar el riesgo para un accidente cerebrovascular embólico. Los factores de riesgo potencialmente tratables para un accidente cerebrovascular incluyen los siguientes:
Factores de riesgo relacionados con el estilo de vida
- Sobrepeso u obesidad
- Inactividad física
- Fumar cigarrillos o la exposición al humo de segunda mano
- Beber en exceso o darse atracones de bebida
- Consumo de drogas ilícitas, como cocaína
Factores de riesgo médicos
También existen algunos factores de riesgo para un accidente cerebrovascular que no puedes cambiar. Por ejemplo, la edad es otro factor de riesgo. Las personas mayores tienen un riesgo más alto para un accidente cerebrovascular que las personas más jóvenes.
Complicaciones
Las complicaciones de un accidente cerebrovascular embólico pueden ser temporales o permanentes. Dependen de cuánto tiempo quede el cerebro sin flujo sanguíneo y qué partes del cerebro se vean afectadas.
Las posibles complicaciones incluyen lo siguiente:
- Parálisis o pérdida de movimiento muscular. Puede que pierdas movimiento o control muscular en un lado del cuerpo o en parte de la cara, el brazo o la pierna.
- Problemas para hablar o tragar. Un accidente cerebrovascular puede afectar a los músculos de la boca y la garganta. Esto puede traer dificultades para hablar claro, tragar o comer. También puedes tener dificultades con el lenguaje, lo que incluye hablar o entender el habla, leer o escribir.
- Problemas de memoria y razonamiento. Algunas personas tienen problemas de memoria, razonamiento, capacidad de criterio o comprensión.
- Cambios emocionales o del estado de ánimo. Un accidente cerebrovascular puede dificultar el control de las emociones. La depresión también puede aparecer después de un accidente cerebrovascular.
- Neumonía y otras inquietudes médicas durante la recuperación. La dificultad para tragar puede aumentar el riesgo de inhalar alimentos o líquido en los pulmones. Esto se llama aspiración y puede derivar en una neumonía. Otras complicaciones durante la recuperación pueden incluir problemas para respirar. Puede deberse a la aspiración o cuando el accidente cerebrovascular afecta directamente las partes del cerebro que controlan la respiración. El deterioro de la piel y las llagas por presión también pueden aparecer si el accidente cerebrovascular afecta la capacidad de desplazarse y moverse.
- Otro accidente cerebrovascular. Puede ocurrir otro accidente cerebrovascular después de un accidente cerebrovascular embólico.
Algunas personas se recuperan plenamente después de un accidente cerebrovascular. Otras personas quedan con una discapacidad permanente o requieren ayuda con las actividades cotidianas.
Prevención
No puedes prevenir cada accidente cerebrovascular embólico, pero puedes disminuir el riesgo si se controlan o tratan las causas comunes de la embolia. Si ya tuviste un accidente cerebrovascular embólico o un accidente isquémico transitorio, estas medidas también se podrían recomendar para ayudar a prevenir otro accidente cerebrovascular.
Controla las afecciones que aumentan el riesgo
- Presión arterial alta. Disminuir la presión arterial es una de las formas más importantes de reducir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Con frecuencia, para tratar la presión arterial alta, se utilizan medicamentos, así como cambios saludables en el estilo de vida.
- Diabetes. La alimentación, el ejercicio y mantener un peso saludable pueden ayudarte a mantener el nivel de glucosa en la sangre dentro de un rango saludable. Esto contribuye a disminuir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Si los factores del estilo de vida no son suficientes para controlar la glucosa en la sangre, puede que te receten medicamentos para la diabetes.
- Colesterol alto y ateroesclerosis. Los cambios en el estilo de vida y los medicamentos, como las estatinas, pueden ayudar a controlar el colesterol. También pueden ayudar a reducir la ateroesclerosis, que es la acumulación de placas en las arterias. A veces, la ateroesclerosis puede requerir un tratamiento con cirugía u otros procedimientos en el corazón o los vasos sanguíneos.
- Apnea obstructiva del sueño. La apnea obstructiva del sueño es un trastorno del sueño que hace que dejes de respirar por períodos cortos varias veces mientras duermes. Es posible que el profesional de atención médica te recomiende un estudio del sueño si tienes síntomas de apnea obstructiva del sueño. El tratamiento incluye un dispositivo que administra presión positiva en las vías respiratorias a través de una mascarilla para mantenerlas abiertas mientras duermes.
Mantén un estilo de vida saludable
- Reduce la cantidad de colesterol y grasas saturadas en tu alimentación. Comer menos colesterol y grasas, especialmente grasas saturadas y grasas trans, puede reducir la acumulación en las arterias. Si no puedes controlar el colesterol solo a través de cambios en la alimentación, es probable que necesites un medicamento para bajarlo.
- Deja el consumo de tabaco. Fumar y el humo de segunda mano aumentan el riesgo para un accidente cerebrovascular. Dejar de fumar reduce el riesgo de accidente cerebrovascular.
- Haz ejercicio con regularidad. El ejercicio aeróbico puede ayudar a disminuir el riesgo para un accidente cerebrovascular. Puede reducir la presión arterial, aumentar los niveles de colesterol bueno y mejorar la salud general de los vasos sanguíneos y el corazón. Además, te ayuda a bajar de peso, controlar la diabetes y reducir el estrés. Realiza al menos 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana, o todos los días, y aumenta la cantidad de tiempo progresivamente. La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) recomienda hacer 150 minutos de actividad aeróbica de moderada a intensa o 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana. Las actividades de intensidad moderada pueden ser caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta.
- Mantén un peso saludable. Tener sobrepeso aumenta el riesgo para un accidente cerebrovascular y puede empeorar otros factores de riesgo, como la presión arterial alta, la enfermedad cardiovascular y la diabetes.
- Sigue una dieta con abundantes frutas y verduras. Comer cinco o más porciones de frutas o verduras todos los días puede reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. La dieta mediterránea, que hace hincapié en el aceite de oliva, las frutas, los frutos secos, las verduras y los cereales integrales, puede ser útil.
- Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Beber grandes cantidades de alcohol aumenta el riesgo para presión arterial alta y accidentes cerebrovasculares isquémicos. El alcohol también puede interactuar con otros medicamentos. Sin embargo, cantidades pequeñas a moderadas de alcohol pueden ayudar a prevenir accidentes cerebrovasculares isquémicos y disminuir la tendencia a la coagulación sanguínea. Una cantidad pequeña a moderada equivale a una copa por día aproximadamente. Habla con tu profesional de atención médica acerca de lo que es adecuado para ti.
- No consumas drogas ilícitas. Ciertas drogas ilícitas, como la cocaína, constituyen factores de riesgo para un accidente isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular.
Medicamentos que pueden ayudar a prevenir un accidente cerebrovascular
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Medicamentos antiplaquetarios. Las plaquetas son células en la sangre que forman coágulos. Los medicamentos antiplaquetarios hacen que estas células sean menos pegajosas y menos propensas a coagularse. La aspirina es un medicamento antiplaquetario comúnmente usado. Tu profesional de atención médica puede recomendarte la dosis de aspirina adecuada para ti.
Si tuviste un accidente isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular leve, puedes tomar aspirina o un medicamento antiplaquetario, como clopidogrel (Plavix). Estos medicamentos se pueden recetar durante un período para reducir el riesgo de sufrir otro accidente cerebrovascular. Si no puedes tomar aspirina, es posible que te receten solo clopidogrel. El ticagrelor (Brilinta) es otro medicamento antiplaquetario que puede usarse para prevenir los accidentes cerebrovasculares.
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Anticoagulantes, que son medicamentos que inhiben la coagulación sanguínea. Estos medicamentos reducen la coagulación de la sangre. Se suelen usar para ayudar a prevenir un primer accidente cerebrovascular u otro accidente cerebrovascular cuando existe un riesgo de coagulación relacionado con el corazón, como con la fibrilación auricular.
La warfarina (Jantoven), de acción más lenta, se puede usar por más tiempo, por ejemplo, para reducir el riesgo para coágulos en una válvula cardíaca mecánica. La warfarina es un medicamento anticoagulante poderoso, por lo que debes tomarla exactamente como se indica y estar atento a sus efectos secundarios. También deben hacerte análisis de sangre regulares para vigilar los efectos de la warfarina. Debido al riesgo más alto para sangrado y la necesidad de vigilancia, muchas personas eligen medicamentos anticoagulantes más nuevos.
Existen varios anticoagulantes más nuevos para prevenir los accidentes cerebrovasculares en personas que tienen un riesgo alto. Estos medicamentos incluyen dabigatrán (Pradaxa), rivaroxabán (Xarelto), apixabán (Eliquis) y edoxabán (Savaysa). Actúan más rápido que la warfarina y, por lo general, no requieren exámenes de sangre regulares ni vigilancia por parte de un profesional de atención médica. Estos medicamentos también se asocian con un riesgo más bajo para complicaciones de sangrado en comparación con la warfarina.
Aug. 01, 2026