Tumores neuroendocrinos pancreáticos Diagnóstico y tratamiento
Diagnóstico
Las pruebas y los procedimientos que se usan para diagnosticar los tumores neuroendocrinos pancreáticos incluyen lo siguiente:
- Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden mostrar un exceso de hormonas u otros signos de un tumor neuroendocrino pancreático. Las muestras de sangre también se pueden usar para buscar los cambios en el ADN que indican un riesgo más alto para estos tumores.
- Análisis de orina. Un análisis de orina puede mostrar productos de descomposición que se producen cuando el organismo procesa las hormonas.
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Estudios por imágenes. Estos estudios permiten obtener imágenes del cuerpo. Pueden mostrar la ubicación y el tamaño de un tumor neuroendocrino pancreático. Los estudios pueden incluir radiografías, resonancias magnéticas, tomografías computarizadas y tomografías por emisión de positrones, también llamadas PET.
La obtención de imágenes también se podría hacer mediante pruebas de medicina nuclear. Estas pruebas consisten en inyectar un marcador radiactivo en el organismo. El marcador se adhiere a los tumores neuroendocrinos pancreáticos para que aparezcan claramente en las imágenes. Las imágenes a menudo se obtienen con una exploración PET que se combina con una tomografía computarizada o una resonancia magnética.
- Creación de imágenes del páncreas desde el interior del cuerpo. Durante una ecografía endoscópica, se introduce por la garganta una sonda fina y flexible con una cámara en la punta, denominada endoscopio. Pasa al estómago y al intestino delgado. La sonda tiene un instrumento especial de ecografías para crear imágenes del páncreas. Se pueden pasar otros instrumentos por la sonda para recolectar una muestra del tejido.
- Extracción de una muestra de tejido para análisis, también llamada biopsia. Una biopsia es un procedimiento que consiste en extraer una muestra de tejido para analizarla en un laboratorio. El tejido se puede extraer durante una ecografía endoscópica. En ocasiones, se requiere una cirugía para tomar la muestra de tejido. La muestra se analiza en un laboratorio para determinar si es cáncer. Hay otras pruebas especiales que proporcionan más detalles sobre las células cancerosas. El equipo de atención médica tiene en cuenta esta información para crear un plan de tratamiento.
- Recolección de células de otras áreas para su análisis. Si el cáncer se diseminó al hígado, a los ganglios linfáticos o a otras ubicaciones, se puede usar una aguja para recolectar células y analizarlas.

Ecografía pancreática
Durante una ecografía endoscópica del páncreas, se introduce por la garganta hacia el pecho una sonda delgada y flexible, llamada endoscopio. En el extremo de la sonda hay un dispositivo para ecografías que emite ondas sonoras y genera imágenes del aparato digestivo y de los órganos y tejidos cercanos.
Tratamiento
El tratamiento de un tumor neuroendocrino pancreático depende de los tipos de células implicadas en el cáncer, de la extensión y características del cáncer, de sus preferencias y de su estado de salud general.
Las opciones incluyen lo siguiente:
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Cirugía. Si el tumor neuroendocrino pancreático se encuentra únicamente en el páncreas, el tratamiento suele incluir cirugía. En los casos de cáncer en la cola del páncreas, la cirugía puede implicar la extirpación de la cola del páncreas, lo que se denomina pancreatectomía distal. Esta cirugía deja intacta la cabeza del páncreas.
Los tipos de cáncer que afectan la cabeza del páncreas pueden requerir la intervención de Whipple, también llamada pancreaticoduodenectomía. Esta cirugía consiste en extirpar el cáncer y una parte, o la mayor parte, del páncreas.
Si el cáncer se disemina a otras partes del cuerpo, la cirugía podría ser una opción para extirparlo de esos lugares.
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Terapia con radionúclidos para receptores de péptidos. Una terapia con radionúclidos para receptores de péptidos combina un medicamento dirigido a las células cancerosas con una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva que se inyecta en una vena. El medicamento se adhiere a las células tumorales neuroendocrinas pancreáticas dondequiera que se encuentren en el organismo. Durante días o semanas, el medicamento administra radiación directamente a las células cancerosas, ocasionando su muerte.
Una terapia con radionúclidos para receptores de péptidos, lutecio Lu 177 dotatato (Lutathera), se usa para tratar casos de cáncer avanzado.
- Terapia dirigida. La terapia dirigida utiliza medicamentos que atacan sustancias químicas específicas dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los tratamientos dirigidos pueden destruir las células cancerosas. La terapia dirigida se usa para tratar ciertos tumores neuroendocrinos pancreáticos avanzados o recurrentes.
- Ablación por radiofrecuencia. La ablación por radiofrecuencia consiste en aplicar ondas de energía a las células cancerosas mediante una sonda especial con electrodos diminutos. La ablación por radiofrecuencia hace que las células cancerosas se calienten y mueran. La sonda se puede introducir directamente en la piel o a través de un corte en el abdomen.
- Radioterapia. En la radioterapia se usan haces potentes de energía para destruir las células cancerosas. La energía procede de rayos X, protones u otras fuentes. Durante la radioterapia, se recuesta sobre una camilla mientras una máquina se mueve a su alrededor. La máquina dirige la radiación a puntos específicos del cuerpo.
- Quimioterapia. En la quimioterapia se usan medicamentos fuertes para destruir las células cancerosas. Se usa en determinadas situaciones para tratar tumores neuroendocrinos pancreáticos.
Tratamiento contra el cáncer que se disemina al hígado
Los tumores neuroendocrinos pancreáticos se diseminan con mayor frecuencia al hígado. Existen varios tratamientos para esto, como los siguientes:
- Extirpación de parte del hígado. Un cirujano puede extirpar la parte del hígado que tiene cáncer. El resto del hígado puede hacer el trabajo de la parte extirpada. En determinadas situaciones, podría ser posible extirpar todo el hígado y reemplazarlo con el hígado de un donante. Este procedimiento se conoce como trasplante de hígado.
- Disminución del flujo sanguíneo al hígado. Disminuir el flujo sanguíneo a través de la arteria principal del hígado, denominada arteria hepática, puede hacer más lenta o detener la proliferación del cáncer. Otros vasos sanguíneos del hígado proporcionan sangre suficiente para que el resto del hígado siga funcionando. A menudo se usan medicamentos de quimioterapia o perlas radiactivas para bloquear la arteria. Estos métodos disminuyen el flujo sanguíneo y administran el tratamiento directamente a las células cancerosas del hígado.
- Destrucción de las células cancerosas con calor. La ablación por radiofrecuencia es un procedimiento en el que se usan ondas de energía para calentar las células cancerosas y causar su destrucción. Se hace mediante una sonda especial con electrodos diminutos que se introduce a través de la piel hasta el hígado. Las ondas de energía atraviesan la sonda y causan el calentamiento del tejido que la rodea.

Infografía: Tumores neuroendocrinos pancreáticos

Ensayos clínicos
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Afrontamiento y apoyo
Con el tiempo, encontrará la manera de hacer frente a la incertidumbre y el sufrimiento emocional de un diagnóstico de cáncer. Hasta ese momento, hacer lo siguiente puede ayudar:
- Obtenga suficiente información sobre el tipo de cáncer que tiene como para poder tomar decisiones sobre su atención médica. Pregunte al equipo de atención médica sobre el tipo de cáncer que tiene, como los resultados de las pruebas, las opciones de tratamiento y, si lo desea, el pronóstico. Cuanto más se informe sobre el cáncer, más confianza tendrá para tomar decisiones sobre el tratamiento.
- Mantenga la compañía de sus familiares y amigos. Mantenerse cerca de las personas con las que tiene una relación estrecha le ayudará a lidiar con el cáncer. Los familiares y amigos pueden brindar el apoyo práctico que necesita, como ayudarlo a cuidar su casa si está en el hospital. Pueden convertirse en un apoyo emocional cuando se sienta abrumado por el cáncer.
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Busque a alguien con quien hablar. Busque personas que sepan escuchar y que estén dispuestas a hacerlo para que pueda hablar sobre sus esperanzas y temores. Puede ser un familiar o un amigo. También podrían resultar útiles el interés y la comprensión de un terapeuta, trabajador social médico, miembro de la iglesia o grupo de apoyo para personas con cáncer.
Pregunte al equipo de atención médica sobre grupos de apoyo en el área donde vive. Otras fuentes de información son el Instituto Nacional del Cáncer, la Sociedad Americana contra el Cáncer, la North American Neuroendocrine Tumor Society (Sociedad Norteamericana de Tumores Neuroendocrinos) y la Neuroendocrine Tumor Research Foundation (Fundación para la Investigación de Tumores Neuroendocrinos).
Preparación para la cita médica
Si tiene síntomas que le preocupan, programe una cita con un profesional de atención médica. Si le diagnostican cáncer, es probable que le remitan a un especialista. A menudo se trata de un médico especializado en el tratamiento del cáncer, llamado oncólogo.
A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse para la cita médica.
Lo que puede hacer
Cuando programe la cita, pregunte si hay algo que deba hacer con anticipación, como ayunar antes de una prueba determinada.
Reúna los expedientes médicos relacionados con la afección y llévelos a la cita médica. Si acude a un nuevo equipo de atención médica, pida que envíen al nuevo equipo todos los expedientes y demás información, como portaobjetos de vidrio que contengan muestras de tejido.
Prepare una lista con lo siguiente:
- Sus síntomas, también aquellos que puedan parecer que no estén relacionados con el motivo de la cita.
- Información personal crucial, como las situaciones de estrés importantes, los cambios recientes en su vida y los antecedentes médicos familiares.
- Todos los medicamentos, vitaminas u otros suplementos que tome, incluidas las dosis.
- Preguntas para hacerle al equipo de atención médica.
Piense en llevar a un familiar o a un amigo para que le ayude a recordar la información que reciba.
En el caso del tumor neuroendocrino pancreático, algunas preguntas básicas que puede hacer son las siguientes:
- ¿Cuál puede ser la causa de mis síntomas?
- Además de la causa más probable, ¿cuáles son otras causas posibles de mis síntomas?
- ¿Qué pruebas deben hacerme?
- ¿Cuál es el mejor plan de acción?
- ¿Cuáles son las alternativas al enfoque primario que me indica?
- ¿Qué pasará si no tengo cirugía u otros tratamientos médicos para mi afección?
- Tengo otras enfermedades. ¿Cuál es la mejor forma de controlarlas de manera conjunta?
- ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
- ¿Debería consultar con un especialista?
- ¿Hay folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
No dude en hacer otras preguntas.
Lo que puede esperar del médico
Prepárese para responder preguntas comunes como las siguientes:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Han sido los síntomas continuos u ocasionales?
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
- ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
- ¿Qué más debo saber sobre usted que me ayude a hacer las recomendaciones correctas sobre su atención médica?
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