Descripción general

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA es una afección crónica, que puede poner en riesgo la vida, provocada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Al dañar el sistema inmunitario, el VIH interfiere en la capacidad que tiene el cuerpo de combatir los organismos que provocan enfermedades.

El VIH es una infección de transmisión sexual. También puede transmitirse por el contacto con sangre infectada o de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia materna. Sin medicación, pueden pasar años hasta que el VIH debilite el sistema inmunitario al punto de evolucionar al SIDA.

El VIH o SIDA no tiene cura, pero hay medicamentos que pueden disminuir el avance de la enfermedad de manera significativa. Esos medicamentos redujeron la cantidad de muertes por SIDA en muchos países desarrollados.

Síntomas

Los síntomas del VIH y del SIDA varían, según la etapa de la infección.

Infección primaria (VIH agudo)

La mayoría de las personas infectadas por el VIH presentan una enfermedad parecida a la influenza dentro del primer o segundo mes después de que el virus ingresó al cuerpo. La enfermedad, conocida como «infección primaria o aguda por el VIH», puede durar algunas semanas. Los siguientes son algunos de los posibles signos y síntomas:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular y articular
  • Erupción cutánea
  • Dolor de garganta y llagas dolorosas en la boca
  • Ganglios linfáticos inflamados, principalmente, en el cuello

Estos síntomas pueden ser tan leves que quizás no los notes. Sin embargo, la cantidad de virus en el torrente sanguíneo (carga viral) es bastante alta en esta etapa. En consecuencia, la infección se contagia con mayor facilidad durante la infección primaria que durante la etapa siguiente.

Infección clínica latente (VIH crónico)

En algunas personas, la inflamación persistente de los ganglios linfáticos ocurre en esta etapa. Salvo esos casos, no hay signos y síntomas específicos. El VIH permanece en el cuerpo y en los glóbulos blancos infectados.

Por lo general, la etapa de infección por VIH dura alrededor de 10 años si no recibes tratamiento antirretrovírico. Sin embargo, a veces, incluso con este tratamiento, dura décadas. Algunas personas padecen una etapa más grave de la enfermedad mucho antes.

Infección por el VIH sintomática

A medida que el virus continúa multiplicándose y destruyendo células inmunitarias (las células del cuerpo que ayudan a combatir los gérmenes), puedes manifestar infecciones leves o signos y síntomas crónicos, como los siguientes:

  • Fiebre
  • Fatiga
  • Ganglios linfáticos inflamados —a menudo, uno de los primeros signos de la infección por el VIH—
  • Diarrea
  • Adelgazamiento
  • Candidosis oral (candidiasis)
  • Herpes (herpes zóster)

Evolución al sida

Hoy en día, gracias a tratamientos antivirales más eficaces, la mayoría de las personas con VIH en los Estados Unidos no tienen sida. Por lo general, si no se trata, el VIH se convierte en sida en aproximadamente 10 años.

Para cuando se presenta el sida, el sistema inmunitario ya está muy dañado. Es posible que te vuelvas más propenso a contraer infecciones o tipos de cáncer oportunistas, es decir, enfermedades que, por lo general, no afectarían a una persona con un sistema inmunitario saludable.

Los siguientes pueden ser los signos y síntomas de algunas de estas infecciones:

  • Sudoraciones nocturnas con empapamiento
  • Fiebre recurrente
  • Diarrea crónica
  • Manchas blancas persistentes o lesiones inusuales en la lengua o la boca
  • Fatiga persistente, sin causa aparente
  • Adelgazamiento
  • Erupciones cutáneas o bultos

Cuándo consultar al médico

Si crees que puedes haberte contagiado el VIH o que tienes riesgo de contraerlo, consulta a un proveedor de atención médica lo antes posible.

Causas

El virus de inmunodeficiencia humana se produce por un virus. Puede transmitirse por el contacto sexual o por el contacto con sangre, o de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia materna.

¿Cuándo el VIH se convierte en sida?

El VIH destruye las células T CD4, que son glóbulos blancos que cumplen un rol fundamental en ayudar al organismo a combatir las enfermedades. Cuantas menos células T CD4 tengas, más débil es tu sistema inmunitario.

Puedes tener una infección por el VIH durante años antes de que se convierta en sida. Se diagnostica sida cuando el recuento de células T CD4 cae por debajo de 200 o cuando ya tienes una complicación propia del sida.

Cómo se transmite el VIH

Para contagiarte el VIH, sangre infectada, semen o secreciones vaginales deben ingresar a tu cuerpo. Puede suceder de diferentes maneras:

  • Si tienes relaciones sexuales. Puedes infectarte si tienes relaciones sexuales vaginales, anales u orales con una pareja infectada cuya sangre, semen o secreciones vaginales ingresan a tu cuerpo. El virus puede ingresar al cuerpo a través de llagas en la boca o de pequeñas fisuras que, a veces, se producen en el recto o en la vagina durante la actividad sexual.
  • Por transfusiones de sangre. En algunos casos, el virus puede transmitirse mediante transfusiones de sangre. Actualmente, los hospitales y los bancos de sangre estadounidenses realizan análisis de sangre para detectar anticuerpos del VIH, por lo que el riesgo es muy bajo.
  • Por compartir agujas. Compartir parafernalia contaminada de drogas intravenosas (agujas y jeringas) te pone en riesgo de contagiarte el VIH y otras enfermedades infecciosas, como la hepatitis.
  • Durante el embarazo o el parto, o por la lactancia. Las madres infectadas pueden transmitirles el virus a sus niños. Las madres infectadas con el VIH que realizan un tratamiento para la infección durante el embarazo pueden reducir, de manera significativa, el riesgo de contagiar a sus bebés.

De qué formas no se transmite el VIH

No puedes infectarte con el VIH a través del contacto normal. Esto significa que no puedes contraer VIH o sida a través de los abrazos, los besos, el baile o el apretón de manos con alguien que tiene la infección.

El VIH no se transmite a través del aire, del agua ni de las picaduras de insectos.

Factores de riesgo

Cuando el VIH y SIDA apareció por primera vez en los Estados Unidos, afectó principalmente a los hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres. Pero hoy está claro que el VIH también se contagia por coito heterosexual.

Cualquier persona de cualquier edad, raza, sexo u orientación sexual puede contagiarse. Sin embargo, tienes mayor riesgo de contraer VIH y SIDA en los siguientes casos:

  • Tienes relaciones sexuales sin protección. Usa un condón nuevo de látex o de poliuretano cada vez que tengas relaciones sexuales. El sexo anal es más riesgoso que el sexo vaginal. El riesgo de contraer VIH aumenta si tienes múltiples parejas sexuales.
  • Tienes una infección de transmisión sexual. Muchas infecciones de transmisión sexual producen llagas abiertas en los genitales. Estas llagas actúan como entradas del VIH al cuerpo.
  • Usas drogas intravenosas. En general, las personas que utilizan drogas intravenosas comparten agujas o jeringas. Esto los expone al contacto con gotas de sangre de otras personas.
  • Eres un hombre sin circuncidar. Los estudios sugieren que la falta de circuncisión aumenta el riesgo de transmisión heterosexual del VIH.

Complicaciones

La infección por el VIH debilita el sistema inmunitario, lo que te hace mucho más propenso a tener numerosas infecciones y a padecer ciertos tipos de cáncer.

Infecciones frecuentes del VIH/sida

  • Tuberculosis. En los países de recursos limitados, la tuberculosis es la infección oportunista más frecuente asociada con el VIH. Es una de las principales causas de muerte entre las personas con sida.
  • Citomegalovirus. Este virus del herpes frecuente se transmite mediante líquidos corporales, como la saliva, la sangre, la orina, el semen y la leche materna. Un sistema inmunitario sano desactiva el virus, por lo que permanece inactivo en el cuerpo. Si el sistema inmunitario se debilita, el virus reaparece y causa daño en los ojos, el tubo digestivo, los pulmones u otros órganos.
  • Candidosis. La candidosis es una infección frecuente asociada con el VIH. Provoca inflamación, así como un recubrimiento blanco y espeso en las membranas mucosas de la boca, la lengua, el esófago o la vagina.
  • Meningitis criptocócica. La meningitis es una inflamación de las membranas y del líquido alrededor del cerebro y de la médula espinal (meninges). La meningitis criptocócica es una infección frecuente del sistema nervioso central asociada con el VIH y provocada por un hongo que se encuentra en la tierra.
  • Toxoplasmosis. Esta infección potencialmente mortal es provocada por el Toxoplasma gondii, parásito que contagian principalmente los gatos. Los gatos infectados transmiten los parásitos a través de sus heces, y así luego pueden contagiar a otros animales y a los humanos. Las convulsiones se producen cuando se disemina al cerebro.
  • Criptosporidiosis. Esta infección es provocada por un parásito intestinal que comúnmente se encuentra en los animales. Se contrae al beber o comer alimentos o agua contaminada. El parásito crece en los intestinos y en los conductos biliares, y provoca diarrea intensa y crónica en personas con sida.

Tipos de cáncer frecuentes en las personas con VIH/sida

  • Sarcoma de Kaposi. Es un tumor de las paredes de los vasos sanguíneos. Este cáncer es poco común en personas que no están infectadas con el VIH, pero frecuente en personas que sí lo están. Por lo general, se manifiesta a través de lesiones rosas, rojas o violetas en la piel y en la boca. En personas con piel más oscura, las lesiones pueden parecer marrones oscuras o negras. El sarcoma de Kaposi también puede afectar los órganos internos, incluidos el tubo digestivo y los pulmones.
  • Linfoma. Este cáncer se origina en los glóbulos blancos. El signo más frecuente y que aparece primero es la hinchazón indolora de los ganglios linfáticos del cuello, de las axilas y de la ingle.

Otras complicaciones

  • Síndrome de desgaste. Los abordajes de tratamiento agresivos han reducido la cantidad de casos de síndrome de desgaste, pero este aún afecta a muchas personas que tienen sida. Se define como la pérdida de, al menos, el 10 por ciento del peso corporal; y, por lo general, está acompañada por diarrea, debilidad crónica y fiebre.
  • Complicaciones neurológicas. Si bien al parecer el sida no infecta las neuronas, puede provocar síntomas neurológicos, como confusión, falta de memoria, depresión, ansiedad y dificultad para caminar. Una de las complicaciones neurológicas más frecuentes es el complejo de demencia del sida, que produce cambios en la conducta y una disminución de las facultades mentales.
  • Enfermedad renal. La nefropatía asociada al VIH consiste en la inflamación de los pequeños filtros de los riñones que eliminan el exceso de líquidos y de desechos de la sangre y los transportan a la orina. Afecta con mayor frecuencia a afroamericanos e hispanos. Cualquier persona que padezca esta complicación debe iniciar un tratamiento antirretrovírico.

Prevención

No existe una vacuna para prevenir la infección por VIH ni una cura para el SIDA. Sin embargo, puedes protegerte a ti mismo y a otros de la infección.

Para prevenir el contagio del VIH:

  • Utiliza un condón nuevo cada vez que tengas relaciones sexuales. Utiliza un condón nuevo cada vez que tengas relaciones sexuales anales o vaginales. Las mujeres pueden utilizar un preservativo femenino. Si usas lubricante, asegúrate de que sea a base de agua. Los lubricantes a base de aceite pueden dañar los condones y hacer que se rompan. Durante el sexo oral, utiliza un condón abierto sin lubricar o un protector bucal —pieza de látex de tipo médico—.
  • Considera la posibilidad de tomar el medicamento Truvada. El medicamento emtricitabina-tenofovir (Truvada) puede reducir el riesgo de contraer una infección por VIH de transmisión sexual en las personas con muy alto riesgo. Debes tomarlo todos los días. No previene otras infecciones de transmisión sexual, por lo que deberás seguir usando protección para tener relaciones sexuales seguras. Si tienes hepatitis B, deberías consultar a un especialista en enfermedades infecciosas o en hígado para que te examine antes de comenzar el tratamiento. Deberás hacerte un análisis de sangre para controlar la función renal antes de tomar este medicamento.
  • Dile a tu pareja sexual si tienes el VIH. Es importante que les digas a todas tus parejas sexuales actuales o anteriores que eres VIH positivo. Ellas también deberán hacerse los análisis.
  • Utiliza agujas limpias. Si utilizas una aguja para inyectarte drogas, asegúrate de que esté esterilizada y no la compartas. Aprovecha los programas de intercambio de agujas de tu comunidad y piensa en buscar ayuda para superar tu consumo de drogas.
  • Si estás embarazada, busca atención médica de inmediato. Si eres VIH positivo, puedes transmitirle la infección a tu bebé. Sin embargo, si recibes tratamiento durante el embarazo, puedes reducir, de manera significativa, el riesgo de infección del bebé.
  • Considera la circuncisión masculina. Existe evidencia de que la circuncisión masculina puede reducir el riesgo de infección por VIH en los hombres.

June 13, 2018
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