Mis hijos tuvieron que aplicarse vacunas para hepatitis A y B. ¿Por qué no hay una vacuna para la hepatitis C?

Answers from James M. Steckelberg, M. D.

Los intentos de crear una vacuna para la hepatitis C comenzaron hace más de 20 años, cuando se identificó el virus de la hepatitis C. Desde entonces, los investigadores han estudiado varias posibles vacunas en animales.

Solo una vacuna se está evaluando actualmente en personas. Se espera que ese estudio de la vacuna finalice en 2016.  Si se demuestra que la vacuna previene la hepatitis C crónica, será necesario realizar más estudios para verificar este efecto y determinar la mejor manera de implementar la vacuna.

El progreso ha sido lento, debido a varios motivos, que incluyen los siguientes:

Características únicas del virus

El virus de la hepatitis C es más variable que los virus que provocan hepatitis A y hepatitis B. En primer lugar, el virus de la hepatitis C tiene al menos seis formas genéticamente diferentes (genotipos), con múltiples subtipos. Se han identificado alrededor de 50 subtipos.

Los genotipos más frecuentes del virus de la hepatitis C varían según la ubicación geográfica. El virus de la hepatitis C tipo 1 es más frecuente en los Estados Unidos y Europa. El tipo 3 es más frecuente en India, el Lejano Oriente y Australia. Y el tipo 4 es más frecuente en África y Medio Oriente. Una vacuna global tendría que proteger contra todas estas variedades del virus.

Modelos animales limitados de la infección por hepatitis C

El virus de la hepatitis C puede infectar a chimpancés, y la infección en chimpancés es similar a la infección en adultos. Sin embargo, por cuestiones éticas y de costos, las investigaciones médicas con estos animales son limitadas. En la última década, se ha probado que los ratones genéticamente modificados con células hepáticas humanas injertadas son modelos valiosos para el estudio de la infección por hepatitis C.

Dificultad para inscribir personas en riesgo en los estudios sobre vacunas

La única manera de determinar si una vacuna previene una infección es evaluarla en personas que están en riesgo. En los países desarrollados, las personas con mayor riesgo de contraer infección por hepatitis C son aquellas que usar agujas para inyectarse drogas callejeras. Dado que los usuarios de drogas inyectables por lo general evitan la atención médica y que es difícil mantenerse en contacto con ellos, puede ser costoso y llevar mucho tiempo inscribir, tratar y hacer un seguimiento de estas personas.

En los países en desarrollo, hay una población mucho más grande de personas en riesgo de contraer hepatitis C, y allí la infección se sigue transmitiendo a través de las transmisiones de sangre y la reutilización de suministros en los hospitales. El mismo motivo que provoca el aumento de las tasas de infección en los países en desarrollo (falta de instalaciones y personal de atención médica) también hace que los estudios sobre la vacuna sean extremadamente difíciles.

Falta de un marcador claro de protección

Una vez que has tenido hepatitis A o hepatitis B, tu sistema inmunitario «recuerda» el virus y evita que te infectes nuevamente. El mecanismo de las vacunas contra la hepatitis A y la hepatitis B consiste en provocar esta memoria protectora contra los virus sin causar la enfermedad.

La infección por hepatitis C es diferente. En muchos casos, no provoca problemas graves hasta que hayas estado infectado durante muchos años, a menudo sin saberlo. Durante esos años, el virus evita el sistema inmunitario del cuerpo, que normalmente limita la evolución de la infección y protege contra una nueva infección. Esto quiere decir que los tipos de vacunas creadas para los virus la hepatitis A y la hepatitis B no funcionan para el virus de la hepatitis C.

Se han obtenido pistas de un enfoque que podría funcionar a partir de estudios en el 30 por ciento de las personas cuyo sistema inmunitario elimina el virus de la hepatitis C durante el estadio de infección aguda, aproximadamente los primeros seis meses después de haber estado expuesto al virus. Sin embargo, hasta el momento, los investigadores no han descubierto exactamente qué producto o variación del sistema inmunitario protege a estas personas. Tampoco saben exactamente cómo este factor de protección detiene el virus antes de que se vuelva crónico. Las respuestas a estas preguntas podrían aparecer en los próximos años, lo cual impulsaría un progreso más rápido en el desarrollo de una vacuna para la hepatitis C.

Oct. 14, 2014 See more Expert Answers