Descripción general

La embolia de líquido amniótico es un trastorno poco frecuente, pero grave, que ocurre cuando el líquido amniótico, el líquido que rodea al bebé en el útero durante el embarazo, o material fetal, como células fetales, ingresa en el torrente sanguíneo de la madre. La embolia de líquido amniótico es más frecuente que ocurra durante el parto o en el período inmediato al postparto.

La embolia de líquido amniótico es difícil de diagnosticar. Si el médico sospecha que puedas tener una, necesitarás tratamiento de inmediato para prevenir complicaciones que puedan ser potencialmente fatales.

Síntomas

La embolia de líquido amniótico puede desarrollarse de forma repentina y rápida. Los signos y síntomas podrían incluir los siguientes:

  • Dificultad repentina para respirar
  • Exceso de líquido en los pulmones (edema pulmonar)
  • Presión arterial baja repentina
  • Falla repentina del corazón para bombear sangre de manera efectiva (colapso cardiovascular)
  • Problemas potencialmente mortales con la coagulación de la sangre (coagulopatía intravascular diseminada)
  • Sangrado del útero, incisión por cesárea o lugares de vías intravenosas (IV)
  • Estado mental alterado, como ansiedad o sensación de fatalidad
  • Escalofríos
  • Frecuencia cardíaca acelerada o alteraciones en el ritmo de la frecuencia cardíaca
  • Sufrimiento fetal, como una frecuencia cardíaca lenta u otras anomalías de la frecuencia cardíaca fetal
  • Convulsiones
  • Pérdida del conocimiento

Causas

La embolia de líquido amniótico se produce cuando el líquido amniótico o el material fetal ingresan en el torrente sanguíneo de la madre. Una causa probable es una ruptura en la barrera placentaria, por ejemplo, por un trauma.

Cuando se produce esta ruptura, el sistema inmunitario responde al liberar productos que causan una reacción inflamatoria, que activa la coagulación anormal en los pulmones y los vasos sanguíneos de la madre. Esto puede resultar en un grave trastorno de coagulación sanguínea conocido como coagulación intravascular diseminada.

Sin embargo, las embolias de líquido amniótico son poco frecuentes y es probable que ingrese un poco de líquido amniótico comúnmente al torrente sanguíneo de la madre durante el parto sin causar problemas. No está claro por qué en algunas madres esto conduce al embolismo del líquido amniótico.

Factores de riesgo

Se estima que existen entre 1 y 12 casos de embolia de líquido amniótico por cada 100,000 partos. Dado que las embolias de líquido amniótico son poco comunes, es difícil identificar los factores de riesgo.

Sin embargo, la investigación sugiere que varios factores podrían estar relacionados con un riesgo mayor de tener una embolia de líquido amniótico, como los siguientes:

  • Edad avanzada de la madre. Si tienes 35 años o más cuando nace tu hijo, podrías correr un riesgo mayor de tener una embolia de líquido amniótico.
  • Problemas con la placenta. Las anomalías en la placenta, la estructura que se desarrolla en el útero durante el embarazo, podrían aumentar el riesgo de tener una embolia de líquido amniótico. Las anomalías pueden ser que la placenta cubra parte o la totalidad del cuello del útero (placenta previa) o que la placenta se despegue de la pared interior del útero antes del parto (desprendimiento placentario). Estas afecciones pueden alterar las barreras físicas entre la madre y el bebé.
  • Preeclampsia. Tener presión arterial alta y un exceso de proteínas en la orina después de las 20 semanas de embarazo (preeclampsia) puede aumentar el riesgo.
  • Trabajo de parto inducido médicamente. La investigación limitada sugiere que determinados métodos de inducción del trabajo de parto están asociados a un riesgo mayor de tener una embolia de líquido amniótico. La investigación sobre esta relación, sin embargo, genera discrepancia.
  • Parto instrumentado. Realizarse una cesárea, un parto con fórceps o un parto por extracción con ventosa podría aumentar el riesgo de tener una embolia de líquido amniótico. Estos procedimientos pueden alterar las barreras físicas entre la madre y el bebé. Sin embargo, no está claro si los partos instrumentados son verdaderos factores de riesgo de la embolia de líquido amniótico porque se utilizan luego de que la afección se desarrolle para garantizar un parto rápido.
  • Polihidramnios. Tener demasiado líquido amniótico alrededor del bebé puede causar riesgo de que tengas una embolia de líquido amniótico.

Complicaciones

La embolia de líquido amniótico puede causar complicaciones graves para ti y tu bebé, como:

  • Lesión cerebral. Poca cantidad de oxígeno en sangre puede causar daño neurológico grave y permanente o muerte cerebral.
  • Hospitalización prolongada. Las mujeres que sobreviven a una embolia de líquido amniótico con frecuencia requieren tratamiento en la unidad de cuidados intensivos y, según el alcance de las complicaciones, podrían pasar semanas o meses en el hospital.
  • Muerte materna. La cantidad de mujeres que mueren por una embolia de líquido amniótico (tasa de mortalidad) es muy alta. La cantidad varía, pero el 20 % de las muertes maternas en países desarrollados se debe a embolias de líquido amniótico.
  • Muerte infantil. Tu bebé corre riesgo de padecer una lesión cerebral o muerte cerebral. La evaluación y el parto inmediatos mejoran la supervivencia.

Feb. 05, 2019
References
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