Los médicos de la Division of Orthopedic Oncology (División de Oncología Ortopédica) trabajan como parte de un equipo integrado de especialistas que brindan atención eficiente y coordinada a las personas con tumores de los huesos o tejidos blandos. El objetivo de todo tratamiento es eliminar el tumor por completo y destruir cualquier célula tumoral que pueda haberse diseminado a otros lugares. Esto se logra con una combinación de cirugía, quimioterapia y radioterapia. A continuación, se enumeran algunas enfermedades tratadas dentro de la división.

Tumores óseos benignos

Los tumores óseos benignos no hacen metástasis ni se diseminan a otras áreas. Muchos tumores benignos son anomalías del desarrollo que no requieren tratamiento. Otros pueden ser muy agresivos y destruir el hueso rápidamente.

Los tumores óseos benignos que requieren tratamiento son:

  • Quiste óseo aneurismático
  • Condroblastoma
  • Fibroma condromixoide
  • Tumores de células gigantes
  • Osteoblastoma
  • Osteoma osteoide

Los tumores benignos frecuentes que pueden requerir tratamiento son:

  • Displasia fibrosa
  • Defecto fibroso metafisario
  • Osteocondroma
  • Quiste óseo simple

Tumores óseos malignos

Todos los tumores óseos malignos requieren tratamiento. La probabilidad de éxito del tratamiento aumenta cuando estos tumores se diagnostican y tratan en forma temprana.

Sarcomas de tejido blando

Los sarcomas de tejido blando son muy poco frecuentes. Como su nombre lo indica, los sarcomas de tejido blando se desarrollan en tejidos blandos, como músculos o grasa, más que en los huesos. La mayoría ocurre en las extremidades o en el área pélvica. Existen varios tipos de sarcomas de tejido blando, pero la mayoría se tratan de la misma manera. Algunos sarcomas de tejido blando frecuentes son:

  • Fibrosarcoma
  • Liposarcoma
  • Histiocitoma fibroso maligno
  • Rabdomiosarcoma
  • Sarcoma de células sinoviales

Tratamiento

La quimioterapia (medicamentos que matan el cáncer) se usa para tratar el cáncer de huesos y tejidos blandos de dos maneras. La quimioterapia primaria se administra antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor para que se pueda extirpar más fácilmente. La quimioterapia adyuvante se usa después de la cirugía para destruir cualquier célula que pueda permanecer o que se pueda haber diseminado a otras partes del cuerpo.

La radioterapia se basa en los rayos X de alta potencia para reducir o destruir las células tumorales malignas.

El cáncer que afecta al hueso por lo general requiere cirugía, pero no necesariamente la amputación. El cirujano intenta extirpar el cáncer primario por completo. Un segundo objetivo es minimizar el impacto de la cirugía en la función y el aspecto de la parte del cuerpo afectada.

Los pacientes que se someten a una cirugía reciben una evaluación completa por parte de un anestesiólogo antes de la cirugía. Si un paciente se beneficiará de la quimioterapia o la radiación antes de la cirugía, los médicos oncólogos y oncólogos radioterapeutas trabajan con el cirujano para coordinar la terapia preoperatoria y posoperatoria más adecuada.

La cirugía para pacientes internados y para pacientes ambulatorios se realiza en el campus Methodist y en el campus Saint Marys del Mayo Clinic Hospital (Hospital de Mayo Clinic). La radiación intraoperatoria y la braquiterapia están disponibles si son adecuadas para el paciente. Los servicios de cuidados intensivos, los subespecialistas médicos y el apoyo auxiliar para lo último en atención postoperatoria están disponibles para los pacientes que se someten a una resección y reconstrucción quirúrgica compleja.