Una prueba de esfuerzo, también conocida como «ergometría», obtiene información acerca de cómo se comporta el corazón durante la actividad física. Debido a que el ejercicio hace que el corazón bombee con más fuerza y más rápido, una prueba de esfuerzo puede revelar problemas cardíacos que de otra forma no se podrían advertir.

Una prueba de esfuerzo suele consistir en caminar sobre una cinta o pedalear en una bicicleta fija mientras se controla el ritmo cardíaco, la presión arterial y la respiración.

El médico podría recomendar una prueba de esfuerzo si sospecha que tienes una enfermedad de las arterias coronarias o un ritmo cardíaco irregular (arritmia). La prueba también se puede utilizar para guiar el tratamiento si ya tienes un diagnóstico de un trastorno cardíaco.

Dec. 05, 2014