Riesgos
Los medicamentos de la quimioterapia se desplazan por el cuerpo. Los efectos secundarios dependen de los medicamentos que se te administren y de tu reacción a estos. Durante el curso del tratamiento, los efectos secundarios pueden empeorar. En su mayoría, los efectos secundarios son temporales y desaparecen una vez que finaliza el tratamiento. Algunas veces, la quimioterapia puede causar efectos a largo plazo o permanentes.
Efectos secundarios de corto plazo
En el proceso de destrucción de las células cancerosas de rápida proliferación, los medicamentos de quimioterapia también pueden dañar otras células sanas de rápida proliferación, como las que se encuentran en los folículos pilosos, la médula ósea y el aparato digestivo. Estos efectos secundarios suelen desaparecer una vez finalizado el tratamiento o en el plazo de un año tras completar la quimioterapia. En algunos casos pueden ser duraderos.
Los siguientes son algunos de los efectos secundarios comunes a corto plazo:
- Caída del pelo
- Fatiga
- Pérdida del apetito
- Náuseas y vómitos
- Estreñimiento o diarrea
- Llagas en la boca
- Cambios en la piel y las uñas
- Riesgo más alto para infecciones (debido a una menor cantidad de glóbulos blancos, los cuales ayudan a combatir infecciones)
- Daño a los nervios (neuropatía)
- Problemas con la funcionalidad cognitiva que afectan la memoria y la concentración, también conocidos como deterioro cognitivo por quimioterapia
Efectos secundarios a largo plazo
Ciertos medicamentos de quimioterapia para el cáncer de mama pueden causar efectos secundarios de largo plazo, tales como:
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Infertilidad. Un posible efecto secundario que puede que no desaparezca es la infertilidad. Algunos medicamentos contra el cáncer dañan los ovarios. Esto puede causar síntomas de la menopausia, como sofocos y sequedad vaginal. Los períodos menstruales pueden volverse irregulares o interrumpirse (amenorrea). Si la ovulación cesa, el embarazo resulta imposible.
Según tu edad, la quimioterapia puede inducir la menopausia prematura permanente. Habla con tu médico sobre el riesgo de una menopausia permanente y sus consecuencias.
Si continúas menstruando, aún puedes quedar embarazada, incluso durante el tratamiento o una vez que este finalice. Sin embargo, debido a que los efectos de la quimioterapia son peligrosos para el feto, habla con tu médico acerca de las opciones adecuadas para anticonceptivos antes de comenzar el tratamiento.
- Afinamiento óseo. Las mujeres con menopausia temprana debido a la quimioterapia pueden tener un mayor riesgo de sufrir osteopenia y osteoporosis, afecciones que debilitan los huesos. Por lo general, se recomienda que estas mujeres se sometan a pruebas de densidad ósea periódicas y, posiblemente, a tratamientos para prevenir una mayor pérdida ósea.
- Daño cardíaco. La quimioterapia conlleva un pequeño riesgo de debilitar el músculo cardíaco y provocar otros problemas de corazón. Algunos medicamentos de quimioterapia se asocian a un mayor riesgo de sufrir problemas de corazón en el futuro.
- Leucemia. Rara vez, la quimioterapia para el cáncer de mama puede desencadenar un cáncer secundario, como el cáncer de las células sanguíneas (leucemia), varios años después de finalizar la quimioterapia.
Otros efectos secundarios
El temor, la tristeza y el aislamiento pueden agravar los efectos secundarios físicos de la quimioterapia, durante y después del tratamiento. Durante la quimioterapia, mantienes un contacto regular con oncólogos y personal de enfermería y recibes su apoyo. Todos los miembros del equipo trabajan con el mismo objetivo: finalizar el tratamiento con el mejor resultado posible. Cuando finaliza el tratamiento, puedes sentirte sola, sin nadie que te ayude a regresar a la vida normal o a enfrentar los temores de la recurrencia del cáncer mamario.
Considera la posibilidad de hablar con un profesional de la salud mental u otro profesional de atención médica que trabaje con personas que padecen cáncer. Hablar con alguien que ha atravesado la misma situación también puede ayudar. Ponte en contacto con otras personas a través de una línea de ayuda directa, un grupo de apoyo o la comunidad en internet para personas que recibieron tratamiento para el cáncer.
Cómo te preparas
Evalúa los posibles beneficios de la quimioterapia
Al decidir si la quimioterapia es adecuada para ti, el médico evalúa lo siguiente:
- Grado y tamaño del cáncer. Los cánceres más grandes y de mayor grado tienen más probabilidades de reaparecer y es más probable que la quimioterapia los beneficie.
- Estado del ganglio linfático. Si el cáncer mamario se extendió a los ganglios linfáticos, es posible que el médico te indique que debes someterte a quimioterapia.
- Edad. El cáncer mamario que ocurre a una edad más temprana podría ser más agresivo que el cáncer que aparece a una edad más avanzada. Por lo tanto, los médicos pueden recomendar que las personas más jóvenes con cáncer mamario se sometan a quimioterapia.
- Tratamientos previos. Si ya has recibido quimioterapia, el médico lo tendrá en cuenta al momento de elaborar el plan de tratamiento.
- La salud general y otras afecciones médicas. Tu salud general puede afectar la capacidad de tolerar los efectos secundarios de la quimioterapia. Determinados problemas de salud, como la enfermedad cardíaca o la diabetes, pueden influir en la selección de los medicamentos para la quimioterapia.
- Estado de receptores hormonales. Si las células cancerosas tienen receptores para las hormonas estrógeno y progesterona, el médico puede recomendarte una terapia hormonal además de la quimioterapia.
- Estado del HER2. Si el cáncer mamario produce demasiada cantidad de una proteína que promueve el crecimiento, conocida como HER2 (receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano), el médico podría recomendarte quimioterapia y medicamentos que atacan específicamente esta proteína.
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Perfil genético. En el caso de determinados tipos de cáncer mamario, como el cáncer mamario con receptores hormonales positivos, el médico puede pedir que se analicen las células cancerosas para obtener más información sobre su composición genética.
Las pruebas de perfil de expresión génica, como Oncotype DX, EndoPredict y MammaPrint, pueden ayudar a predecir el riesgo de recurrencia y darle al médico una idea de cómo podrían responder las células cancerosas a la quimioterapia. Si no se sabe con certeza si te beneficiarás con la quimioterapia, estas pruebas pueden ser útiles. Sin embargo, no son útiles para todas las personas y solo se utilizan en determinadas situaciones.
- Tus preferencias. Habla con el médico acerca de tus preferencias para la atención médica. Estas se pueden tener en cuenta, particularmente cuando se dispone de diversas opciones de terapia.
Planifica con tiempo los efectos secundarios
Pregúntale a tu médico qué efectos secundarios podrías tener durante la quimioterapia y después de esta. Si sabes lo que debes esperar, puedes prepararte. Por ejemplo, si tu tratamiento de quimioterapia provocará infertilidad, quizás desees almacenar esperma, óvulos fecundados (embriones) u óvulos para utilizarlos en el futuro. Si la quimioterapia provocará la pérdida del cabello, considera la posibilidad de usar una peluca o algo para cubrirte la cabeza, o habla con tu médico acerca de las medidas que pueden evitar la caída del pelo.
Haz arreglos para tener ayuda en casa y en el trabajo.
La mayoría de las personas pueden seguir trabajando y realizando sus actividades normales durante la quimioterapia. El médico puede orientarte sobre en qué medida afectará la quimioterapia tus actividades habituales, pero es muy difícil predecir exactamente cómo te sentirás.
Prepárate para poder ausentarte un tiempo del trabajo o pedir ayuda en la casa durante los primeros días después del tratamiento. Si vas a estar en el hospital durante el tratamiento de quimioterapia, avisa que te ausentarás del trabajo por un tiempo y busca a alguien para que se encargue de tus responsabilidades cotidianas en la casa.
Cuéntale al médico qué medicamentos o suplementos estás tomando.
Los medicamentos o suplementos que tomas, incluidos los suplementos a base de hierbas, vitaminas o medicamentos de venta libre pueden afectar la manera en que actúan los medicamentos de la quimioterapia. Tu médico puede sugerir medicamentos alternativos o que no tomes los medicamentos o suplementos durante un período antes o después de la sesión de quimioterapia.
El día del tratamiento
Tu médico o enfermera te informarán qué podrás comer o beber el día de la sesión de quimioterapia, y qué no. Puede ser útil que un familiar o amigo te acompañe a la sesión de tratamiento, para que te dé apoyo y compañía.
Lo que puedes esperar
Momento y frecuencia de las sesiones de quimioterapia
La quimioterapia para el cáncer mamario se suministra en ciclos. El ciclo de quimioterapia puede variar de una vez a la semana a una vez cada tres semanas. A cada sesión del tratamiento le sigue un período de recuperación.
Generalmente, si tienes cáncer mamario en etapa temprana, te someterás a los tratamientos de quimioterapia durante tres a seis meses, pero tu médico ajustará el tiempo a tus circunstancias. Si tienes un cáncer mamario avanzado, el tratamiento puede continuar durante más de seis meses.
Si tienes cáncer mamario en etapa temprana y también está programado que recibas radioterapia, esta suele realizarse después de la quimioterapia.
Resultados
Una vez finalizado el tratamiento de quimioterapia, el médico programará citas de seguimiento para controlar los efectos secundarios a largo plazo y verificar la recurrencia del cáncer. Las citas suelen ser cada pocos meses y luego con menos frecuencia, mientras más tiempo sigas sin cáncer.
Estudios clínicos
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