Riesgos
Los efectos secundarios de la braquiterapia son específicos del área que se trata. Debido a que la braquiterapia concentra la radiación en un área de tratamiento pequeña, solo dicha área se ve afectada.
Efectos secundarios comunes
Según el área de tratamiento, los efectos secundarios pueden incluir lo siguiente:
- Sensibilidad e hinchazón en el área de tratamiento.
- Algo de incomodidad o dolor.
- Cambios en la micción y la defecación.
- Sangrado o manchado intermenstrual.
- Cambios en la función sexual con el tratamiento de los órganos reproductivos.
- Infección.
Estos efectos secundarios suelen ser leves y de corto plazo. Pregunta a tu equipo de atención médica qué puedes esperar de tu tratamiento.
Complicaciones poco frecuentes
A veces pueden ocurrir complicaciones graves, pero son poco frecuentes. Entre estas, se incluyen las siguientes:
- Una fístula, o abertura hacia órganos cercanos.
- Cambios en el tejido dentro del área de tratamiento o alrededor de esta. A veces, la braquiterapia puede hacer que los tejidos del área se endurezcan o se estrechen. En ocasiones, puede impedir que las heridas cicatricen, o causar la muerte del tejido.
Cómo prepararse
Antes de comenzar la braquiterapia, debes hacer lo siguiente:
- Reunirte con tu radioncólogo. Se trata de un médico que se especializa en tratar el cáncer con radiación. Tu radioncólogo supervisa tu tratamiento de braquiterapia.
- Realizar estudios por imágenes. También es posible que te hagan estudios por imágenes para ayudar a planificar el tratamiento. Estos pueden incluir radiografías, imágenes por resonancia magnética o tomografías computarizadas. Las imágenes ayudan a tu radioncólogo y a otros miembros del equipo de atención médica a decidir la dosis y el posicionamiento de la radiación. Estas pruebas se realizan antes del procedimiento o al inicio de este.
- Planificar la anestesia. Tú y tu equipo de atención médica pueden hablar sobre la anestesia que se aplicará para el procedimiento. La anestesia puede ser sedación consciente o anestesia general. Sedación consciente significa que estás despierto durante el procedimiento, pero no sientes dolor. La anestesia general te permite dormir durante el procedimiento. Algunos procedimientos no requieren anestesia. Depende de tu cáncer y del tipo de braquiterapia planificado para ti.
- Seguir las instrucciones de tu equipo de atención médica. Tu equipo de cuidado te dará instrucciones para que te prepares. Las instrucciones incluyen si debes dejar de comer o beber y si necesitas análisis de laboratorio; de ser así, también te indicarán si debes cambiar la forma en que tomas tus medicamentos ese día.
Lo que puedes esperar
Por lo general, recibes la braquiterapia como paciente ambulatorio, lo que significa que vuelves a casa el mismo día del tratamiento. Según el plan de tratamiento, puede ser necesaria una hospitalización.
Braquiterapia de alta tasa de dosis
Braquiterapia intracavitaria
Braquiterapia intracavitaria
Durante la braquiterapia intracavitaria, se coloca dentro del cuerpo, en el lugar o cerca de la zona donde se encuentra el tumor o de donde se extirpó un tumor, un aplicador que contiene una sustancia radiactiva. Uno de los tratamientos para el cáncer cervical es la braquiterapia intracavitaria.
Durante la braquiterapia de alta tasa de dosis, el material radiactivo se inserta por un período breve y, luego, se retira.
- Posicionamiento. Al inicio del procedimiento, tu equipo de atención médica te ayuda a adoptar una posición cómoda en la sala de tratamiento. Es posible que recibas anestesia en ese momento.
- Colocación del dispositivo. Tu equipo de radioterapia coloca un dispositivo de administración de radiación dentro del cuerpo, en el cáncer o cerca de este. Los dispositivos de administración pueden tener distintas formas según el área de tratamiento. En el caso del cáncer vaginal, el dispositivo de administración puede ser un cilindro diseñado para adaptarse a la abertura corporal específica. Para los casos de cáncer de mama o de próstata, el dispositivo puede consistir en agujas o aplicadores especiales que se insertan directamente en el tejido corporal. A veces, los catéteres, que son tubos flexibles y delgados, conectan el dispositivo a una máquina de administración de radiación.
- Obtención de imágenes. Las tomografías computarizadas, ecografías u otros estudios por imágenes ayudan a guiar los dispositivos para colocarlos en su lugar. Las imágenes ayudan a garantizar que el tratamiento se aplique en el lugar adecuado.
- Planificación. Tu equipo de radioterapia usa un programa informático para crear tu plan de tratamiento personalizado. El plan detalla dónde se administran las dosis de radiación a lo largo del recorrido del dispositivo de braquiterapia. Muchas veces, la planificación se hace mientras esperas en la sala. La planificación puede tomar algún tiempo, hasta algunas horas. El tiempo depende del tipo de cáncer y del tratamiento.
- Administración de la radiación. El equipo de radioterapia abandonará la sala. El material radioactivo se introducirá en el dispositivo de administración con la ayuda de una máquina. Los miembros del equipo lo observarán desde una sala cercana donde te pueden ver y oír. Si estás despierto y tienes alguna inquietud o no te sientes cómodo, infórmaselo al equipo. El material radiactivo permanece en el cuerpo durante varios minutos. No sentirás la radiación. No duele ni quema.
- Extracción del material radiactivo. Cuando termina la sesión, el material radiactivo se retira. Después de que el material radioactivo se extrae del cuerpo, no emitirás radiación ni serás radiactivo. No representarás ningún peligro para otras personas y podrás continuar con tus actividades habituales.
Es posible que tengas más de una sesión al día durante varios días. El dispositivo de administración puede permanecer en su lugar hasta que el tratamiento termine. O bien puede retirarse y colocarse de nuevo en cada sesión.
Braquiterapia de tasa de dosis baja
Braquiterapia permanente de próstata
Braquiterapia permanente de próstata
La braquiterapia permanente de la próstata consiste en colocar muchas semillas radiactivas dentro de la próstata para tratar el cáncer de próstata. Durante el procedimiento, se coloca una sonda ecográfica en el recto para guiar la colocación de las semillas. Las semillas emiten radiación que se disipa en unos meses.
La braquiterapia de tasa de dosis baja suele ser permanente. Las semillas radiactivas, que no necesitan extraerse, posteriormente se colocan dentro del cuerpo. La radiación de las semillas llega al área circundante a una tasa de dosis baja durante varios meses. Con el tiempo, desaparece.
- Colocación de las semillas. Mientras estás anestesiado, el radioncólogo usa agujas delgadas y huecas para implantar las semillas radiactivas dentro del cáncer o cerca de este. Con frecuencia, se usa una prueba por imágenes, como una ecografía o una tomografía computarizada, para asegurarse de que las semillas estén en el lugar correcto. No deberías sentir ninguna molestia una vez que las semillas estén en su lugar.
- Después del procedimiento. Las semillas continúan emitiendo radiación durante un período corto. Esta radiación generalmente permanece cerca del área de tratamiento. Es poco probable que las personas a tu alrededor se vean afectadas. Como medida de precaución, tu equipo de atención médica podría aconsejarte que limites durante algunos días el tiempo que pasas cerca de niños y de personas embarazadas. La cantidad de radiación en el cuerpo disminuye con el tiempo
Resultados
Tu equipo de atención médica puede recomendarte estudios por imágenes o exámenes físicos después de la braquiterapia. Las pruebas de seguimiento pueden ayudar a determinar si el tratamiento fue exitoso. Las pruebas también pueden ayudar a orientar los próximos pasos en tu tratamiento. Los tipos de exploraciones y exámenes que te hagan dependerán del tipo de cáncer que tengas y de su ubicación.
Durante los exámenes de seguimiento, tu equipo te preguntará sobre posibles efectos secundarios. Informa a los miembros del equipo si tienes algún síntoma. Por lo general, los miembros del equipo pueden ayudarte a encontrar formas de que te sientas mejor.
Llama al equipo de atención médica si tienes lo siguiente:
- Fiebre o escalofríos, que pueden ser señal de infección. La fiebre es una temperatura de más de 100,4 °F (38 °C).
- Sangrado intenso.
- Dolor que empeora, incluso con medicamentos.
- Cualquier otro efecto secundario que no esperabas.