Causas
Anatomía de la mama
Anatomía de la mama
Cada mama contiene de 15 a 20 lóbulos de tejido glandular ubicados como los pétalos de una margarita. Los lóbulos se subdividen en lóbulos más pequeños que producen leche para amamantar. Los conductos, que son vías pequeñas de forma cilíndrica, llevan la leche a un reservorio que se encuentra justo debajo del pezón.
El cáncer inflamatorio de mama se presenta cuando las células de la mama desarrollan cambios en su ADN. El ADN de una célula contiene las instrucciones respecto a lo que debe hacer. En las células sanas, el ADN da las instrucciones para crecer y multiplicarse a un ritmo determinado. Las instrucciones les indican a las células que deben morir en un momento determinado. En el caso de las células cancerosas, los cambios en el ADN hacen que las instrucciones sean diferentes. Los cambios les indican a las células cancerosas que creen muchas más células con rapidez. Las células cancerosas pueden seguir viviendo luego del momento en que deberían morir. Esto provoca un exceso de células,
La mayoría de las veces, los cambios en el ADN se presentan en una célula de uno de los conductos, que son los canales que transportan la leche materna al pezón. No obstante, el cáncer también puede comenzar con una célula en los lóbulos, que es el tejido glandular donde se produce la leche materna.
En el cáncer inflamatorio de mama, las células cancerosas se desprenden de su lugar de origen. Viajan hasta los vasos linfáticos en la piel de la mama. Las células crecen hasta obstruir los vasos. La obstrucción de los vasos linfáticos ocasiona que la piel cambie de color, se hinche y tenga hoyuelos. Este tipo de piel es un signo típico del cáncer inflamatorio de mama.
Factores de riesgo
Los factores que aumentan el riesgo para cáncer inflamatorio de mama son los siguientes:
Ser una persona de sexo femenino.
Las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar cáncer de mama, incluido el cáncer inflamatorio de mama. Todas las personas nacen con un poco de tejido mamario, por lo que cualquiera puede desarrollar cáncer de mama.
Ser joven.
El cáncer inflamatorio de mama se diagnostica con mayor frecuencia en personas de entre 40 y 50 años.
Ser de piel negra.
Las personas de piel negra tienen un riesgo más alto para cáncer inflamatorio de mama que las personas de piel blanca.
Tener obesidad.
Las personas obesas tienen un más riesgo para cáncer inflamatorio de mama.
Prevención
Hacer cambios en tu vida diaria puede ayudar a reducir el riesgo para cáncer de mama. Intenta hacer lo siguiente:
Pregunta acerca de los exámenes de detección para el cáncer de mama.
Habla con el médico u otro profesional de atención médica sobre cuándo pueden comenzar a hacerte exámenes de detección para el cáncer de mama. Pregunta acerca de los beneficios y los riesgos de los exámenes de detección. Juntos, pueden decidir cuáles son los exámenes de detección del cáncer de mama adecuados para ti.
Hazte autoexámenes para familiarizarte con tus mamas y conocer su estado.
Puedes familiarizarte con tus mamas mediante el autoexamen, es decir, puedes inspeccionarlas ocasionalmente para conocer su estado. Si encuentras un nuevo cambio, bultos u otros signos inusuales en las mamas, notifica de inmediato a un profesional de atención médica.
Conocer el estado de tus mamas no previene el cáncer de mama. Sin embargo, puede ayudarte a comprender el aspecto y la sensación al tacto de tus mamas. Esto podría aumentar las probabilidades de que notes algún cambio.
Bebe alcohol con moderación, si es que lo haces.
Si decides beber alcohol, reduce la cantidad a no más de una bebida al día. Para prevenir el cáncer de mama, no hay ninguna cantidad de alcohol que sea segura. Por ende, si te preocupa el riesgo de desarrollar cáncer de mama, puedes optar por no beber alcohol.
Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana
Ten como objetivo hacer 30 minutos de ejercicio casi todos los días de la semana. Si no has hecho actividad física últimamente, consulta con el profesional de atención médica y, con su permiso, comienza de a poco.
Limita la terapia hormonal durante la menopausia.
La terapia hormonal combinada puede aumentar el riesgo para cáncer de mama. Habla con un profesional de atención médica acerca de los beneficios y los riesgos de esta terapia.
Algunas personas tienen síntomas durante la menopausia que causan malestar. Estas personas pueden determinar que los riesgos de la terapia hormonal son aceptables para sentir alivio. A fin de reducir el riesgo para cáncer de mama, emplea la dosis de terapia hormonal más baja posible durante el período más corto posible.
Mantén un peso saludable
Si tienes un peso saludable, mantenlo. Si necesitas perder peso, pregunta a un profesional de atención médica cómo hacerlo de manera saludable. Come menos calorías y aumenta de a poco la cantidad de ejercicio.