Diagnóstico
Llegar al diagnóstico correcto puede requerir tiempo. El linfoma cutáneo de células T es difícil de diagnosticar porque, por lo general, la erupción tiene un aspecto similar al de otras afecciones de la piel, el eczema y la psoriasis, cuando se manifiesta inicialmente. El eczema también se llama dermatitis atópica.
La erupción puede desaparecer y volver a aparecer. El ciclo puede repetirse durante meses o años antes de que la erupción empeore o deje de responder a los medicamentos. Por lo general, un dermatólogo u otro profesional de atención médica comienza por hacer un examen completo de la piel. Las pruebas y los procedimientos para el linfoma cutáneo de células T pueden incluir análisis de sangre, biopsias de piel y estudios por imágenes.
Examen físico
Por lo general, un profesional de atención médica comienza con una exploración física para verificar si hay zonas escamadas, tumores o patrones inusuales en la piel. Puede que te pregunte cómo han ido cambiando los síntomas con el tiempo. El profesional de atención médica también podría revisar si hay otros signos de linfoma cutáneo de células T, como ganglios linfáticos inflamados.
Análisis de sangre
Los análisis de sangre, como un hemograma completo, pueden dar información sobre la afección. A veces, los análisis de sangre muestran la presencia de células cancerosas en la sangre. Esto es más común en un tipo de linfoma cutáneo de células T llamado síndrome de Sézary.
Biopsia de piel
Biopsia en sacabocados
Biopsia en sacabocados
Durante una biopsia con sacabocados, se usa una cuchilla con punta redondeada para extirpar capas profundas de piel para analizar. Según el tamaño, es posible que se necesiten suturas para cerrar la herida.
Biopsia por resección
Biopsia por resección
En una biopsia por escisión, se usa un bisturí para extraer un bulto o un área de piel irregular y un poco de la piel sana que los rodea. En general, es necesario hacer una sutura para cerrar la herida.
Una parte clave del diagnóstico es la biopsia de piel. Es un procedimiento en el que se extraen células de la superficie del cuerpo para analizarlas bajo un microscopio en un laboratorio. Los análisis pueden indicar si hay células cancerosas en la piel.
Un profesional de atención médica puede tomar la muestra de la piel con un instrumento que corta en forma circular. Este tipo de biopsia se conoce como biopsia con sacabocados. Para zonas y tumores más grandes, el profesional de atención médica podría usar un bisturí pequeño. Esto se conoce como biopsia por escisión.
Las biopsias de piel no siempre detectan células cancerosas, incluso cuando el cáncer está presente. Bajo el microscopio, las células obtenidas en la biopsia podrían tener el mismo aspecto que las células de un sarpullido común cuando los síntomas se manifiestan inicialmente. Es posible que necesites más de una biopsia de piel con el tiempo.
Estudios por imágenes
En las pruebas por imágenes, se obtienen imágenes del interior del cuerpo. Estas pueden mostrar la ubicación y el grado de diseminación del linfoma cutáneo de células T.
Si existe la preocupación de que las células cancerosas se hayan diseminado a otras partes del cuerpo, el profesional de atención médica podría sugerir que te sometas a estudios por imágenes. Estos pueden incluir una tomografía computarizada o una PET.
Análisis de células del linfoma en el laboratorio
Las células de linfoma que se obtienen a partir de una biopsia se envían a un laboratorio para su análisis. El equipo de atención médica usa los resultados para determinar el tipo de linfoma cutáneo de células T que tienes.
Para ayudar a decidir si las células corresponden al linfoma cutáneo de células T, estos análisis de laboratorio tratan de identificar lo siguiente:
- Proteínas en la superficie de las células cancerosas. Las células del linfoma cutáneo de células T tienen ciertas proteínas en la superficie que ayudan a identificarlas. Estas proteínas se conocen como marcadores.
- Cambios en el ADN de las células cancerosas. El cáncer puede ocurrir cuando el ADN de las células cambia. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican a esta qué debe hacer. Los cambios genéticos pueden hacer que las células se multipliquen rápidamente.
Más información
Tratamiento
Los tratamientos dependen del tipo de linfoma cutáneo de células T. También dependen de la cantidad de piel afectada y de si el cáncer se ha diseminado a la sangre, los ganglios linfáticos o los órganos.
A menudo, el tratamiento consiste en terapias dirigidas para la piel y tratamientos sistémicos que afectan el cuerpo entero. El tratamiento puede incluir medicamentos de aplicación tópica. También puede incluir radioterapia, fototerapia, fotoféresis extracorpórea, quimioterapia de aplicación tópica, medicamentos sistémicos o quimioterapia sistémica. En ocasiones, aunque no es común, se puede hacer un trasplante de médula ósea. Existen muchos tratamientos para este cáncer. Tu plan de tratamiento puede incluir una combinación de tratamientos.
Cremas y ungüentos para la piel
Algunos medicamentos para el linfoma cutáneo de células T se aplican sobre la piel. Los medicamentos pueden ser cremas, geles y ungüentos.
Entre los medicamentos usados de esta forma se incluyen los siguientes:
- Medicamentos esteroides. Los medicamentos esteroides aplicados sobre la piel pueden ayudar a controlar la erupción y la picazón.
- Medicamentos de quimioterapia. La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos fuertes. Algunos medicamentos de quimioterapia se aplican sobre la piel para eliminar las células cancerosas.
Fototerapia
La fototerapia para el linfoma cutáneo de células T consiste en proyectar cierto tipo de luz sobre la piel para eliminar las células cancerosas. Durante este tratamiento, estarás de pie en una zona de tratamiento mientras las lámparas iluminan tu piel. El tratamiento suele administrarse varias veces por semana durante varias semanas.
A veces, en la fototerapia también se requieren medicamentos para que las células cancerosas sean más fáciles de dañar con la luz. Esto se llama terapia fotodinámica.
Radioterapia
La radioterapia trata el cáncer con haces potentes de energía. En el linfoma cutáneo de células T, los haces de energía suelen ser rayos X o electrones. El tratamiento puede dirigirse a una pequeña zona del cáncer en la piel. También puede administrarse a toda la piel del cuerpo, pero no suele penetrarlo.
Fotoféresis extracorpórea
La fotoféresis extracorpórea ayuda a reducir la cantidad de células cancerosas en la sangre. En este tratamiento, se extrae sangre del cuerpo y se centrifuga para dividirla en sus componentes celulares individuales con el fin de extraer los glóbulos blancos. Se agrega 8-metoxipsoraleno, un medicamento fotosensibilizante, a los glóbulos blancos. Luego, las células se exponen a luz ultravioleta A. Después, las células tratadas se devuelven al cuerpo.
Medicamentos en comprimido o a través de una vena
Algunos medicamentos para el linfoma cutáneo de células T se administran en forma de píldora o a través de una vena. Si se administra de esta forma, el medicamento viaja por el cuerpo y puede tratar el cáncer donde sea que esté creciendo.
Entre los medicamentos usados de esta forma se incluyen los siguientes:
- Quimioterapia. La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos fuertes. Los medicamentos eliminan las células cancerosas.
- Terapia dirigida. La terapia dirigida contra el cáncer es un tratamiento en el que se utilizan medicamentos que atacan sustancias químicas específicas dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los tratamientos dirigidos pueden eliminar las células cancerosas.
- Inmunoterapia. La inmunoterapia contra el cáncer es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a eliminar las células cancerosas. Para combatir las enfermedades, el sistema inmunitario ataca los gérmenes y otras células que no deberían estar en el cuerpo. Las células cancerosas sobreviven porque se esconden del sistema inmunitario. La inmunoterapia ayuda a las células del sistema inmunitario a encontrar y eliminar las células cancerosas.
Trasplante de médula ósea
Un trasplante de médula ósea, también conocido como trasplante de células madre de médula ósea, implica poner en el cuerpo células madre sanas de médula ósea. Estas células sustituyen a las dañadas por la quimioterapia y otros tratamientos. Puede usarse un trasplante de médula ósea cuando el linfoma cutáneo de células T está muy avanzado o reaparece después de otros tratamientos.
Pronóstico
El pronóstico del cáncer indica cuál es la probabilidad de que pueda tratarse con éxito. Tu equipo de atención médica puede hacer un pronóstico general de tu posible evolución según el tipo y la etapa de linfoma cutáneo de células T que tengas. También considera otros factores, como tu salud general. Algunos tipos de linfoma cutáneo de células T pueden causar otros tipos de cáncer.
Tu equipo de atención médica te explicará las opciones de tratamiento y te ayudará a elegir las que tengan más probabilidades de dar resultados en tu caso.
Estudios clínicos
Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.
Estilo de vida y remedios caseros
Muchas personas con linfoma cutáneo de células T tienen picazón en la piel. El cuidado de la piel puede ayudar. Además de lo que el profesional de atención médica te recomiende para controlar la picazón, también te puede ayudar lo siguiente:
- Usar jabón suave sin perfume. Esto puede ayudarte a disminuir la picazón. Cuando te bañes, usa agua tibia, no caliente.
- Mantener hidratada la piel. Aplica una loción suave, crema o ungüento sin perfume en la piel luego de darte una duchar o un baño. Aplica la crema hidratante a lo largo del día según sea necesario. Esto puede ayudarte a disminuir la picazón.
Afrontamiento y apoyo
Un diagnóstico de linfoma cutáneo de células T puede ser un desafío. A continuación, te damos algunos consejos que pueden ayudarte a afrontar la situación.
Conoce más sobre el linfoma cutáneo de células T
Infórmate lo suficiente sobre el tipo de cáncer que tengas para que te sientas bien al tomar decisiones sobre el tratamiento y la atención médica. Habla con el equipo de atención médica. Pídele al equipo de atención médica que te recomiende buenas fuentes de información.
Encuentra a alguien que te escuche
Buscar a una persona que esté dispuesta a escucharte hablar sobre tus esperanzas y temores puede ser útil a la hora de lidiar con un diagnóstico de cáncer. Puede ser un familiar o un amigo. Un consejero, un trabajador social médico o un miembro de la iglesia también pueden ofrecer orientación y cuidados médicos útiles.
También puede ser útil unirse a un grupo de apoyo o hablar con otras personas que tengan cáncer. Pregunta a tu equipo de atención médica sobre grupos locales o en línea. Puedes encontrar apoyo en línea a través de Mayo Clinic Connect, una comunidad en la que puedes conectarte con otras personas para recibir apoyo y obtener información práctica y respuestas a preguntas cotidianas.
Preparación para la cita médica
Empieza por programar una cita con un médico u otro profesional de atención médica si tienes síntomas que te preocupan o que no desaparecen.
A continuación, encontrarás información que ayudará a que te prepares para la cita.
Qué puedes hacer
Cuando programes la cita médica, pregunta si debes hacer algo específico antes de ir. Prepara una lista de lo siguiente:
- Tus síntomas, incluso aquellos que no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita, y cuándo comenzaron.
- Información personal crucial, incluidos momentos de gran estrés, cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares.
- Todos los medicamentos, las vitaminas y otros suplementos que tomas, incluidas las dosis.
- Preguntas para hacerle a tu profesional de atención médica.
Trae a un familiar o amigo contigo, si es posible, para ayudarte a recordar la información que recibas.
Para el linfoma cutáneo de células T, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacer:
- ¿Cuál puede ser la causa de los síntomas?
- ¿Existen otras causas posibles para los síntomas?
- ¿Qué pruebas deben hacerme?
- Tengo otras afecciones de la salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlar estas enfermedades de manera conjunta?
- ¿Debo respetar algún límite o restricción?
- ¿Debería consultar con un especialista?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me sugiere?
No dudes en hacer todas las preguntas que tengas.
Qué esperar de tu médico
Es posible que el profesional de atención médica te haga las siguientes preguntas:
- ¿Están los síntomas presentes todo el tiempo o estos aparecen y desaparecen?
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Hay algo que parezca empeorarlos?