Se necesitan distintos factores para suministrar oxígeno en forma continua a las células y los tejidos del cuerpo:

  • Debe haber suficiente oxígeno en el aire cuando respiras
  • Los pulmones deben ser capaces de inhalar el aire que contiene oxígeno y exhalar dióxido de carbono
  • El torrente sanguíneo debe ser capaz de hacer circular la sangre a los pulmones, tomar el oxígeno y transportarlo por todo el cuerpo

Un problema con cualquiera de estos factores (por ejemplo, altitud elevada, asma o enfermedad cardíaca) podría resultar en hipoxemia, especialmente en condiciones más extremas, como ejercicio o enfermedad. Cuando el oxígeno en la sangre cae por debajo de cierto nivel, podrías experimentar dificultad para respirar, dolor de cabeza y confusión o agitación.

Las causas frecuentes de la hipoxemia comprenden las siguientes:

  1. Anemia
  2. Síndrome de dificultad respiratoria aguda (síndrome de dificultad respiratoria aguda)
  3. Asma
  4. Defectos cardíacos congénitos en los niños
  5. Enfermedad cardíaca congénita en adultos
  6. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) — síntomas que empeoran
  7. Enfisema
  8. Enfermedad pulmonar intersticial
  9. Medicamentos, como determinados narcóticos y anestésicos, que debilitan la respiración
  10. Neumonía
  11. Neumotórax (pulmón colapsado)
  12. Edema pulmonar (exceso de líquido en los pulmones)
  13. Embolia pulmonar (coágulo sanguíneo en una arteria de los pulmones)
  14. Fibrosis pulmonar (cicatrices y lesiones en los pulmones)
  15. Apnea del sueño

Las causas que aquí se muestran se asocian comúnmente con este síntoma. Trabaja con tu médico u otro profesional de atención médica para obtener un diagnóstico preciso.

Dec. 01, 2018