Tipos de técnicas de relajación

Los profesionales de la salud como los doctores de medicina alternativa y complementaria, los médicos y los psicoterapeutas pueden enseñarte varias técnicas de relajación. Pero si lo prefieres, también puedes aprender algunas técnicas por ti mismo.

En general, las técnicas de relajación requieren una concentración de tu atención en algo tranquilizador y aumenta la conciencia de tu cuerpo. No importan qué técnica de relajación escojas. Lo que importa es que intentar practicar la relajación de manera regular para recoger sus beneficios.

Existen varios tipos principales de técnicas de relajación, entre las que se incluyen:

  • Relajación autógena. Autógeno significa algo que proviene de tu interior. En esta técnica, se usa tanto el visionado de imágenes como la conciencia corporal para reducir el estrés.

    Se repiten palabras o sugestiones en la mente para relajar y reducir la tensión muscular. Por ejemplo, puedes imaginarte un escenario tranquilo y luego centrarte en una respiración relajada y controlada, que reduzca la frecuencia cardíaca o que te haga sentir diferentes sensaciones físicas, como la relajación de cada brazo o pierna, uno a uno.

  • Relajación muscular progresiva. En esta técnica de relajación, te concentras en tensar y relajar lentamente cada grupo muscular.

    Esto te ayuda a centrarte en la diferencia entre la tensión y relajación muscular. Eres más consciente de las sensaciones físicas.

    Un método de relajación muscular progresiva es empezar por tensar y relajar los músculos de los dedos de los pies y, progresivamente, ir subiendo hacia el cuello y la cabeza. También se puede empezar por la cabeza y acabar con los dedos de los pies. Tensa los músculos durante al menos cinco segundos y relájalos durante 30 segundos y repite.

  • Visualización. En esta técnica de relajación, te formas imágenes mentales para hacer un viaje visual a un lugar o situación tranquilos.

    Durante la visualización, intenta usar el mayor número de sentidos posible, incluyendo el olfato, la vista, la oída y el tacto. Si te imaginas relajándote en el mar, por ejemplo, piensa en el olor del agua salada, el sonido de las olas y el calor del sol sobre tu cuerpo. Puedes cerrar los ojos, sentarte en un lugar tranquilo y aflojarte la ropa.

Entre otras técnicas de relajación se incluyen:

  • Respiración profunda
  • Hipnosis
  • Masaje
  • Meditación
  • Tai chi
  • Yoga
  • Bioretroalimentación
  • Musicoterapia y el arte

Las técnicas de relajación requieren práctica

A medida que aprendas las técnicas de relajación, te volverás más consciente de la tensión muscular y de otras sensaciones físicas de estrés. Una vez que conozcas cómo se siente la respuesta del estrés, podrás hacer un esfuerzo consciente para practicar una técnica de relajación en el momento en el que empieces a sentir los síntomas del estrés. Esto puede prevenir que el estrés se desborde.

Recuerda que las técnicas de relajación son habilidades. Como con cualquier habilidad, ésta mejorará con la práctica. Sé paciente contigo mismo. No dejes que tu esfuerzo por practicar técnicas de relajación se convierte en otro estresor.

Si una técnica no te funciona, prueba con otra. Si ninguno de tus esfuerzos para reducir el estrés parece funcionar, habla con tu doctor sobre otras opciones.

También debes tener en cuenta que alguna gente, especialmente los que padecen problemas psicológicos serios y tienen un historial de abusos, pueden experimentar sentimientos de malestar emocional durante algunas técnicas de relajación. Aunque sea poco común, si experimentar malestar emocional durante la práctica de las técnicas, para y considera hablar con tu doctor o terapeuta.

May 08, 2014 See more In-depth