Sexo después del embarazo: establece tus propios tiempos

El sexo después del embarazo podría ser lo último en lo que pienses. Comprende qué esperar y cómo renovar la intimidad con tu pareja.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Las relaciones sexuales después del embarazo son un hecho. Honestamente. Sin embargo, en primer lugar, el dolor vaginal y el agotamiento podrían pasarte factura. Ya sea que te resulte atractivo o sientas que la intimidad es lo último en lo que piensas, esto es lo que necesitas saber sobre el sexo después del embarazo.

Después de que nace el bebé, ¿qué tan pronto puedo tener relaciones sexuales?

Aunque no hay un período de espera obligatorio antes de poder tener relaciones sexuales otra vez, muchos proveedores de atención de la salud recomiendan esperar para tener relaciones sexuales de cuatro a seis semanas después del parto, independientemente del método de parto. El riesgo de tener una complicación después del parto es mayor durante las primeras dos semanas después del parto. Pero esperar también le dará tiempo a tu cuerpo para sanar. Además del flujo posparto y los desgarros vaginales, es posible que experimentes fatiga, sequedad vaginal, dolor y poco deseo sexual. Si tuviste un desgarro vaginal que requirió una reparación quirúrgica, es posible que tengas que esperar más tiempo.

¿Dolerá?

Los cambios hormonales pueden dejar la vagina seca y sensible, especialmente si estás amamantando. Puedes experimentar algo de dolor durante el sexo si te estás curando de una episiotomía o de desgarros perineales.

Para aliviar la incomodidad durante el sexo:

  • Busca aliviar el dolor. Toma medidas para aliviar el dolor de antemano, como vaciar la vejiga, darte un baño caliente o tomar un analgésico de venta libre. Si experimentas ardor después, aplica hielo envuelto en una toalla pequeña en el área.
  • Usa lubricante. Esto puede ser útil si tienes sequedad vaginal.
  • Prueba cosas nuevas. Encuentra alternativas a las relaciones sexuales vaginales, como los masajes, el sexo oral o la masturbación mutua. Dile a tu pareja lo que te hace sentir bien y lo que no.
  • Hazte el tiempo. Reserva tiempo para tener relaciones sexuales cuando no estés demasiado cansada o ansiosa.

Si el sexo continúa siendo doloroso, habla con tu médico acerca de las posibles opciones de tratamiento.

¿Por qué se siente diferente?

El embarazo, el trabajo de parto y el parto vaginal pueden estirar o lesionar los músculos del suelo pélvico, que dan sostén al útero, la vejiga, el intestino delgado y el recto. Para tonificar los músculos del suelo pélvico, prueba los ejercicios de Kegel. Para hacer los ejercicios de Kegel, imagina que estás sentada sobre una canica y contrae los músculos pélvicos como si estuvieras levantando la canica. Prueba realizar esto durante tres segundos a la vez; luego descansa a la cuenta de tres. Intenta hacer el ejercicio de 10 a 15 veces seguidas, al menos 3 veces al día.

¿Qué sucede con los métodos anticonceptivos?

El sexo después del embarazo requiere un método anticonceptivo confiable. Si han pasado menos de seis meses después del parto, amamantas exclusivamente y no has vuelto a menstruar, la lactancia materna podría ofrecer alrededor del 98 por ciento de protección contra el embarazo. Sin embargo, las investigaciones sugieren que la eficacia anticonceptiva de la lactancia materna varía.

Para reducir el riesgo de complicaciones del embarazo y otros problemas de salud, algunas investigaciones limitadas sugieren esperar al menos de 18 a 24 meses antes de intentar quedar embarazada nuevamente. Tu proveedor de atención de la salud te recomendará que pienses en tu deseo de tener más hijos y en el espaciamiento del embarazo antes de dar a luz a tu bebé.

Tes opciones inmediatamente después del parto incluyen:

  • Un implante anticonceptivo, como etonogestrel (Nexplanon)
  • Un dispositivo intrauterino (DIU) de cobre u hormonal
  • Anticonceptivos solo de progestina, como la inyección anticonceptiva medroxiprogesterona (Depo-Provera) o la minipíldora noretindrona (Camila, Ortho Micronor, otras)

Los métodos anticonceptivos que contienen estrógeno y progestina, como las píldoras anticonceptivas combinadas, aumentan el riesgo de tener coágulos sanguíneos poco después del parto. Para las mujeres que por lo demás están sanas, está bien comenzar a usar píldoras anticonceptivas combinadas y otros tipos de anticonceptivos hormonales combinados un mes después del parto. Aunque hace tiempo que se piensa que los métodos anticonceptivos que contienen estrógeno y progestina disminuyen la cantidad de leche de las mujeres que están amamantando, las investigaciones recientes sugieren que esto no es cierto.

Habla con tu proveedor de atención médica durante las visitas posparto sobre las opciones de control de la natalidad.

¿Y si el sexo no me interesa?

La intimidad no es solo sexo, especialmente cuando te estás adaptando a la vida con un bebé recién nacido. Si no te sientes sexy o tienes miedo de que el sexo te haga doler, habla con tu pareja. Hasta que estés lista para tener sexo, mantén la intimidad de otras maneras. Pasen tiempo juntos sin el bebé, aunque solo sean unos minutos por la mañana y después de que el bebé se duerma. Busquen otras formas de expresar afecto.

Si todavía es difícil, debes estar alerta a los signos y síntomas de la depresión posparto, como cambios importantes de humor, pérdida del apetito, fatiga abrumadora y falta de alegría en la vida. Si crees que puedes tener depresión posparto, consulta a tu proveedor de atención médica. El tratamiento en el momento justo puede acelerar la recuperación.

Recuerda, tratarte bien a ti misma puede ayudar mucho a mantener viva la pasión.

Jan. 24, 2019 See more In-depth