Inducir el trabajo de parto: cuándo esperar, cuándo inducir

¿Estás considerando inducir el trabajo de parto? Comprende quién es una buena candidata para inducir el trabajo de parto y por qué la intervención no es adecuada para todas las mujeres.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La naturaleza controla la mayoría de los aspectos del trabajo de parto, pero a veces necesita un empujón. Si el proveedor de atención médica decide que tú y tu bebé se beneficiarán con un parto lo antes posible, podría recomendar inducir el trabajo de parto.

¿Por qué necesitaría que indujeran el trabajo de parto?

La inducción del trabajo de parto, también denominada «parto inducido», consiste en estimular las contracciones uterinas durante el embarazo antes de que el trabajo de parto comience solo para poder tener un parto vaginal. El proveedor de atención médica podría recomendar un trabajo de parto inducido por varios motivos, principalmente cuando hay una preocupación por la salud de la madre o del bebé. Por ejemplo:

  • Ya pasaron casi dos semanas de la fecha prevista de parto y el trabajo de parto no comenzó en forma natural (embarazo pasado de término)
  • Rompiste bolsa, pero el trabajo de parto no ha comenzado (rotura prematura de las membranas)
  • Tienes una infección en el útero (corioamnionitis)
  • El bebé dejó de crecer al ritmo esperado (restricción del crecimiento fetal)
  • No hay suficiente líquido amniótico alrededor del bebé (oligohidramnios)
  • Tienes diabetes
  • Tienes un trastorno de presión arterial alta
  • La placenta se despega de la pared interna del útero antes del parto, ya sea en forma parcial o total (desprendimiento de placenta)
  • Tienes una enfermedad, como la enfermedad renal u obesidad

¿Puedo esperar que el trabajo de parto comience de forma natural?

La naturaleza prepara el cuello del útero para el parto de la manera más eficaz y cómoda. Sin embargo, inducir el trabajo de parto podría ser la mejor opción si el proveedor de atención médica está preocupado por tu salud o la del bebé, o si el embarazo se pasa dos semanas de la fecha de parto.

¿Por qué es preocupante que se pase dos semanas? Cuando un embarazo dura más de 42 semanas, el líquido amniótico podría comenzar a reducirse, y aumenta el riesgo de que el bebé tenga un tamaño considerablemente mayor al promedio (macrosomía fetal). También se corre un riesgo mayor de tener un parto por cesárea, de que el bebé inhale materia fecal (aspiración de meconio) y de muerte fetal intraútero.

¿Puedo solicitar una inducción electiva?

La inducción electiva del trabajo de parto es la iniciación del trabajo de parto por conveniencia en una mujer con un embarazo a término que no necesita la intervención desde el punto de vista médico. Por ejemplo, si vives lejos de un hospital o centro de natalidad, o si tienes antecedentes de haber tenido partos rápidos, una inducción programada podría ayudarte a evitar un parto sin asistencia. En estos casos, el proveedor de atención médica corroborará que la edad gestacional del bebé sea de al menos 39 semanas o más antes de la inducción, a fin de reducir el riesgo de trastornos de salud para el bebé.

¿Puedo hacer algo para provocar el trabajo de parto sola?

Probablemente no.

Las técnicas como hacer ejercicio o tener relaciones sexuales para inducir el trabajo de parto no cuentan con el respaldo de la evidencia científica. Además, evita los suplementos herbarios, que podrían causar daño al bebé.

¿Cuáles son los riesgos?

La inducción del trabajo de parto no es adecuada para todas las pacientes. Por ejemplo, posiblemente no sea una opción si anteriormente te hicieron una cesárea con una incisión clásica o una cirugía uterina mayor, si la placenta está bloqueando el cuello del útero (placenta previa), o si tu bebé está de nalgas («presentación podálica») o cruzado («posición transversal») dentro del útero.

Inducir el trabajo de parto también implica varios riesgos, como los siguientes:

  • Fracaso de la inducción. Alrededor del 75 por ciento de las madres primerizas a las que se les induce el trabajo de parto tienen un parto vaginal exitoso. Esto significa que alrededor del 25 por ciento de estas mujeres, quienes suelen comenzar con un cuello uterino inmaduro, pueden necesitar una cesárea. El proveedor de atención médica analizará contigo la posibilidad de hacer una cesárea.
  • Frecuencia cardíaca baja. Los medicamentos que se usan para inducir el trabajo de parto (oxitocina o prostaglandina) podrían provocar demasiadas contracciones o contracciones anormales, lo que puede disminuir el suministro de oxígeno del bebé y su frecuencia cardíaca.
  • Infecciones. Algunos métodos de inducción del trabajo de parto, como la rotura de membranas, podrían aumentar el riesgo de sufrir una infección tanto para la madre como para el bebé.
  • Rotura uterina. Esta es una complicación poco frecuente, pero grave, en la que el útero se desgarra a lo largo de la cicatriz de una cesárea anterior o de una cirugía mayor de útero. Es necesario hacer una cesárea de urgencia para evitar que se produzcan complicaciones mortales. Podría ser necesario extirpar el útero.
  • Sangrado después del parto. La inducción del trabajo de parto aumenta el riesgo de que la musculatura uterina no se contraiga adecuadamente después de dar a luz (atonía uterina), lo que puede provocar un sangrado grave después del parto.

Inducir el trabajo de parto es una decisión importante. Trabaja con el proveedor de atención médica para hacer la mejor elección para ti y para el bebé.

June 13, 2018 See more In-depth